Tras recorrer miles de kilómetros desde Tasmania, una enorme embarcación construida en Australia acaba de tocar por primera vez aguas sudamericanas. El Hull 096, desarrollado por el astillero australiano Incat para la naviera Buquebus, llegó el 11 de septiembre a Uruguay a bordo del buque de transporte pesado MV Black Marlin. Su llegada marca la recta final de un proyecto que ha transformado un ferry concebido inicialmente con motores diésel en el que está considerado el mayor barco eléctrico de baterías construido hasta la fecha.
El buque fue recibido en Nueva Palmira, donde quedó a flote después de ser descargado del MV Black Marlin. Desde allí será remolcado hasta Colonia del Sacramento para completar las tareas de puesta en servicio y las últimas pruebas antes de comenzar a transportar pasajeros. “Touchdown in Uruguay”, señaló Incat en una publicación difundida en LinkedIn, antes de describir como un momento especial la primera entrada del Hull 096 en aguas de Sudamérica.
Las cifras explican por qué este ferry eléctrico ha atraído tanta atención. La embarcación mide 130 metros de eslora, está construida en aluminio y puede transportar simultáneamente hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos. El uso de este material permite reducir el peso del casco y mejorar la eficiencia del sistema de propulsión eléctrica, un aspecto especialmente relevante debido a las dimensiones del barco y a la cantidad de energía que debe almacenar para cubrir su futura ruta regular.
Una batería de 40 MWh
El corazón tecnológico del ferry está formado por más de 5.000 baterías que proporcionan una capacidad conjunta de 40 MWh. El sistema completo alcanza aproximadamente 260 toneladas y permite que la embarcación funcione durante unos 90 minutos. Según los datos facilitados sobre el proyecto, su capacidad energética es cuatro veces superior a la instalada en cualquier otro buque construido anteriormente. La propulsión se completa con ocho chorros de agua eléctricos, cuyo funcionamiento, maniobrabilidad y sistemas de control ya fueron probados durante los ensayos realizados en Tasmania.
El barco operará con el nombre de China Zorrilla, en homenaje a la actriz uruguaya fallecida en 2014. Su construcción había sido encargada por Buquebus en 2019, aunque los trabajos se interrumpieron durante la pandemia de covid-19. El proyecto experimentó después una modificación decisiva: la propulsión diésel prevista inicialmente fue sustituida por un sistema 100% eléctrico. El ferry fue botado en el río Derwent, en Tasmania, en mayo de 2025 y posteriormente superó diferentes fases de pruebas y puesta en marcha.
Su destino será la conexión sobre el Río de la Plata entre Colonia del Sacramento y Buenos Aires, una travesía de unas 30 millas náuticas que requiere aproximadamente una hora. Está previsto que el China Zorrilla realice tres cruces diarios, cada uno dentro de los cerca de 90 minutos de autonomía de sus baterías. Antes de llegar a Uruguay, el MV Black Marlin salió de Tasmania a comienzos de agosto, pasó al norte de Nueva Zelanda, atravesó el océano Pacífico y rodeó el cabo de Hornos. Buquebus deberá completar ahora las últimas verificaciones antes de incorporar al mayor ferry eléctrico del mundo a su servicio regular de pasajeros.
Tras recorrer miles de kilómetros desde Tasmania, una enorme embarcación construida en Australia acaba de tocar por primera vez aguas sudamericanas. El Hull 096, desarrollado por el astillero australiano Incat para la naviera Buquebus, llegó el 11 de septiembre a Uruguay a bordo del buque de transporte pesado MV Black Marlin. Su llegada marca la recta final de un proyecto que ha transformado un ferry concebido inicialmente con motores diésel en el que está considerado el mayor barco eléctrico de baterías construido hasta la fecha.

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