Con el objetivo de seguir adelante con la misión encomendada por el presidente Donald Trump de llevar a cabo la mayor deportación de inmigrantes de toda la historia, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) abrirá en Colorado un centro de detención para extranjeros carentes de estatus legal cuya capacidad permitirá privar temporalmente de la libertad a centenares de personas mientras se autoriza su deportación.
A través de un comunicado, GEO Group —empresa privada de prisiones— dio a conocer que una prisión privada, la cual actualmente se encuentra inactiva y cuya sede se encuentra en Hudson, Colorado, se convertirá en el segundo centro de detención más grande de ICE.
Situado a cerca de 30 millas al noreste de Denver y anteriormente conocido como Centro Correccional de Hudson, “Big Horn” es un inmueble con capacidad para albergar de manera temporal a 1,188 personas.
Una de las ventajas del lugar es que únicamente operó durante cinco años y después fue condenado al olvido, lo cual supondría costos mínimos para rediseñarlo o redistribuirlo.
El objetivo de la compañía consiste en recibir a personas detenidas por ICE antes de la conclusión del año en curso, pues desde hace casi tres meses cerró un acuerdo por cinco años con la agencia federal a través del cual anualmente ingresaría a sus finanzas cerca de $85 millones de dólares.
Para GEO Group este será su segundo proyecto de trabajo con la agencia federal en Colorado, pues el primero de ellos se ubica en la ciudad de Aurora, donde mantiene en resguardo a 1,532 extranjeros carentes de estatus legal.
Hasta el momento, el modelo de trabajo y organización presentado por GEO Group parece tener deslumbrados a los responsables del ICE al grado de sugerir que sirva de ejemplo para replicarlo en otros estados.
En contraparte, el demócrata Michael Bennet, senador por Colorado, anunció que tratará de impedir que se habilite el inmueble señalado, pues al estar retirado de las grandes ciudades eso implica el riesgo de no ser supervisado por personal ajeno al gobierno con el objetivo de descartar cualquier tipo de atropello en contra de los derechos de los inmigrantes.
“Estas nuevas instalaciones no sólo duplicarán prácticamente el número de camas de detención, sino que además se ubican en una zona rural, lejos de las organizaciones que ofrecen recursos y supervisión.
Seguiré presionando para que se implementen las salvaguardias necesarias, las reformas cruciales y trabajaré para impedir la apertura de estas instalaciones”, puntualizó.
Sigue leyendo:
• Trump y ICE baten récord de crueldad mientras crecen las detenciones y deportaciones
• Nuevo revés para ICE: tribunal frena detención obligatoria de inmigrantes

Leave a Reply