La Policía Metropolitana de Londres anunció este jueves 17 de septiembre que desplegará un contingente superior a 400 agentes para garantizar la seguridad en el partido entre Millwall y West Ham United, programado para este sábado a las 6:30 a. m hora colombiana.
El duelo entre ambas escuadras, catalogado históricamente como uno de los derbis con mayor riesgo de altercados en el balompié británico, vuelve a disputarse tras 14 años de interrupción dentro del campeonato de la Championship (Segunda División de Inglaterra). La medida responde a la necesidad de prevenir desórdenes públicos y controlar el flujo de fanáticos antes, durante y después del compromiso deportivo en la capital inglesa.
Refuerzo operativo y normatividad dentro del estadio
El despliegue policial planificado para esta jornada supera de manera significativa los estándares habituales de la categoría, en la que un encuentro promedio reúne entre 60 y 150 efectivos de seguridad. Para esta oportunidad, las fuerzas del orden cuadruplicaron el número de uniformados destinados a la vigilancia del perímetro y los accesos al recinto deportivo.
A través de un comunicado oficial, las autoridades policiales explicaron el propósito de los controles y recordaron el marco legal vigente para este tipo de espectáculos de alta convocatoria:
“Queremos que los aficionados disfruten del partido con seguridad y hemos trabajado con ambos equipos para que esto pase. Como con cualquier partido, como está estipulado en la ley de eventos deportivos, entrar a un estadio en estado de embriaguez está prohibido. Además, se aplicará la ley y los policías tendrán permitido expulsar a cualquier persona que cause disturbios”.
Antecedentes de violencia en la rivalidad londinense
La rivalidad entre Millwall y West Ham United cuenta con antecedentes de graves enfrentamientos entre sus parcialidades. Uno de los episodios más críticos registrados en la historia reciente de este choque ocurrió en el año 2009, en el marco de una eliminatoria correspondiente a la Copa de la Liga de Inglaterra.
En aquella ocasión, las tribunas y los alrededores del estadio fueron escenario de desórdenes generalizados que derivaron en la agresión con arma blanca a un aficionado. Asimismo, el desarrollo del partido tuvo que interrumpirse en tres oportunidades debido a las continuas invasiones de campo por parte de los seguidores de ambos conjuntos, situación que llevó a las autoridades a endurecer los protocolos de prevención para los futuros cruces entre ambas instituciones.
Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de EFE.
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