Category: Salud

  • CARICOM adopta nuevo Plan de Acción sobre Salud y Cambio Climático desarrollado con el apoyo de la OPS/OMS

    CARICOM adopta nuevo Plan de Acción sobre Salud y Cambio Climático desarrollado con el apoyo de la OPS/OMS

    Ministros de Salud de los Estados Miembros y Miembros Asociados de la Comunidad del Caribe respaldaron el marco regional durante la 53.ª Reunión del Consejo de Desarrollo Humano y Social (COHSOD-Salud), celebrada en Washington, D.C.

    Washington, D.C., 25 de septiembre de 2026 (OPS).- Los ministros de Salud de los Estados Miembros y Miembros Asociados de la Comunidad del Caribe (CARICOM) adoptaron el Plan de Acción del Caribe sobre Salud y Cambio Climático (2026-2031), un marco regional desarrollado con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) para ayudar a los países a fortalecer sistemas de salud resilientes y sostenibles y proteger a las comunidades frente a los crecientes impactos del cambio climático en la salud.

    La adopción tuvo lugar durante la 53.ª Reunión del Consejo de Desarrollo Humano y Social (COHSOD-Salud), celebrada en la sede de la OPS en Washington, D.C., antes del 63.º Consejo Directivo de la OPS.

    En todo el Caribe, el cambio climático y otros peligros ambientales están afectando cada vez más la salud a través de huracanes, olas de calor, inundaciones, sequías y cambios en los patrones de transmisión de enfermedades transmitidas por vectores. Los huracanes han dañado hospitales, centros y puestos de salud, interrumpiendo servicios esenciales, mientras que las condiciones ambientales cambiantes siguen influyendo en la propagación de enfermedades como el dengue.

    Los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) del Caribe enfrentan vulnerabilidades particulares debido a su geografía, sus estructuras económicas y su exposición a amenazas naturales. Proteger los sistemas de salud frente a estos riesgos es fundamental para mantener el acceso a los servicios de salud y preservar los avances sanitarios alcanzados en la región.

    El nuevo Plan de Acción, elaborado mediante un proceso de consulta liderado por la OPS/OMS que involucró a países y socios de toda la región del Caribe, establece prioridades regionales para fortalecer la preparación, resiliencia y sostenibilidad del sector salud, al tiempo que apoya a los países en la respuesta a los desafíos sanitarios actuales y futuros asociados a riesgos ambientales y climáticos.

    “Este nuevo Plan de Acción regional refleja un compromiso compartido para fortalecer los sistemas de salud y proteger a las comunidades del Caribe frente a los riesgos para la salud asociados a las amenazas climáticas y ambientales”, afirmó el doctor Jarbas Barbosa, Director de la OPS. “Los países del Caribe están demostrando liderazgo ante un desafío que requiere una acción coordinada entre múltiples sectores. A medida que avance la implementación del Plan, la OPS seguirá apoyando a los Estados Miembros mediante cooperación técnica y fortalecimiento de capacidades para impulsar sistemas de salud más resilientes y sostenibles”.

    Dr. Daniel Buss, Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Determinantes Ambientales de la Salud y Dr. Jarbas Barbosa, Director de la OPS.

    Dr. Daniel Buss, Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Determinantes Ambientales de la Salud y Dr. Jarbas Barbosa, Director de la OPS.

    “Este Plan actualizado refleja tanto los avances logrados en el Caribe como los desafíos que aún persisten”, señaló el doctor Daniel Buss, Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Determinantes Ambientales de la Salud de la OPS. “Además, otorga mayor énfasis al fortalecimiento de la resiliencia de los sistemas de salud, la mejora del acceso al financiamiento y la provisión de herramientas que permitan proteger a las poblaciones más expuestas a los riesgos sanitarios asociados al cambio climático”.

    El Plan se organiza en torno a cuatro líneas estratégicas de acción:

    • Gobernanza y liderazgo. Incorporar la salud en la toma de decisiones climáticas a nivel nacional y regional, con un compromiso político sostenido a través de CARICOM.
    • Sistemas de salud resilientes al clima. Fortalecer la vigilancia epidemiológica informada por consideraciones climáticas, los sistemas de alerta temprana, la infraestructura resiliente y la preparación del personal sanitario.
    • Sistemas de salud bajos en carbono. Reducir la huella de carbono del sector salud mediante energías renovables, operaciones eficientes, compras sostenibles y una gestión de residuos adaptada al clima.
    • Recursos y financiamiento. Movilizar financiamiento climático nacional e internacional, incluido el acceso al Fondo Verde para el Clima, el Fondo de Adaptación y otros mecanismos que permitan sostener la implementación a largo plazo.

    El Plan de Acción también ha sido reconocido como un bien público regional de salud en el marco de la Estrategia Conjunta de Cooperación Subregional OPS-CARICOM 2025-2029, reforzando el compromiso compartido de CARICOM y la OPS/OMS con el fortalecimiento de la resiliencia del sector salud en el Caribe.

    El Plan actualizado se basa en logros concretos alcanzados bajo su predecesor (2019-2023). Los países del Caribe desarrollaron Planes Nacionales de Adaptación en Salud, capacitaron a más de 2.500 profesionales de la salud en cambio climático y salud en 15 países, ampliaron los sistemas multiamenaza de alerta temprana a siete países y adecuaron establecimientos de salud en siete países conforme a los estándares SMART (seguros y verdes) de la OPS. Estos avances sentaron las bases para la siguiente fase de acción regional.

    El marco actualizado fue definido mediante consultas regionales con los Estados Miembros realizadas entre 2025 y 2026, que incluyeron consultas virtuales, una reunión presencial en Bridgetown, Barbados, y sucesivas rondas de revisión técnica.

    Asimismo, se fundamenta en el Plan de Acción Mundial de la OMS sobre Cambio Climático y Salud, el Marco Operativo de la OMS para Sistemas de Salud Resilientes al Clima y la Política de la OPS para Fortalecer la Acción del Sector Salud Orientada a la Equidad frente al Cambio Climático y la Salud.

    La implementación estará liderada por los países, con el acompañamiento de la OPS/OMS a lo largo del proceso.

    “La OPS/OMS continuará brindando cooperación técnica directamente a los ministerios de Salud y trabajará mediante alianzas con CARICOM, CARPHA, la academia, la sociedad civil y el sector privado para ampliar el alcance de nuestro apoyo, al tiempo que acompañará a los Estados Miembros en la movilización de los recursos necesarios para implementar este Plan”, afirmó Leah-Mari Richards, Jefa del Programa Subregional de la OPS/OMS para el Caribe.

    Los Ministerios de Salud tendrán un papel central en la implementación del Plan, trabajando en coordinación con los sectores responsables de cambio climático, medio ambiente, finanzas, gestión del riesgo de desastres, energía, agua y saneamiento, y agricultura. Asimismo, los países podrán adaptar y alinear sus estrategias y planes de acción nacionales con las prioridades establecidas a nivel regional.

    Foto de grupo de reunión de CARICOM

  • Paraguay participa en cooperación triangular para acelerar la eliminación del cáncer de cuello uterino

    Paraguay participa en cooperación triangular para acelerar la eliminación del cáncer de cuello uterino

    Bolivia, Paraguay y El Salvador con el apoyo de España avanzarán juntos en la meta de eliminar el cáncer de cuello uterino en sus territorios

    Asunción, Paraguay, 25 de septiembre de 2026 (OPS/OMS) Una delegación de Paraguay participó en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, de un encuentro en el marco del proyecto de cooperación triangular “Avances en la Eliminación del Cáncer de Cuello Uterino en Bolivia, Paraguay y El Salvador”, que cuenta con el apoyo de España, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).

    Taller en Bolivia - Eliminación del cáncer cervicouterino

    El cáncer de cuello uterino continúa cobrando la vida de miles de mujeres en la región de las Américas debido a múltiples factores, entre ellos el diagnóstico tardío, la desinformación y las brechas de acceso a la salud. Frente a esta situación, Bolivia, Paraguay y El Salvador, con el apoyo de España, pusieron en marcha una iniciativa de salud pública conjunta para avanzar hacia la eliminación de esta enfermedad prevenible, poniendo el énfasis en la población en situación de vulnerabilidad, incluyendo pueblos indígenas, comunidades fronterizas, migrantes y personas con barreras de acceso a los servicios de salud.

    El encuentro, realizado del 22 al 25 de septiembre en el marco del Programa de Cooperación Triangular, contó con el apoyo técnico de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). La apertura institucional contó con la participación de la ministra de Salud y Deportes de Bolivia, Dra. Marcela Ríos, y la representante de la OPS/OMS en el país, Dra. Elena Vuolo, junto a las delegaciones del Ministerio de Salud de El Salvador, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social de Paraguay y representantes de AECID.

    Dr. Lenildo de Moura - Asesor de ENT OPS/OMs en Paraguay

    Durante los primeros dos días del encuentro, profesionales de distintas disciplinas, como ginecólogos, oncólogos, personal de enfermería y técnicos de laboratorio de las tres naciones desarrollaron jornadas de actualización. La agenda técnica se enfocó en perfeccionar los procesos laboratoriales de tamizaje, la interpretación diagnóstica del Virus del Papiloma Humano (VPH), la realización de colposcopías, las biopsias dirigidas y el abordaje de tratamientos oncológicos y cuidados paliativos.

    Dra. Marina Ortega MSPBS -

    Por Paraguay participó la Dra. Marina Ortega, jefa del Programa Nacional de Prevención, Detección Precoz y Tratamiento del Cáncer de Cuello Uterino y Mama (PNPCACUM) del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, como jefa de misión, y el Dr. Lenildo de Moura, Asesor en Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS/OMS en Paraguay.

    El proyecto busca que Bolivia, Paraguay y El Salvador compartan experiencias y capacidades desarrolladas en sus respectivos procesos para avanzar hacia la eliminación del cáncer de cuello uterino. La cooperación combina intercambio técnico, capacitación y trabajo de campo, con especial atención a estrategias que permitan acercar la prevención y la detección a mujeres que encuentran barreras geográficas, culturales o económicas.

    Para la Dra. Marina Ortega, participar en este proceso representa un desafío y, al mismo tiempo, una oportunidad para fortalecer las capacidades del país: “El objetivo es implementar una estrategia innovadora de cooperación, en la que tres países con diferentes niveles de avance intercambian aprendizajes a través de la cooperación técnica y la capacitación, no solo en la parte teórica, sino también con un fuerte énfasis en la práctica y el trabajo de campo”, señaló.

    Taller en Bolivia - Eliminación del cáncer cervicouterino

    La especialista destacó especialmente los aprendizajes obtenidos durante las actividades realizadas en Santa Cruz, entre ellos la experiencia con la muestra autónoma para la detección del virus del papiloma humano (VPH). “Nuestras competencias se han fortalecido significativamente en lo que respecta a la decisión y elección de pruebas. Un aspecto clave es cómo lograr una comunicación asertiva con la mujer, porque todo lo que hacemos representa un esfuerzo por llegar precozmente a la detección y por cumplir realmente con este llamado a acelerar la eliminación del cáncer cervical”, afirmó.

    El intercambio incluyó además visitas de campo y mesas técnicas en comunidades del municipio de Concepción, en Santa Cruz, donde los equipos conocieron de manera directa las barreras que pueden dificultar el acceso oportuno de las mujeres a los servicios de salud.

    Tareas de campo en Bolivia Taller de eliminación del cáncer cervicouterino

    Uno de los componentes centrales del proyecto es la autónoma de muestras para la detección del VPH, una estrategia que puede facilitar el acceso al tamizaje al permitir que las mujeres recolecten sus propias muestras de manera sencilla y privada. La experiencia compartida por los tres países permitirá analizar aprendizajes y posibilidades de adaptación de esta estrategia a diferentes contextos.

    La cooperación triangular busca contribuir a los esfuerzos de los países para avanzar hacia la eliminación del cáncer de cuello uterino como problema de salud pública, mediante acciones que integren prevención, vacunación contra el VPH, detección temprana y tratamiento oportuno, con especial atención a las poblaciones que enfrentan mayores barreras de acceso.

    “Como paraguayos, nos sentimos orgullosos de ser parte de este proyecto triangular, donde podemos unir fuerzas, intercambiar ideas, fortalecernos, mejorar lo que estamos haciendo, autoevaluarnos, aprender nuevas estrategias y seguir adelante. La eliminación del cáncer cervicouterno es una tarea de todos”, expresó la Dra. Ortega.

    Esta iniciativa se enmarca en la Iniciativa de Eliminación de Enfermedades de la OPS, que impulsa acciones para eliminar más de 30 enfermedades y condiciones relacionadas en las Américas, entre ellas el cáncer de cuello uterino.

  • PANAFTOSA e IICA fortalecen su colaboración en salud pública veterinaria en las Américas y avanzan en el proyecto regional, PIVOT

    PANAFTOSA e IICA fortalecen su colaboración en salud pública veterinaria en las Américas y avanzan en el proyecto regional, PIVOT

    Representantes del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) visitaron PANAFTOSA para conocer las principales áreas de actuación del Centro y avanzar en la planificación del proyecto regional Prevención de Infecciones mediante la Vigilancia en el Origen de la Transmisión en América Latina y el Caribe (PIVOT)

    Río de Janeiro 24 de septiembre de 2026 (PANAFTOSA/SPV-OPS/OMS) – Fortalecer el diálogo, identificar nuevas oportunidades de colaboración y avanzar en la planificación del proyecto regional PIVOT, fueron algunos de los objetivos de la visita de Jaime Romero, Especialista técnico en Sanidad Agropecuaria, Inocuidad y calidad de los Alimentos, y Noemí Zuñiga, consultora del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), al Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (PANAFTOSA/SPV) de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS).

    En su visita, a las instalaciones de PANAFTOSA en Río de Janeiro, los representantes de IICA conocieron las principales áreas de actuación del Centro, sus capacidades técnicas y de laboratorio, infraestructura y líneas de cooperación con los países de las Américas.

    La agenda incluyó reuniones con las áreas técnicas de fiebre aftosa, epidemiología, zoonosis, laboratorio e inocuidad de los alimentos del Centro, donde los equipos técnicos presentaron las principales líneas de trabajo, los servicios de cooperación técnica y las iniciativas que PANAFTOSA desarrolla junto a los países de la Región. 

    El encuentro permitió mostrar cómo el conocimiento especializado y las capacidades instaladas en PANAFTOSA se traducen en cooperación técnica concreta para los países, mediante el desarrollo de capacidades nacionales, el intercambio de conocimientos, el apoyo a la vigilancia y el fortalecimiento de las redes regionales.

    “Esta visita representa una oportunidad para fortalecer el diálogo con IICA, seguir construyendo espacios de colaboración en beneficio de los países de las Américas y avanzar en la planificación del proyecto regional, PIVOT. Esta iniciativa permitirá fortalecer el análisis de riesgos, la vigilancia, la capacidad de laboratorio, la respuesta a emergencias y la generación de políticas públicas que aseguren recursos y continuidad en el tiempo”, señaló Manuel Sánchez Vázquez, Director de PANAFTOSA/SPV. 

    La colaboración entre PANAFTOSA e IICA se enmarca en los esfuerzos regionales por fortalecer la prevención, preparación y respuesta ante amenazas sanitarias, mediante una mayor articulación entre los sectores de salud, agricultura y medio ambiente y el aprovechamiento de las capacidades técnicas existentes en los países de las Américas, bajo el enfoque de Una Sola Salud.

  • OPS lanza observatorio regional para fortalecer la atención del cáncer infantil en las Américas

    OPS lanza observatorio regional para fortalecer la atención del cáncer infantil en las Américas

    La nueva plataforma permitirá comparar datos de 24 países para identificar brechas en el diagnóstico, tratamiento y atención del cáncer infantil y orientar inversiones y políticas de salud.

    Washington, D.C., 25 de septiembre de 2026 (OPS) – Cada año, alrededor de 30.000 niños, niñas y adolescentes menores de 19 años son diagnosticados con cáncer en América Latina y el Caribe, y casi 10.000 fallecen a causa de la enfermedad. Aunque muchos cánceres infantiles pueden curarse si se detectan y tratan a tiempo, las tasas de supervivencia siguen variando considerablemente en la región, desde alrededor del 35% hasta el 80%, debido a factores como los retrasos en el diagnóstico, la falta de atención especializada y el acceso limitado a los tratamientos.

    Para ayudar a los países a identificar y abordar estas brechas, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó hoy el Observatorio Regional de Cáncer Infantil, una nueva herramienta que permitirá monitorear avances, comparar indicadores y utilizar datos estandarizados para orientar políticas, inversiones y servicios destinados a mejorar la atención de niños, niñas y adolescentes con cáncer.

    El lanzamiento se realizó en el marco del Mes de Concientización sobre el Cáncer Infantil, una oportunidad para visibilizar los desafíos que enfrentan los niños, niñas y adolescentes con cáncer y promover acciones para mejorar su atención y supervivencia.

    El Observatorio reúne por primera vez información comparable de 24 países sobre áreas clave de la atención del cáncer infantil, entre ellas el diagnóstico oportuno, la capacidad de los sistemas de salud, la disponibilidad y cobertura de registros, el cuidado integral y los resultados en salud. 

    Hasta ahora, muchos de estos datos se recopilaban de manera desigual entre los países, lo que dificultaba identificar brechas y comparar avances a nivel regional. La herramienta permitirá identificar de manera más precisa dónde persisten los mayores desafíos y orientar inversiones y políticas para mejorar la supervivencia infantil.

    “Para mejorar la atención del cáncer infantil necesitamos saber qué está funcionando y dónde persisten los desafíos”, afirmó el doctor Anselm Hennis, Director del Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS/OMS. “El Observatorio nos brinda un marco regional común para dar seguimiento a indicadores clave y apoyar a los países en la toma de decisiones basada en evidencia”, añadió.

    La Organización Mundial de la Salud (OMS), con el apoyo de St. Jude Children’s Research Hospital, puso en marcha en 2018 la Iniciativa Mundial contra el Cáncer Infantil, que busca alcanzar al menos un 60% de supervivencia para todos los niños, niñas y adolescentes con cáncer para 2030 y reducir el sufrimiento asociado a la enfermedad. 

    En las Américas, la OPS trabaja con los países para implementar la iniciativa mundial a través de CureAll Américas, un marco que orienta acciones para fortalecer los servicios de cáncer infantil, ampliar el acceso a la atención, mejorar el diagnóstico y tratamiento, y monitorear los avances.

    gráfico

    De la fase piloto a una herramienta regional

    El desarrollo del Observatorio comenzó en 2023 con la definición, validación y búsqueda de consenso en torno a 27 indicadores para monitorear la atención del cáncer infantil. Una primera fase piloto trabajó con seis países de la subregión andina para probar la metodología, identificar fuentes de información y establecer un proceso común de revisión, armonización y validación de los datos.

    A partir de esa experiencia, el trabajo se amplió a otros 18 países de América Latina y el Caribe, alcanzando un total de 24 países. En cada uno, las autoridades nacionales con el acompañamiento de las oficinas de país de la OPS/OMS, revisaron los indicadores priorizados, los datos disponibles y sus respectivas fuentes.

    Este proceso permitió identificar brechas de información y resolver cuestiones metodológicas, al tiempo que sentó las bases para una recopilación de datos cada vez más estandarizada y comparable entre los países. 

    El desarrollo del Observatorio contó con la colaboración técnica de St. Jude Global, socio clave de la Iniciativa Mundial contra el Cáncer Infantil en las Américas.

    “Mejorar la supervivencia del cáncer infantil requiere saber qué está funcionando y dónde siguen existiendo barreras para una atención oportuna y de calidad”, dijo Carlos Rodríguez-Galindo, Director de St. Jude Global. “Contar con mejores datos nos permite acompañar a los países en ese camino y medir los avances a lo largo del tiempo”, agregó. 

    Datos para informar decisiones

    La información se actualizará periódicamente mediante un proceso coordinado de recopilación, revisión y validación técnica con las autoridades nacionales, los puntos focales de cáncer infantil y las oficinas de país de la OPS/OMS.

    El desarrollo del Observatorio ha contado además con el acompañamiento técnico de expertos y organizaciones regionales e internacionales, entre ellas St. Jude Global, la OMS, Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica (SIOP), la Sociedad Latinoamericana de Oncología Pediátrica (SLAOP), Childhood Cancer International y el Organismo Andino de Salud–Convenio Hipólito Unanue (ORAS-CONHU). La fase inicial en los seis países de la subregión andina recibió apoyo de My Child Matters, de Foundation S.

    La selección y definición de los indicadores también busca mantener una alineación progresiva con los marcos globales de monitoreo de la Iniciativa Mundial contra el Cáncer Infantil, facilitando que los avances de los países de las Américas puedan vincularse con los esfuerzos internacionales para mejorar la supervivencia y la calidad de la atención del cáncer infantil. 

  • Minsa y OPS/OMS fortalecen la respuesta sanitaria en regiones del Perú ante el Fenómeno El Niño

    Minsa y OPS/OMS fortalecen la respuesta sanitaria en regiones del Perú ante el Fenómeno El Niño

    Chiclayo, 25 de setiembre de 2026.- En el marco de las acciones prioritarias de preparación frente al Fenómeno El Niño (FEN), la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) brindó asistencia técnica al Ministerio de Salud (Minsa) para llevar a cabo el Curso de Formación de Instructores en Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades en Salud (EDAN), espacio coordinado por la Dirección General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud (DIGERD). 

    La actividad realizada del 08 al 11 de setiembre en Chiclayo, en el departamento de Lambayeque, tuvo como objetivo fortalecer la capacidad de respuesta y la toma de decisiones del personal de salud en las oficinas regionales de salud de gestión de riesgo y desastres mediante la utilización y aplicación de la herramienta EDAN. 

    El evento buscó así dotar a los participantes de los conocimientos y habilidades necesarios para desempeñarse como instructores certificados. Este equipo capacitado estará a cargo de multiplicar las capacidades técnicas en sus regiones, contribuyendo a una preparación adecuada ante las posibles afectaciones del FEN.  

    Una herramienta para la respuesta rápida y protección de la salud pública 

    El curso EDAN tiene un rol crucial en la gestión del riesgo de desastres dentro del sector salud. Los conocimientos impartidos permitirán al personal de salud de las oficinas de emergencias y desastres de las regiones de Tumbes, Piura, Lambayeque, Ancash, La Libertad, San Martin, Cajamarca y Amazonas tomar decisiones estratégicas de manera oportuna y efectiva frente al FEN y otras situaciones de emergencia. 

    La herramienta EDAN en salud es un procedimiento estandarizado y sistemático para identificar el impacto de un desastre o emergencia en el sector sanitario. Esta permite recolectar datos cuantitativos y cualitativos sobre la gravedad de los daños y definir de forma rápida las acciones de respuesta humanitaria. Esta evaluación permite diagnosticar, priorizar y planificar las intervenciones en el sector, así como gestionar los recursos necesarios para una respuesta eficaz. Asimismo, el análisis de los daños, las necesidades y la capacidad de respuesta guía la toma de decisiones oportunas. De igual forma, facilita la adaptación de estrategias de salud pública y la ejecución de planes de seguimiento mientras persistan los efectos del evento adverso. 

    A través de estas actividades de fortalecimiento de capacidades en las regiones, se busca asegurar una respuesta integrada, descentralizada y eficaz que mitigue el impacto del Fenómeno El Niño en la población. Con estas acciones, la OPS/OMS reafirma su compromiso de trabajar de forma articulada para salvaguardar la vida y la salud de la ciudadanía ante emergencias y desastres.  

  • MINSA fortalece capacidades técnicas de equipos multidisciplinarios para acelerar la eliminación de la tuberculosis en Nicaragua

    MINSA fortalece capacidades técnicas de equipos multidisciplinarios para acelerar la eliminación de la tuberculosis en Nicaragua

    Managua, 24 de septiembre de 2026 (OPS/OMS).- Después de cinco días de trabajo e intercambio técnico, el Ministerio de Salud (MINSA) y socios estratégicos concluyeron exitosamente la misión técnica al Programa Nacional de Tuberculosis y la capacitación a equipos multidisciplinarios, para fortalecer las acciones para la prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno de la tuberculosis en Nicaragua.

    La jornada reunió a personal de salud, especialistas y socios, quienes participaron en sesiones de análisis técnico, intercambio de experiencias y actualización de conocimientos basados en las recomendaciones más recientes de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).

    En el entrenamiento se hizo énfasis en la implementación de estrategias orientadas a la búsqueda activa de casos de tuberculosis, el fortalecimiento del tratamiento preventivo, la expansión de pruebas de diagnóstico rápido recomendadas por la OMS y la adopción de esquemas terapéuticos acortados para la tuberculosis drogorresistente (TB-DR).

    Durante el encuentro también se revisaron los indicadores de progreso del programa nacional, la situación epidemiológica de la tuberculosis en las Américas y en Nicaragua, así como las acciones de prevención y control desarrolladas en el territorio nacional para reducir el impacto de la enfermedad.

    Asimismo, los participantes revisaron mecanismos para acelerar la implementación de intervenciones prioritarias que permitan avanzar en el cumplimiento de las metas nacionales e internacionales orientadas a la eliminación de la tuberculosis como problema de salud pública.

    Durante la clausura, las autoridades destacaron la importancia de continuar promoviendo espacios de formación y cooperación técnica que contribuyan al fortalecimiento de los servicios de salud y a la implementación de estrategias innovadoras para el control de la tuberculosis.

    La culminación de esta misión técnica y curso de capacitación reafirma el compromiso del Gobierno de Nicaragua, a través del MINSA y la cooperación técnica de la OPS de continuar fortaleciendo la respuesta nacional frente a la tuberculosis, garantizando una atención de calidad y avanzando hacia el logro de las metas de eliminación de esta enfermedad en beneficio de la población nicaragüense.

  • OPS rehabilitó ambulatorio sede de la Dirección Regional de Salud de La Guaira

    OPS rehabilitó ambulatorio sede de la Dirección Regional de Salud de La Guaira

    Caracas, 24 de septiembre de 2026 (OPS/OMS).- A tres meses de los terremotos del 24 de junio, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) entregó a las autoridades sanitarias los espacios renovados de la tercera planta del ambulatorio La Sanidad, sede de la Dirección Regional de Salud y desde donde se coordinan todas las acciones sanitarias y de vigilancia epidemiológica del estado, el más afectado por el doblete sísmico.

    Este espacio contará ahora con oficinas administrativas, áreas operativas y un auditorio para reuniones y actividades pedagógicas. También se acondicionó un área donde funcionará la sala situacional del estado. 

    Nelare Bermúdez, Autoridad Única de Salud de La Guaira, se mostró muy complacida al recorrer estos espacios, que albergarán las oficinas de la Dirección Regional de Salud, y recordó que ese ambulatorio es la columna vertebral de las políticas de salud en el estado y de los sistemas de información en salud: “Esto nos permitirá ampliar nuestro alcance, beneficiar a más personas y realizar de mejor manera nuestras responsabilidades en la implementación de acciones en el sistema público de salud y de vigilancia epidemiológica, además de que nuestros trabajadores cuentan ahora con espacios dignos”.

    Para Julio Pacheco, director de epidemiología del estado La Guaira, estos trabajos son un paso adelante en el fortalecimiento de la coordinación sanitaria y en la recuperación de los servicios para la población tras los terremotos. La propia dirección de Epidemiología, que tuvo que pasar los últimos tres meses en una carpa en un estadio de beisbol, tiene ahora un lugar donde operar: “Durante mucho tiempo hemos realizado nuestras labores de vigilancia epidemiológica en condiciones muy limitadas, ahora nuestra capacidad de análisis y respuesta será más fuerte”, dijo.

    Por su parte Ariel Flores, director de este ambulatorio desde hace dos años, explicó que esta rehabilitación permitirá reactivar muchas consultas en la primera planta, cuyos espacios habían sido cedidos a la dirección estadal de salud, con lo que se podrá ampliar y mejorar el servicio a la población.

    Un trabajo integral

    Los trabajos, realizados con fondos propios de la OPS y en coordinación con las autoridades sanitarias, incluyeron la rehabilitación integral de aproximadamente 400 metros cuadrados y la remoción de materiales y escombros acumulados tras los sismos. También se ejecutaron mejoras en la distribución interna de los espacios, impermeabilización, instalaciones eléctricas, iluminación, climatización, carpintería y sustitución de ventanas y aires acondicionados.

    Estos espacios permitirán optimizar el uso de los insumos médicos y de los equipos informáticos y de oficina con los que la OPS ha apoyado en las últimas semanas al equipo sanitario del estado.

    Franklin Hernández, representante interino de la OPS, indicó que gracias a la mejora de estos espacios la Autoridad Única de Salud podrá coordinar mejor todas las labores de vigilancia epidemiológica, saneamiento ambiental y gestión de pacientes, además de que los trabajadores sanitarios contarán con un espacio adecuado para la realización de reuniones: “El personal de salud podrá integrarse y comunicarse mucho mejor en términos de análisis de situación y respuesta a los problemas de salud”.

    Nelare Bermúdez, Autoridad Única de Salud del estado La Guaira, se mostró muy complacida al recorrer los renovados espacios del ambulatorio La Sanidad, sede de la Dirección Regional de Salud

  • La violencia contra el personal de salud sigue siendo un desafío para los sistemas sanitarios de las Américas, advierte la OPS

    La violencia contra el personal de salud sigue siendo un desafío para los sistemas sanitarios de las Américas, advierte la OPS

    Alrededor del 62% del personal de salud a nivel mundial ha experimentado algún tipo de violencia. Durante un seminario regional, la OPS presentó una hoja informativa con recomendaciones para prevenir y responder a este problema.

    Washington, D.C., 24 de septiembre de 2026 (OPS)- La violencia contra el personal de salud continúa afectando el bienestar de quienes trabajan en los servicios sanitarios y el funcionamiento de los sistemas de salud en las Américas, con consecuencias para los trabajadores, así como para la calidad y continuidad de la atención que reciben los pacientes, advirtió la Organización Panamericana de la Salud (OPS) durante un seminario regional sobre el tema.

    El encuentro reunió a alrededor de 400 participantes de 34 países, entre autoridades sanitarias, especialistas y representantes de asociaciones profesionales, quienes coincidieron en que el problema sigue estando subregistrado y, en muchos casos, normalizado en los lugares de trabajo.

    Como parte de sus acciones para visibilizar esta situación y promover respuestas integrales, la OPS presentó la nueva hoja informativa Cómo prevenir la violencia contra el personal de salud en la Región de las Américas, dirigida a responsables de políticas públicas, gestores de salud, profesionales sanitarios y otros actores clave.

    Según una revisión sistemática internacional recogida en la publicación, alrededor del 62% del personal de salud a nivel mundial ha experimentado algún tipo de violencia laboral. Las agresiones verbales, notificadas por el 58%, constituyen la forma más común de violencia no física, seguidas por las amenazas, con un 33%, y el acoso sexual, con un 12%.

    Un estudio realizado en 22 países, incluidos 20 de América Latina, encontró que el 66,7% del personal encuestado había sufrido alguna agresión durante el año anterior; entre estas agresiones, la violencia física estuvo presente en aproximadamente uno de cada diez casos.

    “La violencia contra el personal de salud no debe considerarse una parte inevitable del trabajo. Es un problema de salud pública, de derechos humanos y de funcionamiento de los sistemas de salud”, señaló Silvana Luciani, jefa de la Unidad de Enfermedades No Transmisibles y Prevención de la Violencia y los Traumatismos de la OPS.

    Los participantes destacaron que la violencia adopta múltiples formas, desde insultos, amenazas y agresiones físicas por parte de pacientes o familiares, hasta acoso laboral, discriminación, violencia sexual y amenazas vinculadas con contextos de inseguridad y crimen organizado.

    Un problema que va más allá de los servicios de salud

    La violencia tiene consecuencias directas sobre el bienestar físico y mental del personal sanitario. También puede contribuir al agotamiento profesional, el ausentismo, la rotación laboral y dificultar la retención de trabajadores capacitados.

    Entre los factores que pueden aumentar el riesgo se encuentran la sobrecarga de trabajo, los largos tiempos de espera, la escasez de personal y recursos, las dificultades de comunicación con pacientes y familiares y las condiciones de trabajo. El estudio regional también señaló las demoras en la atención y la falta de recursos para resolver problemas médicos entre los desencadenantes más frecuentes de las agresiones.

    Otros factores, como la inseguridad en las comunidades, la violencia armada, el crimen organizado y determinados contextos de emergencia o conflicto, pueden agravar el problema. También existe violencia entre trabajadores, incluido el acoso laboral, el bullying, la discriminación y la violencia sexual, que puede verse favorecida por estructuras jerárquicas rígidas y culturas institucionales que normalizan estas prácticas.

    El personal de enfermería y otros profesionales que trabajan en primera línea se encuentran entre los grupos más expuestos, debido a su contacto directo y continuo con pacientes y comunidades. 

    En el Caribe, por ejemplo, expertos señalaron que la violencia verbal constituye la forma más frecuente de agresión contra el personal de enfermería. También advirtieron sobre el impacto del acoso sexual y la necesidad de contar con mecanismos seguros y confidenciales de denuncia.

    “Cuando una enfermera se ve afectada, el sistema de salud se ve afectado”, señaló Javon Gray, presidente del Capítulo Omega Kappa de la Sociedad Internacional de Honor de Enfermería Sigma Theta Tau, en representación de la Escuela de Enfermería de Mona de la Universidad de las Indias Occidentales (UWI). “La violencia contra las enfermeras y los trabajadores de salud no debe normalizarse”, subrayó. 

    Las mujeres, que representan cerca del 70% de la fuerza laboral en salud, están particularmente expuestas a determinadas formas de violencia, entre ellas el acoso sexual. La OPS destaca la importancia de incorporar una perspectiva de género en las estrategias de prevención y respuesta.

    La importancia de prevenir y reportar

    “La violencia se puede prevenir, y prevenirla requiere respuestas integrales y sostenidas”, afirmó Britta Monika Baer, asesora regional en Prevención y Respuesta a la Violencia de la OPS durante el seminario.

    A pesar de la magnitud del problema, una proporción importante de los incidentes no se notifica, lo que dificulta conocer su verdadero alcance y diseñar respuestas adecuadas. Entre las principales barreras identificadas se encuentran el temor a represalias, la desconfianza en los mecanismos institucionales y la percepción de que la violencia forma parte del trabajo cotidiano.

    Por ello, los participantes subrayaron la necesidad de fortalecer los sistemas de registro y notificación, establecer mecanismos seguros, confidenciales y accesibles para denunciar incidentes y desarrollar protocolos claros de prevención, respuesta e investigación.

    “Lo que no se reporta permanece invisible”, explicó Leidy Villanueva, de la Oficina de Gestión Territorial, Emergencias y Desastres del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. “La protección comienza antes del incidente”, agregó. 

    La experiencia colombiana mostró la importancia de anticiparse a los hechos mediante la capacitación, el análisis de riesgos, la coordinación territorial y la adopción de mecanismos específicos para proteger al personal, los establecimientos y los servicios de salud.

    Los participantes también destacaron que la prevención requiere mejorar las condiciones y la organización del trabajo, capacitar al personal en prevención de la violencia, manejo de situaciones de crisis y técnicas de desescalamiento, ofrecer apoyo médico y psicosocial a las personas afectadas y dar seguimiento a los incidentes.

    Proteger a quienes cuidan

    La prevención de la violencia requiere la participación coordinada de gobiernos, instituciones de salud, asociaciones profesionales, organizaciones de trabajadores, instituciones académicas, comunidades y otros sectores.

    La responsabilidad principal de prevenir y responder a la violencia recae en los Estados, los empleadores y las instituciones de salud, mientras que las acciones individuales del personal son complementarias y no sustituyen la obligación de garantizar entornos de trabajo seguros.

    La nueva hoja informativa de la OPS reúne evidencia sobre las distintas manifestaciones del problema, sus consecuencias y los factores que aumentan el riesgo. También presenta medidas que pueden adoptar las autoridades y las instituciones sanitarias, entre ellas establecer marcos normativos y protocolos de prevención y respuesta; crear sistemas de denuncia seguros, confidenciales y accesibles; mejorar la seguridad de los establecimientos; capacitar al personal; ofrecer atención médica y apoyo psicosocial; y recopilar datos sobre los incidentes y las acciones adoptadas.

    A nivel de políticas públicas, la OPS destaca además la importancia de la coordinación entre los sectores de salud, seguridad, justicia, educación y trabajo, así como de asignar recursos suficientes, monitorear las tendencias de la violencia y trabajar con las comunidades para reducir los riesgos, especialmente en contextos de crisis y desinformación.

    “La violencia hacia quienes trabajan en el sector salud no es un problema aislado. Es un obstáculo directo para el bienestar del personal sanitario y para la capacidad de los sistemas de salud de cumplir su misión”, señaló Yoana Díaz, asesora regional de Formación Profesional en Recursos Humanos para la Salud de la OPS. “Cuidar a quienes nos cuidan no es solamente una consigna, es un compromiso de acción.”

    La nueva hoja informativa también destaca que solo 26 de los 195 Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuentan con políticas o programas nacionales de salud y seguridad ocupacional dirigidos al personal de salud, lo que pone de relieve la necesidad de seguir fortaleciendo las políticas y medidas de protección.

    El mensaje final del encuentro fue claro: la violencia contra el personal de salud no es inevitable y puede prevenirse. Proteger a quienes brindan atención sanitaria es fundamental para el bienestar del personal, la calidad de los servicios y la capacidad de los sistemas de salud para responder a las necesidades de la población.

  • Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa, coordinado por PANAFTOSA

    Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa, coordinado por PANAFTOSA

    Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 24 de septiembre de 2026 (PANAFTOSA/SPV-OPS/OMS) – Especialistas en fiebre aftosa de los países miembros del Banco Regional de Antígenos para la Fiebre Aftosa (BANVACO) se reunieron en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, para avanzar en la definición de las bases técnicas que orientarán la conformación de las reservas estratégicas de antígenos del Banco.

    Durante la reunión, coordinada por PANAFTOSA, se analizaron distintos escenarios epidemiológicos relacionados con la fiebre aftosa, los riesgos de introducción y propagación del virus en el continente americano, la situación sanitaria regional y el comportamiento reciente de diferentes linajes virales en otras regiones del mundo.

    Como resultado del encuentro, los especialistas alcanzaron un consenso técnico sobre un conjunto de recomendaciones que será presentado a la Comisión Directiva del BANVACO. Entre ellas se incluyen la identificación de las cepas prioritarias que podrían formar parte del Banco y la definición de las cantidades mínimas de dosis que deberían considerarse para la conformación de las reservas estratégicas.

    Estas recomendaciones representan un paso importante para la operacionalización del BANVACO y para fortalecer la capacidad de preparación y respuesta de los países de la región ante una eventual emergencia de fiebre aftosa.

    Un banco de antígenos en permanente actualización

    Los especialistas destacaron que la composición de un banco regional de antígenos debe concebirse como un proceso dinámico, sujeto a una actualización permanente en función de la evolución de la situación epidemiológica mundial.

    En este sentido, consideraron necesario mantener mecanismos de vigilancia y análisis continuo que permitan identificar y evaluar oportunamente cambios en la distribución de los virus, comportamientos epidemiológicos inusuales, la emergencia de nuevas variantes o linajes y otros factores que puedan modificar el perfil de riesgo para los países de las Américas.

    Este seguimiento permitirá revisar periódicamente las prioridades definidas para el BANVACO a la luz de la evidencia científica y epidemiológica disponible, contribuyendo a que las reservas regionales se mantengan adecuadas a las necesidades de preparación y respuesta de los países miembros.

    Avances en la implementación del BANVACO

    La reunión constituye un nuevo avance en la implementación del BANVACO, iniciativa coordinada por el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (PANAFTOSA/SPV), de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), orientada a fortalecer la seguridad sanitaria regional y la capacidad de los países para prepararse y responder ante emergencias relacionadas con la fiebre aftosa.

    La reunión contó con el apoyo del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG) de Bolivia y de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (FEGASACRUZ). Su colaboración hizo posible la realización del encuentro en Santa Cruz de la Sierra y puso de relieve la importancia de la articulación entre los sectores público y privado para la protección de la sanidad animal y del patrimonio pecuario de la región.

    Los resultados técnicos consolidados durante la reunión serán elevados a las instancias correspondientes de la estructura de gobernanza del BANVACO y servirán de base para las próximas decisiones relacionadas con la conformación y el mantenimiento de las reservas estratégicas regionales de antígenos contra la fiebre aftosa.

  • Honduras impulsa un diálogo nacional para fortalecer la enfermería y ampliar el acceso a los servicios de salud

    Honduras impulsa un diálogo nacional para fortalecer la enfermería y ampliar el acceso a los servicios de salud

    La Secretaría de Salud lidera un proceso de diálogo nacional con instituciones públicas, academia, gremios profesionales y socios de cooperación para definir prioridades que fortalezcan al personal de enfermería, un componente esencial para avanzar hacia un sistema de salud basado en la Atención Primaria de Salud.

    Tegucigalpa, Honduras, 23 y 24 de septiembre de 2026. Contar con suficiente personal de enfermería, adecuadamente formado, distribuido y respaldado por condiciones que favorezcan su desarrollo profesional, es uno de los desafíos más importantes para garantizar el acceso a servicios de salud de calidad. Con este propósito, Honduras desarrolló el Diálogo Nacional para el Fortalecimiento del Personal de Enfermería, un espacio orientado a identificar prioridades y construir una agenda de acción para fortalecer la fuerza de trabajo en salud.

    La iniciativa, liderada por la Dirección de Desarrollo del Recurso Humano de la Secretaría de Salud, contó con la presencia de instituciones formadoras públicas y privadas, colegio y asociaciones de enfermería, actores de la sociedad civil y entidades gubernamentales vinculadas a la planificación y gestión del talento humano. También participó el BID, una de las instituciones parte de la Alianza para la Atención Primaria de Salud en las Américas.  En Honduras, esta alianza promueve acciones orientadas a fortalecer las capacidades de los sistemas de salud para responder mejor a las necesidades de las personas, las familias y las comunidades.

    Como parte del proceso, Benjamín Puertas, Jefe de la Unidad de Fuerza de Trabajo en Salud de la OPS y su equipo acompañaron el análisis de los principales desafíos relacionados con gobernanza, educación, regulación, empleo y condiciones laborales del personal de enfermería. La cooperación técnica incluyó además el intercambio de evidencia regional, herramientas de planificación y experiencias de otros países de las Américas para apoyar la definición de prioridades nacionales.
     

    Honduras se suma a otros países de la Región que han impulsado procesos similares con apoyo de la OPS para fortalecer la enfermería y la fuerza de trabajo en salud, entre ellos México y Guatemala, además de países del Caribe. Estas experiencias forman parte de una línea de cooperación técnica regional que busca fortalecer uno de los pilares más importantes de los sistemas de salud: las personas que prestan cuidados y sostienen la atención de la población.
     

    Fortalecer la enfermería significa fortalecer la capacidad del sistema de salud para llegar a las comunidades con servicios oportunos, continuos y de calidad. Las prioridades definidas durante el diálogo servirán de base para orientar futuras acciones, políticas e inversiones destinadas a desarrollar el personal que sostiene gran parte de la atención sanitaria que recibe la población hondureña.