El Banco de México (Banxico) mantuvo este jueves su tasa de referencia en 6,5% y adelantó que las condiciones de la economía mexicana le permitirán sostener su política monetaria sin cambios en lo inmediato. El emisor destacó que la decisión, tomada por unanimidad, se dio en un entorno de inflación gradual a la baja y a la espera de un mayor dinamismo en la segunda mitad del año.
En su decisión de inicios de mayo, el banco central recortó en 25 puntos básicos la tasa de referencia y anticipó una pausa en el ritmo de las rebajas, en medio de un entorno de crecimiento moderado del Producto Interno Bruto (PIB) y de una inflación aún por encima de su meta de 3%, aunque con señales de contención. “La Junta de Gobierno evaluó el panorama inflacionario. Valoró los niveles observados del tipo de cambio, la ausencia de presiones de demanda en la economía”, escribió el banco central en su comunicado.
La decisión está en línea con las expectativas del mercado. El banco, además, mantuvo sin cambios sus pronósticos para el cierre del año. Sin embargo, señaló que persiste un sesgo al alza en los riesgos para la inflación, destacando tensiones geopolíticas, así como posibles cambios en la política económica de Estados Unidos.
“Lo relevante de cara a los próximos meses será ver cómo Banxico se adapta a los posibles cambios en las políticas de comunicación de la Reserva Federal”, escribió en una nota al mercado Luis Gonzali, codirector de Inversiones en Franklin Templeton Investments en México. El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, ha prometido un “cambio de régimen” en el banco central estadounidense, especialmente en sus esquemas de comunicación. Warsh se ha mostrado en contra del forward guidance (u orientación prospectiva), una herramienta de política monetaria para comunicar al público sus intenciones sobre el rumbo futuro de las tasas de interés.
“La pregunta entonces será si Banxico hará lo propio o mantendrá sus mismos canales. Por ahora no han comentado nada al respecto y seguramente están esperando a ver qué determina la Fed antes de tomar una postura”, añadió Gonzali.
“Entre la última reunión del banco y esta, se reconoció que el peso se depreció y las tasas locales bajaron”, añadió Jaime Álvarez, vicepresidente de Inversiones de la firma Skandia. “La decisión fue unánime y se evidencia la posibilidad de que la tasa se mantenga sin cambios en las siguientes juntas”, agregó.
La inflación general sorprendió a la baja en la primera quincena de junio, al registrar una variación de 0,11% quincenal y desacelerarse de 3,77% a 3,55% anual. No obstante, la inflación subyacente, que determina la trayectoria de los precios a mediano y largo plazo, se ubicó en 4,12%, un incremento de 0,19% respecto a la quincena previa. Dentro de este componente, las mercancías mostraron una inflación de 3,65% a tasa anual, mientras que los servicios registraron un aumento de 4,57%.
Por su parte, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), que permite aproximar el comportamiento del PIB, registró un incremento de 1,2% en abril respecto a marzo, reflejando una mejora frente al desempeño débil observado en meses anteriores.

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