La CAF reporta un estancamiento económico de América Latina y el Caribe y señala la baja productividad como “enemigo silencioso”

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El crecimiento económico de América Latina y el Caribe se ha estancado. Es la conclusión del informe Impulsando el crecimiento en un mundo cambiante de CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe), que ofrece un detallado diagnóstico sobre la falta de desarrollo en la región. Pero no todas son malas noticias. La región cuenta con grandes ventajas que le permitirían darle vuelta a ese estancamiento crónico que ha obstaculizado su desarrollo. Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo del organismo, ha subrayado que los cuestionamientos sobre la falta de crecimiento económico siguen vigentes: “Hay un vaso medio lleno de reformas acumuladas, que hay que reconocerlas, y luego hay unas cosas que nos hacen falta”. Y ha agregado: “La baja productividad es el enemigo silencioso de América Latina y el Caribe”.

Díaz-Granados ha puesto el foco en dos grandes impedimentos: la “deficiencia en infraestructura” y la informalidad. Sobre este último, ha remarcado: “Impide que la gente en la edad adulta pueda gozar de un sistema de protección social y de previsión que permita sostenerse”.

A partir de este análisis, CAF ha propuesto este miércoles, desde Monterrey (al norte de México), un modelo de crecimiento sostenible para la región basado en la innovación, la integración y la formalización del empleo en América Latina y el Caribe (ALC) para revertir el estancamiento crónico y la baja productividad. La elección de la ciudad no ha sido una casualidad, como ha resaltado Hugo Garza Medina, vicepresidente de Estrategia del Grupo Educativo Tecnológico de Monterrey, donde ha tenido lugar el evento. “Este Estado es uno de los principales motores económicos de México. Aquí confluyen la industria, la innovación, el emprendimiento y una tradición empresarial que ha sabido proyectarse a escala global”, sostuvo. Garza ha subrayado la importancia de los hallazgos del estudio porque “no son abstracciones”. “Son espejos en los que nos podemos reconocer y mapas con los que podemos trazar una ruta muy distinta a lo que hemos intentado en el pasado”, aseguró.

Verónica Frisancho, gerente de Conocimiento de CAF, ha delineado el contexto al que la región se enfrenta, caracterizado por la transición verde, la transformación digital y el proteccionismo. Tomando como punto de partida este “mundo cambiante”, el informe plantea que el crecimiento económico es posible si se hacen tres apuestas: innovación, para cerrar la brecha tecnológica con otras regiones; integración de las cadenas de valor, para disminuir los costos de producción; y formalización del empleo, para potenciar el capital humano. “Tenemos una gran dotación de capital natural, biodiversidad [y] recursos abundantes que pueden ser apalancados, con el uso de tecnología, y […] convertirse en una fuente de generación de ingresos y de riqueza para la región para mejorar el bienestar de los ciudadanos”, aseguró.

La región concentra casi la mitad de las reservas mundiales de litio y más de un tercio de las de cobre. Lo que hace falta es llevar a cabo las acciones correctas. “La tecnología puede ser esa palanca que nos venía faltando y puede ser justamente allí donde se pongan las inversiones y los esfuerzos necesarios para poder completar esa agenda de desarrollo”, indicó Frisancho. Un dato revelador se encuentra en la inversión: América Latina y el Caribe apenas invierte en innovación el 0,55% de su PIB, muy por detrás del 3,5% de Estados Unidos y del 2,1% de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En el caso de México, el número cae a 0,26%.

El informe de CAF también apunta a las tareas pendientes de los gobiernos: el fortalecimiento de las capacidades fiscales; un Estado ágil que facilite las alianzas, el financiamiento y la estabilidad macroeconómica; y la consolidación de consensos que permitan la implementación de reformas a largo plazo para alcanzar las metas. En el evento, el panel sobre los retos de competitividad y productividad en Nuevo León, moderado por Verónica Amarante, directora de Investigaciones Socioeconómicas de CAF, ha coincidido con este planteamiento.

Miguel Treviño, exalcalde de San Pedro Garza García y director de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tec de Monterrey; Arnoldo Padilla Ramos, representante de la Secretaría de Economía; Araceli Ching, titular de la Secretaría de Inversión y Desarrollo Económico e Impulso al Empleo del Gobierno de Guadalupe; y Elma Cristina Quiroga Peña, coordinadora del Comité Promotor de Inversiones del Estado de Coahuila, han apuntado, sobre todo, a que la simplificación de los trámites burocráticos es una de las áreas que se deben priorizar.

Al cierre de la presentación, Antonio Silveira, vicepresidente del sector privado de CAF, ha enfatizado la relevancia de la cooperación entre los sectores público y privado, la banca multilateral y la academia “para subsanar las brechas” que persisten en la región, impulsar su potencial y desatascar su crecimiento económico.

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