Esta semana quedó demostrado que la estrategia de ICE de operativos “silenciosos” y “bajo el radar” era momentánea porque la violencia de los agentes enmascarados cobró otra víctima, esta vez un padre de familia, Lorenzo Salgado Araujo, con 35 años trabajando incansablemente en Estados Unidos, 3 hijos ciudadanos, un negocio propio y quien, según su familia, estaba a punto de obtener un permiso de trabajo.
La muerte a tiros de Salgado Araujo en Houston, Texas, a manos de un agente de ICE evidenció que la maquinaria de deportaciones de Trump sigue apostando al terror y a la violencia del mismo modo que lo hizo en Minneapolis cobrando las vidas de Renée Good y Alex Pretti, y como lo ha hecho en Los Ángeles y en otras ciudades del país.
Salgado Araujo manejaba su camioneta en ruta a recoger a tres de sus empleados de construcción cuando fueron rodeados por los agentes que alegan, como en casos anteriores, que el inmigrante “usó su vehículo como arma” y trató de atropellar a un agente que abrió fuego, presuntamente en defensa propia. Hasta el momento no se ha presentado evidencia que pruebe lo que alegan los agentes y el gobierno. Pero en los casos de Good y Pretti, también afirmaron que actuaron en defensa propia aunque las víctimas no suponían un peligro inminente.
Según un análisis de The Guardian, “la muerte de Salgado supone el décimo tiroteo mortal perpetrado por agentes federales de inmigración en todo el país desde que la segunda administración Trump asumió el cargo”. “Los agentes del ICE y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) han sido los responsables de los tiroteos mortales”, agrega el artículo.
Los hijos de Salgado Araujo, junto a legisladores y activistas de Texas, demandaron una investigación a fondo.
“No merecía morir ese día; merecía vivir una vida tranquila como esposo, como padre y como trabajador”, dijo Ronaldo Salgado, uno de los hijos de Lorenzo, según reportó EFE vía La Opinión. “Temía por su vida, cuando solo quería llegar al trabajo”, agregó el joven.
The Bulwark reportó que, como muchos inmigrantes, Lorenzo y su esposa valoraban la importancia de la educación. Su hijo mayor, Ronaldo, se graduó de la Universidad de Houston, el segundo de la Universidad Tufts, y el menor es todavía estudiante universitario.
“Hoy es el primer día sin él para todos nosotros, y es desgarrador saber que mi madre no le preparó el almuerzo antes de ir a trabajar, la primera vez en sus más de 30 años de matrimonio. Este era mi padre: un hombre sencillo, un hombre de familia. No alguien que estuviera pidiendo ayuda a gritos en el suelo mientras se desangraba. Él solo quería ir a trabajar y volver con nosotros”, reportó La Opinión.
El diario también informó que, de acuerdo a la organización LULAC, a los tres inmigrantes que acompañaban a Salgado Araujo, que eran sus trabajadores y que fueron detenidos por ICE, se les estaría presionando para que firmen órdenes de autodeportación.
“Nos preocupa enormemente que se esté intentando expulsar a estos testigos del país. No deberían hacerlo. Deberíamos poder contar con su testimonio”, dijo LULAC en una carta citada por La Opinión.
La maquinaria de detenciones y deportaciones cuenta con un presupuesto de $240 mil millones de dólares garantizados por el resto de la presidencia de Trump. Como se han impuesto cuotas de hasta 2,000 detenciones diarias, poco importa dónde y cómo se conduzcan los arrestos. Y la violencia ha sido constante en los operativos migratorios. Como también lo han sido la impunidad y la falta de rendición de cuentas.
La Opinión informó que la organización Fuerza Migrante sostuvo que “la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, mexicano de 52 años abatido por un agente de ICE durante un operativo en Houston, Texas, no puede convertirse en un expediente más. Su familia merece la verdad. La comunidad merece transparencia. Y toda actuación de una autoridad que termine con la pérdida de una vida humana debe estar sujeta al más alto nivel de revisión, supervisión y rendición de cuentas”.
LULAC activó una petición para que se conduzca una investigación independiente sobre la muerte de Salgado Araujo y hasta el momento han recabado más de 142 mil firmas.
Trump aumenta detenciones y acelera deportaciones
La Opinión informó que el gobierno de Trump “prepara la apertura de una nueva instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Alexandria, Luisiana, que busca agilizar la deportación de familias migrantes y menores no acompañados mediante un centro ubicado junto al Aeropuerto Internacional de Alexandria”.
“Aunque el gobierno insiste en que el complejo funcionará como una “zona de preparación” y no como un centro de detención, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes advierten que el proyecto podría ampliar significativamente la capacidad de deportación y aumentar el tiempo que niños y familias permanezcan bajo custodia federal, informó AP”, agregó el diario.
DACA se debilita
De otra parte, además de la cancelación del TPS para deslegalizar inmigrantes que pueden estar sujetos a detención y deportación, otro programa, DACA, enfrenta serias dificultades con retrasos en la renovación de los permisos de trabajo de los beneficiarios, indicó La Opinión.
“A la disminución en el número de renovaciones procesadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) se suma una batalla legal en Texas que podría afectar los permisos de trabajo de miles de jóvenes indocumentados conocidos como dreamers”, explicó el artículo.
“De acuerdo con un análisis publicado por Forum Together, el USCIS completó 35,648 renovaciones de DACA durante el primer trimestre del año fiscal 2026, una caída de casi 50% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando procesó cerca de 70,000 solicitudes”, escribió el diario.
“Según Forum Together, aunque algunos beneficiarios han logrado obtener la residencia por otras vías, como matrimonio con ciudadanos estadounidenses o visas de trabajo, gran parte de la disminución responde a los crecientes retrasos administrativos. Los tiempos de procesamiento, que en el año fiscal 2025 rondaban los 15 días, ahora pueden extenderse entre 70 días y hasta seis meses, dejando a miles de personas sin posibilidad de trabajar legalmente durante ese periodo”.
Cita de la semana
“No merecía morir. No merecía quedar reducido a un titular de “Un mexicano baleado por ICE”. Merecía vivir una vida tranquila como Lorenzo Salgado Araujo, esposo, padre y alguien que daba trabajo a decenas de personas que también aspiraban al Sueño Americano…Quiero que el mundo conozca a mi padre, no como un migrante que fue baleado y asesinado, sino como un hombre de familia que me enseñó la importancia del trabajo duro y los valores familiares”, señaló Ronaldo, el mayor de los tres hijos de Lorenzo Salgado Araujo, padre de familia y trabajador que murió a manos de un agente de ICE en Houston, Texas esta semana.