Washington D.C., 4 de mayo de 2026 (OPS) – La Organización Panamericana de la Salud (OPS), a través de la Unidad de Sistemas de Información y Salud Digital y el Campus Virtual de Salud Pública (CVSP), anuncia la apertura del Ciclo 4: Registro Civil y Estadísticas Vitales (RCEV), como parte del Programa de Alfabetización Digitalen Salud y su Itinerario Formativo.
Este nuevo ciclo reúne la experiencia de especialistas de la Región y de organismos internacionales —entre ellos Javier Vargas, Manuel Yáñez Hernández, Carine Alsokhn y Katri Kontio— y propone un recorrido ágil y autoguiado orientado a fortalecer capacidades clave para mejorar la calidad, disponibilidad y uso de los datos sobre nacimientos, defunciones y causas de muerte en los sistemas de salud.
Información clave para la toma de decisiones en salud
En la Región de las Américas, los sistemas de Registro Civil y Estadísticas Vitales (RCEV) cumplen un rol central en la producción de información confiable sobre nacimientos y defunciones, incluyendo las causas de muerte. Esta información es fundamental para el diseño de políticas públicas, la asignación de recursos y el monitoreo de la situación de salud.
En el contexto actual, marcado por la transformación digital y la creciente interdependencia entre instituciones, los RCEV en salud enfrentan desafíos vinculados a la integración con los sistemas de información en salud, la adopción de estándares internacionales como la CIE-11 y el fortalecimiento de la gobernanza y la calidad de los datos. xxx El ciclo está dirigido a equipos de registros civiles, oficinas de estadísticas vitales, profesionales de la salud y equipos técnicos de sistemas de información, así como a otros actores del sector público involucrados en la gestión y uso de datos para la toma de decisiones.
Contenidos del ciclo
El Ciclo 4 se estructura en torno a tres ejes principales:
RCEV en la era de la interdependencia digital
Codificación automatizada de causas de muerte
Transformación digital de los sistemas de RCEV
El recorrido se complementa con lecturas especializadas, actividades de evaluación y materiales de acceso abierto.
Disponible en el Campus Virtual de Salud Pública de la OPS
Datos del curso
Ciclo 4 — Registro Civil y Estadísticas Vitales (RCEV) en salud Duración: 5 horas de aprendizaje autoguiado Modalidad: Curso virtual certificable Plataforma: Campus Virtual de Salud Pública (CVSP) Acceso:Acceda aquí
Para el personal de la OPS/OMS, la realización del curso puede contabilizarse como parte de las 80 horas anuales obligatorias de capacitación.
Sobre el Programa de Alfabetización Digital
El Ciclo 4 forma parte del Programa de Alfabetización Digital en Salud de la OPS, una iniciativa que busca fortalecer las competencias digitales de los equipos de salud en la Región. A través de la Serie de Webinarios Certificables, el programa ofrece ciclos temáticos sobre áreas estratégicas de la transformación digital, con contenidos accesibles, actualizados y basados en evidencia.
Los ciclos previos sobre inteligencia artificial en salud continúan disponibles:
Durante los próximos meses se anunciarán nuevos ciclos certificados en áreas estratégicas de la salud digital:
Gestión de datos en salud
Estos ciclos continuarán fortaleciendo el desarrollo de competencias clave para acompañar la transformación digital de los sistemas de salud en toda la Región de las Américas.
Manténgase informado
Para recibir información sobre las próximas actividades del Programa de Alfabetización Digital, es posible suscribirse a la lista institucional: Regístrese aquí
Washington, D.C., 4 de mayo de 2026 (OPS) — Con motivo del Día Internacional de la Partera, que se conmemora el 5 de mayo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) hace un llamado a los países de las Américas a invertir en la partería como pilar fundamental de sistemas de salud resilientes, equitativos y centrados en las personas.
Las parteras o matronas desempeñan un papel fundamental en la prestación de atención integral y esencial a mujeres, recién nacidos, familias y comunidades a lo largo del curso de vida. Cuando están adecuadamente formadas, respaldadas e integradas en los sistemas de salud, las parteras pueden proporcionar hasta el 90% de las intervenciones esenciales en salud sexual, reproductiva, materna, neonatal y del adolescente.
Los datos de la plataforma Cuentas Nacionales del Personal de Salud (CNPS) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran que hay más de 78.000 profesionales de partería en la región, con una densidad promedio de 3,5 por cada 10.000 habitantes. Subregiones como Centroamérica y partes del Caribe presentan densidades críticamente bajas, que van desde apenas 0,1 hasta 13,5 por cada 10.000 habitantes. Estas desigualdades evidencian la necesidad de ampliar la formación, la distribución equitativa y la retención de parteras donde más se necesitan.
“Fortalecer la fuerza laboral en salud es una prioridad estratégica para la región”, afirmó Benjamín Puertas, jefe de la Unidad de Recursos Humanos para la Salud de la OPS. “Las parteras son esenciales para ampliar el acceso a la atención, especialmente en zonas rurales y desatendidas, y para garantizar la continuidad de servicios de alta calidad para mujeres y recién nacidos”.
Las parteras desempeñan un rol clave dentro de los equipos interprofesionales de salud, particularmente en la atención primaria. Su práctica se basa en una atención respetuosa y culturalmente pertinente, que reconoce los contextos sociales, culturales y comunitarios en los que viven las mujeres y sus familias. A través de la continuidad de la atención y de vínculos estrechos con las comunidades, las parteras contribuyen a mejorar los resultados en salud, promover la equidad social y fortalecer la confianza en los servicios de salud.
En las Américas, tres de cada cuatro países reconocen formalmente la partería como una profesión distinta de la enfermería, un paso clave para avanzar en la educación especializada, la autonomía profesional y los marcos regulatorios que permiten a las parteras ejercer plenamente sus competencias. Cuando la partería está bien integrada, las parteras contribuyen no solo a embarazos y partos más seguros, sino también a la atención neonatal, la salud adolescente, la prevención de enfermedades y la promoción de la salud, entre otros.
Sin embargo, persisten desafíos importantes. Solo el 60% de los países de la región cuenta con una autoridad reguladora que define claramente el alcance de la práctica de la partería, y apenas la mitad dispone de sistemas para la renovación periódica de licencias y el aseguramiento de la calidad. Estas brechas limitan la capacidad de los sistemas de salud para aprovechar plenamente la contribución de las parteras y garantizar una atención segura, de calidad y respetuosa.
La OPS trabaja estrechamente con sus Estados Miembros para fortalecer la partería y la fuerza laboral en salud en general. La Organización apoya la planificación del personal de salud, el desarrollo y la modernización de programas de educación y formación, y el fortalecimiento de la regulación y el reconocimiento profesional. Asimismo, promueve la integración de las parteras en equipos interprofesionales y el uso de guías basadas en evidencia para mejorar la calidad de la atención, incluida la atención respetuosa del parto.
Actualmente, la región cuenta con 160 programas de formación profesional en partería, muchos de los cuales incorporan herramientas digitales, educación interprofesional y diversos entornos de práctica clínica. El 88% de las personas egresadas alcanza las competencias básicas de partería, lo que las prepara para brindar atención integral desde la salud sexual y reproductiva hasta el embarazo, el parto y el periodo posnatal.
En el Día Internacional de la Partera, que tiene lugar cada 5 de mayo e impulsado por la Confederación Internacional de Matronas (ICM), la OPS reafirma su compromiso de apoyar a los países en la inversión en educación, empleo, liderazgo y regulación de la partería, cuatro pilares esenciales para construir sistemas de salud más sólidos y garantizar que ninguna mujer ni recién nacido se quede sin atención de calidad.
Pie de foto, La mayoría de los expertos coinciden en que los síntomas probablemente surgen debido al estrés que unoexperimenta al convertirse en padre o madre, incluso si no está gestando.Información del artículo
Autor, Sandy Ong
Título del autor, BBC Family Tree*
Tiempo de lectura: 9 min
Los síntomas pueden aparecer inesperadamente. Náuseas, fatiga intensa, entumecimiento en los brazos, sensibilidad en la piel de brazos y pecho, o una sensación general de malestar o rareza. Es una lista que muchas mujeres embarazadas reconocerán.
Sin embargo, estos síntomas los experimentan también los futuros padres o miembros de la pareja que no están embarazados mientras esperan un bebé, aunque no sean ellos quienes lo gestan. ¿A qué se debe? A una afección poco conocida llamada síndrome de Couvade.
“La mejor manera de describirlo es embarazo por empatía”, dice Catherine Caponero, obstetra-ginecóloga de la Clínica Cleveland en Ohio, Estados Unidos, quien ha visto algunos casos.
“Básicamente, se da cuando uno de los miembros de la pareja experimenta síntomas de embarazo a pesar de no estar biológicamente en cinta”.
Un creciente número de investigaciones revela que el síndrome es más común de lo que se pensaba, y algunos científicos se preguntan si sus extraños síntomas justifican una reconsideración de cómo la gestación afecta a ambos padres.
Generalizado pero sin clasificar
sEl síndrome de Couvade puede afectar a futuros padres, parejas del mismo sexo e incluso a futuras abuelas que conviven con la persona embarazada y participan activamente en su cuidado, según Caponero.
Los síntomas abarcan desde náuseas y fatiga hasta dolores de espalda y dentales, cambios de humor, antojos y aumento de peso. Su inicio se asemeja al de un embarazo físico y suele alcanzar su punto máximo durante el primer y tercer trimestre, antes de desaparecer en el posparto.
Dado que el síndrome de Couvade puede manifestarse de muchas maneras y tiene una definición imprecisa, las estimaciones de su prevalencia varían drásticamente. Un estudio, por ejemplo, reveló que hasta el 52% de los padres estadounidenses afirmaron haber experimentado algunos síntomas del síndrome durante el embarazo de sus esposas, con cifras similares en Jordania (59%) y Tailandia (61%).
Fuente de la imagen, Getty Images
Pie de foto, El síndrome de Couvade está poco estudiado, pese a ser sorprendentemente frecuente.
Otros estudios han encontrado cifras más altas en Polonia y China, donde siete de cada diez futuros padres declararon haber experimentado síntomas de Couvade. Otras investigaciones indican que la prevalencia podría ser menor en Suecia (20%) y Rusia (35%).
A pesar de que esta investigación indica que es bastante común, el síndrome de Couvade no está clasificado oficialmente como un trastorno médico, afirma Ronald Levant, profesor emérito de psicología de la Universidad de Akron en Ohio, EE.UU.
Ni la Clasificación Internacional de Enfermedades ni el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de Estados Unidos —dos herramientas de referencia utilizadas por clínicos de todo el mundo— reconocen el síndrome de Couvade. Pocos libros de texto de medicina lo mencionan.
“Creo que aprendí una frase al respecto [en la facultad de medicina]”, dice Caponero. “Incluso entre nuestros recursos como clínicos, no hay mucha información”.
Hoy en día, gran parte de este síndrome poco estudiado sigue siendo un misterio. “Su mecanismo no se comprende bien”, afirma Daniel Singley, psicólogo y director del Centro para la Excelencia Masculina en San Diego, EE.UU. “Quizás sea una forma de intentar sublimar y lidiar con problemas emocionales, quizás haya una base neurobiológica. No creo que se sepa”.
Sin embargo, la mayoría de los investigadores coincide en que el síndrome de Couvade es “multifactorial”, e involucra componentes tanto biológicos como psicológicos, afirma Levant.
Rituales
La palabra “couvade” deriva del verbo francés “couver”, que significa incubar o criar. El antropólogo inglés Edward Burnett Tylor popularizó el término en 1865 para describir una escena peculiar que presenció durante un viaje por el País Vasco: campesinos acostados en la cama con sus recién nacidos.
Según Richard Powis, antropólogo médico de la Universidad del Sur de Florida, en EE.UU., la expresión despectiva pretendía ridiculizar a los hombres. “Se trata de la idea generalizada de que los hombres se comportan como mujeres”, explica Powis.
Sin embargo, el origen de la práctica de la “couvade” se remonta al año 50 a.C., cuando los futuros padres en Córcega, Chipre e Iberia se acostaban en la cama y expresaban dolores de parto o imitaban aspectos del alumbramiento, a veces vistiendo la ropa de su pareja.
Posteriormente, los antropólogos describieron rituales similares practicados por grupos en todo el mundo, en las Indias Occidentales, Sudamérica y Asia Oriental.
Fuente de la imagen, Getty Images
Pie de foto, Algunos investigadores consideran el síndrome de Couvade como una forma subconsciente de apoyo a una pareja embarazada.
Estos ritos se realizaban como ceremonias de adopción, escribió Tylor en 1889, señalando que “entre ciertas tribus, la Couvade es la forma legal mediante la cual el padre reconoce a un hijo como suyo”. En otros casos, se creía que desviaba la atención de los espíritus malignos de la madre hacia el padre.
En ese sentido, explica Powis, la Couvade era vista por los académicos de la época —en su mayoría hombres adinerados, de la élite victoriana y varones— como un conjunto intencional de rituales practicados por los padres primerizos en “lugares exóticos” para mantener a su pareja embarazada y al feto en buen estado de salud y ánimo.
Pero cuando la perspectiva cambió a sus propias sociedades occidentales industrializadas a mediados y finales del siglo XX, la Couvade comenzó a adquirir un matiz diferente, “como una patología psicológica”, afirma Powis: una experiencia involuntaria de síndromes del embarazo con bases biológicas y psicosomáticas.
Por ejemplo, Sigmund Freud, la antropóloga Mary Douglas y otros propusieron diversas teorías psicoanalíticas. “Una de ellas sostenía que los hombres imitaban el embarazo a propósito para robarle la atención a su pareja”, dice Powis, o que los síntomas de la Couvade tenían su origen en la envidia subconsciente, y que los futuros padres percibían al feto como un rival por la atención de su pareja.
Emociones complejas
Hoy en día, la mayoría de los expertos coinciden en que el síndrome de Couvade tiene un componente psicológico y que los síntomas probablemente surgen debido al estrés que se experimenta al convertirse en padre o madre, incluso si no está gestando.
“Tener un bebé es uno de los hitos más importantes del desarrollo en la vida adulta”, afirma el psicólogo clínico Kevin Gruenberg, fundador de la organización sin fines de lucro Love, Dad en California. “A veces puede resultar muy estresante y abrumador, por lo que el síndrome de Couvade podría ser una forma de reflejar esta gran transformación”.
El periodo de posparto introduce nuevas tensiones para ambos padres, como la falta de sueño y las constantes exigencias del cuidado de un recién nacido. “También hay diferentes aspectos relacionados con la identidad sexual, la intimidad física o la logística familiar”, añade Singley.
Fuente de la imagen, Getty Images
Pie de foto, El síndrome es más común de lo que se pensaba, según revelan investigaciones recientes.
Aproximadamente uno de cada diez padres primerizos desarrolla depresión prenatal o posparto, mientras que hasta el 18% de los hombres reportan altos niveles de ansiedad durante ese período, y el 7% presenta síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT). Los estudios demuestran que si una madre primeriza sufre depresión posparto, su pareja tiene al menos el doble de probabilidades de desarrollarla también.
Parte de estos cambios psicológicos podrían tener un trasfondo freudiano. “Veo a muchos padres que acuden a consulta y hablan de aspectos de su experiencia, como los celos hacia un recién nacido, el duelo por la vida que tenían antes o tener que compartir a su pareja”, afirma Singley.
Muestra de apoyo
Algunos expertos sugieren que los futuros padres experimentan involuntariamente síntomas similares a los del embarazo como una forma profunda y subconsciente de empatía hacia sus parejas embarazadas. Es un reflejo de “la profunda implicación emocional y la identificación con la pareja embarazada”, afirma Levant.
De hecho, a menudo va acompañado de acciones intencionadas de apoyo. Si una futura madre desarrolla una aversión repentina a la vista y al olor de la carne, su pareja podría optar por hacerse vegetariana como muestra de apoyo. Si la embarazada reduce su actividad física para pasar más tiempo descansando en el sofá, su pareja podría hacer lo mismo para hacerle compañía.
Powis, por ejemplo, lo compara con los rituales de Couvade que se practicaban históricamente. “Mi definición de Couvade es cuando alguien hace algo durante el embarazo o el posparto para contribuir al apoyo de las mujeres embarazadas”, explica Powis. “Cuando lo llamamos síndrome, lo patologizamos. Pero no tiene nada de malo ni de particularmente único. Es simplemente empatía humana.
“En definitiva, de lo que hablamos es de cómo las personas se cuidan entre sí y qué sucede cuando lo hacen”.
Cambios hormonales
No obstante, la evidencia también sugiere que el síndrome de Couvade podría tener una base biológica que impulse los factores psicológicos e intencionales posteriores. En una serie de experimentos —una de las investigaciones más extensas hasta la fecha— Robin Edelstein, psicóloga de la Universidad de Michigan, en EE.UU., examinó cómo cambiaban los niveles hormonales de parejas primerizas, tanto heterosexuales como homosexuales, durante el embarazo.
Mientras que las mujeres embarazadas mostraron grandes aumentos prenatales de cortisol, progesterona, estradiol y testosterona, los hombres experimentaron descensos notables en las dos últimas hormonas. Esto no es sorprendente, afirma Edelstein. “Se cree que la disminución de testosterona orienta a los hombres hacia el cuidado del bebé y la inversión en la familia, en lugar de buscar nuevas parejas o ser agresivos. Y los niveles más bajos de estradiol pueden facilitar el cuidado”, explica Edelstein.
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Pie de foto, Los hombres experimentan un descenso de estradiol y testosterona. Se cree que esto contribuye orientarlos hacia el cuidado del bebé y la inversión en la familia.
Al ser encuestados a los tres y seis meses tras el parto, los padres que mostraron mayores descensos prenatales informaron contribuir más tanto a las tareas domésticas como al cuidado del bebé, lo cual fue confirmado por sus parejas al ser consultadas por separado. “Los cambios hormonales parecen ser lo primero, lo que predice una mayor inversión [en la atención posparto]”, afirma Edelstein.
Por eso, los cambios hormonales podrían explicar algunos síntomas del síndrome de Couvade, afirma Edelstein. Por ejemplo, los niveles bajos de testosterona y estradiol se asocian con el aumento de peso en los hombres, mientras que este último se ha relacionado con la depresión. Sin embargo, se desconoce qué desencadena estos cambios.
Esto coincide con numerosos estudios neurológicos que demuestran que el cerebro de los padres cambia tras el nacimiento de un hijo. Un estudio de 2024, por ejemplo, reveló que el volumen de materia gris se reduce en los padres después del parto, al igual que en las madres, como una forma de poda sináptica, lo que potencia las áreas cerebrales relevantes para interpretar las señales del bebé, el vínculo afectivo y el cuidado.
Los hombres con mayores reducciones informaron pasar más tiempo con sus recién nacidos y experimentar un mayor vínculo, lo que refleja una adaptación exitosa a la paternidad.
Dados todos los factores implicados, Singley rechaza la idea común de que el síndrome de Couvade sea simplemente un reflejo, consciente o subconsciente, de los síntomas de la pareja embarazada. “Es una forma bastante tradicional de ver la experiencia de la paternidad”, dice Singley. La pareja, explica, “también está pasando por diversos ajustes psicológicos, sociales, neurológicos, endocrinos e interpersonales, porque es una persona independiente”.
Para los futuros padres, puede resultar más difícil de aceptar, dadas las expectativas sociales sobre cómo deben comportarse los hombres. “Los hombres pueden pensar: ‘Soy un tipo duro, no puedo estar deprimido; no, eso es de débiles. Soy padre, tengo que estar al pie del cañón y mantener a mi familia’”, dice Singley.
En cambio, argumenta que deberíamos permitirles decir: “Puedo tener migraña, puedo tener tensión muscular, puedo tener problemas gastrointestinales. Puedo sentir que llevo una gran responsabilidad encima”.
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Tres personas murieron tras un presunto brote de hantavirus en un crucero que navegaba entre Argentina y Cabo Verde, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Se ha confirmado un caso de hantavirus y se están investigando otros cinco casos sospechosos.
La OMS declaró a la BBC que las investigaciones sobre los presuntos casos de hantavirus continúan, y se están realizando pruebas de laboratorio adicionales.
El brote se registró a bordo del crucero MV Hondius, que partió de la ciudad argentina de Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego.
Se trata de un crucero polar -gestionado por la empresa turística Oceanwide Expeditions, con sede en los Países Bajos- de 107,6 metros de eslora, con capacidad para 170 pasajeros distribuidos en 80 camarotes, además de 57 tripulantes, 13 guías y un médico.
Esto es lo que sabemos sobre el hantavirus:
¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus es una cepa de virus transmitida por roedores.
Los humanos se contagian, principalmente, por inhalación de partículas en suspensión procedentes de excrementos secos de estos animales.
Las infecciones suelen producirse cuando el virus se transmite por el aire a través de la orina, los excrementos o la saliva de un roedor, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.
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Pie de foto, Cartel de alerta contra el hantavirus en un parque natural en Estados Unidos.
Aunque es poco frecuente, también puede transmitirse a través de mordeduras o arañazos de roedores.
El virus puede causar dos enfermedades graves.
La primera, el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), suele comenzar con fatiga, fiebre y dolores musculares, seguidos de dolor de cabeza, mareos, escalofríos y problemas abdominales.
Si se desarrollan síntomas respiratorios, la tasa de mortalidad es de aproximadamente el 38%, según los CDC.
La segunda enfermedad, la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), es más grave y afecta principalmente a los riñones.
Los síntomas posteriores pueden incluir hipotensión, hemorragia interna e insuficiencia renal aguda.
¿Cuántos casos de hantavirus se registran a nivel mundial?
Se estima que hay 150.000 casos de fiebre hemorrágica con síndrome renal en todo el mundo cada año, principalmente en Europa y Asia, según un informe de los Institutos Nacionales de la Salud.
Más de la mitad de los casos suelen producirse en China.
Los datos más recientes de Estados Unidos muestran que, entre 1993, cuando comenzó la vigilancia del hantavirus, y 2023, se registraron 890 casos en el país.
Sin embargo, el virus de Seúl, una de las principales cepas de hantavirus transmitida por ratas noruegas (también conocidas como ratas pardas), se encuentra en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos.
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Pie de foto, El crucero MV Hondius frente a las costas de Praia, la capital de Cabo Verde, este domingo 3 de mayo.
¿Cómo se trata?
No existe un tratamiento específico para las infecciones por hantavirus.
Los CDC recomiendan cuidados de apoyo para tratar los síntomas, que pueden incluir oxigenoterapia, ventilación mecánica, medicamentos antivirales e incluso diálisis.
Los pacientes con síntomas graves pueden necesitar ser ingresados en unidades de cuidados intensivos. En casos graves, algunos pueden necesitar ser intubados.
Los CDC recomiendan evitar el contacto con roedores en hogares o lugares de trabajo para reducir la exposición al virus.
La agencia también recomienda sellar los puntos de entrada en sótanos o áticos por donde los roedores puedan entrar a las viviendas.
Se sugiere usar equipo de protección al limpiar excrementos de roedores para evitar inhalar aire contaminado.
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Pie de foto, Los roedores son transmisores de este virus.
¿Cuán común es el hantavirus en Argentina?
En Argentina circulan dos especies del virus hanta, Andes y Laguna Negra, con una decena de variantes.
En el sur del país predomina la cepa Andes, que posee una característica única y preocupante a diferencia de otras variantes del virus: la capacidad de transmisión de persona a persona.
Según el Boletín Epidemiológico Nacional argentino, entre mediados de 2025 y comienzos de 2026 se habían registrado más de 50 casos.
La mayor proporción de casos se encuentra en la región central del país, con el 62% de los casos, seguida por el nororeste , que concentra el 29%, y la región Sur, con el 8%.
El año pasado, el Ministerio de Salud emitió una alerta por el aumento del 17% en los casos registrados en Argentina con respecto a períodos anteriores.
Lo que más preocupó a las autoridades sanitarias del país sudamericno fue la mayor letalidad del virus. Mientras que, a partir del año 2019, la mortalidad asociada al hantavirus no superaba el 17% anual, en 2025 trepó al 33,6%, con 28 muertes.
Este lunes, el diario argentino “La Nación” informó que el hecho de que el crucero haya iniciado su itinerario en Ushuaia “pone el foco de la investigación epidemiológica en la región patagónica, donde el hantavirus es una enfermedad zoonótica transmitida principalmente por el roedor colilargo (Oligoryzomys longicaudatus)”.
Sin embargo, las autoridades sanitarias de Tierra del Fuego indicaron que no existen casos de hantavirus identificados en la provincia desde que hay registros de esta enfermedad y remarcaron que la zona endémica del virus en el sur argentino se ubica principalmente en áreas cordilleranas de las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut.
Tierra del Fuego no forma parte de los territorios donde habitualmente circula el virus.
¿Ha habido casos recientes de hantavirus?
En febrero de 2025, Betsy Arakawa, esposa del actor ganador del Oscar Gene Hackman, falleció a causa de una enfermedad respiratoria relacionada con el hantavirus.
Los investigadores médicos creen que Arakawa contrajo el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), la cepa más común en Estados Unidos.
Se encontraron nidos y algunos roedores muertos en las dependencias anexas a la casa donde fue hallada.
Los registros policiales indicaron que Arakawa buscó información en internet sobre los síntomas de la gripe y la COVID-19 en los días previos a su muerte.
*Con información de Yang Tian Tinshui Yeung.
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Pie de foto, La mayoría de los expertos coinciden en que los síntomas probablemente surgen debido al estrés que unoexperimenta al convertirse en padre o madre, incluso si no está gestando.Información del artículo
Autor, Sandy Ong
Título del autor, BBC Family Tree*
Tiempo de lectura: 9 min
Los síntomas pueden aparecer inesperadamente. Náuseas, fatiga intensa, entumecimiento en los brazos, sensibilidad en la piel de brazos y pecho, o una sensación general de malestar o rareza. Es una lista que muchas mujeres embarazadas reconocerán.
Sin embargo, estos síntomas los experimentan también los futuros padres o miembros de la pareja que no están embarazados mientras esperan un bebé, aunque no sean ellos quienes lo gestan. ¿A qué se debe? A una afección poco conocida llamada síndrome de Couvade.
“La mejor manera de describirlo es embarazo por empatía”, dice Catherine Caponero, obstetra-ginecóloga de la Clínica Cleveland en Ohio, Estados Unidos, quien ha visto algunos casos.
“Básicamente, se da cuando uno de los miembros de la pareja experimenta síntomas de embarazo a pesar de no estar biológicamente en cinta”.
Un creciente número de investigaciones revela que el síndrome es más común de lo que se pensaba, y algunos científicos se preguntan si sus extraños síntomas justifican una reconsideración de cómo la gestación afecta a ambos padres.
Generalizado pero sin clasificar
sEl síndrome de Couvade puede afectar a futuros padres, parejas del mismo sexo e incluso a futuras abuelas que conviven con la persona embarazada y participan activamente en su cuidado, según Caponero.
Los síntomas abarcan desde náuseas y fatiga hasta dolores de espalda y dentales, cambios de humor, antojos y aumento de peso. Su inicio se asemeja al de un embarazo físico y suele alcanzar su punto máximo durante el primer y tercer trimestre, antes de desaparecer en el posparto.
Dado que el síndrome de Couvade puede manifestarse de muchas maneras y tiene una definición imprecisa, las estimaciones de su prevalencia varían drásticamente. Un estudio, por ejemplo, reveló que hasta el 52% de los padres estadounidenses afirmaron haber experimentado algunos síntomas del síndrome durante el embarazo de sus esposas, con cifras similares en Jordania (59%) y Tailandia (61%).
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Pie de foto, El síndrome de Couvade está poco estudiado, pese a ser sorprendentemente frecuente.
Otros estudios han encontrado cifras más altas en Polonia y China, donde siete de cada diez futuros padres declararon haber experimentado síntomas de Couvade. Otras investigaciones indican que la prevalencia podría ser menor en Suecia (20%) y Rusia (35%).
A pesar de que esta investigación indica que es bastante común, el síndrome de Couvade no está clasificado oficialmente como un trastorno médico, afirma Ronald Levant, profesor emérito de psicología de la Universidad de Akron en Ohio, EE.UU.
Ni la Clasificación Internacional de Enfermedades ni el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de Estados Unidos —dos herramientas de referencia utilizadas por clínicos de todo el mundo— reconocen el síndrome de Couvade. Pocos libros de texto de medicina lo mencionan.
“Creo que aprendí una frase al respecto [en la facultad de medicina]”, dice Caponero. “Incluso entre nuestros recursos como clínicos, no hay mucha información”.
Hoy en día, gran parte de este síndrome poco estudiado sigue siendo un misterio. “Su mecanismo no se comprende bien”, afirma Daniel Singley, psicólogo y director del Centro para la Excelencia Masculina en San Diego, EE.UU. “Quizás sea una forma de intentar sublimar y lidiar con problemas emocionales, quizás haya una base neurobiológica. No creo que se sepa”.
Sin embargo, la mayoría de los investigadores coincide en que el síndrome de Couvade es “multifactorial”, e involucra componentes tanto biológicos como psicológicos, afirma Levant.
Rituales
La palabra “couvade” deriva del verbo francés “couver”, que significa incubar o criar. El antropólogo inglés Edward Burnett Tylor popularizó el término en 1865 para describir una escena peculiar que presenció durante un viaje por el País Vasco: campesinos acostados en la cama con sus recién nacidos.
Según Richard Powis, antropólogo médico de la Universidad del Sur de Florida, en EE.UU., la expresión despectiva pretendía ridiculizar a los hombres. “Se trata de la idea generalizada de que los hombres se comportan como mujeres”, explica Powis.
Sin embargo, el origen de la práctica de la “couvade” se remonta al año 50 a.C., cuando los futuros padres en Córcega, Chipre e Iberia se acostaban en la cama y expresaban dolores de parto o imitaban aspectos del alumbramiento, a veces vistiendo la ropa de su pareja.
Posteriormente, los antropólogos describieron rituales similares practicados por grupos en todo el mundo, en las Indias Occidentales, Sudamérica y Asia Oriental.
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Pie de foto, Algunos investigadores consideran el síndrome de Couvade como una forma subconsciente de apoyo a una pareja embarazada.
Estos ritos se realizaban como ceremonias de adopción, escribió Tylor en 1889, señalando que “entre ciertas tribus, la Couvade es la forma legal mediante la cual el padre reconoce a un hijo como suyo”. En otros casos, se creía que desviaba la atención de los espíritus malignos de la madre hacia el padre.
En ese sentido, explica Powis, la Couvade era vista por los académicos de la época —en su mayoría hombres adinerados, de la élite victoriana y varones— como un conjunto intencional de rituales practicados por los padres primerizos en “lugares exóticos” para mantener a su pareja embarazada y al feto en buen estado de salud y ánimo.
Pero cuando la perspectiva cambió a sus propias sociedades occidentales industrializadas a mediados y finales del siglo XX, la Couvade comenzó a adquirir un matiz diferente, “como una patología psicológica”, afirma Powis: una experiencia involuntaria de síndromes del embarazo con bases biológicas y psicosomáticas.
Por ejemplo, Sigmund Freud, la antropóloga Mary Douglas y otros propusieron diversas teorías psicoanalíticas. “Una de ellas sostenía que los hombres imitaban el embarazo a propósito para robarle la atención a su pareja”, dice Powis, o que los síntomas de la Couvade tenían su origen en la envidia subconsciente, y que los futuros padres percibían al feto como un rival por la atención de su pareja.
Emociones complejas
Hoy en día, la mayoría de los expertos coinciden en que el síndrome de Couvade tiene un componente psicológico y que los síntomas probablemente surgen debido al estrés que se experimenta al convertirse en padre o madre, incluso si no está gestando.
“Tener un bebé es uno de los hitos más importantes del desarrollo en la vida adulta”, afirma el psicólogo clínico Kevin Gruenberg, fundador de la organización sin fines de lucro Love, Dad en California. “A veces puede resultar muy estresante y abrumador, por lo que el síndrome de Couvade podría ser una forma de reflejar esta gran transformación”.
El periodo de posparto introduce nuevas tensiones para ambos padres, como la falta de sueño y las constantes exigencias del cuidado de un recién nacido. “También hay diferentes aspectos relacionados con la identidad sexual, la intimidad física o la logística familiar”, añade Singley.
Fuente de la imagen, Getty Images
Pie de foto, El síndrome es más común de lo que se pensaba, según revelan investigaciones recientes.
Aproximadamente uno de cada diez padres primerizos desarrolla depresión prenatal o posparto, mientras que hasta el 18% de los hombres reportan altos niveles de ansiedad durante ese período, y el 7% presenta síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT). Los estudios demuestran que si una madre primeriza sufre depresión posparto, su pareja tiene al menos el doble de probabilidades de desarrollarla también.
Parte de estos cambios psicológicos podrían tener un trasfondo freudiano. “Veo a muchos padres que acuden a consulta y hablan de aspectos de su experiencia, como los celos hacia un recién nacido, el duelo por la vida que tenían antes o tener que compartir a su pareja”, afirma Singley.
Muestra de apoyo
Algunos expertos sugieren que los futuros padres experimentan involuntariamente síntomas similares a los del embarazo como una forma profunda y subconsciente de empatía hacia sus parejas embarazadas. Es un reflejo de “la profunda implicación emocional y la identificación con la pareja embarazada”, afirma Levant.
De hecho, a menudo va acompañado de acciones intencionadas de apoyo. Si una futura madre desarrolla una aversión repentina a la vista y al olor de la carne, su pareja podría optar por hacerse vegetariana como muestra de apoyo. Si la embarazada reduce su actividad física para pasar más tiempo descansando en el sofá, su pareja podría hacer lo mismo para hacerle compañía.
Powis, por ejemplo, lo compara con los rituales de Couvade que se practicaban históricamente. “Mi definición de Couvade es cuando alguien hace algo durante el embarazo o el posparto para contribuir al apoyo de las mujeres embarazadas”, explica Powis. “Cuando lo llamamos síndrome, lo patologizamos. Pero no tiene nada de malo ni de particularmente único. Es simplemente empatía humana.
“En definitiva, de lo que hablamos es de cómo las personas se cuidan entre sí y qué sucede cuando lo hacen”.
Cambios hormonales
No obstante, la evidencia también sugiere que el síndrome de Couvade podría tener una base biológica que impulse los factores psicológicos e intencionales posteriores. En una serie de experimentos —una de las investigaciones más extensas hasta la fecha— Robin Edelstein, psicóloga de la Universidad de Michigan, en EE.UU., examinó cómo cambiaban los niveles hormonales de parejas primerizas, tanto heterosexuales como homosexuales, durante el embarazo.
Mientras que las mujeres embarazadas mostraron grandes aumentos prenatales de cortisol, progesterona, estradiol y testosterona, los hombres experimentaron descensos notables en las dos últimas hormonas. Esto no es sorprendente, afirma Edelstein. “Se cree que la disminución de testosterona orienta a los hombres hacia el cuidado del bebé y la inversión en la familia, en lugar de buscar nuevas parejas o ser agresivos. Y los niveles más bajos de estradiol pueden facilitar el cuidado”, explica Edelstein.
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Pie de foto, Los hombres experimentan un descenso de estradiol y testosterona. Se cree que esto contribuye orientarlos hacia el cuidado del bebé y la inversión en la familia.
Al ser encuestados a los tres y seis meses tras el parto, los padres que mostraron mayores descensos prenatales informaron contribuir más tanto a las tareas domésticas como al cuidado del bebé, lo cual fue confirmado por sus parejas al ser consultadas por separado. “Los cambios hormonales parecen ser lo primero, lo que predice una mayor inversión [en la atención posparto]”, afirma Edelstein.
Por eso, los cambios hormonales podrían explicar algunos síntomas del síndrome de Couvade, afirma Edelstein. Por ejemplo, los niveles bajos de testosterona y estradiol se asocian con el aumento de peso en los hombres, mientras que este último se ha relacionado con la depresión. Sin embargo, se desconoce qué desencadena estos cambios.
Esto coincide con numerosos estudios neurológicos que demuestran que el cerebro de los padres cambia tras el nacimiento de un hijo. Un estudio de 2024, por ejemplo, reveló que el volumen de materia gris se reduce en los padres después del parto, al igual que en las madres, como una forma de poda sináptica, lo que potencia las áreas cerebrales relevantes para interpretar las señales del bebé, el vínculo afectivo y el cuidado.
Los hombres con mayores reducciones informaron pasar más tiempo con sus recién nacidos y experimentar un mayor vínculo, lo que refleja una adaptación exitosa a la paternidad.
Dados todos los factores implicados, Singley rechaza la idea común de que el síndrome de Couvade sea simplemente un reflejo, consciente o subconsciente, de los síntomas de la pareja embarazada. “Es una forma bastante tradicional de ver la experiencia de la paternidad”, dice Singley. La pareja, explica, “también está pasando por diversos ajustes psicológicos, sociales, neurológicos, endocrinos e interpersonales, porque es una persona independiente”.
Para los futuros padres, puede resultar más difícil de aceptar, dadas las expectativas sociales sobre cómo deben comportarse los hombres. “Los hombres pueden pensar: ‘Soy un tipo duro, no puedo estar deprimido; no, eso es de débiles. Soy padre, tengo que estar al pie del cañón y mantener a mi familia’”, dice Singley.
En cambio, argumenta que deberíamos permitirles decir: “Puedo tener migraña, puedo tener tensión muscular, puedo tener problemas gastrointestinales. Puedo sentir que llevo una gran responsabilidad encima”.
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Buenos Aires, 30 de abril de 2026 (OPS). En el marco de la Semana de la Vacunación en las Américas (SVA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires instalaron una posta de vacunación en la 50° Feria Internacional del Libro, con el objetivo facilitar el acceso y brindar orientación sobre salud en un espacio de alta circulación de público.
Entre el 27 y el 30 de abril, se aplicaron más de 720 dosis correspondientes al Calendario Nacional, a la campaña antigripal y contra el COVID‑19, y se ofreció asesoramiento en un entorno amigable que incluyó también propuestas lúdicas y recreativas para todas las edades.
Durante su recorrida por el stand, la representante de la OPS/OMS en la Argentina, Eva Jané Llopis, destacó: “Participar en un evento cultural tan convocante es sumamente significativo, ya que nos permite no solo acercar las vacunas a la población, sino también concientizar, que es uno de los principales objetivos de la Semana de la Vacunación de las Américas. Fue una oportunidad más para recordar que, durante todo el año, las personas pueden acercarse a los vacunatorios para completar sus esquemas y cuidar su salud y la de su comunidad”.
Por su parte, el ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, expresó: “Para nosotros es muy importante estar cerca de los vecinos, llevando la vacunación a los espacios donde transcurre su vida cotidiana. Generar estas oportunidades facilita el acceso y fortalece la prevención como eje del cuidado de la salud comunitaria. Poder acompañar a cada persona en el cuidado de su salud, con propuestas concretas y accesibles, también es una forma de construir un sistema de salud más cercano.”
Acompañaron la visita la jefa de Gabinete del Ministerio, Margarita Cejas; el subsecretario de Atención Primaria, Ambulatoria y Comunitaria, Gabriel Battistella, su jefa de Gabinete, Verónica Palacios Tejedor y la directora general de Salud Comunitaria, Florencia Quiroga; además de equipos técnicos de OPS, promotores y promotoras de salud del sistema público de la Ciudad.
La Semana de la Vacunación en las Américas es una iniciativa impulsada por la OPS en toda la región, que se desarrolla entre el 25 de abril y el 2 de mayo, con el propósito de seguir consolidando una de las políticas de salud pública más efectivas y costo‑efectivas: la vacunación. Bajo el lema “Tu decisión hace la diferencia. Inmunización para todos”, la SVA se alinea con la Iniciativa de Eliminación de la OPS, que propone erradicar más de 30 enfermedades y condiciones para 2030, 11 de ellas prevenibles mediante vacunación.
Pie de foto, Venter falleció a los 79 años. Recientemente había sido hospitalizado por los efectos colaterales de un tratamiento contra el cáncer.Información del artículo
Autor, Redacción
Título del autor, BBC News Mundo
Tiempo de lectura: 5 min
Posiblemente la mejor palabra para definir a Craig Venter, el científico estadounidense que ayudó a descifrar el genoma humano fallecido este miércoles, sea maverick, un término en inglés que podría traducirse al español como inconformista, rebelde. Alguien que piensa y actúa diferente a los demás, pasándose por alto las normas, o las reglas establecidas por un grupo.
Esa actitud irreverente fue la que ha hizo que muchos lo consideraran como uno de los científicos más importantes del siglo por sus invaluables contribuciones a la investigación genómica y al avance de la biología sintética.
Pero también hizo que otros lo despreciaran por haber comercializado los resultados de su investigación y promovido la idea de la ciencia como una competencia.
Opiniones a un lado, lo cierto es que su carrera y su legado han estado desde un inicio rodeados de controversia.
Genoma humano
La primera vez que el mundo escuchó hablar de él fue cuando, en los años 80, Venter decidió renunciar al proyecto del genoma humano financiado por fondos públicos para establecer un programa financiado de forma privada que competiría directamente con la iniciativa del gobierno estadounidense.
Para Venter, los métodos que utilizaba el oficial Proyecto Genoma Humano (PGH) eran demasiado lentos, por eso decidió acelerar el proceso fundado la compañía comercial Celera con el mismo fin: secuenciar el genoma completo del ser humano (la extensa secuencia de cerca de 3.000 millones de letras de ADN que contiene el manual de instrucciones necesarias para la vida).
Su apuesta dio resultados. El investigador logró diseñar un método mucho menos preciso, pero mucho más rápido para secuenciar el ADN.
Fuente de la imagen, Getty Images
Pie de foto, Venter renunció al Proyecto Genoma Humano para realizar la misma investigación por su cuenta.
En el año 2000, Celera hizo un anuncio conjunto con el proyecto gubernamental diciendo que ambos habían obtenido el primer borrador del genoma humano, un paso crucial para descubrir las bases genéticas de las enfermedades y los orígenes del ser humano.
Al año siguiente, el PGH publicó sus resultados en la revista Nature. El equipo de Venter hizo lo propio en la revista Science. Sin embargo, mientras que el proyecto oficial puso todos sus datos a disposición del público, Venter retuvo inicialmente parte de los suyos para que Celera pudiera sacarle provecho económico.
Sus esfuerzos en el campo de la genómica aceleraron todo el proceso del genoma humano, a la vez que lo convirtieron en un científico acaudalado que se movía cómodamente por el mundo en jets y yates privados.
No faltaron ocasiones en las que Venter tuvo que salir a defenderse ante los medios de comunicación que lo acusaban de estar más interesado en las ganancias financieras que en extender los límites del conocimiento científico.
Su falta de modestia tampoco contribuyó a su reputación. Venter no solo comentaba que su nivel acádémico era similar al de cualquier premio Nobel, sino que también dejó escapar más adelante que el donante anónimo cuyo genoma había secuenciado Celera no era otro que el propio.
Aun así, su talento y pasión por lo que hacía hizo posible que se rodeara de científicos brillantes que, trabajando en equipo, obtuvieron un logro tras otro.
Vida sintética
Tras la publicación del genoma, el investigador centró su atención en otro gran proyecto: la creación de formas de vida sintética.
Con ese objetivo estableció el Instituto J Craig Venter, en Maryland, donde unos 400 científicos se abocaron afanosamente a esa empresa.
Su primer gran “logro” en este campo fue cuando el equipo de científicos produjo el genoma completo de una bacteria.
El resultado de esta investigación -publicado en la revista Science– fue un organismo, una “célula sintética”, controlado totalmente por ese genoma artificial.
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Pie de foto, Venter no siempre hacía públicos los datos de sus investigaciones.
Nuevamente, esta investigación se vio envuelta en polémica. Algunos biólogos especializados en el mismo campo no estaban seguros de cuál era el objetivo del estudio, aparte de servir como prueba de concepto, y argumentaron que unos experimentos menos llamativos probablemente reportarían más beneficios.
Por otro lado, desde una perspectiva ética, a muchos siempre les inquietó que las innovaciones científicas de Venter han ocurrido bajo un manto de confidencialidad comercial.
Algunos científicos lo acusaron de llevar a cabo sus investigaciones de forma muy poco democrática, de forma opuesta a la apertura y transparencia que subyace a la “buena ciencia”.
Joven rebelde
Nacido en 1946 en Salt Lake City, Utah, Venter no mostró ninguna aptitud particular de niño por los estudios o la ciencia.
Su juventud la dedicó más bien a las chicas, la bebida y el surf en las playas de California, como comentó en su autobiografía publicada en 2007 A Life Decoded — My Genome: My Life (Una vida descodificada, mi genoma, mi vida).
Pero su despreocupada vida en las soleadas playas californianas se vio abruptamente interrumpida en 1967, cuando fue llamado a las filas para combatir en la guerra de Vietnam, donde trabajó como ayudante en un hospital naval.
Esa experiencia le hizo dar cuenta de que, si sobrevivía la guerra, quería convertirse en médico.
Venter se graduó de la Escuela de Medicina de la Universidad de California, en San Diego, prefirió la investigación a la práctica y comenzó a dar clases en la Universidad de Nueva York.
En los Institutos Nacionales de Salud, donde comenzó a trabajar en 1984, se dio cuenta de la importancia de la descodificación de los genes y, frustrado por el lento progreso del proyecto gubernamental, comenzó a diseñar su propia técnica para acelerar este proceso, como mencionamos antes.
Por sus contribuciones a la secuenciación del genoma humano, Venter recibió el Premio Nierenberg a la Ciencia en el Interés Público, otorgado por el Instituto Scripps de Oceanografía, en 2007. En 2009, el entonces presidente Barack Obama le entregó la Medalla Nacional de la Ciencia.
Tomará tiempo analizar el legado completo las investigaciones de Venter, pero es evidente que más allá de la controversia, su impacto en la ciencia ha sido enorme.
Pie de foto, Desconocidos… hasta que se sientan a charlar.Información del artículo
Autor, BBC News
Título del autor, Redacción
Tiempo de lectura: 7 min
En noviembre de 2025, el mejor amigo del británico Dean Perryman se suicidó. El dolor de la pérdida, cuenta, se mezcló con la culpa: “Rob era mi mejor amigo y no tenía ni idea de lo triste que estaba”.
Abrumado, sintió la necesidad de hacer algo.
“No sabía qué, pero todo el tiempo me rondaba en la cabeza la sensación de que, dondequiera que fuera, siempre habría una silla vacía en la que Rob se habría sentado”.
De ahí nació la idea con la que convirtió su dolor en una campaña para ayudar a otros a sentirse menos solos.
“Pensé: ‘No soy bueno para hacer bien muchas cosas, pero soy bueno charlando y tomando cerveza, así que puedo ir al pub y ver si hay alguien allí que quiera charlar”.
El concepto era sencillo: reservaría mesas en pubs y aunque, según dice, normalmente era “superalérgico” a las redes sociales, compartiría videos para que la gente supiera que podía acudir a la cita si quería compañía.
Luciendo siempre una sudadera naranja muy llamativa para que lo encontraran fácilmente, se sentaría rodeado de sillas vacías, listo para pasar un rato agradable con desconocidos.
Empezó a hacerlo todos los días de diciembre, un mes que suele estar lleno de celebraciones festivas, pero que para algunos representa un momento del año de una soledad brutal, un problema que puede afectar a personas de todas las edades y es “amenaza urgente para la salud”, según la Organización Mundial de la Salud.
La iniciativa, que Dean llamó Empty Chairs o Sillas Vacías, en español, fue exitosa y no sólo se propagó por todo Reino Unido sino que se empezó a replicar en varios países del mundo.
“Realmente no tenía un plan cuando empecé a hacer esto. Y creo que si hubiera dedicado tiempo a averiguar qué era lo que intentaba hacer, nunca lo habría hecho”, confiesa Dean.
“Pero cuando empecé a hacerlo, después del tercer fin de semana, un hombre de unos 40 años vino por primera vez, pensando que era una forma de conocer gente en un ambiente cómodo, solo para tomar una cerveza y charlar. Luego volvió una segunda y tercera vez y cada vez se abrió un poco más sobre la verdadera razón por la que quería venir.
“Cuando lo volví a ver, me dijo: ‘Gracias a que pude hablar en Sillas Vacías, pude buscar ayuda profesional’.
“Fue realmente inspirador porque para mí, eso es lo que hubiera querido que Rob hubiera hecho. No era era el tipo de persona que habría acudido a un profesional de salud mental, pero sí habría ido al pub y charlado con un desconocido y, con suerte, habría ganado la confianza para hablar de cómo se sentía. Así que eso para mí fue increíble”.
Pie de foto, Dean Perryman (al frente a la derecha) suele vestir de naranja brillante para que la gente pueda reconocerlo fácilmente.
A Dean le sorprende en lo que se ha convertido Sillas Vacías y la cantidad de personas a las que ha ayudado.
Pero también es consciente de cuán beneficioso ha sido también para él, ayudándolo a procesar su dolor.
“Rob falleció, y yo no era el tipo de persona que hablara de mis sentimientos ni alguien que animara a la gente a conversar de su salud mental. No sé qué habría hecho sin Empty Chairs porque me obligó a hablar y me mostró cuán dispuesta está la gente a ayudar si les das la oportunidad.
“Los desconocidos suelen ser increíbles. Así que ha sido una experiencia realmente agradable para mí”, le dice Dean al programa The Happy Pod de la BBC.
“Me sorprendió mucho”
Desde que Dean creó su página web Empty Chairs cientos de personas se han inscrito para organizar encuentros en diversas partes del mundo.
“Sinceramente, todavía me parece surrealista”, exclama.
“Ver que ha tenido eco en otras personas ha sido simplemente increíble”.
Belén Luna Sanz, de 32 años y originaria de Bolivia, es una de las que se ha vestido de naranja brillante -“aunque no me gusta mucho”- para que la gente la ubique fácilmente en los eventos de Sillas Vacías que organiza en la capital belga, Bruselas.
“Vi toda la historia en TikTok y me conmovió ver cómo él convirtió su duelo en algo que hace que todos se sientan mucho mejor.
“A mí, en ese momento, me costaba mucho encontrar una comunidad, especialmente en Bruselas, donde hay tanta gente yendo y viniendo.
“Soy muy orientada a la comunidad y eso es algo muy difícil de construir cuando eres migrante”.
Pie de foto, Al igual que Dean, Belén Luna Sanz usa una blusa de color naranja brillante para ser reconocida en sus pubs en Bélgica.
Belén no se contentó con mirar de lejos; decidió unirse a la campaña.
“Me ha ido bien. Solo voy a un bar y es una maravilla. La primera noche me sorprendió mucho que la gente realmente se sentara a hablar conmigo.
“Me di cuenta de que la gente se sentía muy sola, a pesar de que teníamos mucho contacto social”, cuenta.
“Para mí, eso fue clave. Darme cuenta de que no bastaba con hablar con la gente, sino que se trataba de las conexiones que estábamos creando”.
En Noruega, Thale Kalbakk, de 48 años, se puso su propio suéter naranja y se sentó rodeada de sillas vacías pues, según le contó a la BBC, sus inviernos podían ser deprimentemente oscuros y fríos.
“La gente fue muy amable. Estoy abrumada”, dijo.
“Espero haber desempeñado un papel importante. Espero haber marcado la diferencia, porque [las mujeres que conocí], sin duda, marcaron la diferencia para mí”.
A kilómetros de distancia, Jill McFarland se convirtió en anfitriona en Canadá, y bautizó su iniciativa como Andrew’s Empty Chair (La silla vacía de Andrew), en honor a su esposo, quien se quitó la vida en 2020.
“He buscado alguna manera de honrar a mi esposo y el algoritmo me trajo a Dean”, dijo.
“La soledad es una epidemia en nuestra sociedad que afecta a personas de todas las edades y condiciones sociales.
“Si puedo ir y crear un espacio para aunque sea una sola persona, y hacerle saber que le he guardado una silla para que pueda charlar, entonces tal vez se sienta animada a hablar de nuevo”.
“Una de las asistentes de esta semana tenía 79 años… nunca sale de casa, pero estaba encantada de haberlo hecho. Eso me alegró la noche”.
Otros más están creando espacio para las personas de su comunidad que podrían necesitarlo en lugares como Australia, Suiza, Países Bajos, España y Estados Unidos. Y en Reino Unido, cada vez son más.
“Lo pasarás bien”
Pie de foto, Para Jill McFarland, lo más difícil de ser anfitriona fue “encontrar una sudadera con capucha naranja”.
Empty Chairs “no es un club, ni una sesión de terapia, ni un evento para hacer contactos. Es simplemente una mesa donde puedes sentarte, pedir algo de beber si te apetece y charlar con alguien”, señala su sitio web.
Añade que “existe para crear espacios relajados donde se puedan dar conexiones humanas auténticas. Sin grandes discursos. Sin incómodos rompehielos”, y que “la conexión no necesita un plan perfecto, solo necesita un punto de partida”.
Advierte que no son profesionales capacitados, ni pueden dar asistencia en situaciones de crisis: “Está diseñado para ser un espacio relajado. Siempre puedes alejarte, tomar un descanso o irte. Si algo no te parece bien, confía en tu intuición”.
Tanto a través de redes sociales como en el sitio web, la gente puede enterarse de dónde y cuándo serán los próximos encuentros.
Pero, ¿qué le diría Dean a alguien a quien le atrae la idea pero duda de que sea capaz de organizar un evento o sentarse a su lado en una de las sillas vacías?
“Es totalmente comprensible. No es fácil: se necesita valor para ponerse la sudadera naranja y también para sentarse con un desconocido.
“Por mi propia experiencia, lo único que realmente quiero recalcar es que he sido anfitrión incontables veces y ha habido días en los que simplemente no me daban ganas de ir. Pero siempre me he sentido mucho mejor por haber ido.
“Nunca sé quién va a venir. Nunca sé qué temas van a surgir. Nunca sé si voy a decir lo correcto. Pero nunca me he ido arrepentiéndome de haber asistido.
“Si haces algo sencillo para otros, honestamente es lo mejor que puedes hacer. Y estoy seguro de que si te expones, lo pasarás bien”.
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Pie de foto, Es un compuesto químico simple. ¿Por qué se nos antoja su sabor?Información del artículo
Autor, Anand Jagatia y Robbie Wojciechowski
Título del autor, BBC World Service, Serie “CrowdScience”
Tiempo de lectura: 9 min
¿Por qué nos gusta tanto la sal? ¿Y cómo hace que la comida sepa tan bien?
Está en casi todas las cocinas del mundo, ya sea en la forma de diminutos granos o como parte de condimentos básicos de algunas regiones (la salsa de soja, por ejemplo, puede tener entre 14%–18% de sal).
Químicamente, es cloruro de sodio. Está formado por iones, átomos cargados, de sodio y cloro.
¿Qué pasa cuando uno de esos pequeños cristales toca nuestra lengua?
“El gusto es un sentido que nos permite detectar sustancias químicas en nuestro entorno que pueden ser beneficiosas o peligrosas, a través de las papilas gustativas”, explica la experta en gusto Courtney Wilson, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado en Estados Unidos.
“Esas papilas gustativas son pequeños racimos de células en forma de diente de ajo que están dispersas por toda la lengua. Esas células tienen receptores que evolucionaron para reaccionar a ciertos tipos de sustancias químicas”, añade.
En cuanto a la sal, tenemos receptores que reaccionan específicamente al sodio.
“Son esencialmente pequeños poros en la superficie de la célula que solo permiten pasar determinados iones. Así que cuando hay iones de sodio presentes, pueden fluir a través de ese pequeño canal; esa célula se alerta de la presencia de sodio y envía esa señal eléctrica hacia el nervio y a lo largo de todo el proceso hasta tu cerebro”, dice Wilson.
Pero, ¿por qué nos sabe tan rico?
“¡No siempre! Básicamente tenemos dos sistemas: uno que nos dice cuando el sabor es sabroso, y otro que avisa que es demasiado y probablemente deberías escupir”, afirma la experta.
“Si tienes la concentración adecuada de sal, la cantidad que mantendrá tu cuerpo en ese punto justo de suficiente sal, va a saber realmente delicioso”.
Eso, explica Wilson, es porque tu cuerpo siempre intenta mantener el contenido de sal en un margen estrecho pues, si bien la presencia de sal es indispensable para que el cuerpo funcione, en exceso puede ser dañina.
“Mantener la cantidad adecuada de sodio en nuestro cuerpo es súper importante. Las señales eléctricas que tus células cerebrales envían entre sí y a los músculos y reciben de tus sistemas sensoriales, incluso tus pensamientos, todo eso depende del sodio”.
Y para lograrlo, se vale del sabor: la cantidad puede deleitarnos o desagradarnos.
Pero la sal hace más que “salar”: puede realzar otros sabores. ¿Sabemos cómo funciona ese mecanismo?
Fuente de la imagen, Getty Images
Pie de foto, De lo insulso a lo sublime, con sólo unos granos de sal.
“La respuesta sencilla es no”, confiesa Wilson.
“La respuesta más complicada es que hay alguna evidencia de que las células del gusto se comunican entre sí, lo que afectaría cuánto responden a un determinado estímulo en la boca, ya sea dulce, amargo o salado. Así que la adición de sal podría afectar la respuesta de la papilla gustativa a otra cualidad”, dice.
“Pero también podría estar ocurriendo más allá en esa vía de información. Podría estar ocurriendo a nivel del tronco encefálico o en tu corteza gustativa, donde la información llega y las células pueden estar interactuando para modular nuestra percepción”.
Así que el poder mágico y transformador de la sal, aquel que hace que el caramelo con un poquito de ella sea más sabroso, sigue siendo un misterio. Quizás cambia el comportamiento de nuestras células gustativas, o tal vez, la forma en que percibimos sus señales en el cerebro.
Pero la sal no es solo un condimento. Como dice Wilson, es vital para que nuestro cuerpo funcione correctamente. ¿Podría ser eso parte de la razón por la que nos parece tan apetecible?
Sin sal, no hay vida
“Los animales, nosotros incluidos, usan sodio para diversos fines. Es fundamental para la vida”, asegura Joel Geerling, profesor asociado de neurología en la Universidad de Iowa, EE.UU.
“Alrededor de un tercio de nuestro gasto energético diario se dedica a bombear sodio desde el interior de una célula hacia el exterior”, subraya.
“Cada célula de tu cuerpo tiene una bomba de sodio-potasio en su revestimiento externo, que funciona todo el día, bombeando iones de sodio desde el interior”.
Cuando ese sodio está fuera de nuestras células, intenta volver a entrar rápidamente, un poco como el agua que se retiene detrás de una presa.
Nuestras células controlan el movimiento del sodio a través de canales especiales. Cuando se abren, el sodio entra con fuerza y nuestras células aprovechan la energía de ese movimiento para todo tipo de procesos, entre ellos el que describe Geerling.
“Los iones de sodio irrumpen en la célula y provocan un cambio rápido y marcado en el voltaje de la membrana, conocido como un pico o potencial de acción en la neurona, no solo en el cerebro, sino también en las células musculares del corazón, las que te mantienen con vida, latido a latido”, dice el experto.
Si no tuviéramos sodio, nuestras células simplemente no funcionarían.
¿Habremos evolucionado para desearlo porque es tan fundamental que realmente necesitamos asegurarnos de tener suficiente?
Fuente de la imagen, Getty Images
Pie de foto, Los animales herbívoros necesitan fuentes de sal, por eso en las granjas hay bloques disponibles.
“Es una pregunta muy interesante”, responde Geerling, quien ha estado investigando el cerebro para intentar comprender por qué anhelamos la sal.
“Los animales que viven en el mar tienen mucho sodio a su alrededor y, de hecho, tienen el problema opuesto al de los terrestres: necesitan mantener parte del sodio fuera y mantener un equilibrio interno”.
Con los animales terrestres, la situación es la opuesta.
“El sodio es muy escaso en tierra. Si vives lejos del mar, y especialmente si no comes carne, tendrás muy poco sodio en tu dieta”, afirma.
Y explica: “Los carnívoros comen otros tejidos animales, que tiene alrededor del 0,9% de cloruro de sodio, así que suelen consumir suficiente sal. Pero los herbívoros, si solo comen plantas, tendrán un contenido muy alto en potasio y prácticamente nada de sodio”.
“Los elefantes son un ejemplo famoso. Hay manadas de elefantes en África que recuerdan la ubicación de cuevas con sal en las paredes, donde la procuran con sus colmillos, prosigue.
“Los ciervos buscan lamederos de sal, y los cazadores, para atraerlos, usan bloques de sal similares a los que mantienen quienes crían caballos, para que estén saludables, y así sucesivamente”.
“Los animales cuya dieta es puramente vegetariana necesitan tener una fuente de sal, y tienden a mostrar un apetito de sal más fuerte incluso en estado salvaje”, completa Geerling.
Los seres humanos somos omnívoros, así que tenemos que asegurarnos de obtener suficiente sal de nuestra dieta y quizás por eso se nos antoja tanto.
Como elefantes
Hoy en día, la mayoría de la gente obtiene suficiente en su dieta, pero para nuestros antepasados, encontrarla habría sido vital. Y, así como los elefantes, los antiguos humanos habrían sido atraídos fuentes naturales de este precioso mineral.
Lugares como la mina de sal en funcionamiento más antigua del mundo, situada en una montaña en Hallstatt, Austria.
Hay pruebas de que la gente empezó a excavar sal ahí en el 5000 a.C. y sorprendentemente, aún hoy se extrae sal comercialmente.
“Hace 250 millones de años, este lugar era la parte poco profunda de un gran mar, que luego quedó desconectada. El agua empezó a evaporarse, y durante miles de años, grandes capas de sal gema se acumularon. Cuando los Alpes se formaron la roca caliza se desplazó por encima de esas capas de sal”, cuenta Daniel Bradner, arqueólogo del Museo de Historia Natural de Viena.
La mina de Hallstatt quedó a 200 kilómetros del mar, así que sus vastos depósitos naturales de sal han sido un recurso increíblemente valioso para la gente durante miles de años.
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Pie de foto, Galería de sal en la mina de sal de Hallstatt. Salzkammergut. Alta Austria. Diapositiva de linterna coloreada a mano de alrededor de 1910.
“La minería comenzó aquí hace 7.000 años, en el Neolítico. Los primeros agricultores y colonos descubrieron el depósito de sal por manantiales naturales de salmuera en la superficie, y luego empezaron a excavar”, explica Bradner.
“En la Edad de Bronce, hace unos 3.500 años, ya había una minería profunda completamente evolucionada, que se extiende a más de 250 metros bajo la superficie, con estructuras organizativas, inventos especiales para sus herramientas y un sistema de transporte”.
“Se dedicaban a la minería de sal gema a gran escala y eran el principal proveedor de gran parte de Europa Central”, añade. “La sal es una necesidad para sobrevivir en un lugar a largo plazo, así que era indispensable para poder asentarse en los Alpes”.
Las neuronas de la sal
Las personas prehistóricas que vivían en los Alpes y más allá usaban la sal para conservar sus alimentos y mantener vivos a sus animales durante el invierno.
De no tener suficiente, las consecuencias eran nefastas.
“Los órganos, todas las células se hinchan”, describe el neurólogo Geerling.
“Eso es un grave problema principalmente en el cerebro, pues si se hincha demasiado, empieza a salirse por el agujero en la parte inferior del cráneo llamado foramen magnum, lo que es muy peligroso. Así que no puedes dejar que la concentración de sodio baje demasiado”.
Fuente de la imagen, Getty Images
Pie de foto, Cristales de NaCl… preciosos y preciados.
Parte de la investigación de Geerling sobre cómo regulamos la concentración de sal tiene que ver con el control del contenido de agua del cuerpo, y la encargada es la hormona antidiurética.
“Le indica a los riñones cuánta agua deben retener, y eso está muy estrictamente regulado minuto a minuto, a lo largo del día”.
Pero esa no es la única forma en que nuestro cuerpo puede controlar los niveles de sal. De hecho, en su trabajo, Geerling ha descubierto mecanismos dentro del cerebro que impulsan el comportamiento de búsqueda de preciado mineral.
“En mi laboratorio, estudiamos un grupo particular de neuronas -las HSD2- que detectan los niveles de una hormona llamada aldosterona. Se produce en las glándulas suprarrenales cuando el volumen de sal y agua en el cuerpo es no es suficiente y el corazón empieza a tener dificultad para mantener la presión arterial”, explica.
“En esos casos, la aldosterona aumenta, y eso desencadena que las neuronas impulsen al animal a buscar y consumir más sal”, completa.
“Hasta ahora los hemos identificado en ratones, ratas, cerdos y humanos. No hemos hecho un estudio deliberado y cuidadoso de otras especies, pero parece que están en mamíferos en general”.
Así que tenemos neuronas en nuestro cerebro que no sólo están dedicadas a monitorizar cuánta sal tenemos, sino también a impulsarnos a buscarla.
“Sí, es fascinante. Es un comportamiento muy específico. No hemos encontrado nada más que hagan estas neuronas. Seguimos investigando pero parece que lo que provocan específicamente es que los animales consuman más sal”.
Entonces, ¿por qué nos gusta tanto la sal?
Por un lado, porque cambia el sabor de las cosas, aunque no sabemos exactamente cómo.
Por otro, porque es vital para nuestras células, así que hemos evolucionado para desearla y que nos parezca sabrosa en las cantidades adecuadas.
De hecho, hasta tenemos neuronas sintonizadas en el cerebro que nos impulsan a buscarla, un sistema increíble, diseñado con gran precisión para generar nuestro apetito por la sal.
* Este articulo es una adaptación del episodio “Why does salt taste so good?” de la serie de la BBC CrowdScience, disponible donde escuches tus podcasts.
CrowdScience responde preguntas enviadas por personas de todo el mundo, consultando a especialistas que están en la vanguardia del conocimiento. Si deseas contactarnos, haz clic aquí
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El cantón de Ecuador pertenece al Movimiento de Municipios, Ciudades y Comunidades Saludables, promovido por la OPS, y se ha incorporado también a la Iniciativa Especial de Determinantes Sociales de la Salud, de la cooperación suiza.
Washington, D.C., 1 de mayo de 2026 ― La Organización Panamericana de la Salud (OPS) continuará brindando acompañamiento técnico al cantón Alausí (Ecuador) para fortalecer el abordaje intersectorial de los determinantes sociales de la salud y la salud intercultural. Este fue uno de los principales resultados de la reunión de cooperación técnica que mantuvo el alcalde del cantón y vicepresidente tercero del Movimiento de Municipios, Ciudades y Comunidades Saludables (MCCS), Remigio Roldán, con el equipo técnico de los departamentos de Determinantes Sociales y Ambientales para la Equidad en Salud (que organizó el encuentro) y de Sistemas y Servicios de Salud. Además de su pertenencia al Movimiento de MCCS, Alausí se ha incorporado a la Iniciativa Especial de Determinantes Sociales de la Salud, que suma ya a 24 municipios de seis países de las Américas. Este programa, financiado por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación, busca reducir las inequidades sanitarias integrando la equidad en políticas públicas.
Por sus características específicas, el cantón de Alausí representa un territorio estratégico para desarrollar políticas locales centradas en los determinantes sociales de la salud con el objetivo de mejorar la equidad en salud y el bienestar de sus habitantes. Ubicado en la zona central andina de Ecuador, el cantón tiene una altura que oscila entre los 1.200 y 3.400 metros de altura y una población de unas 50.000 personas distribuidas en diez parroquias, nueve de ellas rurales. “El 60% de la población es indígena y ahí es donde se producen las mayores desigualdades”, dijo Roldán.
Entre los principales retos de Alausí señalados por el alcalde destacan el abordaje del elevado índice de desnutrición crónica infantil, la disponibilidad y el acceso equitativo a agua potable y sistemas de alcantarillado, la conservación de los ecosistemas naturales (frente a procesos de deforestación, erosión y desplazamientos de terreno, entre otros factores) y el fortalecimiento de la salud intercultural, incluido el desarrollo del centro de salud intercultural del cantón, actualmente en fase final de construcción con financiamiento de Estados Unidos y Canadá.
“La asistencia técnica que iniciamos con la OPS ha cambiado la forma de pensar y de hacer las cosas, y ha permitido direccionar de forma más eficiente los recursos”, afirmó Roldán, que añadió que la pertenencia de Alausí al Movimiento de MCCS, promovido por la OPS, “ha facilitado el intercambio con otras experiencias de nivel municipal en otros países de la Región. El objetivo de las políticas locales en Alausí es lograr la justicia social y la equidad para garantizar el buen vivir de la población”, recalcó el alcalde.
Entre las oportunidades de trabajo entre OPS y Alausí identificadas en la reunión sobresalen: finalizar la autoevaluación de la implementación de los 30 criterios regionales para MCCS promovido por la OPS, fortalecer el trabajo intersectorial, profundizar en el enfoque intercultural y articular la pertenencia del cantón al Movimiento de MCCS y a la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores con otras iniciativas locales como el Programa de Municipios Saludables de Ecuador o la Iniciativa Especial de los Determinantes Sociales de la Salud.
“La experiencia modelo de Alausí nos servirá para pilotar cómo podemos llevar estas políticas adaptadas al cantón a otros municipios de la Región”, afirmó la directora del Departamento de Determinantes Sociales y Ambientales para la Equidad en Salud, Gerry Eijkemans. “El trabajo por la equidad en Alausí tiene que desarrollarse en su contexto particular de municipio rural, mayoritariamente indígena, y a partir de ahí desarrollar acciones y políticas centradas en los determinantes sociales de la salud”.
Temas para una hoja de ruta compartida
Por este motivo, añadió el asesor regional de la OPS de determinantes sociales de la salud, Hugo Vásquez, “la articulación de procesos es clave, es decir, no sólo centrarse en lo biomédico, sino sumar otros elementos como la salud intercultural para adaptar las acciones a los enfoques de las comunidades indígenas, el abordaje de los determinantes sociales en el quehacer de la salud, la generación de competencias y de evidencia, los análisis en las brechas de las políticas públicas o la atención primaria de salud”. Este enfoque fue compartido también por Suzanne Serruya, jefa de la Unidad de Salud de las Mujeres, Materna, Neonatal y Reproductiva de la OPS: “Hay muchas más intervenciones que se pueden hacer además de la visita de una persona al centro de salud. Las mejores intervenciones son las que abordan los factores que han llevado a esa persona a tener que ser atendida”.
Sobre la pertenencia de Alausí a la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, la asesora de curso de vida de la OPS, Patricia Morsch, dijo que, como Ecuador es un país joven, “está en un buen momento para empezar a trabajar desde el territorio en el fomento del envejecimiento saludable durante el curso de vida”, y recordó que las políticas de salud para las personas mayores deben basarse en ejes como “los servicios de salud y el apoyo comunitario, la participación social, el transporte o los espacios al aire libre”.
En cuanto a la salud intercultural, la asesora de diversidad cultural de la OPS, Sandra del Pino, recordó que la OPS coorganizó en Alausí un diálogo intercultural en 2025 donde afloraron temas que pueden nutrir la hoja de ruta de la colaboración técnica con la OPS en adelante, entre ellos, según resaltó Del Pino, “el acompañamiento de la OPS en el desarrollo o adaptación del centro de salud intercultural de Alausí, con elementos como la promoción de la herramienta de la OPS sobre el parto culturalmente seguro, una metodología que puede ser adaptada a cada contexto comunitario y que permite incorporar el elemento neonatal, y la incorporación de la medicina tradicional, además de seguir promoviendo los diálogos interculturales para abordar prioridades en temas de salud y promover ordenanzas locales con pertinencia cultural”.