Uuuuuffff… qué tema: Cristiano Ronaldo. Una brasa caliente. Hay que decir que es un fenómeno, un habilidoso, un excelente compañero, un líder ejemplar, un paradigma de humildad y de actitudes nobles, el mejor del mundo… O quemarse en la hoguera de las redes con el fuego de los bicholovers. Pero uno es periodista y debe decir lo que es.
CR7 decidió retirarse de la Selección de Portugal en plena disputa de la Liga de Naciones y desató un terremoto internacional. El mundo opinó. Hubo cientos de millones de mensajes en las redes, tapas de diarios, miles de horas de radio. Simplemente, Cris abandonó la concentración antes del partido con Dinamarca disgustado con el técnico Jorge Jesús. Primero porque, estando de suplente durante el juego con Noruega, el DT le ordenó calentar durante 20 ó 30 minutos y finalmente no lo puso. Luego porque JJ en la rueda de medios pre-Dinamarca anunció que el de Madeira iría al banco de nuevo. Rabioso, Ronaldo se negó a entrenar dos días y finalmente armó el bolsito y se fue. “A su debido tiempo, diré la verdad a todos los portugueses sobre las razones que motivaron mi salida”, explicó. Era para retirarse a lo grande, pero decidió dar un portazo e irse, actitud impropia de un capitán. No pensó en la tropa.
Cristiano Ronaldo Foto:EFE
No anunció su adiós definitivo, sin embargo, parece imposible que vuelva, salvo para algún partido homenaje, que por supuesto lo merece. Sus compañeros están felices de que se haya ido, casi lo gritan al cielo, Jorge Jesús está enojado con él, el equipo gana jugando bien (ante los daneses dio una exhibición, todos corrían, se sacrificaban, presionaban arriba). Y, la razón más importante: en breve, Cristiano cumplirá 42 años. Aunque lo que complica más es que el goleador decidió irse, nadie lo echó. No lo vemos pidiendo disculpas para retornar. O seguramente será al revés, querrá que le pidan disculpas a él.
Según fuentes españolas por lo general bien informadas (y afines al jugador), la Federación Portuguesa esperaba que Cristiano Ronaldo tuviera la dignidad de retirarse solo tras su pobre Mundial. Como no lo hizo, inteligentemente Jorge Jesús decidió convocarlo. Si no lo hacía, lo estaba retirando él. Y se le venía el mundo encima. Ningún técnico tiene por qué asumir esa carga. Debe ser decisión del protagonista. Pero convocar y jugar son verbos diferentes. Y como no iba a ser titular dejó la selección. Creyó que Portugal era suyo. Tanto la Federación como Jorge Jesús, el periodismo local en general y los mismos futbolistas creen que Cristiano está estropeando a una excelente generación.
Cristiano Ronaldo Foto:EFE
“Es el atleta perfecto, puede jugar hasta los cincuenta años”, decían en Madrid hace diez. “Tiene el físico de un joven de veinte años”, alababan otros hasta un año atrás. Nada que ver. Se puede lucir atléticamente impecable, mostrar unos abdominales perfectos y estar a los cuarenta con el mismo peso de los veinte, pero eso alcanza para correr una media maratón cada tanto o ser el más observado del gimnasio. El fútbol requiere otra cosa: pique, carrera, reflejos, reacción, repentización, anticipo. Sobre todo, jugando de atacante. Y eso se empieza a perder a partir de los treinta, treinta y tres. La mente le da una orden a la pierna y esta no la cumple. El jugador sabe que la pelota va para su pierna derecha y le indica cerebralmente al pie que se estire y la pare, el pie no se mueve. O lo hace tarde. La pelota pasa, el rival se la lleva. Deportivamente estás en la tercera edad.
Es todo al revés: Cristiano Ronaldo es justamente el ejemplo de que no se puede jugar hasta los cincuenta ni hasta los cuarenta. No en plenitud. Hace al menos ocho años que viene sosteniéndose con penales y goles que decoran resultados. Nunca fue un armador ni un creador, pero ahora directamente no participa del juego. Está inmóvil, falto de intensidad, velocidad y pericia con el balón. Duro, sobre todo. Aparte, el jugador que basa su potencial en lo físico, como CR7, al perder ese atributo decae más rápido que el pensante, que el talentoso, porque el genio no envejece.
Cristiano Ronaldo Foto:EFE
Su obsesión es llegar a los mil goles. Y lo hará, será en la liga saudita. No le da para el nivel de selecciones de Europa. Tal vez él pensó que actuando en dos frentes -club y selección- le sería más fácil llegar al objetivo. Pero no vive solo. Debe pensar en el equipo, en la camiseta nacional, en sus compañeros. El resto de los jugadores apoya al técnico. A su vez, Bruno Fernandes, que venía reclamando el brazalete de capitán, ya se lo calzó en el partido del jueves y no lo va a largar. Y un detalle pinta lo que sienten por Cristiano: ya en el duelo ante Dinamarca le dieron la camisa 7 de Ronaldo a Rafael Leão. Un día después de que se fuera… Mensaje claro: ya no estás más. La vida enseña: sin admiración no hay amor. Los compañeros no lo admiran.
Para el vestuario de la Selección Portuguesa el límite fue el Mundial. El plantel sabía que Portugal llevaba una magnífica generación: Diogo Costa, Renato Veiga, Nuno Mendes, un mediocampo virtuoso con Vitinha, João Neves, Bernardo Silva y Bruno Fernandes; adelante, Pedro Neto, João Félix, Gonçalo Ramos, Conceição… Pero también sabían que jugarían con obligación de jugar para Cristiano. Y se cumplieron los peores presagios: hubo mal ambiente y el Mundial se les escurrió por una alcantarilla. En esta Liga de Naciones, sin el 7, se juramentaron componer una actuación redonda ante Noruega (ganaron 2-1 en Oslo) y dieron una exhibición frente a Dinamarca (4 a 2 en Copenhague).
Cristiano Ronaldo Foto:EFE
Varios jugadores lusos, cuidando las palabras, porque la mayoría de los hinchas clama por el ídolo, dejaron entrever que están mejor sin Cristiano. Vitinha fue el más enfático:
“El trabajo del entrenador está empezando a dar frutos, ya se nota. Creo que fui demasiado claro y, por suerte, todo va bien. Así es como queremos seguir.
“Tenemos las ideas más claras. Sabemos exactamente dónde está cada compañero, tanto en defensa como en ataque, y eso se notó en el partido de hoy (versus Dinamarca), pero también en los últimos. Estamos mejorando día a día.
Cristiano Ronaldo Foto:Cristiano Ronaldo
“Intentamos concentrarnos en el juego y lo conseguimos (no pensar en el tema Ronaldo). Creo que respondimos de maravilla y felicito a todo el equipo.
“El espíritu del grupo es increíble y, la verdad, cuando es así, incluso si las cosas no salen bien técnicamente, la victoria siempre está más cerca.
“Dimos un paso adelante en ataque”.
Este abrupto final plantea un interrogante: ¿Portugal le falta el respeto a Cristiano o Cristiano irrespeta a Portugal pretendiendo jugar (y de titular) hasta cuando él decida…? Le faltan cuatro meses para los 42… Cristiano ya había hecho un pésimo Mundial en Catar, el técnico Fernando Santos finalmente tomo valor y lo puso de suplente. El final fue obvio: él se tuvo que ir y Cristiano siguió. Su entorno influyó para la contratación del maleable entrenador catalán Roberto Martínez, que le aseguraba la titularidad. Portugal fue un fiasco en Estados Unidos 2026.
Cristiano Ronaldo Foto:EFE
El periodismo portugués, en general, coincide en que Cristiano sigue siendo una leyenda, pero la leyenda no puede estar por encima del equipo. José Manuel Delgado, columnista de A Bola, es contundente: “El tiempo de Ronaldo ya pasó”. Y luego amplía: “Agradecimiento histórico y titularidad presente son dos cosas diferentes”.
Con mentalidad, trabajo, disciplina, ambición y una gestión de carrera a la que aspirarían las grandes empresas multinacionales, llegó a lo más alto. Sólo hay un rival contra el que nunca pudo: su ego. Cuando baje la espuma se verá mejor el mar. El tiempo siempre hace su trabajo. Y pondrá a Cristiano donde corresponde.
Último tango
JORGE BARRAZA
Para EL TIEMPO
@JorgeBarrazaOK
Leave a Reply