Category: Salud

  • Por qué algunas personas ven más colores que el resto (y cómo saber si eres una de ellas)

    Por qué algunas personas ven más colores que el resto (y cómo saber si eres una de ellas)

    El rostro y ojo derecho de una mujer con un rayo de arcoíris reflejado

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Cuando la artista plástica Concetta Antico se dio cuenta de que sus estudiantes no podían distinguir los colores que ella veía se sintió como si le hubieran echado “un balde de agua fría”.

    Antico afirma que ve “una infinidad de colores” en objetos y elementos ordinarios, como las sombras, allí donde muchas personas dicen que solo aprecian una tonalidad.

    Suponía que todos veían el mundo igual que ella, hasta que le quedó claro por sus alumnos que no era así.

    Ante ello, recuerda haberle preguntado a uno de ellos: “¿Por qué nunca me dijiste nada?”.

    “Bueno, pues, tú eres la profesora. Nosotros simplemente presumimos que estabas haciendo algo artístico”, le respondió.

    Antico supo después, a través de exámenes genéticos, que tiene tetracromatismo, un tipo de visión cromática biológicamente mejorada que le permite percibir colores que otros no ven.

    Un tipo de célula adicional

    La mayoría de las personas tienen tres tipos de células fotosensibles en los ojos, llamadas conos.

    Cada tipo es estimulado por una gama de diferentes longitudes de onda de luz, que corresponden aproximadamente al rojo, verde y azul.

    Los conos luego envían sus señales al cerebro. El color específico que percibimos depende de la combinación de señales recibidas por el cerebro desde esas células fotosensibles.

    Ilustración de una fila de células en forma de bastón y cono con estructuras internas resaltadas en diferentes colores

    Fuente de la imagen, ROGER HARRIS/SCIENCE PHOTO LIBRARY vía Getty Images

    Pie de foto, Los diferentes tipos de células cono son estimulados por las diferentes longitudes de onda de la luz.

    Pero algunas personas pueden tener un cuarto tipo de células cono. En teoría, eso podría significar que sus cerebros reciben más información -y más variada-, lo que acentuaría su sensibilidad cromática a través de todo el espectro de luz visible.

    Dos variantes genéticas

    Los genes que codifican los conos sensibles al color rojo y verde están ubicados en el cromosoma X. Para ser tetracrómata, la persona debe portar dos variantes diferentes de uno de estos genes.

    Como las mujeres poseen dos cromosomas X y los hombres suelen tener solo uno, por lo general únicamente las mujeres biológicas pueden ser tetracrómatas. La misma variante en hombres tiende a generar alguna forma de deficiencia cromática visual.

    Poseer un cuarto tipo de cono se conoce como tetracromatismo retiniano, y pruebas genéticas pueden identificar a las personas que tienen las variantes genéticas que constituyen los cuatro tipos.

    Se estima que alrededor de 12% de las mujeres tienen este potencial genético, según el Proyecto de Tetracromatismo de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, aunque las investigaciones señalan que la cifra podría variar entre poblaciones.

    IIlustración de células largas en azul y verde formando una forma de arco sobre círculos de color rojo, amarillo y turquesa.

    Fuente de la imagen, NEMES LASZLO/SCIENCE PHOTO LIBRARY vía Getty Images

    Pie de foto, Poseer un tipo de célula cono extra se llama tetracromatismo retiniano.

    No obstante, poseer un tipo de célula cono adicional no significa necesariamente que la persona tenga una visión cromática aumentada.

    Eso se llamaría tetracromatismo funcional, según la doctora Kimberly A. Jameson, del Centro Brunson de Investigación de la Visión Periférica de la Universidad de California, Irvine, en Estados Unidos, y es mucho más difícil de demostrar.

    Sin embargo, hay razones para creer que este potencial genético puede llevar a una visión cromática aumentada.

    Un estudio de Jameson encontró que las mujeres con cuatro tipos de células cono dividían el espectro cromático en más tonalidades, sugiriendo que podían percibir más tonos que los tricrómatas, las personas con tres tipos de células cono.

    También hay evidencia en el reino animal. En algunas especies de monos del Nuevo Mundo o platirrinos, los machos son dicrómatas, poseen dos tipos de células cono, mientras que las hembras son tricromáticas, con tres.

    Los científicos han observado que las hembras tricrómatas comen la fruta roja mucho más rápido que los machos dicrómatas, lo que sugeriría que ese color les es mucho más obvio a la vista.

    Si esto se aplicara a los humanos tetracrómatas, entonces las mujeres con ese tipo extra de célula cono podrían ver los colores de forma diferente, según la doctora Jenny Bosten, una neurocientífica visual de la Universidad de Sussex, en Reino Unido.

    Pero cómo se vería eso está abierto al debate.

    “Colores indescriptibles”

    “Según una línea de pensamiento, si tienes un receptor adicional de color, puedes ver tonalidades que simplemente no puedes explicar, de la misma manera que no podemos describirle a una persona daltónica cómo es ese rojo o verde que no ve”, señala Michael Newall, filósofo de la Universidad de Adelaida, Australia, y coautor de un artículo sobre lo que las personas tetracrómatas ven.

    “Pero hay otra posibilidad: puede que (los tetracrómatas) solo vean una gama más refinada de los colores ordinarios”.

    Ilustración de un haz de luz que entra en el ojo de una persona y pasa a través de un prisma dentro de su cabeza, donde se divide en un espectro arcoíris que existe en la parte trasera de su cabeza

    Fuente de la imagen, OsakaWayne Studios vía Getty Images

    Pie de foto, Es imposible medir con exactitud cómo una persona experimenta el color.

    Evaluar científicamente qué colores pueden ver las personas es difícil.

    “Incluso una experiencia subjetiva tricromática normal es imposible de medir”, asegura Bosten.

    El asunto se complica por el hecho de que probablemente hay diferentes tipos de tetracromatismo, según la doctora Jameson, con una posible variación significativa dependiendo de la sensibilidad del tipo de célula cono extra.

    Pero el análisis de cuán bien pueden las personas distinguir los colores o clasificar los distintos tonos podría ayudar a los investigadores a entender la manera en la que estas ven el mundo, indica Bosten.

    Cómo identificar una persona tetracromática

    Una búsqueda en internet puede arrojar múltiples sitios que ofrecen pruebas de tetracromatismo online, pero los expertos afirman que es imposible identificar a una persona con dicha condición de esa manera.

    La mayoría de las pantallas solo tienen tres canales de colores -rojo, verde y azul-, lo que significa que, si una persona tetracrómata puede ver otros colores, probablemente no los verá igual de bien en una pantalla.

    Aunque sea difícil de probar, ver diferencias entre los colores que percibes en la vida real y en las pantallas puede indicar tetracromatismo, según Newall; sin embargo, esto varía mucho dependiendo de la tecnología que uses.

    Otro indicador de que alguien podría ser tetracrómata, dice Jameson, es que se den cuenta constantemente de que su percepción de los colores es distinta a la de los demás.

    Los tetracrómatas “son profundamente conscientes desde niños de que tienen una percepción cromática más aguda, más sensible que otros”, señala.

    Primer plano de un ojo humano iluminado por una luz multicolor que forma un patrón arcoíris alrededor del iris

    Fuente de la imagen, A. Martin UW Photography vía Getty Images

    Pie de foto, Los expertos señalan que el tetracromatismo no se puede diagnosticar con una prueba online.

    Otro aspecto intrigante que podría apuntar a que alguien puede ser tetracrómata es una sensibilidad extrema a la luz LED intensa frente a las tonalidades más cálidas.

    “Las mujeres tetracrómatas no pueden soportar los bombillos que no tengan un componente de onda larga”, explica.

    “Discutirán con sus compañeros de piso: ‘No puedo aguantar esta luz, no soporto estos tubos fluorescentes. Me ponen enferma’”.

    Las personas cuyos padres sufren de una deficiencia cromática moderada también tienen más probabilidad de ser tetracrómatas.

    Pero, aunque eso puede ofrecer pistas, una prueba genética y un estudio de laboratorio son los indicadores más confiables.

    De retiniano a funcional

    Una mujer de pelo largo y oscuro pintando un cuadro detallado de unas rosas sobre un lienzo en un caballete

    Fuente de la imagen, Concetta Antico

    Pie de foto, Concetta Antico cree que ha desarrollado su visión cromática como un músculo.

    Otra cuestión que los investigadores todavía no entienden sobre el tema es si el tetracromatismo retinal se transforma en funcional y, si es así, cómo ocurre.

    “¿Necesitan tener un tipo de cono muy específico? O ¿tiene que ver con cómo aprendieron a usar esas señales?”, se pregunta Bosten, indicando que también podría estar relacionado a la flexibilidad de otras partes del sistema visual.

    “Otra posibilidad es que podrían necesitar esas señales de colores para algo relevante en sus vidas y así haber desarrollado la habilidad para distinguirlas”.

    La pintora Antico cree que eso es lo que le ha ocurrido.

    “He desarrollado mi visión cromática como si fuera un músculo”, expresa.

    “He sido pintora desde niña… y es como se hubiese pasado 100.000 horas mezclando colores. Lo hago todo el día, a todas horas”.

    Una mujer de pelo largo y oscuro pintando un detallado retrato de un pavo real sobre un lienzo en un caballete, sosteniendo una variedad de pinceles en la otra mano

    Fuente de la imagen, Concetta Antico

    Pie de foto, Antico asegura que su visión de los colores han hecho su vida “fantástica”.

    “Una afirmación atrevida”

    El debate sobre si el tetracromatismo funcional existe continúa.

    Bosten considera que la idea de que algunas personas ven más colores es “una afirmación atrevida”.

    Pero a falta de un “experimento perfecto”, “solo puedes tratar de obtener la mayor información posible de distintas pruebas y estudios de caso, y una vez que tienes los resultados, decir que la evidencia favorece mayoritariamente (una de las teorías)”, apunta.

    A Antico esas dudas no la desaniman, y dice sentirse “con suerte” de portar esa variación genética.

    “Es increíble que pueda ver cosas que otras personas no ven”, declara.

    “Ha hecho que mi vida sea fantástica”.

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  • “Tuve cáncer en estadio cuatro a los 14 años y ahora soy médico”

    “Tuve cáncer en estadio cuatro a los 14 años y ahora soy médico”

    Dra Ellie Waters-Barnes
    Pie de foto, Ellie Waters-Barnes acaba de graduarse de Medicina.

    La doctora Ellie Waters-Barnes acaba de graduarse en la Universidad de Keele, ubicada en Staffordshire, en el centro del Reino Unido.

    La joven, que decidió estudiar Medicina tras enfrentarse al cáncer cuando era adolescente, ahora celebra su graduación universitaria.

    Diagnosticada con un cáncer agresivo de tejidos blandos a los 14 años, a Waters-Barnes le dieron una probabilidad de supervivencia de una entre cinco.

    Pero esta experiencia le ayudó a forjar su trayectoria profesional y, según ella, le ha proporcionado un “superpoder” al que no todos los médicos pueden acceder.

    Ahora, con 25 años y algunas dificultades físicas, acaba de graduarse y afirma que su propia experiencia de someterse al tratamiento le ha permitido comprender mejor por lo que viven los pacientes.

    En septiembre de 2015, supo que padecía un rabdomiosarcoma alveolar en estadio cuatro, una noticia que le dio un vuelco a su vida.

    “Pasé de ser una adolescente muy sana y en forma a someterme a un tratamiento muy intensivo que me dejó muy enferma”, explica Waters-Barnes.

    Estuvo 18 meses en tratamiento en el Queen’s Medical Centre de Nottingham.

    “Perdí mucho peso, se me cayó el pelo y tuve que alimentarme por sonda”, cuenta.

    “Los primeros nueve meses fueron de quimioterapia intensiva. Después, recibí 28 sesiones de radioterapia y un año de quimioterapia de mantenimiento”, detalla.

    “Ahora estoy completamente curada, gracias a Dios, pero en aquel momento el cáncer era muy agresivo. Me siento muy afortunada de estar aquí hoy”.

    Ellie Waters-Barnes cuando tenía 14 años en una cama de hospital.

    Fuente de la imagen, PA / Ellie Waters-Barnes

    Pie de foto, Pasó por 18 meses de tratamiento contra el cáncer, incluidos nueve meses de quimioterapia intensa.

    Entre otros efectos secundarios, su tratamiento la llevó a enfrentarse a la menopausia a los 15 años, además de otros problemas de salud que la acompañarán toda la vida.

    “En aquel momento [la menopausia] no me parecía gran cosa”, dice.

    “A los 15 años no sabía realmente qué era. Mi madre ni siquiera había pasado por la menopausia en aquel momento. Pensé que iba a ser pan comido”.

    “Mi oncólogo no me explicó realmente qué significaba ni cuáles eran los síntomas”, aclara.

    “Tenía la impresión de que simplemente no tenía la regla y ya está, pero en los años siguientes empecé a sufrir fuertes sudores nocturnos, sofocos, picazón en la piel y sequedad”.

    Afirma que en aquel momento no se dio cuenta de que esos efectos se debían a la menopausia.

    Sin embargo, Waters-Barnes era consciente de que se le estaba haciendo difícil cumplir sus estudios de bachillerato, en un momento clave en el que intentaba obtener las notas necesarias para acceder a la facultad de Medicina.

    “Mi vía de escape era estudiar”

    El tratamiento contra el cáncer acarreó sus propios retos.

    Waters-Barnes había decidido repetir el décimo curso en el instituto pese a que los exámenes GCSE, que realizan los jóvenes en el Reino Unido al terminar la educación secundaria, se convirtieron en una especie de válvula de escape.

    “No podía controlar lo que estaba pasando con el cáncer, pero sí podía esforzarme”, afirmó.

    “De hecho, lo disfrutaba bastante, porque podía olvidarme de mis problemas cuando resolvía complicados problemas de química y matemáticas”.

    “Por eso acabé sacando muy buenas notas, porque no tenía energía para salir con mis amigos y hacer las cosas que hacen los jóvenes normales: mi vía de escape era estudiar”.

    A pesar de haber pasado años sometiéndose a tratamiento hospitalario, no fue esa experiencia la que determinó su elección profesional, sino más bien su forma de desconectarse de ella.

    Ellie Waters-Barnes en su graduación

    Fuente de la imagen, Universidad de Keele

    Pie de foto, Después de graduarse, Waters-Barnes comenzará a trabajar en el Royal Stoke University Hospital.

    “Todo el mundo era encantador (en la sala de tratamiento), pero no quería volver y estar rodeada de recuerdos”, afirmó.

    “Sin embargo, cuando terminé el tratamiento, no podía dejar de ver documentales médicos. Los veía de forma obsesiva”.

    Asegura que desarrolló un gran interés por la medicina.

    “Empecé a investigar las cosas por las que había pasado. Creo que también desarrollé una pasión por ayudar a la gente”.

    Dice que sus prioridades cambiaron cuando pasó por el cáncer.

    “Me di cuenta de que ayudar a las personas en su estado más vulnerable era más gratificante que ganar mucho dinero”, asegura Waters-Barnes.

    “Tuve la suerte de que me trataran médicos y enfermeros increíbles cuando tuve cáncer”.

    “Sin duda, puedes comprender mejor cuáles son las prioridades del paciente, qué quiere y qué es lo que le importa. Es, sin duda, una fortaleza más que una debilidad”.

    Más de diez años después de su diagnóstico inicial, esta joven de 25 años sigue sometiéndose a revisiones periódicas, pero desea llevar su formación médica al siguiente nivel como médica en prácticas en el Hospital Universitario Royal Stoke.

    Espera que sus experiencias la conviertan en una mejor doctora.

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  • Más allá de la Copa Mundial de la FIFA 2026: la OPS deja un legado duradero en inteligencia epidemiológica para la Ciudad de México

    Más allá de la Copa Mundial de la FIFA 2026: la OPS deja un legado duradero en inteligencia epidemiológica para la Ciudad de México

    México, 30 de julio de 2026. (OPS) – La Copa Mundial de la FIFA 2026 reunió a millones de aficionados en la Ciudad de México y requirió un esfuerzo sin precedentes para reforzar la vigilancia en salud pública. Con el torneo ya concluido, uno de sus principales legados es un sistema de inteligencia epidemiológica más sólido, fortalecido con el apoyo técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que permitirá a la ciudad detectar y responder con mayor rapidez a futuras amenazas para la salud.

    La llegada masiva de visitantes internacionales incrementó el riesgo de introducción y propagación de enfermedades infecciosas. Según la FIFA, cerca de 7 millones de personas asistieron al torneo, con un promedio de más de 65 000 aficionados por partido. Para reforzar la vigilancia durante el evento, la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Salud Pública, desplegó el SIAT-CDMX (Sistema de Información para la Alerta Temprana), una plataforma mejorada diseñada para detectar amenazas para la salud pública casi en tiempo real. En el centro de esta estrategia estuvo el Sistema de Alerta Temprana y Respuesta (EWARS, por sus siglas en inglés) de la OMS/OPS.

    Durante el torneo, EWARS complementó el sistema de vigilancia en salud pública de la Ciudad de México, sin sustituirlo ni duplicar sus funciones. Gracias a la gestión de datos casi en tiempo real, el sistema redujo el tiempo necesario para detectar y responder a posibles amenazas sanitarias. Además, integró información de los sistemas oficiales de vigilancia epidemiológica de México, incluidos el SINAVE y el SISVER, con alertas generadas directamente en los puestos médicos de los estadios y en los FIFA Fan Festivals. Esta visión más amplia permitió a los equipos de salud identificar de forma temprana eventos inusuales y posibles brotes, facilitando la respuesta de las autoridades antes de que estos se incorporaran a los sistemas rutinarios de vigilancia nacional.

    La plataforma fortaleció la vigilancia en salud pública de tres maneras: aceleró la detección de posibles amenazas, ayudó a las autoridades a priorizar los riesgos y garantizó la continuidad de la vigilancia incluso en condiciones difíciles. Mediante la metodología de inteligencia epidemiológica de la OPS, las alertas prioritarias pudieron verificarse y evaluarse en un plazo máximo de dos horas, lo que permitió responder rápidamente ante enfermedades sospechosas como el sarampión. Asimismo, la incorporación del algoritmo de Evaluación Rápida e Inmediata del Riesgo (QIRA, por sus siglas en inglés) de la OMS proporcionó un método estandarizado para evaluar los riesgos, clasificando automáticamente cada alerta según su gravedad y su potencial de propagación. Esto permitió orientar los recursos hacia las áreas donde más se necesitaban. Además, la solución tecnológica EWARS-in-a-Box garantizó la continuidad de la vigilancia en zonas con grandes concentraciones de personas o con conectividad limitada, permitiendo que los equipos médicos registraran alertas sin conexión a internet y sincronizaran la información automáticamente una vez restablecido el servicio.

    El impacto del sistema se reflejó en sus resultados. Al cierre de junio de 2026, había procesado 382 alertas de salud pública y resuelto 311 de ellas, demostrando su capacidad para gestionar un alto volumen de señales durante uno de los eventos de mayor concentración de personas a nivel mundial.

    La contribución de la OPS fue mucho más allá de la implementación de la tecnología. A lo largo de la planificación y ejecución de la Copa Mundial, la Organización trabajó junto con las autoridades sanitarias locales brindando asistencia técnica, apoyo operativo y capacitación. Como resultado, la Ciudad de México cuenta hoy con una capacidad fortalecida de inteligencia epidemiológica que seguirá mejorando la detección, evaluación y respuesta ante futuros brotes y otras emergencias de salud pública mucho después de que terminara el torneo.

  • La emoción de una madre que escucha el corazón de su hija muerta dentro del pecho de un niño

    La emoción de una madre que escucha el corazón de su hija muerta dentro del pecho de un niño

    La emoción de una madre que escucha el corazón de su hija muerta dentro del pecho de un niño

    Fecha de publicación

    Después de un exitoso trasplante de corazón a un niño, dos madres tienen un encuentro conmovedor.

    Ocurre cuando una de ellas escucha el latido del corazón de su hija que había muerto en el pecho del menor.

    Nazar, de 12 años, había estado críticamente enfermo durante los tres últimos años.

    Tenía leucemia, pulmonía severa, y luego desarrolló falla cardíaca.

    Pero, gracias a la decisión tomada por la familia de la niña muerta, pudo obtener un corazón saludable para el trasplante.

    ""

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  • La paradoja médica del síndrome de Laron en Ecuador

    La paradoja médica del síndrome de Laron en Ecuador

    Título del video, La paradoja médica del síndrome de Laron

    La paradoja médica del síndrome de Laron en Ecuador

    Fecha de publicación

    “Me acepto tal cómo soy”, dice María del Cisne Romero.

    Ella tiene síndrome de Laron, una condición genética poco común que apenas padecen unas 840 personas en todo el mundo y que limita el crecimiento a no más de 1,20m de estatura en promedio.

    En Ecuador este síndrome tiene una prevalencia muy alta: cerca de un tercio de todos los casos del mundo se encuentran allí.

    Muchos de ellos, en regiones aisladas del sur del país.

    Pero esa prevalencia también ha servido como base de una comunidad que se apoya mutuamente porque conoce cada uno de sus logros y dificultades.

    Incluso para darse cuenta de que sus cuerpos podrían albergar algunas de las respuestas para la cura del cáncer y la diabetes.

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  • Una madre escucha el corazón de su hija muerta dentro del pecho de un niño

    Una madre escucha el corazón de su hija muerta dentro del pecho de un niño

    Una madre escucha el corazón de su hija muerta dentro del pecho de un niño

    Fecha de publicación

    Después de un exitoso trasplante de corazón a un niño, dos madres tienen un encuentro conmovedor.

    Ocurre cuando una de ellas escucha el latido del corazón de su hija que había muerto en el pecho del menor.

    Nazar, de 12 años, había estado críticamente enfermo durante los tres últimos años.

    Tenía leucemia, pulmonía severa, y luego desarrolló falla cardíaca.

    Pero, gracias a la decisión tomada por la familia de la niña muerta, pudo obtener un corazón saludable para el trasplante.

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  • Por qué algunas mujeres ven más colores que el resto de las personas (y cómo saber si eres una de ellas)

    Por qué algunas mujeres ven más colores que el resto de las personas (y cómo saber si eres una de ellas)

    El rostro y ojo derecho de una mujer con un rayo de arcoíris reflejado

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Cuando la artista plástica Concetta Antico se dio cuenta de que sus estudiantes no podían distinguir los colores que ella veía se sintió como si le hubieran echado “un balde de agua fría”.

    Antico afirma que ve “una infinidad de colores” en objetos y elementos ordinarios, como las sombras, allí donde muchas personas dicen que solo aprecian una tonalidad.

    Suponía que todos veían el mundo igual que ella, hasta que le quedó claro por sus alumnos que no era así.

    Ante ello, recuerda haberle preguntado a uno de ellos: “¿Por qué nunca me dijiste nada?”.

    “Bueno, pues, tú eres la profesora. Nosotros simplemente presumimos que estabas haciendo algo artístico”, le respondió.

    Antico supo después, a través de exámenes genéticos, que tiene tetracromatismo, un tipo de visión cromática biológicamente mejorada que le permite percibir colores que otros no ven.

    Un tipo de célula adicional

    La mayoría de las personas tienen tres tipos de células fotosensibles en los ojos, llamadas conos.

    Cada tipo es estimulado por una gama de diferentes longitudes de onda de luz, que corresponden aproximadamente al rojo, verde y azul.

    Los conos luego envían sus señales al cerebro. El color específico que percibimos depende de la combinación de señales recibidas por el cerebro desde esas células fotosensibles.

    Ilustración de una fila de células en forma de bastón y cono con estructuras internas resaltadas en diferentes colores

    Fuente de la imagen, ROGER HARRIS/SCIENCE PHOTO LIBRARY vía Getty Images

    Pie de foto, Los diferentes tipos de células cono son estimulados por las diferentes longitudes de onda de la luz.

    Pero algunas personas pueden tener un cuarto tipo de células cono. En teoría, eso podría significar que sus cerebros reciben más información -y más variada-, lo que acentuaría su sensibilidad cromática a través de todo el espectro de luz visible.

    Dos variantes genéticas

    Los genes que codifican los conos sensibles al color rojo y verde están ubicados en el cromosoma X. Para ser tetracrómata, la persona debe portar dos variantes diferentes de uno de estos genes.

    Como las mujeres poseen dos cromosomas X y los hombres suelen tener solo uno, por lo general únicamente las mujeres biológicas pueden ser tetracrómatas. La misma variante en hombres tiende a generar alguna forma de deficiencia cromática visual.

    Poseer un cuarto tipo de cono se conoce como tetracromatismo retiniano, y pruebas genéticas pueden identificar a las personas que tienen las variantes genéticas que constituyen los cuatro tipos.

    Se estima que alrededor de 12% de las mujeres tienen este potencial genético, según el Proyecto de Tetracromatismo de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, aunque las investigaciones señalan que la cifra podría variar entre poblaciones.

    IIlustración de células largas en azul y verde formando una forma de arco sobre círculos de color rojo, amarillo y turquesa.

    Fuente de la imagen, NEMES LASZLO/SCIENCE PHOTO LIBRARY vía Getty Images

    Pie de foto, Poseer un tipo de célula cono extra se llama tetracromatismo retiniano.

    No obstante, poseer un tipo de célula cono adicional no significa necesariamente que la persona tenga una visión cromática aumentada.

    Eso se llamaría tetracromatismo funcional, según la doctora Kimberly A. Jameson, del Centro Brunson de Investigación de la Visión Periférica de la Universidad de California, Irvine, en Estados Unidos, y es mucho más difícil de demostrar.

    Sin embargo, hay razones para creer que este potencial genético puede llevar a una visión cromática aumentada.

    Un estudio de Jameson encontró que las mujeres con cuatro tipos de células cono dividían el espectro cromático en más tonalidades, sugiriendo que podían percibir más tonos que los tricrómatas, las personas con tres tipos de células cono.

    También hay evidencia en el reino animal. En algunas especies de monos del Nuevo Mundo o platirrinos, los machos son dicrómatas, poseen dos tipos de células cono, mientras que las hembras son tricromáticas, con tres.

    Los científicos han observado que las hembras tricrómatas comen la fruta roja mucho más rápido que los machos dicrómatas, lo que sugeriría que ese color les es mucho más obvio a la vista.

    Si esto se aplicara a los humanos tetracrómatas, entonces las mujeres con ese tipo extra de célula cono podrían ver los colores de forma diferente, según la doctora Jenny Bosten, una neurocientífica visual de la Universidad de Sussex, en Reino Unido.

    Pero cómo se vería eso está abierto al debate.

    “Colores indescriptibles”

    “Según una línea de pensamiento, si tienes un receptor adicional de color, puedes ver tonalidades que simplemente no puedes explicar, de la misma manera que no podemos describirle a una persona daltónica cómo es ese rojo o verde que no ve”, señala Michael Newall, filósofo de la Universidad de Adelaida, Australia, y coautor de un artículo sobre lo que las personas tetracrómatas ven.

    “Pero hay otra posibilidad: puede que (los tetracrómatas) solo vean una gama más refinada de los colores ordinarios”.

    Ilustración de un haz de luz que entra en el ojo de una persona y pasa a través de un prisma dentro de su cabeza, donde se divide en un espectro arcoíris que existe en la parte trasera de su cabeza

    Fuente de la imagen, OsakaWayne Studios vía Getty Images

    Pie de foto, Es imposible medir con exactitud cómo una persona experimenta el color.

    Evaluar científicamente qué colores pueden ver las personas es difícil.

    “Incluso una experiencia subjetiva tricromática normal es imposible de medir”, asegura Bosten.

    El asunto se complica por el hecho de que probablemente hay diferentes tipos de tetracromatismo, según la doctora Jameson, con una posible variación significativa dependiendo de la sensibilidad del tipo de célula cono extra.

    Pero el análisis de cuán bien pueden las personas distinguir los colores o clasificar los distintos tonos podría ayudar a los investigadores a entender la manera en la que estas ven el mundo, indica Bosten.

    Cómo identificar una persona tetracromática

    Una búsqueda en internet puede arrojar múltiples sitios que ofrecen pruebas de tetracromatismo online, pero los expertos afirman que es imposible identificar a una persona con dicha condición de esa manera.

    La mayoría de las pantallas solo tienen tres canales de colores -rojo, verde y azul-, lo que significa que, si una persona tetracrómata puede ver otros colores, probablemente no los verá igual de bien en una pantalla.

    Aunque sea difícil de probar, ver diferencias entre los colores que percibes en la vida real y en las pantallas puede indicar tetracromatismo, según Newall; sin embargo, esto varía mucho dependiendo de la tecnología que uses.

    Otro indicador de que alguien podría ser tetracrómata, dice Jameson, es que se den cuenta constantemente de que su percepción de los colores es distinta a la de los demás.

    Los tetracrómatas “son profundamente conscientes desde niños de que tienen una percepción cromática más aguda, más sensible que otros”, señala.

    Primer plano de un ojo humano iluminado por una luz multicolor que forma un patrón arcoíris alrededor del iris

    Fuente de la imagen, A. Martin UW Photography vía Getty Images

    Pie de foto, Los expertos señalan que el tetracromatismo no se puede diagnosticar con una prueba online.

    Otro aspecto intrigante que podría apuntar a que alguien puede ser tetracrómata es una sensibilidad extrema a la luz LED intensa frente a las tonalidades más cálidas.

    “Las mujeres tetracrómatas no pueden soportar los bombillos que no tengan un componente de onda larga”, explica.

    “Discutirán con sus compañeros de piso: ‘No puedo aguantar esta luz, no soporto estos tubos fluorescentes. Me ponen enferma’”.

    Las personas cuyos padres sufren de una deficiencia cromática moderada también tienen más probabilidad de ser tetracrómatas.

    Pero, aunque eso puede ofrecer pistas, una prueba genética y un estudio de laboratorio son los indicadores más confiables.

    De retiniano a funcional

    Una mujer de pelo largo y oscuro pintando un cuadro detallado de unas rosas sobre un lienzo en un caballete

    Fuente de la imagen, Concetta Antico

    Pie de foto, Concetta Antico cree que ha desarrollado su visión cromática como un músculo.

    Otra cuestión que los investigadores todavía no entienden sobre el tema es si el tetracromatismo retinal se transforma en funcional y, si es así, cómo ocurre.

    “¿Necesitan tener un tipo de cono muy específico? O ¿tiene que ver con cómo aprendieron a usar esas señales?”, se pregunta Bosten, indicando que también podría estar relacionado a la flexibilidad de otras partes del sistema visual.

    “Otra posibilidad es que podrían necesitar esas señales de colores para algo relevante en sus vidas y así haber desarrollado la habilidad para distinguirlas”.

    La pintora Antico cree que eso es lo que le ha ocurrido.

    “He desarrollado mi visión cromática como si fuera un músculo”, expresa.

    “He sido pintora desde niña… y es como se hubiese pasado 100.000 horas mezclando colores. Lo hago todo el día, a todas horas”.

    Una mujer de pelo largo y oscuro pintando un detallado retrato de un pavo real sobre un lienzo en un caballete, sosteniendo una variedad de pinceles en la otra mano

    Fuente de la imagen, Concetta Antico

    Pie de foto, Antico asegura que su visión de los colores han hecho su vida “fantástica”.

    “Una afirmación atrevida”

    El debate sobre si el tetracromatismo funcional existe continúa.

    Bosten considera que la idea de que algunas personas ven más colores es “una afirmación atrevida”.

    Pero a falta de un “experimento perfecto”, “solo puedes tratar de obtener la mayor información posible de distintas pruebas y estudios de caso, y una vez que tienes los resultados, decir que la evidencia favorece mayoritariamente (una de las teorías)”, apunta.

    A Antico esas dudas no la desaniman, y dice sentirse “con suerte” de portar esa variación genética.

    “Es increíble que pueda ver cosas que otras personas no ven”, declara.

    “Ha hecho que mi vida sea fantástica”.

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  • Tetracromatismo: la particular variante genética que hace que algunas mujeres vean más colores que el resto de personas

    Tetracromatismo: la particular variante genética que hace que algunas mujeres vean más colores que el resto de personas

    El rostro y ojo derecho de una mujer con un rayo de arcoíris reflejado

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Cuando la artista plástica Concetta Antico se dio cuenta de que sus estudiantes no podían distinguir los colores que ella veía se sintió como si le hubieran echado “un balde de agua fría”.

    Antico afirma que ve “una infinidad de colores” en objetos y elementos ordinarios, como las sombras, allí donde muchas personas dicen que solo aprecian una tonalidad.

    Suponía que todos veían el mundo igual que ella, hasta que le quedó claro por sus alumnos que no era así.

    Ante ello, recuerda haberle preguntado a uno de ellos: “¿Por qué nunca me dijiste nada?”.

    “Bueno, pues, tú eres la profesora. Nosotros simplemente presumimos que estabas haciendo algo artístico”, le respondió.

    Antico supo después, a través de exámenes genéticos, que tiene tetracromatismo, un tipo de visión cromática biológicamente mejorada que le permite percibir colores que otros no ven.

    Un tipo de célula adicional

    La mayoría de las personas tienen tres tipos de células fotosensibles en los ojos, llamadas conos.

    Cada tipo es estimulado por una gama de diferentes longitudes de onda de luz, que corresponden aproximadamente al rojo, verde y azul.

    Los conos luego envían sus señales al cerebro. El color específico que percibimos depende de la combinación de señales recibidas por el cerebro desde esas células fotosensibles.

    Ilustración de una fila de células en forma de bastón y cono con estructuras internas resaltadas en diferentes colores

    Fuente de la imagen, ROGER HARRIS/SCIENCE PHOTO LIBRARY vía Getty Images

    Pie de foto, Los diferentes tipos de células cono son estimulados por las diferentes longitudes de onda de la luz.

    Pero algunas personas pueden tener un cuarto tipo de células cono. En teoría, eso podría significar que sus cerebros reciben más información -y más variada-, lo que acentuaría su sensibilidad cromática a través de todo el espectro de luz visible.

    Dos variantes genéticas

    Los genes que codifican los conos sensibles al color rojo y verde están ubicados en el cromosoma X. Para ser tetracrómata, la persona debe portar dos variantes diferentes de uno de estos genes.

    Como las mujeres poseen dos cromosomas X y los hombres suelen tener solo uno, por lo general únicamente las mujeres biológicas pueden ser tetracrómatas. La misma variante en hombres tiende a generar alguna forma de deficiencia cromática visual.

    Poseer un cuarto tipo de cono se conoce como tetracromatismo retiniano, y pruebas genéticas pueden identificar a las personas que tienen las variantes genéticas que constituyen los cuatro tipos.

    Se estima que alrededor de 12% de las mujeres tienen este potencial genético, según el Proyecto de Tetracromatismo de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, aunque las investigaciones señalan que la cifra podría variar entre poblaciones.

    IIlustración de células largas en azul y verde formando una forma de arco sobre círculos de color rojo, amarillo y turquesa.

    Fuente de la imagen, NEMES LASZLO/SCIENCE PHOTO LIBRARY vía Getty Images

    Pie de foto, Poseer un tipo de célula cono extra se llama tetracromatismo retiniano.

    No obstante, poseer un tipo de célula cono adicional no significa necesariamente que la persona tenga una visión cromática aumentada.

    Eso se llamaría tetracromatismo funcional, según la doctora Kimberly A. Jameson, del Centro Brunson de Investigación de la Visión Periférica de la Universidad de California, Irvine, en Estados Unidos, y es mucho más difícil de demostrar.

    Sin embargo, hay razones para creer que este potencial genético puede llevar a una visión cromática aumentada.

    Un estudio de Jameson encontró que las mujeres con cuatro tipos de células cono dividían el espectro cromático en más tonalidades, sugiriendo que podían percibir más tonos que los tricrómatas, las personas con tres tipos de células cono.

    También hay evidencia en el reino animal. En algunas especies de monos del Nuevo Mundo o platirrinos, los machos son dicrómatas, poseen dos tipos de células cono, mientras que las hembras son tricromáticas, con tres.

    Los científicos han observado que las hembras tricrómatas comen la fruta roja mucho más rápido que los machos dicrómatas, lo que sugeriría que ese color les es mucho más obvio a la vista.

    Si esto se aplicara a los humanos tetracrómatas, entonces las mujeres con ese tipo extra de célula cono podrían ver los colores de forma diferente, según la doctora Jenny Bosten, una neurocientífica visual de la Universidad de Sussex, en Reino Unido.

    Pero cómo se vería eso está abierto al debate.

    “Colores indescriptibles”

    “Según una línea de pensamiento, si tienes un receptor adicional de color, puedes ver tonalidades que simplemente no puedes explicar, de la misma manera que no podemos describirle a una persona daltónica cómo es ese rojo o verde que no ve”, señala Michael Newall, filósofo de la Universidad de Adelaida, Australia, y coautor de un artículo sobre lo que las personas tetracrómatas ven.

    “Pero hay otra posibilidad: puede que (los tetracrómatas) solo vean una gama más refinada de los colores ordinarios”.

    Ilustración de un haz de luz que entra en el ojo de una persona y pasa a través de un prisma dentro de su cabeza, donde se divide en un espectro arcoíris que existe en la parte trasera de su cabeza

    Fuente de la imagen, OsakaWayne Studios vía Getty Images

    Pie de foto, Es imposible medir con exactitud cómo una persona experimenta el color.

    Evaluar científicamente qué colores pueden ver las personas es difícil.

    “Incluso una experiencia subjetiva tricromática normal es imposible de medir”, asegura Bosten.

    El asunto se complica por el hecho de que probablemente hay diferentes tipos de tetracromatismo, según la doctora Jameson, con una posible variación significativa dependiendo de la sensibilidad del tipo de célula cono extra.

    Pero el análisis de cuán bien pueden las personas distinguir los colores o clasificar los distintos tonos podría ayudar a los investigadores a entender la manera en la que estas ven el mundo, indica Bosten.

    Cómo identificar una persona tetracromática

    Una búsqueda en internet puede arrojar múltiples sitios que ofrecen pruebas de tetracromatismo online, pero los expertos afirman que es imposible identificar a una persona con dicha condición de esa manera.

    La mayoría de las pantallas solo tienen tres canales de colores -rojo, verde y azul-, lo que significa que, si una persona tetracrómata puede ver otros colores, probablemente no los verá igual de bien en una pantalla.

    Aunque sea difícil de probar, ver diferencias entre los colores que percibes en la vida real y en las pantallas puede indicar tetracromatismo, según Newall; sin embargo, esto varía mucho dependiendo de la tecnología que uses.

    Otro indicador de que alguien podría ser tetracrómata, dice Jameson, es que se den cuenta constantemente de que su percepción de los colores es distinta a la de los demás.

    Los tetracrómatas “son profundamente conscientes desde niños de que tienen una percepción cromática más aguda, más sensible que otros”, señala.

    Primer plano de un ojo humano iluminado por una luz multicolor que forma un patrón arcoíris alrededor del iris

    Fuente de la imagen, A. Martin UW Photography vía Getty Images

    Pie de foto, Los expertos señalan que el tetracromatismo no se puede diagnosticar con una prueba online.

    Otro aspecto intrigante que podría apuntar a que alguien puede ser tetracrómata es una sensibilidad extrema a la luz LED intensa frente a las tonalidades más cálidas.

    “Las mujeres tetracrómatas no pueden soportar los bombillos que no tengan un componente de onda larga”, explica.

    “Discutirán con sus compañeros de piso: ‘No puedo aguantar esta luz, no soporto estos tubos fluorescentes. Me ponen enferma’”.

    Las personas cuyos padres sufren de una deficiencia cromática moderada también tienen más probabilidad de ser tetracrómatas.

    Pero, aunque eso puede ofrecer pistas, una prueba genética y un estudio de laboratorio son los indicadores más confiables.

    De retiniano a funcional

    Una mujer de pelo largo y oscuro pintando un cuadro detallado de unas rosas sobre un lienzo en un caballete

    Fuente de la imagen, Concetta Antico

    Pie de foto, Concetta Antico cree que ha desarrollado su visión cromática como un músculo.

    Otra cuestión que los investigadores todavía no entienden sobre el tema es si el tetracromatismo retinal se transforma en funcional y, si es así, cómo ocurre.

    “¿Necesitan tener un tipo de cono muy específico? O ¿tiene que ver con cómo aprendieron a usar esas señales?”, se pregunta Bosten, indicando que también podría estar relacionado a la flexibilidad de otras partes del sistema visual.

    “Otra posibilidad es que podrían necesitar esas señales de colores para algo relevante en sus vidas y así haber desarrollado la habilidad para distinguirlas”.

    La pintora Antico cree que eso es lo que le ha ocurrido.

    “He desarrollado mi visión cromática como si fuera un músculo”, expresa.

    “He sido pintora desde niña… y es como se hubiese pasado 100.000 horas mezclando colores. Lo hago todo el día, a todas horas”.

    Una mujer de pelo largo y oscuro pintando un detallado retrato de un pavo real sobre un lienzo en un caballete, sosteniendo una variedad de pinceles en la otra mano

    Fuente de la imagen, Concetta Antico

    Pie de foto, Antico asegura que su visión de los colores han hecho su vida “fantástica”.

    “Una afirmación atrevida”

    El debate sobre si el tetracromatismo funcional existe continúa.

    Bosten considera que la idea de que algunas personas ven más colores es “una afirmación atrevida”.

    Pero a falta de un “experimento perfecto”, “solo puedes tratar de obtener la mayor información posible de distintas pruebas y estudios de caso, y una vez que tienes los resultados, decir que la evidencia favorece mayoritariamente (una de las teorías)”, apunta.

    A Antico esas dudas no la desaniman, y dice sentirse “con suerte” de portar esa variación genética.

    “Es increíble que pueda ver cosas que otras personas no ven”, declara.

    “Ha hecho que mi vida sea fantástica”.

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  • Escuelas saludables: Ñeembucú y Alto Paraná avanzan hacia entornos educativos que promueven bienestar y calidad de vida

    Escuelas saludables: Ñeembucú y Alto Paraná avanzan hacia entornos educativos que promueven bienestar y calidad de vida

    La OPS/OMS acompañó a la Dirección General de Promoción de la Salud del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) en el monitoreo de los avances de la Estrategia Escuela Saludable en instituciones educativas de Ñeembucú y Alto Paraná. Esta iniciativa integra la promoción de la salud y la creación de entornos saludables en la vida cotidiana de niñas, niños y de toda la comunidad educativa. 

    Asunción, 29 de julio de 2026 (OPS/OMS). La salud también se construye en las aulas, en las huertas escolares y en los espacios donde niñas, niños y adolescentes aprenden, crecen y desarrollan sus capacidades. Con esta visión integral, la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) acompañó a la Dirección General de Promoción de la Salud (DGPS) del MSPBS en el monitoreo de instituciones educativas de Ñeembucú y Alto Paraná, con el propósito de verificar los avances en la implementación de la Estrategia Escuela Saludable y dar seguimiento al proceso de reconocimiento internacional de establecimientos comprometidos con la promoción de la salud. 

    Pilar: un trabajo colectivo que nace desde el territorio

    En la ciudad de Pilar (Ñeembucú), profesionales de la DGPS, junto con referentes de la XII Región Sanitaria y el equipo técnico de la OPS/OMS en Paraguay, visitaron la Escuela Básica N.º 1142 Subvencionada “Santa María Magdalena” -FROSEP-, donde verificaron los avances alcanzados en la implementación de la Estrategia Escuela Saludable.

    El recorrido permitió conocer las acciones que la institución impulsa para fortalecer la salud, el bienestar y el aprendizaje integral de sus estudiantes, con la participación activa de docentes, familias, estudiantes e instituciones aliadas. Entre las iniciativas destacadas se encuentran las huertas escolares sostenibles, la promoción de la alimentación saludable, el fomento de hábitos como la actividad física y la convivencia respetuosa, así como el protagonismo de niñas y niños en las acciones de promoción de la salud.

    La Lic. Gloria Aquino, Directora de Políticas Públicas y Determinantes Sociales de la DGPS, explicó que una escuela promotora de la salud no solo impulsa prácticas saludables individuales, sino que también genera condiciones que favorecen el bienestar colectivo mediante espacios físicos y sociales seguros, la participación comunitaria y las alianzas con distintos actores del territorio. Asimismo, destacó la articulación de esta iniciativa con la estrategia de Municipios Saludables y la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores de la OMS.

    La Escuela “Santa María Magdalena” -FROSEP- demuestra que este proceso es posible gracias al compromiso articulado de las múltiples instituciones que integran el Equipo de Gestión Institucional Educativa (EGIE). Este equipo constituye el órgano participativo encargado de planificar, coordinar y ejecutar las acciones orientadas a convertir a la institución en un entorno promotor de la salud, con la participación de representantes del estudiantado y de las asociaciones de padres y madres.

    Además de docentes, estudiantes y familias, forman parte del EGIE la Fundación Redentorista de Obras Sociales y Educacionales de Pilar (FROSEP), la Supervisión Educativa Área 12-12, la Gobernación de Ñeembucú, la Municipalidad de Pilar, a través de la CODENI, el Hospital Regional de Pilar, la Policía Nacional, la Unidad de Salud de la Familia (USF) Barrio Crucecita, la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Desarrollo Rural de la Universidad Nacional de Pilar (UNP), la Facultad de Ciencias Aplicadas de la UNP, el Instituto Forestal Nacional (INFONA) y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios.

    “Es profundamente alentador ver a los niños y niñas de estas escuelas convertirse en agentes activos de salud, con alegría, compromiso y una presencia que inspira. Para la OPS, la escuela es un espacio estratégico para sembrar una cultura de salud que trascienda las aulas. Al trabajar de manera articulada con las comunidades educativas y sus entornos, estamos construyendo, paso a paso, un bienestar presente y futuro que sea sostenible y accesible para todos”, expresó la Lic. Rita Vera, especialista en Curso de Vida Saludable y Determinantes Sociales de la Salud, en representación de la Dra. Haydee Padilla, Representante a.i. de la OPS/OMS en Paraguay.

    Alto Paraná: consolidación del compromiso educativo en Juan León Mallorquín

    En el departamento de Alto Paraná, las misiones de monitoreo abarcaron la Escuela Básica N.º 1634 “General Bernardino Caballero” y la Escuela Básica N.º 4022 “Profesor Sindulio Candia Lomaquiz”, ubicadas en el distrito de Juan León Mallorquín. Ambas instituciones, que previamente obtuvieron la certificación nacional otorgada por el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el MSPBS, se encuentran en la fase de relevamiento de evidencias para su acreditación internacional.

    Estas comunidades educativas han consolidado proyectos institucionales orientados a la educación alimentaria, la mejora del entorno físico escolar y el fortalecimiento de la participación comunitaria.

    Durante la jornada de monitoreo, realizada por los equipos técnicos de la OPS/OMS, el MSPBS y la X Región Sanitaria, se valoraron las experiencias y el compromiso de diversos actores comunitarios que participan activamente en la Estrategia Escuela Saludable. Entre ellos estuvieron representantes del Cuerpo de Bomberos, la municipalidad local, la Policía Nacional, la CODENI, comisiones de padres, directores escolares, la Unidad de Salud de la Familia (USF) y el Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo (SENEPA), quienes destacaron el valor de la colaboración intersectorial en beneficio de la salud y el bienestar de la comunidad educativa.

    La OPS/OMS y el MSPBS reiteraron su reconocimiento a las autoridades locales, los equipos docentes y las comunidades educativas de Ñeembucú y Alto Paraná por su labor en la consolidación de entornos saludables y la promoción de la salud.

    La Estrategia Escuela Saludable evalúa de manera integral cuatro dimensiones fundamentales para el bienestar de la comunidad educativa: la calidad educativa y la educación para la salud con un enfoque integral, que articula los aprendizajes académicos con el desarrollo de hábitos saludables; la atención básica de salud, junto con la alimentación y la nutrición escolar y comunitaria, adaptadas a las necesidades específicas de cada contexto; un entorno físico y biopsicosocial saludable, que comprende políticas de promoción de la salud, ambientes seguros y acciones de prevención de riesgos en el ámbito escolar; y la participación social y comunitaria, promovida mediante proyectos participativos que favorecen la igualdad de oportunidades y el involucramiento activo de todos los integrantes de la comunidad educativa.

  • OPS/OMS acompaña el fortalecimiento de la salud de los Pueblos Indígenas en coordinación con DINASAPI y CONASAPI

    OPS/OMS acompaña el fortalecimiento de la salud de los Pueblos Indígenas en coordinación con DINASAPI y CONASAPI

    Asunción, 29 de julio de 2026 (OPS/OMS). En el marco del cumplimiento de la Ley N.º 5469/2015, “De Salud Indígena”, el Consejo Nacional de Salud de los Pueblos Indígenas (CONASAPI) realizó una reunión de trabajo con la participación de la Dirección Nacional de Salud de los Pueblos Indígenas (DINASAPI) del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), y con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en Paraguay.

    El encuentro, que se desarrolla durante dos días, tiene como objetivo generar un espacio de diálogo y construcción conjunta entre las autoridades sanitarias y los representantes de los pueblos indígenas, abordando temas prioritarios definidos por las distintas comunidades, junto con sus líderes y lideresas.

    La Dra. Dalila Oviedo, Directora de la DINASAPI, abrió el espacio en representación del MSPBS y destacó la importancia de los temas abordados, entre ellos la salud mental en las comunidades indígenas. Señaló que el MSPBS promueve un enfoque intercultural para la atención de la salud mental de los Pueblos Indígenas, al reconocer que problemáticas como el suicidio, las adicciones y la vulnerabilidad psicosocial constituyen desafíos actuales para estas poblaciones.

    Por su parte, la Sra. Estela Mari Álvarez, del pueblo Enxet Sur, en representación del CONASAPI, expresó su agradecimiento por este espacio de encuentro y diálogo. Señaló que para los Pueblos Indígenas resulta fundamental participar en las decisiones que afectan su salud y bienestar, y reafirmó la necesidad de seguir trabajando de manera conjunta, con respeto por la identidad, la cultura y los conocimientos de cada pueblo, para que las políticas públicas respondan a sus realidades y contribuyan a garantizar sus derechos.

    En nombre de la Dra. Haydee Padilla, Representante a.i. de la OPS/OMS en Paraguay, participó la Lic. Rita Vera, especialista en Curso de Vida Saludable y Determinantes Sociales de la Salud, quien reafirmó el compromiso de la organización con el fortalecimiento de la salud integral de los Pueblos Indígenas y con el trabajo articulado junto a la DINASAPI. Asimismo, destacó la importancia de este espacio de diálogo para escuchar las voces de las comunidades y avanzar con respuestas pertinentes, interculturales y centradas en sus necesidades.

    Salud Mental en comunidades indígenas

    Uno de los ejes centrales de la reunión fue la presentación y el diálogo sobre salud mental en pueblos y comunidades indígenas. En este espacio, la Dra. Mirtha Rodríguez, Directora de la Dirección Nacional de Salud Mental del MSPBS, junto con su equipo técnico, expuso la estrategia nacional de salud mental basada en la atención primaria de salud y en el enfoque comunitario. Durante el intercambio, líderes y lideresas indígenas compartieron sus experiencias, necesidades y desafíos específicos, aportando insumos para la elaboración de una hoja de ruta que fortalezca el trabajo coordinado entre las instituciones y las comunidades.

    La agenda de trabajo del CONASAPI también contempla el análisis de otros temas prioritarios, entre ellos los concursos para profesionales indígenas, los puntos focales y Promotores Indígenas de Salud (PIS), la implementación del Reglamento Interno (Resolución S.G. N.º 501) y un espacio de reflexión sobre la discriminación, entre otros asuntos de interés para las comunidades.

    La reunión reafirma el compromiso del MSPBS, a través de la DINASAPI, del CONASAPI y de la OPS/OMS de seguir fortaleciendo políticas públicas de salud con enfoque intercultural, promoviendo la equidad, la participación social y el respeto a la diversidad cultural como pilares para avanzar hacia el acceso universal a la salud de los Pueblos Indígenas.

    Este proceso reafirma que avanzar hacia la salud universal requiere reconocer a los Pueblos Indígenas como actores clave en la toma de decisiones que afectan su bienestar, promoviendo soluciones construidas de manera conjunta, con respeto por su diversidad cultural, sus saberes y sus formas de organización.