EE.UU. intercepta un petrolero ruso frente a las costas de Islandia y a otro con bandera de Camerún en el Caribe

Estados Unidos ha interceptado dos petroleros, uno con bandera rusa vinculado a Venezuela y otro con falsa bandera de Camerún, en las últimas horas. El primero de ellos fue capturado tras una persecución de varias semanas a través del Atlántico y por el que Rusia había desplegado un submarino y un buque de guerra para tratar de obstaculizar las fuerzas estadounidenses.

El segundo de ellos fue apresado frente a las costas del Caribe. Este contaba con una falsa bandera de Camerún y operaba ilícitamente en aguas internacionales.

«En dos operativos realizados hoy antes del amanecer, la Guardia Costera realizó abordajes consecutivos, meticulosamente coordinados, de dos buques cisterna de la «flota fantasma»: uno en el Atlántico Norte y otro en aguas internacionales cerca del Caribe. Ambos buques —el buque cisterna Bella I y el petrolero Sophia— se encontraban atracados en Venezuela o en ruta hacia ese país», apuntó Kristi Noem en X.

«Bajo el liderazgo audaz y visionario del presidente Trump, los equipos tácticos de la Guardia Costera de Estados Unidos trabajaron en estrecha colaboración con sus homólogos de los Departamentos de Guerra, Justicia y Estado y utilizaron su experiencia para llevar a cabo estas operaciones y realizar dos abordajes seguros y efectivos con pocas horas de diferencia», añadió.

El ‘Bella 1’ llevaba varias escapando de la Guardia Costera

La operación, reportada por Fox News y CNN, se produce pocas horas después de informaciones de prensa según las cuales Rusia mandó al menos un submarino para escoltar el buque, oficialmente vacío. Conocido inicialmente como el ‘Bella 1’, este petrolero estaba siendo perseguido por Washington desde que evadió un bloqueo parcial en las costas de Venezuela.

El barco no logró atracar en Venezuela ni cargar petróleo. Aunque el barco está vacío, la Guardia Costera estadounidense lo ha perseguido hasta el Atlántico en un intento de tomar medidas contra una flota de petroleros que transportan crudo ilícito por todo el mundo –la conocida como flota fantasma–, incluyendo el que procede del mercado negro vendido por Rusia.

La tripulación del buque repelió un intento de EE.UU. de abordarlo en diciembre y se adentró en el Atlántico. Mientras la Guardia Costera lo seguía, la tripulación pintó una bandera rusa en un costado, le cambió el nombre a «Marinera» y cambió su matrícula a rusa.

Rusia ha mostrado su preocupación por las incautaciones por parte de EE.UU. de petroleros que transportan su petróleo ilícito por todo el mundo e impulsan su economía, y ha tomado la inusual decisión de permitir que los barcos se registren en Rusia in inspección ni otras formalidades, según expertos consultados por WSJ.

Rusia ha solicitado a EE.UU. que detenga la persecución de ese buque, según indicaron al diario otros tres funcionarios estadounidenses, y su Ministerio de Asuntos Exteriores declaró que estaba siguiendo con preocupación la situación en torno al petrolero.

No obstante, la Guardia Costera de EE.UU. ha continuado el seguimiento del buque en el Atlántico Oriental, donde ahora navega a unas 300 millas al sur de Islandia rumbo al Mar del Norte. El incidente con el petrolero se produce en un momento en que Washington y Moscú mantienen disputas diplomáticas sobre Ucrania, lo que amenaza con complicar las conversaciones.

Rusia aún no ha aceptado el marco de paz propuesto por Estados Unidos y Ucrania.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *