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  • Nuevo pasaporte colombiano 2026: cómo es y qué pasará con los antiguos documentos

    Nuevo pasaporte colombiano 2026: cómo es y qué pasará con los antiguos documentos

    El Gobierno de Colombia inició este mes de abril la expedición del nuevo modelo de pasaporte con un esquema liderado directamente por el Estado, que marca el fin de casi dos décadas de tercerización en la elaboración de este documento. La Imprenta Nacional de Colombia asumió la fase de personalización en articulación con la Cancillería, en un modelo que refuerza el control institucional sobre los datos ciudadanos y eleva los estándares de seguridad exigidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

    El presidente, Gustavo Petro, destacó que el nuevo pasaporte permitirá mejores controles migratorios a nivel global. “Es una nueva tecnología que implica seguridad para los colombianos, las colombianas y para el mundo en general”, señaló en su momento el jefe de Estado.

    El documento, producto de un polémico y embrollado cambio del contrato para la producción de las libretas, también incorpora elementos gráficos que rinden homenaje a la cultura nacional y sus raíces: “Ustedes pueden ver figuras propias del mundo precolombino, de nuestro mundo natural o nuestra literatura; aquí pueden ver la bandera de Colombia, aquí las mariposas amarillas, siempre nos van a acompañar mariposas amarillas”, recalcó el mandatario. Sus páginas incluyen composiciones gráficas que aluden a la economía, la biodiversidad y paisajes nacionales, así como la historia y cultura colombiana, cada una con elementos técnicos de seguridad.

    La renovación es parte de la estrategia de transformación digital del Estado, entre cuyos objetivos está mejorar la prestación de servicios consulares y proteger los derechos de los ciudadanos. Otras características son la lectura mecánica y electrónica encriptada, la fotografía fantasma, tintas metálicas, microtextos y microchips de última generación.

    ¿Qué pasará con los antiguos pasaportes?

    El nuevo modelo de pasaporte comenzó a operar desde el 1 de abril, con una transición gradual que no implica complicaciones para los usuarios. De momento, en la primera fase, la personalización de cada documento se hará en Colombia desde la Imprenta Nacional, en colaboración con la Casa de la Moneda de Portugal, que fabricará las libretas. Posteriormente, la fabricación completa tendrá lugar en territorio nacional.

    Puede tramitarse en las oficinas de la Cancillería en Bogotá, en las gobernaciones facultadas del país y en los consulados de Colombia en el extranjero. El costo aumentará únicamente conforme al Índice de Precios al Consumidor, sin aumentos extra. La Cancillería aseguró que los pasaportes actuales vigentes serán válidos hasta su fecha de vencimiento y no será necesario renovarlos por ahora.

    La directora general de la Imprenta Nacional de Colombia, Viviana León Herrera, hizo énfasis en la relevancia del proyecto para la entidad estatal encargada de los impresos de seguridad del país: “Cuando llegué a ser gerente de la Imprenta Nacional, encontramos una imprenta totalmente obsoleta. En este momento se va a empezar a fortalecer, a modernizar y a que la imprenta empiece a hacer el papel que realmente debería haber estado haciendo desde hace mucho tiempo, que es dedicarse a los impresos de seguridad del Estado”.

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  • Veracruz se organiza con redes de cabello para enfrentar la marea negra del Golfo de México

    Veracruz se organiza con redes de cabello para enfrentar la marea negra del Golfo de México

    En medio de las incógnitas alrededor del derrame de petróleo en el Golfo de México, una iniciativa ciudadana para limpiar las aguas contaminadas ha cobrado notoriedad. Algunos establecimientos como barberías y estéticas caninas en Veracruz han pedido donaciones de cabello -limpio y seco- para quitar los rastros de crudo que se encuentran en el océano. El plan consiste en utilizar el pelo para armar unas mallas que se emplearán como barreras para bloquear el paso del combustible y absorber lo que esté esparcido en el mar. De acuerdo con la organización civil Ayudando Patitas, un kilo de pelo puede limpiar hasta ocho litros de hidrocarburo.

    No es la primera vez que una idea así surge. Hace más de 15 años, cuando la plataforma Deepwater Horizon se incendió el 20 de abril de 2010 mientras perforaba un pozo petrolero en las costas de Luisana, provocando una “catástrofe nacional” en Estados Unidos, la ciudadanía también se organizó para combatir la tragedia con cabello. La organización Matter of Trust aseguró en ese momento que personas de todo el mundo, desde Francia e Inglaterra hasta Australia, habían mostrado interés en participar. El entusiasmo llegó hasta Petco, una empresa estadounidense de artículos de mascotas en la que también hay servicio de peluquería canina. “Tenemos cerca de 1.000 salones repartidos por el país y pienso que podemos enviar hasta una tonelada de pelaje por día. Podemos marcar una diferencia real”, afirmó una vocera de la compañía a AP.

    En esa ocasión, la iniciativa contó con la coordinación entre la población y el Gobierno, quienes se encargaban de recoger las redes ya armadas con el pelo para después trasladarlas a los lugares afectados en los que se iban a emplear. Las autoridades mexicanas, preguntadas este martes en una conferencia de prensa sobre la iniciativa que ha surgido en Veracruz para el acopio de cabello, han insistido en la efectividad de las limpiezas tradicionales. “Lo que sirve es limpiar de manera convencional, eso es lo que sirve, y en eso estamos concentrados. […] ¿Cómo? Con palas, con nuestra gente… eso es la parte más importante”, respondió Miguel Ángel Miranda, subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental de Pemex. El funcionario, que declaró respetar este tipo de esfuerzos, subrayó que su método es lo que les ha dado resultados desde hace años.

    En redes se han dado a conocer puntos de recolección en distintas entidades, en los que también se estarán recibiendo despensas e instrumentos -como palas, mascarillas, botas, guantes y mallas de yute-, que servirán para que las personas que lleven a cabo las limpiezas puedan estar protegidas. Según lo explicado por la asociación, todos los insumos acopiados serán centralizados en Coatzacoalcos, donde se elaborarán las redes de cabello, y después se trasladarán a Pajapan. Las comunidades de este municipio al sur de Veracruz han sido muy vocales desde que denunciaron a principios de marzo la llegada de petróleo a sus costas.

    Los habitantes de los pueblos cercanos a la laguna del Ostión han acusado a las autoridades de omisiones en la gestión de un desastre ecológico que les impide pescar y los ha dejado sin un sustento económico. En su conferencia matutina, Claudia Sheinbaum ha asegurado este miércoles que trabajan en la contención del derrame, la investigación de “las fuentes de contaminación” y el apoyo a los pescadores a través de Bienpesca, un programa gubernamental.

    EL PAÍS publicó este lunes que el barco Árbol Grande, contratado por Petróleos Mexicanos (Pemex) para reparar ductos submarinos, estuvo ocho días sobre un oleoducto. En las imágenes satelitales revisadas por este periódico se aprecia una gran mancha de petróleo alrededor del buque, en un lugar que el Gobierno ha identificado como uno de los orígenes del derrame. La paraestatal, que ha mantenido desde el principio que la mancha no está vinculada a ellos, respondió: “Que un barco esté detenido en alta mar no significa que abajo exista un ducto roto y fugando”. Sin embargo, Pemex no explicó el motivo por el que el buque se encontraba ahí.

    Desde la Red Corredor Arrecifal, diversas organizaciones y comunidades de las zonas afectadas advirtieron este martes que la mancha de hidrocarburo alcanza 933 kilómetros de costa, desde Tabasco —pasando por Veracruz— hasta Tamaulipas. El colectivo ha hecho un llamado a una jornada de movilizaciones este domingo para exigir a las autoridades respuestas a un problema que parece nublarse más conforme pasan los días.

  • ¿Cómo llegaron 58 tortillas al espacio? La ciencia detrás del menú de Artemis 2

    ¿Cómo llegaron 58 tortillas al espacio? La ciencia detrás del menú de Artemis 2

    Para su viaje de 10 días alrededor de la Luna, la tripulación de Artemis 2 se ha llevado de comer brisket de res, macarrones con queso, quiche de vegetales, cuscús, cinco tipos de salsa picante y 58 tortillas. La NASA ha compartido el menú de la misión, que responde a criterios muy específicos, como que los alimentos deben ser fáciles de preparar y consumir en microgravedad, no dejar partículas y mantenerse en buen estado durante todo el vuelo.

    Las tortillas de harina se han convertido en un alimento imprescindible para las misiones de la NASA desde 1985, cuando Rodolfo Neri Vela, el primer astronauta mexicano en ir al espacio, pidió que se incluyeran en el menú de la misión STS-61B. Durante el viaje, sus compañeros se percataron de que, a diferencia del pan tradicional, las tortillas no dejaban migajas y también podían usarse para preparar sándwiches, hamburguesas y para complementar otros alimentos.

    De acuerdo con los expertos, la microgravedad complica la limpieza de la nave y las partículas de comida pueden terminar incrustándose en el equipo. Además, las tortillas han sido valoradas por su aporte nutrimental, la saciedad que brindan, el poco espacio que ocupan y su larga durabilidad, puesto que no requieren refrigeración. Estas características hicieron que las tortillas sustituyeran al pan tradicional en las misiones espaciales de forma definitiva. Sin embargo, se trata de una receta modificada por la NASA para disminuir el pH y evitar la formación de moho para misiones de mayor duración. Otra opción que se suele utilizar es el pan plano tipo pita.

    En tanto, la elección de condimentos y salsas picantes responde a la disminución en el sentido del gusto que los astronautas experimentan al estar en microgravedad. Bajo estas condiciones, los líquidos del cuerpo se distribuyen de manera más uniforme, lo que provoca congestión en el rostro y las vías nasales, similar a un resfriado, afectando temporalmente el olfato y la percepción del sabor. Aunque el cuerpo se adapta con el paso de los días, los tripulantes suelen recurrir a condimentos fuertes, como las salsas picantes, para potenciar el sabor de los alimentos.

    El menú de Artemis 2

    Detrás de la selección y preparación del menú hay un proceso riguroso que se lleva a cabo en un laboratorio. Los propios astronautas de Artemis 2 participaron en la elección de los platillos con meses de anticipación, antes de que los alimentos fueran empaquetados para la misión. “Lo increíble es que nuestra comida es muy diversa. Incluye platillos que no imaginarías que pueden rehidratarse en el espacio y aún así tener buen sabor”, contó Christina Koch en una cápsula especial de video para la NASA.

    Cada integrante de la misión tiene asignadas sus propias porciones de alimentos y bebidas, organizadas en torno a los horarios establecidos para desayuno, comida y cena. A los astronautas se les asignan dos bebidas saborizadas al día, que pueden incluir café, aunque la variedad es limitada debido a las restricciones de carga que determinan cuánto se puede transportar a bordo.

    La oferta gastronómica no contempla alimentos frescos debido a que la nave Orión no cuenta con sistemas de refrigeración. Toda la comida que viaja a bordo está lista para consumirse o ha sido procesada para rehidratarse, calentarse o conservarse mediante técnicas como la termoestabilización o la irradiación. Para prepararla, la tripulación utiliza un dispensador de agua potable que permite rehidratar alimentos y bebidas, así como un calentador compacto —similar a un maletín— para servir los platillos calientes cuando es necesario. El menú completo incluye:

    Bebidas

    • Café (43 tazas)
    • Té verde
    • Smoothie de mango-durazno
    • Bebida de desayuno de chocolate
    • Bebida de desayuno de vainilla
    • Bebida de desayuno de fresa
    • Limonada
    • Sidra de manzana
    • Bebida de piña
    • Chocolate

    Alimentos

    • Tortillas
    • Pan plano de trigo
    • Quiche de vegetales
    • Salchicha para desayuno
    • Cuscús con nueces
    • Ensalada de mango
    • Granola con arándanos
    • Almendras
    • Nueces de la India
    • Brisket de res
    • Brócoli gratinado
    • Ejotes picantes
    • Macarrones con queso
    • Ensalada de fruta tropical
    • Calabaza butternut
    • Coliflor

    Condimentos

    • Jarabe de maple
    • Crema de chocolate
    • Mantequilla de maní
    • Salsa picante (cinco tipos diferentes)
    • Mostaza
    • Mermelada de fresa
    • Miel
    • Canela
    • Mantequilla de almendra

    Postres

    • Galletas
    • Chocolate
    • Pastel
    • Almendras cubiertas de dulce
    • Cobbler de frutas
    • Pudín

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  • Petro pierde la confianza en su jefe de inteligencia financiera hasta sacarlo

    Petro pierde la confianza en su jefe de inteligencia financiera hasta sacarlo

    En la puerta de la oficina de Jorge Lemus estuvo, durante dos mañanas, un funcionario del Ministerio de Hacienda. Tenía una carta entre sus manos. Buscaba que el director de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) firmara su renuncia al cargo, como había ordenado el presidente Gustavo Petro. El mandatario dio la instrucción el 20 de febrero, en una reunión en la Casa de Nariño, en la que sugirió que lo reemplazara Wilmar Mejía, exdirector de inteligencia del Departamento Nacional de Inteligencia (DNI) y quien ha sido señalado de filtrar información a un grupo ilegal. Lemus se enteró y solo firmó el documento este miércoles. Mientras tanto, la designación de Mejía sigue en suspenso.

    Por eso este jueves el foco mediático está puesto, una vez más, en las movidas de la inteligencia colombiana. La UIAF, que depende del Ministerio de Hacienda por su foco particular, es una entidad de pocos escándalos y baja visibilidad mediática, pese a que es neurálgica en las investigaciones sobre el crimen organizado y especialmente el lavado de activos. En sus oficinas reposan expedientes sobre grandes capos criminales, pero también sobre las movidas financieras sospechosas de políticos, poderosos y empresarios. Es casi una fiscalía financiera, pero sus resultados solo se hacen públicos cuando el presidente de Colombia lo ordena.

    El paso de Lemus por la dirección de la UIAF fue fugaz, de poco menos de tres meses. Según una fuente de esa entidad, el detonante para que Petro ordenara su salida fue una filtración de información muy sensible, pero la desconfianza del mandatario venía de tiempo atrás, aunque fuera poco visible. El antiguo compañero de Petro en la guerrilla del M-19 venía de encabezar la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) durante casi 11 meses y, si bien salió en medio de cuestionamientos y desencuentros con el presidente, recaló en un cargo estratégico y muy bien pago. La mezcla de aprecio y recelo que siente el presidente sigue vigente: una fuente cercana a la Casa de Nariño asegura que el mandatario le ha ofrecido un cargo técnico en el Ministerio de Hacienda, con el propósito de “sacarlo del foco de los escándalos”.

    Uno de los más recientes desencuentros ocurrió en febrero, cuando el mandatario denunció un plan de integrantes de la Policía Nacional para sembrar cocaína en un vehículo de la Presidencia y sabotear su visita a Donald Trump. Con rumores y pocas pruebas, el presidente ordenó la salida de un general, Edwin Urrego, y un coronel, Óscar Moreno. Sin embargo, en los días siguientes, distintos integrantes de la Policía le aseguraron que había sido engañado en un esquema para sacar adelante una venganza interna, un plan que se había fraguado semanas atrás desde la DNI.

    Fue entonces que apareció otro nombre en el tablero: César Augusto Ortiz, un mayor retirado, quien, hasta diciembre pasado, fue oficial de contrainteligencia de la DNI. En esa entidad aseguran que quien lo llevó allí fue Lemus. Ortiz llegó a asumir uno de los roles más sensibles en una entidad como esta: vigilar a quienes vigilan. Su nombramiento despertó malestar porque venía de ser jefe de la Sijín -la división de la Policía que se encarga de los asuntos judiciales- en el departamento de La Guajira, y salió en medio de denuncias penales por narcotráfico y contrabando. De acuerdo con un funcionario de la DNI, quien lideró las investigaciones que llevaron a esos señalamientos fue Urrego, el mismo que terminó acusado por Petro de querer entramparlo. “Ortiz siempre trabajó de la mano con Lemus y ellos fueron los que le entregaron la información al presidente del supuesto sabotaje”, explica esa fuente.

    Ese episodio de desinformación al mandatario tenía antecedentes. El presidente había recibido informaciones cuestionadas del entonces director de Inteligencia. Algunas fueron públicas. En enero, cuando el escándalo del software Pegasus volvió a la agenda y el presidente tenía a dos ministros de su Gobierno peleando por supuestas interceptaciones, Lemus dijo en una entrevista a Caracol Radio que no sabían si ese software existía. La contradicción pública molestó a Petro, quien meses atrás había encabezado una fuerte y criticada denuncia de la existencia irregular de ese software israelí en Colombia.

    Esa molestia no cayó en el vacío, pues a Petro ya le habían llegado cuestionamientos contra Lemus. En octubre, varios integrantes de la Dirección de Inteligencia de la Policía advirtieron al mandatario, en un encuentro en la Casa de Nariño, que se estaban usando agencias de inteligencia para tenerlo distraído. También le informaron de denuncias de algunas reuniones, presuntamente irregulares, de miembros de la DNI con capos como el esmeraldero Julio Lozano Pirateque, en Dubái; o con capos como Andrés Felipe Marín, alias Pipe Tuluá. Aunque las denuncias nunca trascendieron los pasillos de la Presidencia de la República, la alerta quedó encendida.

    A Petro también lo distanció de Lemus el manejo que este dio a las investigaciones sobre la llamada Nueva Junta del Narcotráfico, un actor que Petro ha puesto en la agenda más de una vez y cuya existencia es motivo de duda entre fuentes de inteligencia. Se trataba de uno de los encargos especiales que el mandatario dio a Lemus en la DNI y la UIAF. Las pesquisas del ahora exdirector apuntaban a un organigrama de antiguos narcos que siguen relacionados con la economía ilícita, pero no eran los peces más gordos. “Ese tema también fue muy determinante en la decisión de apartarlo de ambos cargos, porque el mandatario tiene versiones que contradicen los informes que entregó”, dice una alta fuente cercana al presidente.

    Lemus, un viejo conocido de Petro

    Desde su llegada a la presidencia, Petro ha buscado rodearse de gente de confianza en los cargos más relacionados con su seguridad. Varios de ellos son antiguos militantes de la guerrilla del M-19, como Lemus, y la DNI es una de las entidades que reflejan esa lógica.

    En el inicio del cuatrienio, tres entidades herederas del antiguo DAS quedaron en manos de exmilitantes que lo han acompañado durante su carrera política. Manuel Casanova, filósofo de profesión, fue el primero en asumir la DNI; Augusto Rodríguez, uno de los hombres de mayor confianza del presidente, es desde entonces director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), responsable de la seguridad de personas amenazadas; y Otty Patiño maneja las negociaciones con los grupos ilegales como su alto comisionado de Paz.

  • El Gobierno de México impulsa un segundo acuerdo para mantener el precio del diésel

    El Gobierno de México impulsa un segundo acuerdo para mantener el precio del diésel

    México ha resistido las últimas cuatro semanas la presión del aumento de los energéticos, por la guerra en Oriente Medio, con estímulos fiscales. El mayor de estos apoyos ha recaído en el diésel que mantiene un apoyo del 70,28%, es decir unos 5,17 pesos por litro. El Gobierno mexicano ha maniobrado para impedir que el combustible más utilizado para el transporte de mercancías alcance los 30 pesos por litro. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha impulsado también acuerdos con los gasolineros para poner un tope a los precios de los combustibles. Con el diésel ha acordado el precio de 28,3 pesos por litro. “Queremos disminuir también el precio del diésel; ya hubo un primer acuerdo y vamos por un segundo acuerdo”, ha mencionado la mandataria este miércoles.

    Desde el Gobierno, la preocupación está enfocada en las consecuencias que un aumento en los combustibles puede tener en los precios de los productos. El último dato de inflación, revelado la semana pasada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), se colocó en 4,63% y todavía no mostraba algún impacto por la subida de los energéticos. El diésel es una pieza fundamental en el transporte de las mercancías en el país, que está padeciendo la subida de los precios internacionales y también porque es un combustible altamente demandado. “Estamos sentándonos con los gasolineros para decir ‘no puedes venderlo a 30, no puede ser, es injusto’. Vamos a acordar un precio de manera voluntaria, como en el de la magna, que sea responsable en términos de las finanzas públicas, pero que no tenga estos excesos para las gasolinas”, ha añadido Sheinbaum.

    La presidenta mexicana mostró cohesión con los gasolineros cuando cerró hace tres semanas un nuevo acuerdo para poner un tope a la gasolina magna en 24 pesos. Aunque una buena parte de las estaciones en el país respetaron ese primer acuerdo, los gasolineros fueron menos disciplinados con la petición de regular el precio del diésel. Sheinbaum ha asegurado que los gasolineros acceden de forma voluntaria y que el impacto real de la medida se encuentra en la recaudación de impuestos. “Queremos que todavía disminuya más con el acuerdo con los gasolineros y, al mismo tiempo, el apoyo que estamos dando por la reducción de los impuestos en la gasolina y el diésel para que no impacte en la inflación y, además, no impacte, sobre todo, en la economía de las familias”, ha dicho la mandataria.

    Los estímulos fiscales para los combustibles ya fueron utilizados en 2022 cuando comenzó la guerra en Ucrania. Esa experiencia le permite a los expertos estimar que, durante un tiempo, el descenso en la recaudación del Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS) no impactará significativamente en las finanzas públicas. Al mismo tiempo que México importa la mitad de sus combustibles y sufre las subidas de los precios internacionales de los hidrocarburos, es un productor y exportador de crudo. Al cumplirse un mes del conflicto en Medio Oriente, la mezcla mexicana de exportación alcanzó a situarse por encima de los 100 dólares por barril. “Los ingresos petroleros extraordinarios serían suficientes para compensar el impacto fiscal aunque con menor holgura frente a un entorno de mayor volatilidad”, estima un análisis de Banamex.

    “Asumimos que el sector privado tiene cierto margen para absorber parte del ajuste actual, facilitando un esquema de contención de precios compartido y reduciendo la carga directa sobre las finanzas públicas. Bajo estos supuestos, estimamos que el costo fiscal para el gobierno del estímulo a la [gasolina] magna sería solo 50% del total, 10% para la premium y 60% para el diésel”, añaden desde la entidad. La estrategia del Gobierno mexicano para evitar súbitas subidas en los precios de los combustibles, como ha ocurrido en otros países, de momento opera paso a paso con cierta holgura, a pesar de que el conflicto todavía no cesa. “El Gobierno federal mantendrá medidas para estabilizar los precios de los combustibles, con el objetivo de contener presiones sobre los costos de transporte y producción, limitar efectos inflacionarios y proteger el poder adquisitivo de los hogares”, señala la Secretaría de Hacienda en un comunicado.

    Hacienda es optimista sobre el panorama al que se enfrenta. Este miércoles ha entregado al Congreso su estimación sobre el panorama macroeconómico para los próximos meses. En el documento estima que el precio del petróleo mexicano estará en 77,3 dólares por barril durante 2026 y que las condiciones le permiten un espacio para maniobrar en las finanzas públicas. “La estimación para 2026 incorpora un supuesto conservador, al considerar que la duración del conflicto no exceda dos meses; no obstante, persiste una elevada incertidumbre en torno a su magnitud y evolución. Asimismo, se consideran otros factores como la guerra en Ucrania, los cambios en la industria petrolera de Venezuela y la política arancelaria de Estados Unidos”, indica el reporte, que además calcula que el PIB de este año podría cerrar en un crecimiento de entre 1,8% y 2,8%.

  • Los países cambian cuando alguien decide empezar de nuevo

    Los países cambian cuando alguien decide empezar de nuevo

    Cuba atraviesa hoy horas cruciales. El estado de la nación es de angustia y desesperanza, con una economía moribunda y la vida cotidiana —en todas sus manifestaciones— paralizada por una aguda escasez de combustible. Nunca antes, en la historia moderna del país, habíamos enfrentado un escenario tan desolador. Nunca antes, en mis 35 años como parte del movimiento prodemocrático, habría imaginado a la nación cubana asomada a su quiebra como proyecto.

    Este sentido de fracaso que nos envuelve a todos tiene una razón: por mucho tiempo los políticos de dentro y de fuera ―la responsabilidad estructural de este fracaso recae en el gobierno de la isla― ignoraron por igual a los cubanos que aspiramos a una Cuba democrática, independiente y próspera para el presente y las próximas generaciones.

    Extender la agonía de la gente no es una opción. Sobre ese cimiento compartido debería sostenerse cualquier negociación entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, así como entre los cubanos de la isla, entre sí, y de los cubanos con su exilio. Encontrar soluciones prontas y mutuamente aceptables, en beneficio de un pueblo que ha sufrido hasta la extenuación, debe ser la brújula que guíe dichos procesos.

    En ese contexto, el gobierno cubano debería dar un paso decisivo. En acto soberano, podría decretar una amnistía general para las personas encarceladas o buscadas por crímenes políticos, dondequiera que se encuentren, e iniciar la despenalización del ejercicio de los derechos. Esa medida beneficiaría también a quienes ocupan o han ocupado posiciones de poder en Cuba, y abriría una senda real a la concordia nacional.

    El perdón sabe amargo, pero la historia demuestra que suele ser el primer paso real en cualquier proceso de sanación personal y social. La venganza, venga de donde venga, solo nos encadena al pasado.

    Amnistía no es lo mismo que impunidad. Casos de individuos involucrados en hechos de sangre o en graves violaciones a los derechos humanos deberían ser abordados como parte de un proceso de justicia transicional, en el marco de un Estado de derecho, con plenas garantías procesales y orientado tanto a la reconciliación como al resarcimiento histórico de las víctimas.

    De igual modo, más de seis décadas después de su instauración, el embargo de Estados Unidos no ha alcanzado su objetivo. Y cuando más cerca han estado de hacerlo, la propia Casa Blanca ha dado un paso al costado debido al elevado costo humano que provocaría un endurecimiento final. Precisamente para evitar una catástrofe humanitaria mayor, el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio acaban de permitir, in extremis, la entrada de un barco ruso con crudo de emergencia a puertos cubanos.

    Ese gesto de la administración Trump constituye el reconocimiento definitivo de que el éxito del embargo sería, al mismo tiempo, su propio fracaso. Persistir en una política que agrava las condiciones de vida de quien se pretende liberar no acerca la democratización; la aleja.

    Si queremos un nuevo horizonte para Cuba y su gente, es momento de que Estados Unidos proceda a eliminar el embargo, un esquema que ya ha demostrado sus límites.

    A la par, y en beneficio de ese mismo pueblo, los gobernantes de Cuba deberían generar dinámicas claras de apertura y buena voluntad. Tras dos mandatos y medio en la presidencia, Miguel Díaz-Canel podría adoptar un gesto de responsabilidad histórica y adelantar su retiro—constitucionalmente previsto para 2028—, abriendo así el camino a una nueva generación de líderes cubanos.

    Bajo esos estímulos, las posibilidades serían significativas: Cuba podría profundizar reformas económicas en favor de la propiedad y la participación de todos los cubanos, estén donde estén, con idénticas protecciones jurídicas y deberes; así como abrir la banca, la agricultura, las telecomunicaciones, los puertos y el turismo a la inversión extranjera, incluyendo el capital estadounidense.

    En el terreno jurídico, la nación podría establecer negociaciones definitivas para la compensación de propiedades estadounidenses confiscadas después de 1959, incluyendo la aplicación de incentivos fiscales y esquemas de deuda por inversión. Ambos países podrían fortalecer, además, acuerdos vigentes para el combate al narcotráfico y el crimen transnacional.

    Por la senda del diálogo civilizado y el estímulo generado a través de la apertura económica, Cuba podría avanzar hacia un modelo democrático parlamentario ―el primer paso en esa dirección debe ser la eliminación del artículo 5 de la Constitución que consagra la hegemonía de un partido único―, el fortalecimiento de la sociedad civil, garantías a las libertades y derechos humanos básicos y una transición política ordenada e irreversible.

    Finalmente —y también con los cubanos en el centro—, la Casa Blanca debería evitar la deportación de más de medio millón de refugiados que llegaron al exilio en los últimos años y que hoy viven entre el pánico y la incertidumbre ante la posibilidad de una repatriación forzosa.

    El presidente Trump conoce de primera mano el espíritu emprendedor de los exiliados cubanos, en este caso una comunidad mayormente joven, educada, deseosa de contribuir a los Estados Unidos. Forzar su retorno en las actuales condiciones de Cuba no solo sería inviable, sino profundamente injusto.

    Muchos de ellos, con el tiempo, serán actores clave en la reconstrucción del país, un motor para el futuro de Cuba. En ese sentido, una política sensata hacia esta diáspora no solo constituye un imperativo humanitario, sino también una inversión estratégica para ambas naciones.

    Los países no cambian cuando alguien pierde. Cambian cuando alguien decide empezar de nuevo. Es la hora de las decisiones. De la audacia política.

  • Videoanálisis | Las tres primeras semanas de Kast

    03:43

    Videoanálisis: Tres semanas del Gobierno de Kast

    La periodista Rocío Montes, en Chile.Vídeo: CRISTOBAL MARAMBIO

    Un flanco abierto en el ministerio de Seguridad, una fuga en el apoyo ciudadano y medidas empujadas por la ideología, marcan el arranque del mandatario

    El presidente José Antonio Kast cumple tres intensas semanas en La Moneda con una temprana fuga del resplado ciudadano, que se desencadenó con la mayor alza en el precio de los combustibles en décadas. Desde entonces ha tenido dificultades para controlar la agenda mediática y política, por una serie de errores internos. Por otra parte, el debut de su ministra de Seguridad, la exfiscal Trinidad Steinert, se ha visto manchado por la polémica remoción de la que era jefa de inteligencia de la policía, PDI. Ese flanco continúa abierto y el mandatario le ha endosado al director de la institución, Eduardo Cerna, la responsabilidad de la salida de Consuelo Peña, la tercera antiguedad en la institución. El aterrizaje en el poder del presidente Kast ha estado marcado por sus decisiones ideológicas, que se alejan del eje de su programa de Gobierno centrado en el orden público y la economía. Este lunes, en una muestra más del giro que toman las relaciones exteriores en su mandato, viajará a Argentina para reunirse con el presidente Javier Milei, con el que comparten una mirada política.

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  • Dentro de la Pasión de Cristo en Iztapalapa: una tradición de 183 años que ya es patrimonio de la Humanidad

    Dentro de la Pasión de Cristo en Iztapalapa: una tradición de 183 años que ya es patrimonio de la Humanidad

    Entre el murmullo y las trompetas, el ruido es abrumador. Hay más de 300 personas esperando a que inicie la oración que marca el arranque del penúltimo ensayo general de La pasión de Cristo, en Iztapalapa, la alcaldía más poblada al oriente de Ciudad de México. Una mujer abre la boca y habla, pero no se le escucha; quiere decir unas palabras de agradecimiento. Tras varios intentos, un hombre grita con furia: “silencio”. Silencio. “Les deseo mucha paz. Esta celebración ha crecido y la queremos mucho”, pronuncia la mujer. Todos los asistentes recitan el Padre Nuestro y el Ave María. El sonido vuelve a ser abrumador, pero al unísono. Al terminar la oración, varias personas se acercan a besar una cruz de madera enorme, que yace en el sitio y que cargará Arnulfo Eduardo Morales Galicia, el Cristo de 2026, el 183 en participar en el viacrucis de la capital. El viernes 3 de abril, la tradición que se acerca a los 200 años lo hará por primera vez bajo la insignia de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

    Toda la Semana Santa hay representaciones, pero el día con más folclor es el Viernes Santo. La procesión, que dura entre cuatro y seis horas, inicia en la Macroplaza del Barrio San Lucas, recorre los ocho barrios y culmina con la Crucifixión en el Cerro de la Estrella. Pero desde los primeros rayos de la mañana, la gente pasa por el patio de la casa de los ensayos para ver a Jesús, que espera impávido en una celda a que inicie la pericia. Ese día, las calles en Iztapalapa son impenetrables: hordas de gente se agrupan para seguir los pasos de Cristo; lloran, gritan, empujan a los policías y a los romanos que custodian, insultan; quieren defender al hijo de Dios, evitar lo que se avecina.

    Según los relatos, la tradición inició en agradecimiento a un milagro. En 1687, una esfinge funeraria salió de Villa de Etla, un pequeño municipio al norte de la capital oaxaqueña, en dirección a Ciudad de México para ser restaurada. En el camino, quienes la transportaban se detuvieron a pernoctar en una cueva en las faldas del cerro de la Estrella, en Iztapalapa. Al amanecer, dicen, la figura de Jesús había aumentado de peso y de tamaño, por lo que los transportadores no pudieron cargarla ni continuar el trayecto.

    Los pobladores interpretaron que al Cristo le había gustado el lugar y allí quería quedarse, así que le construyeron una ermita. Con el tiempo, la esfinge fue bautizada como “El Cristo de la cuevita”. Años después de aquel acontecimiento, el pueblo de Iztapalapa fue azotado por una epidemia de cólera. Los lugareños se acercaron al Cristo, como última esperanza, para que acabara con la enfermedad. Milagro o coincidencia, la epidemia cesó. Fue entonces que, en su honor, le construyeron una capilla, comenzaron las procesiones de Semana Santa y la representación del viacrucis. Ahora que es Patrimonio de la Humanidad, se siente más presión en los ensayos para que todo salga bien.

    En la casa, los actores escenifican sobre el patio la tentación de Cristo en el desierto. Los visitantes miran atentos, en silencio. El Diablo, con mucha enjundia y hablando casi a los gritos, le ofrece todos los reinos del mundo si él decide adorarlo y Jesús, muy tranquilo, lo rechaza. Algunos espectadores suspiran; otros, sonríen y agachan la cabeza; unos pocos, se persignan. “A veces la gente llora cuando ensayan la parte de los azotes”, dice Joaquín Rueda, vicepresidente del Comité Organizador de Semana Santa en Iztapalapa A.C. (Cossiac).

    Para la década de 1940, un predio en la cerrada Asunción, una calle diminuta entre calles angostas al norte del cerro de la Estrella, abrió sus puertas para que quienes preparaban el viacrucis y la representación de Cristo tuvieran un sitio donde ensayar. El lugar se convirtió en la mítica Casa de los Ensayos. Las hermanas Cano Reyes heredaron la casa que perteneció a sus abuelos. Ellas no actúan ni han actuado, dicen estar contentas y orgullosas de que aquí se lleven a cabo las actividades previas a Semana Santa.

    La casa es verde limón; tiene un patio grande en el centro y alrededor se distribuyen, en sentido horario, cuarto, sala, cocina y, del lado derecho, unas escaleras de cemento suben a una terraza grande, donde se reparten más cuartos.

    En el ensayo hay actores y espectadores por los pasillos y las habitaciones. Solo quienes actúan en el patio lo hacen con micrófonos de diademas: cuando la escena termina, la banda con sus trompetas acapara la atención. El sonido es tan fuerte —son más de seis trompetistas— que se cuela en todos los rincones.

    “Dale una mordida, si no, no cuenta”, dicen unas 20 personas que se han reunido en la cocina, un poco a escondidas de los demás, pero sin miedo a ser vistos. Cantan las mañanitas con fuerza; no tanta como los trompetistas. “Somos una familia”, dice Rueda, mientras devora una rebanada de pastel. Luis Alberto Guzmán de la Rosa, secretario del Comité Organizador, agrega: “Tratamos de fomentar un espíritu de hermandad, porque es el mensaje que transmitimos al público”. Entre quienes se toman un momento para celebrar el cumpleaños está Arnulfo Morales, el Jesús de este año; Rueda, quien lo hizo en 2001; y Jair Cruz Peralta, quien no lo hizo ni lo hará nunca.

    Peralta, de 34, lleva 16 años participando en La Pasión. Ahora lo hace como asociado, en la comisión de Cultura, que se encargó de dar seguimiento para obtener el reconocimiento de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Algunos personajes que ha interpretado son el cuñado de Herodes, el apóstol Juan y un romano. También fue parte del staff de escenografías. Pero lo que más le ha gustado es dar azotes.

    “Es un papel fuerte. Se dice que trae mala suerte, porque es de los que golpean a Jesús. Sí es fuerte, pero es bonito, porque nadie lo quiere hacer. En la calle te llevas muchas mentadas (insultos), la gente te grita: ‘No le pegues tan fuerte’; ‘Oye, ¿qué te pasa?’. Hace un año, por ejemplo, le di una cachetada que, obviamente, estaba planeada con el actor: le agarro la mandíbula con la mano, lo levanto y lo cacheteo”, dice entre risas, un poco pícaro.

    Existen varios requisitos para representar a Cristo: ser nativo de alguno de los ocho barrios de la alcaldía, tener 18 años, ser católico, haber hecho la Primera Comunión, medir mínimo 1,75 metros, ser soltero, sin compromisos y sin hijos, tener una buena conducta y buenas costumbres, tener excelente salud y condición física, no tener tatuajes ni perforaciones, haber sido apóstol o haber tenido algún papel de reparto. Este último requerimiento lo incluyeron hace algunos años, explica Rueda, porque la gente se quedaba con el papel emblemático y no sabía en lo que se estaban metiendo.

    Ese día se estrenarán también dos locutores que narrarán la transmisión en vivo en redes sociales. “Tengo sentimientos encontrados; sobre todo, emoción”, dice Miriam Sandoval García al darse cuenta de que será la primera mujer en ser una de las voces que se encargarán de relatar y llenar los espacios muertos entre escena y escena para que el público sepa qué es lo que vio y qué vendrá después. Sandoval, de 45 años, se interesó por La Pasión de Cristo desde niña, “como la mayoría de la gente de Iztapalapa”, dice, viendo la procesión, los trajes, los personajes. Hace 23 años que no ha participado: se casó y los proyectos de vida cambiaron de prioridad. Algunos de los personajes que ha hecho son Claudia Prócula, la esposa de Poncio Pilato; a la mujer samaritana que le da de beber agua a Jesús; a María Salomé, esta última en 1995.

    Ese mismo año, Gerardo Granados Juárez, de 49 años, interpretó a Jesús. Granados acompaña a Sandoval en la locución. Él también vuelve tras una larga ausencia —12 años—, pero no entra en detalles. “Tuve problemas personales”, dice y repasa algunos puestos de los que estuvo a cargo: presidente del Comité Organizador de Semana Santa, vicepresidente, secretario, vocal… “Me recorrí todos los papeles”, dice entre risas. “Ahora soy parte de la Comisión de Honor y Justicia. Allí me puso Dios y pues… es lo que hay y hay que cumplir”.

    El equipo que hace la estrategia de redes sociales es el más joven. Luis Zavala López, de 25 años, y Dannia Jabnel Guillén Reyes, de 17 años, se sienten honrados de poder ser quienes están tras bambalinas. Guillén llegó aquí por tradición familiar. “Mi abuelo fue Cristo en 1933”, dice muy sobria. Lo que a ella le gusta es la fotografía y aquí ha encontrado un espacio para practicar y desarrollar sus habilidades.

    Zavala es el primero en su familia en ser parte de La pasión de Cristo. “Mis padres son católicos, también les gusta ver la representación, pero ellos están simplemente como espectadores. A mí me gusta estar aquí”, dice. Todos comparten un mismo objetivo: que la tradición se siga viendo cada año; que la costumbre siga vigente y que cruce fronteras, sobre todo ahora que ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad; el distintivo lo señalan todo el tiempo, con la frente en alto.

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  • Lecturas aleccionadoras

    Lecturas aleccionadoras

    La interrupción de la normalidad que ofrecen estos días de asueto es una oportunidad para tomar distancia del inventario cotidiano de las calamidades del mundo o, al menos, para verlas con otra mirada. Rebobinar se decía antes y resetear se ha dicho después o, como suele afirmar una amiga, dejar de termometrear las infamias de cada día. El mundo ayuda en esta tarea porque, salvo el febril narcisismo de Trump y su insaciable necesidad de atención, todo parece ralentizarse esta semana.

    La suspensión de la cotidianidad habitual no necesariamente requiere estar en una playa. La posibilidad de mirar una serie de televisión a mitad del día o sumergirse en una lectura permite tener acceso a una realidad paralela a esa que habitamos una semana antes. Particularmente si lo que podamos leer es capaz de remover neuronas o inquietar el alma.

    No sé si las siguientes sugerencias lo consigan, pero son buenas candidatas. El cielo es azul, la tierra blanca: una historia de amor, de la japonesa Hiromi Kawakami, editorial Alfaguara, podría ser la mejor de las apuestas. El sutil y bello relato de una pasión desprovista de los fuegos artificiales con que solemos revestirla en Occidente. Sorprende la sencillez de la prosa capaz de soltar granadas explosivas que no lo parecen. Un ejemplo: “Algo en aquella casa me provocaba incomodidad. Era como si encargara varias piezas de ropa hechas a medida y, al probármelas, descubriera que unas eran demasiado cortas y otras eran tan largas que las arrastraba por el suelo al caminar. Entonces me quitaba la ropa, estupefacta, comprobaba de nuevo las medidas y me daba cuenta de que eran exactas. Así me sentía con mi familia”.

    Y si de pasar unos días de asueto se trata, Mi año de descanso y relajación, de Ottesa Moshfegh, también de Alfaguara, parece una opción perfecta. Tras ser despedida de la galería en la que trabaja, Natasha, el personaje de la novela, decide tomárselo tranquilo. Revisa sus finanzas y opta por encerrarse en su apartamento en Nueva York durante los siguientes meses, dormir lo máximo posible y rehuir al resto de la raza humana, salvo sus visitas al psiquiatra para conseguir, con engaños, los somníferos que necesita. Su deliberado plan zozobra por la enconada persistencia de Reva, la mujer que, sin razón aparente, cree ser su mejor amiga y está decidida a regresarla al mundo.

    El argumento es pobre, de acuerdo. Pero las razones de Natasha para bajar del tren de la vida durante unos meses o su conversación interior valen oro: “Siempre me admiraba lo predecible que era Reva, como el personaje de una película. Cada expresión emocional le salía justo a tiempo”.

    Para quienes no les gusta desvincularse del todo de la marcha de nuestros días, pero agradecen la posibilidad de hacerla con otro ritmo, hay dos sabrosas opciones.

    Koljós, de editorial Anagrama, obra de Emmanuel Carrère, para muchos el mejor escritor francés vivo, se inscribe en la epidemia que se ha desatado entre los autores en el intento de recuperar la memoria de sus familiares. Carrère tiene, sin embargo, una coartada impecable. A diferencia de la mayoría de sus colegas, hacer un libro sobre la madre está plenamente justificado: se trata de Helene Carrère d´Encausse, una figura intelectual legendaria en Francia, secretaria perpetua (que equivale a presidenta) de la Academia Francesa durante muchos años. Una reconocida autoridad en materia de Historia y Geopolítica rusa, al grado de convertirse en una de las voces más socorridas para explicar en Occidente la historia y la política de ese país. La madre del autor fue una figura temida y temible en el mundo académico y político, tanto como en el familiar. Esa doble peculiaridad permite a Carrère hacer una historia de los suyos al mismo tiempo que una reflexión de la vida intelectual y política europea a lo largo de más de un siglo. En el fondo, una mirada aguda y a ratos cínica, siempre inteligente, para explicar la singularidad del pueblo ruso, de donde surge el clan familiar.

    A su manera, las razones para explicar por qué escribe se resumen en unas líneas: “De lo que habremos vivido en nuestro trocito de tierra y en ningún otro, en nuestra pequeña franja de tiempo y en ninguna otra, en el pequeño ser que nos ha sido dado habitar y en ningún otro–y ya puede hundirse el mundo, y a la vista está que se está hundiendo–, dar cuenta de ello sigue siendo el trabajo de gente como yo”.

    Más entrañable, quizá, es la memoria que la escritora y activista de India, Arundhati Roy bajo el título Mi refugio y mi tormenta, editorial Alfaguara, publicó sobre su madre. Si bien su progenitora no alcanzó la fama pública que tuvo la de Carrère, el personaje no es menos formidable (o temible). En realidad, se trata de una especie de autobiografía de la lucha política e intelectual de esta autora para impulsar sus causas, convertidas en rabia por la inmensa capacidad de indignación que le producen las injusticias del mundo. Pero es de tal magnitud la impronta de su madre, que solo explicándola a ella se entiende a sí misma. Justamente, el título Mi refugio y mi tormenta remite a lo que representó la figura materna, de la que huyó a los 18 años “no porque no la amara, sino para poder seguir amándola”. Arundhati Roy, es autora de muy pocos textos literarios, ocupada, como está, en ayudar a otros, pero este último no desmerece respecto de la joya que escribió hace casi 30 años: El dios de las pequeñas cosas (también de Alfaguara). Si por alguna razón lo pasó usted de largo, olvídese de los párrafos anteriores y dedique algunas horas de estos días a visitar sus páginas. No se arrepentirá.

  • Roberto Velasco asumirá la Cancillería tras la salida de Juan Ramón de la Fuente

    Roberto Velasco asumirá la Cancillería tras la salida de Juan Ramón de la Fuente

    Roberto Velasco será el nuevo canciller de México. El secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, dejará su cargo por “motivos de salud”, según él mismo ha comunicado a su equipo de trabajo, de acuerdo a fuentes del Gobierno federal. El canciller se hace a un lado como jefe de la diplomacia mexicana después de asumir la cartera desde el arranque del Gobierno de Claudia Sheinbaum, en 2024. Velasco, un hombre de toda la confianza de la mandataria, se desempeñaba como subsecretario para América del Norte. Un puesto que le ha situado en la primera linea de las negociaciones con Estados Unidos y el Gabinete de Donald Trump.

    Los casi dos años en el cargo de De la Fuente, de 74 años, han estado marcados por un pefil bajo en medio del vendaval de presiones desde el norte de la frontera. En noviembre, pidió licencia temporal para separarse del cargo debido a una operación de columna. El exrector de la UNAM (1999-2007), la principal universidad pública del país, reapareció en enero pasado durante la reunión anual de embajadores y cónsules en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Velasco tomó las riendas, como encargado de despacho, durante el periodo en el que se ausentó el canciller.

    De la Fuente es uno de los funcionarios que Sheinbaum recuperó del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador. El expresidente, que le conoce desde que aquel era rector de la UNAM, lo designó al inicio de su sexenio embajador permanente de México ante las Naciones Unidas. Médico psiquiatra con ideas progresistas, renunció a ese cargo en 2023 para volver a México e integrarse a la campaña presidencial de Sheinbaum. Tras el triunfo en las urnas, la presidenta electa le encargó guiar el traspaso del gobierno entre el equipo entrante y los funcionarios salientes.

    Reconocido por sus habilidades de negociador y su amplia trayectoria en organismos internacionales, una de sus últimas invervenciones públicas estuvo centrada en pedir mayor determinación a la ONU pocos días después del ataque estadounidense a Caracas que precipitó la captura del presidente Nicolás Maduro. “La ONU sigue siendo nuestra principal estructura multilateral, es de la que mejor disponemos, pero infortunadamente hoy se ha mostrado ineficiente al tratar de contener los abusos de las hegemonías”, defendió con enfasis en enero.

    La agenda internacionald el Gobierno mexicano ha estado irremediablemente concentrada en contener las arremetidas de la Administración Trump. Las prioridades de la cancillería, cómo solía repetir el propio De la Fuente, pasaban por la protección consular a los mexicanos residentes en el extranjero, la defensa de la soberanía y de los principios de no intervención y solución pacífica de las controversias.

    (Noticia en desarrollo)