Las declaraciones de siete jueces federales de Minnesota sobre las redadas migratorias de ICE y los disturbios ocurridos en el estado en enero ahora son motivo de una queja presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El caso comenzó a tomar forma a partir de las entrevistas que los magistrados concedieron a The New York Times para un artículo publicado el pasado 17 de septiembre. El reportaje, titulado “El auge de Trump en Minnesota amenazó la democracia, advierte un juez”, incluyó las declaraciones de jueces que hablaron sobre los acontecimientos registrados durante las operaciones migratorias de enero, que dejaron dos ciudadanos estadounidenses muertos.
- Renee Good, de 37 años, urió el 7 de enero en Minneapolis tras recibir disparos de un agente de ICE.
- Alex Pretti, de 37 años, un enfermero de cuidados intensivos, el 24 de enero después de recibir disparos de agentes migratorios en Minneapolis
Patrick Schiltz habló durante 90 minutos
Uno de los jueces que habló con el periódico fue Patrick Schiltz, del Distrito de Minnesota. El magistrado concedió una entrevista de aproximadamente 90 minutos en la que se refirió a los disturbios ocurridos durante las redadas migratorias del invierno pasado.
Pero Schiltz no fue el único integrante de la judicatura federal que habló con el medio. La queja del Departamento de Justicia señala que otros seis miembros de la judicatura federal de Minnesota también aceptaron conversar con The New York Times sobre los acontecimientos.
En total, las entrevistas incluyeron a seis de los siete jueces que estaban en activo en Minnesota durante enero, de acuerdo con la información incluida en la denuncia.
Las declaraciones los pusieron en el ojo del huracán
El Departamento de Justicia considera que los jueces tienen restricciones éticas para hacer comentarios públicos sobre casos pendientes en cualquier tribunal y para emitir declaraciones políticas o expresar opiniones sobre asuntos que estén o hayan estado bajo su consideración.
Con ese argumento, la dependencia presentó este miércoles una queja por conducta judicial indebida contra los siete magistrados.
El fiscal general Todd Blanche, afirmó que la conducta de los jueces había afectado la confianza pública en la imparcialidad del poder judicial en Minnesota.
La queja está relacionada específicamente con las conversaciones que los jueces mantuvieron con el periódico sobre los disturbios y los asuntos migratorios vinculados con las redadas de enero.
El Gobierno pide que se aparten de casos de inmigración
El Departamento de Justicia no se limitó a solicitar que se investigue la conducta de los magistrados. También pidió que los jueces que hablaron con The New York Times sobre casos de inmigración se aparten de cualquier asunto relacionado con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
La dependencia argumentó que, después de las declaraciones públicas, el público ahora puede cuestionar razonablemente la imparcialidad de los jueces cuando intervengan en casos que involucren a esa agencia.
De esta manera, la petición del Gobierno busca que los magistrados no participen en determinados asuntos relacionados con Seguridad Nacional, mientras también se revisa su conducta.
¿Qué pasó durante las redadas de enero?
Las conversaciones que dieron origen al conflicto estuvieron relacionadas con las redadas migratorias realizadas en Minnesota en enero y los disturbios que se produjeron durante ese periodo.
Según la información proporcionada, aquellos acontecimientos dejaron dos ciudadanos estadounidenses muertos y posteriormente fueron abordados por los jueces durante sus entrevistas con periodistas.
El artículo de The New York Times fue publicado el 17 de septiembre, varios meses después de los acontecimientos que habían ocurrido en el estado.
El Octavo Circuito deberá investigar la conducta
Además de pedir que los jueces se aparten de determinados casos, el Departamento de Justicia solicitó al Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Octavo Circuito que abra una investigación sobre la conducta de los magistrados.
La solicitud busca revisar si las conversaciones que mantuvieron con The New York Times constituyeron una conducta indebida o poco ética.
El caso involucra a siete jueces federales de Minnesota y pone el foco en las declaraciones que realizaron públicamente sobre las redadas migratorias y los disturbios ocurridos en enero.
Por ahora, la información proporcionada señala que la queja del Departamento de Justicia será llevada ante el Octavo Circuito, que deberá revisar la solicitud de investigación presentada contra los magistrados.
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