La histórica victoria del partido Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones regionales celebradas en septiembre fue recibida con entusiasmo por la ultraderecha italiana. “¿Miedo? ¿terror? ¿peligro? No, se llama democracia”, lanzó Matteo Salvini, líder de la Liga y vicepresidente del Gobierno de Giorgia Meloni.
El tono de Salvini fue el mismo que el de Roberto Vannacci, que abandonó la Liga para fundar su propio partido, Futuro Nacional, con el que aspira a ser decisivo en las elecciones de 2027 con un programa muy similar al de AfD. “Europa está cambiando”, comentó satisfecho. Con lo que no contaban ninguno de los dos es que serían sus socios alemanes quienes acabarían amargándoles la fiesta al defender el independentismo de una provincia del norte de Italia y poner así en evidencia sus propias contradicciones.

Tirol del Sur o Alto Adige (en italiano) es una provincia enclavada en los Alpes que pasó a estar bajo el control de Italia en 1920 tras la derrota del Imperio Austrohúngaro en la I Guerra Mundial. Tras sufrir una italianización forzada durante el fascismo y ser escenario de protestas y atentados terroristas, en la actualidad goza de una amplia autonomía. Sin embargo, casi el 70% de sus 540.000 habitantes habla alemán como lengua materna y se identifica culturalmente más cercano a Viena que a Roma. Esta situación ha hecho renacer antiguas pulsiones independentistas que han encontrado en la nueva ola ultraderechista europea su mejor aliado.
En septiembre, AfD celebró un congreso en el Bundestag alemán que conmemoraba el reciente 80 aniversario del acuerdo entre Roma y Berlín que sentó las bases de la autonomía de Tirol del Sur. En el evento participó Otto Mahlknecht, vicepresidente del partido secesionista Freiheitliche. Durante su discurso, Mahlknecht mostró Tirol del Sur en un mapa como territorio independiente y provocó la reacción del ministro de Asuntos Exteriores de Italia y vicepresidente del Gobierno, Antonio Tajani, que calificó a AfD de ser un partido “antiitaliano”.
Una acusación que rechazó el diputado Alexander Wolf, presidente del grupo parlamentario germano-italiano en el Parlamento alemán, asegurando que su partido no apoya la secesión de Tirol del Sur ni tiene intención de interferir en la política italiana. Sin embargo, la relación entre la ultraderecha alemana y el secesionismo de esta provincia autónoma parece estar más viva que nunca.
A finales de agosto, poco antes de que se celebraran las elecciones regionales en Alemania, Mair Melanie, portavoz de las juventudes de otro partido secesionista, Süd-Tiroler Freiheit (STF), fue invitada al congreso de las juventudes de la AfD, que lidera Jean-Pascal Hohm. Un aquelarre ‘ultra’ donde se lanzaron proclamas a favor de la reemigración y el antieuropeísmo.
Cuando le tocó el turno de subir al escenario, Mair defendió la independencia de Tirol del Sur y denunció que Italia ha sido un cruel opresor de su pueblo desde 1945. “El Estado italiano siempre ha llevado a cabo políticas contrarias a nuestra identidad”, hasta el punto de definir a quienes viven en Tirol del Sur como “una minoría en un país extranjero”, lamentó la portavoz de las juventudes STF. El partido fue fundado en 2008 y en las últimas elecciones regionales de 2023 obtuvo el 10,9% de las papeletas, convirtiéndose en la tercera formación política más votada.
Unos días más tarde fue Jean-Pascal Hohm quien viajó a Italia para participar en una reunión organizada por STF. En el evento, Hohm calificó como “luchadores por la identidad” a los miembros de un grupo terrorista secesionista responsable de cientos de atentados durante las décadas de 1950 y 1960. “Vuestra lucha es un referente en las batallas por la identidad y la autodeterminación”, declaró.
La visita enfureció de nuevo a Tajani y a la primera ministra, Giorgia Meloni, pero sobre todo dejó en evidencia el discurso “patriótico” de Matteo Salvini y Roberto Vannacci, que ve en AfD, con quien comparte grupo en el Parlamento Europeo, el reflejo de su propia estrategia en Italia.
“Una autonomía cada vez más detallada está bien, pero las fronteras deben permanecer inalteradas. Y nada de un Estado libre para Tirol del Sur”, dijo Massimo Bessone, portavoz de Futuro Nacional en la provincia autónoma.
El conservador Arno Kimpatscher, gobernador de Tirol del Sur, no esconde su preocupación por el rumbo que han tomado algunos partidos independentistas de este territorio. “Que la derecha nacionalista alemana y la derecha nacionalista italiana se reúnan por invitación de Süd-Tiroler Freheit para debatir el futuro de Tirol del Sur me recuerda que, en una época muy oscura, fueron los nacionalistas quienes, junto con los fascistas, Hitler y Mussolini, llegaron a un acuerdo sobre el futuro de Tirol del Sur”.
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