Era un partido para no correr riesgos. Si Santa Fe quería épica, necesitaba paciencia y concentración durante los 90 minutos. Le dio para 45. En la segunda parte, Corinthians sacó su furia y destrozó la resistencia y la valentía que el equipo cardenal había mostrado y le ganó 2-0 en la fase de grupos de la Copa Libertadores.
Lo de Santa Fe fue un espejismo, creer que sí se podía cuando no se podía. Tuvo un primer tiempo tan sólido que invitó al entusiasmo, pero tras el descanso, todo se derrumbó.
Corinthians asumió el control desde el arranque del partido, tocaba de izquierda a derecha y de derecha a izquierdo, para ir minando la resistencia y la fe cardenal. Al Timao se le notaba que tenía afán en anotar. Sin embargo, le tocó esperar mucho.
Corinthians vs. Santa Fe. Foto:AFP
Santa Fe apostó por el fatídico contragolpe, esa arma tan añeja y eficaz. De hecho la primera aproximación del partido fue una salida raída que terminó con un cabezazo de Hugo Rodallega que careció de fuerza y dirección, pero que le demostró al equipo colombiano que no era imposible atacar al gigante brasileño. A los 12 minutos se paralizó todo Santa Fe, sus almas y corazones, cuando Andrés Marmolejo tuvo que exigirse y contuvo un remate abajo que llevaba peligro. El temor era que entrara el primer gol y después no saber qué hacer.
Los minutos fueron pasando y Santa Fe lucía con mucho aplomo, ordenado y concentrado. Antes de la media hora de juego, Rodallega casi hace posible la gesta: recibió un pase fuera del área y su remate tuvo todo lo que le había faltado a su anterior cabezazo: tal potencia y precisión que el que no lo conociera, dudaría de sus 40 años. El portero frenó el misil.
Corinthians vs. Santa Fe. Foto:AFP
Corinthians reaccionó de inmediato y otra vez Marmolejo tuvo que arrojarse a un costado para apagar un remate de tiro libre ejecutado por Garro y que llevaba candela. El partido seguía 0-0 y la presión empezó a ser del local. Los jugadores de Santa Fe preguntaban el tiempo solo para comprobar que ya iban 40 minutos y el marcador no se rompía.
Y en general Santa Fe no sufría. Ni siquiera tuvo que quedarse a vivir en su propio campo. Corinthians era tan terrenal que Hugo y los suyos por momentos le pelearon el partido bien arriba. El árbitro pitó y Santa Fe había sobrevivido el primer tiempo. Y mal no se veía.
Corinthians vs. Santa Fe. Foto:AFP
¿Qué iba a ser Santa Fe en el segundo tiempo?, ¿mantenerse igual y defender el cero, así supiera que Corinthians era atacable?, ¿o buscar el gol heroico, así supiera que era un riesgo fatal?
Corinthians vs. Santa Fe Foto:AFP
Quedaban 45 minutos, tanto tiempo para ser visitantes, y más en Brasil. “Que no se equivoquen, que no se equivoquen”, clamaban los hinchas cardenales, con las manos en la cabeza o elevadas al cielo, cuando Matheuzinho sacó un violento remate y solo Marmolejo sabe cómo llegó para evitar el gol. Y al minuto, el portero cardenal sacó otro remate que iba hacia la red. El segundo tiempo no iba a ser tan cómodo como el primero. Eso era seguro. Y así fue, la tercera en línea fue la vencida. Minuto 50, tiro de esquina, la defensa cardenal, que ya era agua, que ya estaba como acobardada por la furia local, permitió un cabezazo en el área, y luego, todos se quedaron mirando como Raniele anotaba con toda la tranquilidad del caso. Ya Marmolejo no podía hacer más milagros. 1-0.
Todo Santa Fe, jugadores, Repetto, la hinchada, todos quedaron fríos. El dilema ahora era o ir a buscar el empate o evitar a toda costa una goleada. En ese dilema estaba Palacios, como confundido, porque cuando tuvo la opción de rematar al arco, tiró la pelota al cielo.
El resto del partido Santa Fe se armó de coraje, con eso disimula sus falencias, y así fue en busca del empate. Corinthians lo dejó venir, lo dejó jugar y esperó el momento para liquidar el partido. Centro de costado y casi con la rodilla la metió Henrique anticipando a Helibelton Palacios.
Santa Fe vivió por 45 minutos, luego se ahogó en sus nervios y sus errores. Corinthians lo aterrizó, le ganó y lo mandó aburrido para Bogotá.
DEPORTES
Leave a Reply