Ante un tribunal federal en San Diego, California, Jaime Ernesto Álvarez González, inmigrante de origen mexicano quien desde hace años residía en el Sur de California con una visa de turista vencida, se declaró culpable de cargos relacionados con la suplantación de identidad de un agente fronterizo, posesión de armas de fuego y estancia ilegal en el territorio estadounidense.
De acuerdo con una investigación llevada a cabo por la Patrulla Fronteriza (USBP), el sujeto en cuestión llevaba tiempo vistiéndose con ropa similar a la utilizada por el personal de inmigración durante sus operativos.
Su objetivo consistía en causar confusión para evitar la detención de extranjeros carentes de estatus legal como era su caso.
De acuerdo con un comunicado emitido por el Departamento de Justicia, el 8 de enero, Álvarez González siguió a un agente de la Patrulla Fronteriza, mientras ambos conducían camionetas Ford F-150 negras.
En cierta parte de su trayecto, el oficial creyó que el vehículo cercano al suyo pertenecía a otro agente federal legítimo y por ello optó por abandonar su misión ya que pretendía evitar entrar en conflicto.
Sin embargo, ya existían algunos informes señalando que, en ocasiones anteriores, Álvarez González había insultado a verdaderos oficiales exigiéndoles retirarse de la zona que presuntamente patrullaba.
Ante dicha situación, se organizó un operativo a cargo de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) para confrontarlo.

De esa manera se descubrió cómo suplantaba al personal de USBP, pero además, al revisar el vehículo donde se desplazab,a se descubrieron tres armas de fuego.
Al verse acorralado, Álvarez confesó ser mexicano y llevar varios años residiendo en California con una visa vencida, la cual no le permitía adquirir, ni mucho menos portar, ningún tipo de arma.
Por si esto fuera poco, su vehículo tenía montada una calcomanía de la USBP en el parabrisas y estaba equipado con antenas de radio de comunicaciones en el techo, una barra de luces en el tablero, un portaplacas con la inscripción “Federal Truck” y esposas colgando del espejo retrovisor.
Frente a tantas anomalías, el hombre de 53 años fue arrestado el 14 de enero mientras vestía ropa similar a la de un oficial de inmigración incluida una mascarilla y una gorra de beisbol con la línea verde delgada.
Luego de acreditarle la portación de una pistola Glock 26 de 9 mm, un rifle Aero Precision Modelo X15 Multi-Calibre tipo AR y una pistola Interarms Hellpup de 7.62×39 tipo AK, así como cartuchos y municiones, su situación legal se complicó todavía más.
Ahora, gran parte de su destino dependerá del fiscal auxiliar Siddharth Dadhich.
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