Category: Cryptomonedas

  • La FED reconoce que las stablecoins extienden el poder del dólar en Latinoamérica

    La FED reconoce que las stablecoins extienden el poder del dólar en Latinoamérica

    El gobernador de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), Christopher Waller, reconoció abiertamente este 31 de mayo de 2026, que las stablecoins vinculadas al dólar están expandiendo el poder de la política monetaria estadounidense en los mercados emergentes, transformando la manera en que millones de ciudadanos protegen sus ingresos en el mundo, especialmente en América Latina.

    Durante una conferencia en Dubrovnik, Croacia, el funcionario validó un fenómeno que la banca tradicional sigue mirando con recelo. Waller afirmó que los países que adoptan las stablecoins entran en algo parecido a un sistema de tipo de cambio fijo e importan los costos monetarios de EE.UU., ampliando así el alcance de Washington, como fue reportado por Bloomberg.

    Waller defendió las stablecoins. Argumentó que no deben ser frenadas por una regulación excesiva, ya que representan una innovación que reduce costos y genera competencia en los pagos, especialmente transfronterizos. También señaló que estos activos “asustan a los bancos” precisamente porque compiten con ellos, y cuestionó por qué los bancos hacen lobby tan fuerte en contra si no los ven como una amenaza.

    “Siempre he considerado las stablecoins simplemente como un instrumento de pago; no tienen nada de malo ni de peligroso. Solo están introduciendo competencia en el mundo de los pagos».

    Christopher Waller.

    Este espaldarazo coincide con un momento de expansión global para las stablecoins, cuya capitalización ya supera los 300.000 millones de dólares. En economías golpeadas por la inestabilidad cambiaria, como Argentina, Venezuela y Colombia, esta masa de dinero digital se ha convertido en el motor de transacciones diarias y remesas, como lo ha reportado CriptoNoticias.

    Al mantener una paridad 1:1 con el billete verde, el sistema funciona porque los emisores privados respaldan sus stablecoins comprando bonos del Tesoro estadounidense; una práctica que ya supera los 150.000 millones de dólares en deuda soberana de EE.UU. e hila, de forma directa, el ecosistema de las criptomonedas con los intereses de Washington.

    Para entender el impacto diario en la región, pensemos en un termómetro. En este sentido, cuando la FED mueve sus tasas de interés en Estados Unidos, la temperatura cambia de inmediato en el bolsillo de un usuario en Buenos Aires, Bogotá o Caracas.

    Cualquier ajuste en los costos de financiamiento estadounidenses se traslada de facto a los ahorros digitales de los ciudadanos globales. Este mecanismo permite a la población acceder a una moneda que les ofrece mayor estabilidad que la de sus países, de forma ágil desde un teléfono celular, aunque transfiere el control macroeconómico y la influencia sobre las condiciones financieras locales directamente hacia la Reserva Federal.

    Esta realidad abre un dilema profundo que divide opiniones en la comunidad financiera. Por un lado, los defensores destacan que las stablecoins optimizan los pagos transfronterizos y democratizan la protección del patrimonio frente a la devaluación.

    Por el otro, críticos y reguladores advierten que estos activos erosionan la soberanía monetaria nacional, debilitan la efectividad de los bancos centrales locales para gestionar sus ciclos económicos y desplazan depósitos del sistema bancario tradicional hacia plataformas privadas.

    Aunque el espaldarazo de Waller no impone cambios normativos inmediatos ni ha generado respuestas oficiales de los bancos centrales latinoamericanos, el avance de estos activos acelera los debates regulatorios en el Congreso estadounidense, donde el proyecto de ley CLARITY, sigue teniendo a las stablecoins como tema central de discusión.

    Esto deja en evidencia un dilema muy humano en América Latina: mientras los ciudadanos adoptan el dólar digital como un escudo individual para proteger sus ingresos de la inflación, los gobiernos de la región ven con preocupación cómo pierden el control de sus propias monedas y la capacidad para manejar la economía de sus países.

  • Incautaron 300 mineros de Bitcoin al sur de Venezuela

    • Como resultado de la operación, un hombre fue detenido.

    • Hasta la fecha, más de 4.300 ASIC han sido confiscados por las autoridades venezolanas en 2026.

    Efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) desmantelaron una presunta granja clandestina de minería digital en la localidad de San Félix, estado Bolívar, al sur de Venezuela.

    Durante el procedimiento, ejecutado la semana pasada, los funcionarios incautaron un total de 310 máquinas de Circuito Integrado de Aplicación Específica (ASIC) que se encontraban en pleno funcionamiento y detuvieron a un ciudadano responsable de la instalación. Con este nuevo operativo, las autoridades del país suramericano ya suman más de 4.300 equipos mineros confiscados en lo que va de año en el territorio nacional.

    El operativo fue ejecutado específicamente en la calle Maipú de la Zona Industrial Chirica, en el municipio Caroní, por efectivos adscritos al Comando de Zona de la Guardia Nacional Bolivariana N° 62. Según los reportes del organismo de seguridad, el centro de datos operaba de forma ilegal «y sin las regulaciones o permisos de las autoridades competentes».

    Además de los 310 mineros de Bitcoin operativos, los funcionarios militares realizaron una inspección en un depósito continuo donde hallaron un lote de componentes tecnológicos. En total, se retuvieron 1.190 partes y piezas de computación, entre las que se contabilizan 150 fuentes de poder, 130 carcasas, 190 ventiladores, 180 disipadores de calor y 540 tarjetas madre destinadas a la minería digital.

    Tanto el material incautado como el ciudadano detenido quedaron a la orden del Ministerio Público para el inicio de las investigaciones correspondientes.

    Fotografía de los mineros de Bitcoin y otros componentes eléctricos incautados.
    Los mineros de Bitcoin fueron puestos a la orden del Ministerio Público. Fuente: gnbczbolivar_ve.

    La prohibición absoluta como respuesta a la crisis eléctrica

    Este despliegue militar responde de manera directa a la prohibición absoluta de la minería de Bitcoin y otros activos digitales anunciada por el Ministerio de Energía Eléctrica el pasado 7 de mayo. Las autoridades adoptaron la medida con el objetivo de proteger y estabilizar el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) ante un escenario de alta demanda energética.

    El pronunciamiento oficial se produjo luego de que el gobierno reportara que el consumo eléctrico del país alcanzó los 15.579 megavatios, la cifra más alta registrada en los últimos nueve años.

    Para complementar esta prohibición, gobiernos locales, como el del estado Carabobo, implementaron una política de incentivos económicos destinada a la delación ciudadana de actividades de minería digital, lo que ha acelerado los allanamientos en ese y otros estados del país.

    De hecho, una fuente con conocimiento del operativo en Bolívar reveló a CriptoNoticias, en condición de anonimato por temor a represalias, que un trabajador del sitio fue quien alertó a las autoridades acerca de la actividad minera con el objetivo de ganar la recompensa de USD 1.000, a pesar de que esta es ofrecida solamente en Carabobo.

    El operativo en el estado Bolívar se suma a un historial de incautaciones ejecutadas durante el mes de mayo en diferentes regiones de Venezuela. El 8 de mayo, tras una denuncia ciudadana, el gobierno de Carabobo desmanteló una granja en el municipio San Diego con 13 equipos Antminer S9 de la fabricante Bitmain.

    Posteriormente, el 12 de mayo, funcionarios policiales y militares incautaron 204 elementos tecnológicos en Los Teques, estado Miranda, incluyendo 70 mineros de alta potencia de los modelos Whatsminer M30S de MicroBT y Antminer, bajo el argumento de que causaban un perjuicio directo a la red eléctrica.

    El mayor golpe a la actividad ocurrió el 18 de mayo en Maracay, estado Aragua, donde las autoridades desmantelaron un complejo industrial que albergaba aproximadamente 4.000 equipos ASIC y sistemas de refrigeración, tal como reportó este medio. De acuerdo con los informes técnicos oficiales, dicha instalación generaba un consumo estimado de entre 8 y 10 megavatios, «provocando daños estructurales» en los sistemas de protección del SEN.

    Minería de Bitcoin puede ser un aliado en Venezuela

    Las medidas coercitivas y la prohibición total de esta actividad económica se desarrollan en un contexto de alta tensión social en Venezuela, donde el 35% de los hogares sufre cortes de luz diariamente.

    Mientras las autoridades justifican las incautaciones señalando que la actividad minera genera un impacto severo y daños estructurales en las líneas de transmisión, la opinión pública y los usuarios se debaten entre la efectividad de estas medidas y las fallas estructurales preexistentes en la infraestructura eléctrica nacional, la cual arrastra años de desinversión.

    El desmantelamiento de la granja en el estado Bolívar y la confiscación masiva de equipos reafirman una postura de tolerancia cero que criminaliza y empuja a la clandestinidad a la minería digital en Venezuela.

    Esta política de prohibición absoluta anula el impacto potencialmente positivo de una industria que, mediante la apertura legal, el diálogo institucional y una regulación adecuada, podría convertirse en un aliado estratégico para la estabilización del SEN.

    En lugar de sobrecargar la red, una minería digital formalizada y regulada tiene la capacidad de incentivar la inversión privada en nuevas infraestructuras de generación energética.

    Al funcionar como cargas interrumpibles, los centros de datos pueden financiar el mantenimiento del sistema eléctrico y ofrecer soluciones de demanda flexible y controlada, mitigando la crisis energética que hoy afecta a millones de hogares venezolanos.

  • Tres caídas en 48 horas: Sui resuelve las interrupciones con parche de emergencia

    • La red carece de un “muro cortafuegos” que aislaría los fallos, según Vadim, analista on chain.

    • El precio del token SUI cayó más de un 8% desde que su red se paralizó el pasado 28 de mayo.

    La Fundación Sui reconoció este 31 de mayo en su postmortem que las tres interrupciones de la red ocurridas entre el 28 y el 29 de mayo derivaron de una función nueva (los saldos de dirección para pagar comisiones) introducida en la versión 1.72 lanzada ocho días antes, y que el equipo desplegó una de las correcciones sabiendo que podía volver a detener la red.

    La primera detención comenzó el jueves a las 14:00 UTC y se extendió hasta las 20:30 UTC. Para resolverla, el equipo desplegó una corrección provisional que, según el propio reporte, tenía «un problema conocido con baja probabilidad de provocar una detención». El equipo «aceptó el riesgo» para reactivar la red mientras desarrollaba una solución más robusta. A las 12:00 UTC del viernes, ese riesgo se materializó: la misma falla, enmascarada por otro error de cancelación, volvió a tirar la red.

    La tercera interrupción llegó esa misma tarde, cuando los validadores reiniciaron para instalar la corrección del segundo corte. Al reiniciar, los nodos arrancaron sin constancia de que el protocolo de generación de claves distribuidas (el mecanismo que inicializa la aleatoriedad de la red al comienzo de cada epoch) había fallado, porque ese dato no se había almacenado de forma permanente.

    La cola de transacciones que dependían de esa aleatoriedad creció sin resolverse, y la lógica de cierre de epoch (períodos de validación de la red que deben vaciar esa cola antes de cerrar) quedó bloqueada esperando un proceso que no iba a completarse.

    Las interrupciones impactaron en el precio del token SUI. El 28 de mayo, cuando comenzaron los problemas, cotizaba en USD 0,95; cayó a un mínimo de USD 0,90 y cerró esa jornada en USD 0,92. Al cierre de esta nota cotiza en USD 0,87, un 8,4% por debajo del nivel previo al inicio de las caídas.

    Gráfico de Precios de la criptomoneda SUI.
    Precio del token SUI expresado en velas diarias. Fuente: CoinMarketCap.

    Las caídas sufridas entre el 28 y 29 de mayo por Sui, como lo reportó CriptoNoticias, no fueron los primeros incidentes de este tipo, ya que esta red había registrado interrupciones en noviembre de 2024 y en enero de 2026.

    Los problemas estructurales que dejó al descubierto el incidente

    El postmortem identifica dos problemas estructurales que las caídas dejaron al descubierto. El primero tiene que ver con la complejidad acumulada del módulo que calcula y cobra las comisiones de cada transacción. Según el reporte del equipo de Sui, ese código es hoy «lo suficientemente complejo como para que casos límites(situaciones que el código no fue diseñado para manejar explícitamente) sean difíciles de descartar solo con revisión del código», lo que dificulta anticipar fallos antes de que ocurran.

    El segundo es que la red no tiene un mecanismo que contenga el daño cuando una transacción defectuosa (una que los validadores no pueden procesar sin generar un error irrecuperable) ingresa al sistema, ya que en lugar de descartarla, detiene a todos los validadores en simultáneo.

    Vadim, desarrollador e investigador on chain, apunta directo a ese segundo problema. Según su análisis, el detonante de la primera caída fue la función de saldos de dirección introducida en la versión 1.72: una transacción cancelada por fondos insuficientes fue igualmente debitada por el cobro de gas, empujando un saldo a negativo (un estado que la red no puede resolver), lo que hizo abortar a todos los validadores a la vez. «El bug nunca fue la historia. Lo que falta es el muro cortafuegos», escribió en X.

    El reporte advirtió además cuatro áreas de mejora para la red: resiliencia de cierre de epoch, calidad del módulo de cobro de gas, aislamiento de fallos y herramientas de diagnóstico. No obstante desde la Fundación no expusieron cronogramas de su implimentación.

    Finalmente, la Fundación Sui afirmó que durante las interrupciones «ningún fondo de usuario estuvo en riesgo» y que la red no revirtió transacciones confirmadas al reanudar.

  • XRP está formando un banderín bajista que se romperá si pierde USD 1,30

    • Los niveles de USD 1,25 y USD 1,15 se prevén como próximos soportes.

    • Un entorno macroeconómico adverso ejerce presión sobre el precio de XRP.

    XRP, la criptomoneda emitida por Ripple Labs, se negocia hoy, 1 de junio de 2026, en 1,30 dólares y se encuentra en una zona decisiva para su tendencia de corto plazo.

    Es que el activo está formando un banderín bajista, una figura de análisis técnico que suele anticipar una continuación de las caídas cuando aparece después de un movimiento descendente pronunciado.

    El banderín bajista está compuesto por dos etapas. La primera es una caída fuerte del precio, conocida como «asta». La segunda corresponde a una fase de consolidación, en la que compradores y vendedores encuentran un equilibrio temporal y el precio comienza a moverse dentro de un rango cada vez más estrecho.

    En el gráfico de XRP, esa consolidación aparece delimitada por dos líneas azules convergentes. La línea superior funciona como resistencia, ya que allí la presión vendedora dificulta nuevas subidas. La línea inferior actúa como soporte, porque marca la zona donde los compradores intentan frenar las caídas.

    Gráfico que muestra el precio de XRP junto a otros indicadores técnicos.
    XRP se mantiene por encima de 1,30 dólares. Fuente: TradingView.

    Debajo del precio actual también se observa una amplia zona marcada en color violeta. Se trata de una región de soporte, donde XRP encontró demanda en ocasiones anteriores.

    Cabe aclarar que, en análisis técnico, un soporte es una zona donde la demanda suele superar a la oferta, tal como lo ha explicado CriptoNoticias. Una resistencia, en cambio, es un nivel donde predominan las ventas.

    La importancia del banderín bajista radica en que suele actuar como una pausa dentro de una tendencia descendente más amplia. Si el precio rompe el límite inferior de la figura, la presión de venta puede acelerarse y extender el movimiento bajista.

    En el caso de XRP, una pérdida clara de los 1,30 dólares abriría la puerta a una caída hacia los 1,25 dólares. Si ese nivel tampoco logra sostenerse, el siguiente soporte relevante aparece cerca de 1,15 dólares.

    La formación de esta estructura ocurre en un contexto adverso para los activos de riesgo. Desde el 28 de febrero, el cierre del estrecho de Ormuz agravó las tensiones derivadas de la guerra en Medio Oriente y alteró una de las rutas más importantes para el comercio global de petróleo.

    Mapa de Oriente Medio con una flecha señalando el Estrecho de Ormuz.
    El estrecho de Ormuz es un paso marítimo fundamental para la industria petrolera mundial. Fuente: Google Maps.

    La continuidad de este bloqueo encarece los costos energéticos, afecta el transporte internacional y aumenta el riesgo de nuevas presiones inflacionarias.

    Ese escenario reduce el margen de maniobra de los bancos centrales para recortar las tasas de interés. En consecuencia, los inversionistas tienden a reducir exposición a activos más volátiles, como acciones tecnológicas y criptomonedas.

    Datos on-chain arrojan señales positivas

    Mientras la estructura técnica mantiene un sesgo bajista, los datos on-chain aportan un matiz adicional. La firma de análisis Santiment señaló que «justo después de que ocurriera el mayor flujo entrante de XRP (22,80 millones de XRP) del año el jueves, los datos on-chain indican que aún más monedas (25,24 millones) se han movido de vuelta fuera de los exchanges desde entonces».

    Los ingresos de monedas a exchanges suelen interpretarse como una posible señal de venta, ya que los inversionistas normalmente trasladan sus activos a estas plataformas cuando planean negociarlos. Sin embargo, las salidas netas posteriores indican que una cantidad aún mayor de XRP abandonó los exchanges tras ese episodio.

    Según Santiment, «el masivo flujo de monedas que se movieron hacia los exchanges ocurrió justo en el fondo local del precio de XRP», lo que dejó a numerosos inversionistas minoristas vendiendo «al precio más bajo en 15 semanas».

    La firma añade que, desde aquel episodio de capitulación, el precio de XRP registró una recuperación cercana al 5%, tal como se observa en el siguiente gráfico:

    Gráfico que muestra el precio de XRP y las salidas a exchanges.
    Entradas y salidas (línea naranja) de XRP a exchanges. Fuente: Santiment.

    En la imagen anterior, la línea blanca representa la evolución del precio de XRP, mientras que la línea naranja refleja el balance de flujos hacia y desde exchanges. Los valores positivos indican entradas netas de monedas a estas plataformas y los negativos muestran retiros netos.

    De todas maneras, el mercado seguirá atento a la reacción del precio frente a los 1,30 dólares. Ese nivel será clave para determinar si XRP logra sostener su zona actual o si, por el contrario, termina confirmando el escenario bajista que anticipa el patrón técnico.

  • Los bancos aún no meten la mano en el botín de las stablecoins

    Los bancos aún no meten la mano en el botín de las stablecoins

    308 mil millones de dólares solo en stablecoins están almacenados en el top 40 de las redes de criptomonedas, según datos de Token Terminal. 87% de esa cantidad total habitan en dos redes no permisionadas e inspiradas en la tecnología Bitcoin: Ethereum (58%) y Tron (29%).

    Los bancos, aunque ya avanzan en la dirección que creen correcta, aún deben recorrer un camino largo para lograr meter sus manos en el negocio de las ganancias (revenue) por comisiones en redes de criptomonedas; validadores y stakers tradicionales siguen siendo la élite dominante en el sector de los ingresos en redes de criptoactivos.

    Las redes que siguen a Tron y Ethereum en stablecoins denominadas en dólares son Solana, con el 4,4%, y dos layer 2 (L2) de Ethereum como Arbitrum, con el 2,2% y Base, con el 1,5%. Las ledgers bancarizadas como Tempo, Canton Network o Kinexys no actúan, pues, como fuerzas dominantes en la acuñación y liquidación de monedas estables.

    Gráfico de tortas donde se describe la distribución de stablecoins en las 40 grandes redes de criptomonedas. Fondo negro.
    Ethereum alberga más flujo y cantidad de stablecoins que nadie. Fuente: Token Terminal; en Leon Waidmann, perfil de X.

    El caso de la última red mencionada es curiosa: Kinexys, de JP Morgan, está activa desde al menos 2020. Según reportes de JP Morgan que no se pueden corroborar ni auditar poque su red es cerrada, Kinexys mueve hasta 5 mil millones de dólares diariamente. Esa cifra es flujo de dinero, no cantidad de stablecoins disponibles en la red. Comparativamente, se estima que en Ethereum se mueven unos 60 mil millones de dólares diarios solo en USDC.

    Las stablecoins pertenecen a las redes redes libres y públicas

    Los datos demuestran, pues, que las stablecoins aún fluyen sobre los rieles de redes inspiradas en Bitcoin que, aunque imperfectas, logran ser más descentralizadas y no permisionadas que sus competidoras bancarias, diseñadas hoy para instituciones (y en el futuro, quién sabe si para minoristas e individuos normales, matando el ethos bitcoiner para siempre).

    Esto es significativo porque las ganancias (revenue) de participar, validar y trabajar en las redes se queman (como en Ethereum para provocar deflación en el ether y no defraudar a los holders) o se distribuyen entre individuos y pequeños grupos, como en la red Tron, que funciona como una democracia participativa.

    En otras palabras, las ganancias captadas en las redes por transferencias y servicios con stablecoins no se están distribuyendo entre los regazos de minúsculos consorcios bancarios, o entre pequeños insiders con permisos especiales para validar y correr nodos en una red, sino entre la gente, entre integrantes de la masa anónima de cualquier rincón del mundo. Este estado de cosas no es inmutable: podría cambiar en el futuro si la filosofía de no pedir permiso desaparece y da paso a los registros contables bancarios sobre «tecnología blockchain».

    El peor escenario: ¿qué pasa si las stablecoins migran a redes bancarizadas?

    Si Tempo ocupara la mayor parte de flujo de uso de stablecoins en el mundo, las ganancias en la red irían a parar a validadores selectos como Visa, Stripe, Zodia Custody (Standard Chartered) y a socios bancarios como Coastal Bank. O a «Super Validadores» de Canton, que primero deben ser aceptados a nombre de una institución por un comité de «tokenomics» y luego incentivados a usar proveedores de servicios de nodos (NaaS) como 5North, Blockdaemon o Everstake, a quienes se le delega la seguridad, tiempo de actividad y el cumplimiento normativo.

    Tanto Tempo como Canton son redes públicas, aunque permisionadas y restrictivas. Pero el peor escenario posible provendría de la naturalización de una red como Kinexys, que impulsa un modelo 100% bancario, cerrado, donde la banca captura todo el revenue directamente en un entorno en que la red, sus transacciones y actividades son inobservables y no pueden ser auditadas.

    Por supuesto, las stablecoins son instrumentos financieros que aunque útiles, son cuestionables. El que funcionen en una red abierta como Ethereum o Tron no oculta su peor lado: que pueden ser congeladas, que ordenanzas internacionales pueden facilitar actos de censura, a veces correctos y otras arbitrarios, sobre sus holders. Que funcionan como versiones on chain de monedas que, por diseño, tienden naturalmente a la depreciación porque no son bitcoin (BTC). Aún así, que funcionen en redes abierta es lo único que separa a las finanzas tradicionales de las finanzas con criptomonedas.

    Si Tron o Ethereum no fuesen la casa de USDT y USDC, oficialmente diriamos que los bancos usurparon la tecnología inspirada en Bitcoin y que las redes on-chain no son más que una extensión de las finanzas tradicionales.


    Descargo de responsabilidad: Los puntos de vista y opiniones expresadas en este artículo pertenecen a su autor y no necesariamente reflejan aquellas de CriptoNoticias. La opinión del autor es a título informativo y en ninguna circunstancia constituye una recomendación de inversión ni asesoría financiera.

  • Minero venezolano de bitcoin: ¿por qué no replicar modelo de Paraguay en el país?

    Minero venezolano de bitcoin: ¿por qué no replicar modelo de Paraguay en el país?

    El Gerente de Negocios de Luxor, Alessadro Cecere, también conocido como Sultán Bitcoin, aseguró que Paraguay se ha convertido en un ejemplo de cómo la minería de Bitcoin puede aprovechar excedentes de energía hidroeléctrica para generar ingresos, atraer inversión privada y desarrollar infraestructura tecnológica, un modelo que, a su juicio, podría replicarse en Venezuela para ayudar a reconstruir su sistema eléctrico.

    Según relató, el proyecto paraguayo contempla 400 megavatios (MW) de capacidad instalada en dos ubicaciones y alcanza un hashrate de 18,87 exahashes por segundo (EH/s), lo que lo convierte en uno de los mayores centros de minería de Bitcoin de América Latina. Esta empresa también proyecta alcanzar 35 EH/s de capacidad minera global para 2026, como destacó CriptoNoticias.

    No es la primera vez que el analista venezolano habla sobre el potencial de Paraguay. Pero más allá de la magnitud de la operación, lo que llamó la atención del analista fue la forma en que Paraguay ha logrado convertir energía excedentaria en una fuente de ingresos y desarrollo tecnológico. A su juicio, la minería de Bitcoin está actuando como una herramienta para transformar electricidad que no tenía uso inmediato en infraestructura computacional de alcance global, sin recurrir a subsidios estatales ni endeudamiento público.

    Todo es alimentado por el excedente hidroeléctrico de Itaipú, sin consumir ni un vatio de lo que le corresponde a los hogares ni a la industria paraguaya. Eso es lo que hace la minería de Bitcoin con energía varada: la convierte en infraestructura computacional de clase mundial. Sin deuda soberana. Sin subsidios. Generando dólares.

    El Sultán Bitcoin.

    Cecere, de nacionalidad venezolana, visitó el complejo de minería de Bitcoin que HIVE desarrolla en Paraguay, una infraestructura alimentada por excedentes de energía hidroeléctrica provenientes de la represa de Itaipú, y extrajo algunas conclusiones útiles para el caso de la minería en Venezuela.

    El Sultán recordó que Venezuela posee una capacidad hidroeléctrica instalada de 17,75 gigavatios (GW), aunque actualmente solo una parte de esa generación se encuentra operativa. A su juicio, la minería de Bitcoin podría actuar como una “carga flexible” capaz de absorber excedentes energéticos y transformarlos en ingresos en divisas, sin recurrir a endeudamiento público.

    La experiencia paraguaya llevó a Cecere a insistir en la necesidad de modernizar el marco legal venezolano. A su juicio, la legislación eléctrica vigente dificulta la entrada de nuevos inversionistas y limita la posibilidad de replicar modelos que ya están funcionando en otros países de la región.

    La ley vigente, promulgada en diciembre de 2010 bajo el modelo de gestión socialista, reserva al Estado de manera exclusiva todas las actividades de generación, transmisión, distribución y despacho del sistema eléctrico nacional (…) Ese marco legal no es compatible con el modelo que funcionó en Paraguay, donde operadores privados como HIVE y Penguin construyeron subestaciones propias, firmaron PPAs directamente con ANDE, y operan como carga flexible registrada en la red nacional sin participación estatal en su capital.

    Según su planteamiento, hizo referencia a las licencias estadounidenses OFAC GL48A y GL49A, que a su juicio, podrían facilitar la participación de capital privado internacional en el sector energético venezolano, permitiendo inversión en generación, transmisión y servicios asociados bajo ciertos marcos regulatorios.

    Como antecedente, Paraguay se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales destinos de la minería de Bitcoin en América Latina gracias a sus excedentes de energía hidroeléctrica. CriptoNoticias ha reportado que proyectos como el de HIVE han impulsado la expansión de centros de datos alimentados por energía renovable y, más recientemente, han comenzado a vincularse con iniciativas de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento.

    Por otro lado, el analista venezolano concluyó que el caso paraguayo demuestra la viabilidad de un modelo basado en inversión privada, acuerdos directos con empresas eléctricas y aprovechamiento de energía excedentaria para minería de Bitcoin e infraestructura de inteligencia artificial: “El modelo funciona. Está probado. Los ingenieros existen y son todos jóvenes con talento. El marco legal se está abriendo. ¿Por qué no replicar el modelo del Paraguay en nuestro país?”, planteó.

  • Canjean una rara moneda Casascius de 1 BTC que permaneció sellada desde 2012

    Canjean una rara moneda Casascius de 1 BTC que permaneció sellada desde 2012

    Una moneda física Casascius de 1 BTC, identificada como S2-COIN-1-2012, fue canjeada recientemente luego de permanecer intacta durante más de una década. El movimiento quedó registrado en la red de Bitcoin cuando la clave privada almacenada bajo el holograma de seguridad fue utilizada para transferir los fondos.

    La operación fue detectada por sistemas de monitoreo on-chain y el barrido de la dirección quedó registrado mediante la transacción: 6bcc597fcd9a51e710f089ab0112e30897c1a55d587e6c76e8adf5dad165811e, incluida en el bloque 951751 de Bitcoin el 30 de mayo de 2026.

    Captura del explorador Mempool que muestra la transacción de canje de una moneda Casascius de 1 BTC.
    La clave privada de una moneda Casascius de 1 BTC acuñada en 2012 fue utilizada para transferir los fondos a una dirección moderna. Fuente: Mempool.

    La pieza canjeada corresponde a una moneda de la Serie 2 emitida en 2012. En aquel momento, bitcoin cotizaba generalmente entre 5 y 15 dólares por unidad, muy lejos de los 73.000 dólares que representó el BTC contenido en la moneda al momento de su redención; es decir, aumentó aproximadamente 7.300 veces su valor. Esto significa que el activo almacenado multiplicó su valor miles de veces durante los cerca de 14 años que permaneció sellado.

    Los datos de la transacción muestran que el propietario movió prácticamente la totalidad del bitcoin a una dirección moderna SegWit, pagando una comisión inferior a un dólar. El movimiento confirma que el holograma fue retirado y que la clave privada, que había permanecido oculta desde la creación de la pieza, fue finalmente utilizada.

    Las monedas Casascius son consideradas reliquias de los primeros años de bitcoin. Fueron creadas por Mike Caldwell entre 2011 y 2013 como una forma de almacenar bitcoins físicamente. Cada pieza contenía una clave privada oculta bajo un holograma inviolable y estaba vinculada a una dirección pública donde se depositaban los fondos. Mientras el sello permaneciera intacto, la moneda conservaba tanto su valor numismático como el bitcoin almacenado en su interior.

    El debate entre conservar o redimir una pieza Casascius quedó reflejado en un caso ocurrido en junio de 2025. En ese momento, el coleccionista John Galt decidió retirar el sello de una barra física que almacenaba 100 BTC. Según relató posteriormente en Reddit, mantener bajo su custodia un activo cuyo valor superaba el millón de dólares se había vuelto cada vez más complicado, hasta que finalmente optó por venderlo por más de USD 10 millones.

    Su experiencia ilustra uno de los desafíos que enfrentan los primeros inversionistas de bitcoin. Aunque miles de monedas Casascius ya han sido abiertas para reclamar los fondos, a la fecha más de 7.000 monedas de 1 BTC han sido abiertas y más de 12.000 están activas, según datos del rastreador de Casascius.  Para muchos propietarios, conservar estas piezas selladas representa una apuesta a largo plazo por bitcoin, pero también implica convivir con la incertidumbre de decidir cuándo -o si alguna vez- revelar la clave privada y convertir el activo en liquidez.

  • Comisión Europea contempla impuesto comunitario a las criptomonedas

    Comisión Europea contempla impuesto comunitario a las criptomonedas

    La Comisión Europea estudia la posibilidad de crear un impuesto común sobre los criptoactivos en toda la Unión Europea (UE).

    Así se desprende de un documento interno filtrado y revelado por Politico este 29 de mayo de 2026. El escrito se conoció en la previa de las próximas discusiones sobre el presupuesto comunitario de largo plazo.

    El texto ofrece por primera vez detalles concretos sobre cómo Bruselas evalúa gravar el sector como una nueva fuente de financiación para el presupuesto europeo. Entre las opciones analizadas aparecen un impuesto sobre las transacciones con criptoactivos, algo que actualmente no se hace en ningún país de la Unión Europea, y otro impuesto sobre las ganancias de capital obtenidas por los inversionistas.

    Fragmento del documento de la Comisión Europea que filtró Politico. Fuente: Paddi Hansen -X. Traducción de CriptoNoticias.

    De acuerdo con el documento, la alternativa que más ingresos generaría sería un impuesto sobre las operaciones realizadas con criptomonedas.

    «Para un impuesto sobre transacciones con criptoactivos, la estimación para 2025 (…) generaría aproximadamente entre 3.000 y 4.000 millones de euros en ingresos anuales para el presupuesto de la UE», señala la Comisión Europea.

    La propuesta toma como referencia una tasa del 0,1% sobre el valor de cada operación y contempla a los proveedores de servicios de criptoactivos (CASP) como posibles puntos de recaudación y reporte.

    Para el caso de un impuesto sobre ganancias de capital, el potencial recaudatorio sería menor. La Comisión estima que esta alternativa podría generar entre 1.000 y 2.400 millones de euros anuales para los Estados miembros, dependiendo de las condiciones de mercado.

    Las stablecoins quedarían fuera

    Uno de los aspectos más llamativos del documento es que las stablecoins utilizadas como medio de pago quedarían excluidas de un eventual impuesto sobre transacciones.

    El documento señala que la tributación sobre ganancias de capital normalmente tampoco se aplicaría a las stablecoins, debido a su naturaleza y estabilidad de precio.

    Pese a las proyecciones de ingresos, la Comisión Europea dedica buena parte del documento a explicar los obstáculos que enfrenta una iniciativa de este tipo.

    Uno de ellos es la falta de datos fiables. «El mercado de criptomonedas sigue siendo imposible de cuantificar de manera fiable entre los distintos Estados miembros de la UE», admite el texto.

    La Comisión también reconoce «el potencial de ingresos de ambas opciones probablemente será volátil», al tiempo que advierte sobre fuertes oscilaciones tanto en los precios como en los volúmenes negociados.

    Otro desafío importante es el comportamiento de los propios usuarios. «El potencial de ingresos se vería afectado por el riesgo de desplazamiento de la actividad hacia jurisdicciones no pertenecientes a la UE», advierte la Comisión.

    El documento añade que operaciones económicamente equivalentes podrían realizarse fuera de exchanges centralizados, directamente en protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi), los cuales actualmente quedan fuera de parte de los mecanismos de reporte contemplados por MiCA y DAC8, tal como lo ha explicado CriptoNoticias.

    Asimismo, la Comisión reconoce que «los usuarios podrían verse incentivados a mantener sus criptoactivos independientemente en billeteras digitales de autocustodia, que son más difíciles de rastrear».

    Será difícil que el impuesto prospere

    La abogada especializada en regulación financiera y activos digitales, Cris Carrascosa, considera que el documento es relevante porque representa la primera evidencia concreta de cómo Bruselas está evaluando gravar el sector.

    «Es la primera vez que vemos detalles concretos sobre cómo la UE está pensando en gravar los criptoactivos», señaló.

    No obstante, recordó que todavía no existe una propuesta legislativa formal y que la iniciativa enfrenta desafíos políticos, técnicos y regulatorios importantes.

    Entre ellos mencionó la necesidad de unanimidad entre todos los Estados miembros, la creación de una base imponible armonizada para toda la Unión Europea y la posibilidad de que parte de la actividad termine migrando hacia DeFi o sistemas de autocustodia.

    Una visión similar expresó Patrick Hansen, director de estrategia y política de la empresa de stablecoin Circle para la Unión Europea. «Los desafíos políticos, legales y operativos sustantivos delineados en el documento me hacen esperar que la tributación cripto a nivel de la UE no se convierta en una prioridad de política a corto plazo», afirmó.

    Hansen también cuestionó las estimaciones de recaudación realizadas por Bruselas debido a los cambios de comportamiento que podría provocar un nuevo impuesto.

    «Cualquier impuesto cripto basado en transacciones probablemente aceleraría la migración hacia canales no gravados (por ejemplo, DeFi, autocustodia o actores fuera de la UE)», sostuvo.

    Según el especialista, una parte relevante de la actividad podría desplazarse hacia alternativas que quedarían fuera del alcance del sistema tributario europeo, reduciendo significativamente el potencial de ingresos proyectado por la Comisión.

    Todavía no existe una propuesta formal

    Por ahora, la iniciativa se encuentra en una fase muy preliminar. El documento filtrado no constituye una propuesta legislativa y cualquier avance requeriría superar importantes obstáculos políticos y jurídicos.

    Además tampoco aclara cómo se distribuiría la recaudación. Sin embargo, al tratarse de un posible «recurso propio» de la Unión Europea, el objetivo sería financiar el presupuesto comunitario. Aún no está definido si los Estados miembros actuarían únicamente como recaudadores de una contribución europea o si el nuevo esquema conviviría con los actuales impuestos nacionales sobre criptoactivos.

    Entre ellos figura la necesidad de armonizar previamente la base imponible en toda la Unión Europea y obtener la aprobación unánime de los Estados miembros, un requisito que históricamente ha dificultado la creación de nuevos impuestos a escala comunitaria.

    Por ese motivo, aunque el documento muestra que Bruselas ya analiza mecanismos concretos para gravar los criptoactivos, todavía no existe certeza de que alguna de estas alternativas llegue a convertirse en ley.

  • Circle congela contrato de plataforma de privacidad sin previo aviso

    • Rand Hindi, fundador de Zama, aclaró que no fue una sanción contra la plataforma.

    • El congelamiento afectó 12,6 millones de USDC dentro del contrato cUSDC.

    La plataforma de privacidad Zama quedó involucrada este 30 de mayo de 2026 en una disputa judicial ajena a su actividad.

    Todo ocurrió luego de que Circle congelara 12,6 millones de USDC contenidos en su contrato cUSDC por orden de un tribunal estadounidense, sin avisar de antemano a Zama.

    La medida está relacionada con una demanda colectiva presentada el 28 de mayo contra Maxim Ermilov, fundador de Overnight Finance, un protocolo de finanzas descentralizadas (DeFi).

    En el escrito, se destaca que los demandantes lo acusan de haber transferido más de 15 millones de dólares del tesoro del proyecto antes de una votación de gobernanza que buscaba liquidar y distribuir esos fondos entre los poseedores del token OVN.

    La medida terminó afectando a cUSDC, una versión confidencial de USDC, la stablecoin emitida por Circle y vinculada al dólar estadounidense. A diferencia de una moneda estable convencional, cUSDC permite ocultar públicamente los saldos y montos transferidos, aunque mantiene visibles las direcciones que participan en las operaciones.

    Según la demanda, el 11 de mayo una dirección vinculada a Ermilov transfirió aproximadamente 12,5 millones de USDC al contrato cUSDC de Zama. Posteriormente, los demandantes solicitaron medidas cautelares de emergencia para impedir que esos fondos fueran movidos mientras se desarrolla el litigio.

    El 29 de mayo, el juez federal P. Casey Pitts ordenó a Circle congelar los USDC involucrados y la compañía ejecutó la medida pocas horas después. La orden terminó afectando al contrato cUSDC de Zama en Ethereum, identificado con la dirección 0xe978F22157048E5DB8E5d07971376e86671672B2, donde se encontraban depositados los fondos objeto de la disputa.

    Debido a la arquitectura de cUSDC, el congelamiento terminó afectando a todo el fondo común y no únicamente a los activos objeto de la disputa.

    Hindi habló de un «hacker», pero el caso es una demanda civil

    Uno de los puntos que generó confusión inicial fue la explicación publicada por Rand Hindi. Es que el fundador de Zama afirmó a través de su cuenta de X que los fondos provenían de «una dirección relacionada con el hacker de Overnight Finance» y sostuvo que «más del 99% de los fondos del contrato cUSDC provenían de ese único depósito».

    Sin embargo, la documentación judicial muestra que el origen del congelamiento no es un hackeo reciente ni un exploit contra Overnight Finance, sino una demanda civil por presunta apropiación indebida de fondos del tesoro del protocolo.

    Ermilov habló con el sitio The Block y rechazó las acusaciones y sostiene que los fondos no pertenecían al tesoro comunitario, sino a cuentas controladas por el equipo y utilizadas para operar el protocolo.

    El debate sobre privacidad y censura

    La controversia va más allá de Overnight Finance. El investigador on-chain ZachXBT, quien alertó inicialmente sobre el congelamiento, señaló que el caso establece un «precedente» porque la orden judicial terminó bloqueando un contrato utilizado por múltiples usuarios y no solamente los fondos bajo disputa.

    «En general, me apena por los usuarios de Zama que ahora se han visto afectados indirectamente por este embrollo de caso civil en Estados Unidos», escribió.

    La situación reavivó un debate frecuente dentro del ecosistema: hasta qué punto una stablecoin centralizada puede afectar protocolos descentralizados cuando existe una orden judicial sobre una parte de los fondos.

    En una línea similar, el usuario de X, conocido como CyberSatoshi, advirtió que el punto más delicado no fue el bloqueo de una billetera individual, sino la inclusión en lista negra de “un contrato inteligente en vivo”. Para él, el precedente es problemático porque muestra que, si fondos señalados ingresan en una infraestructura compartida, todo el contrato puede terminar afectado. “Tus stablecoins en un router de DEX, mercados de préstamos o granjas de rendimientos nunca están seguras”, sostuvo.

    Y cerró con una crítica directa al modelo de stablecoins centralizadas dentro de DeFi: “No puedes construir finanzas sin permisos sobre un interruptor de apagado centralizado”.

    Desde Zama sostienen que el problema refleja precisamente esa tensión. «Este es un ejemplo de daños colaterales que afectan a un contrato inteligente público debido a la arquitectura centralizada del activo subyacente», indicó la compañía.

    Otro elemento relevante es que Hindi aseguró que Circle no notificó previamente a Zama sobre la congelación del contrato.

    En ese marco, Hindi anunció: «Mientras tanto, pausaremos los contratos cUSDC, cUSDT y cWETH hasta que hayamos terminado nuestra investigación, identificado todas las direcciones vinculadas a este caso y tomando la acción apropiada».

    La noticia provocó volatilidad en el token ZAMA. Como puede verse en el gráfico, el activo cayó desde la zona de 0,039 dólares hasta un mínimo cercano a 0,032 dólares después de que se conociera la congelación. Posteriormente recuperó parte de las pérdidas tras las aclaraciones públicas de Circle y de Rand Hindi, fundador de Zama, y volvió a negociarse alrededor de 0,036 dólares.

    Gráfico que muestra el precio del token zama.
    Cotización de ZAMA en las últimas 24 horas. Fuente: CoinGecko.

    Por el momento, el equipo legal de Zama trabaja con las distintas partes involucradas para aislar las direcciones afectadas y restablecer el acceso de los usuarios que no tienen relación con la disputa judicial.

    La audiencia sobre la orden de restricción temporal está prevista para el 1 de junio, fecha en la que el tribunal escuchará los argumentos de las partes involucradas antes de decidir los próximos pasos del caso.

  • CryptoQuant revela tendencia poco observada en Bitcoin: ¿Dónde están los compradores?

    • La oferta de tenedores a corto plazo se redujo en 2,2 millones de BTC desde diciembre.

    • La firma considera que continuidad del ciclo alcista dependerá de la llegada de nuevos compradores.

    Bitcoin cotizó alrededor de USD 73.500 este viernes 29 de mayo, un nivel que lo deja cerca de 10% por debajo de los máximos de USD 80.000 alcanzados a inicios de mes. Aunque el precio todavía se mantiene por encima de los USD 70.000, nuevos datos de CryptoQuant sugieren que uno de los indicadores más usados para medir fortaleza alcista podría estar reflejando, en realidad, una menor participación compradora.

    La firma advierte que el mercado luce más frágil de lo que parece en superficie. Actualmente, 15,8 millones de BTC figuran como suministro en manos de tenedores a largo plazo, pero esa cifra no necesariamente habla de convicción, sino de una rotación cada vez más lenta. CryptoQuant estima que la oferta de tenedores a corto plazo cayó en aproximadamente 2,2 millones de BTC desde diciembre; de ese total, cerca de 900.000 BTC provienen de reservas de Coinbase que superaron el umbral de 155 días para pasar a la categoría de largo plazo. En otras palabras, muchas monedas simplemente dejaron de moverse.

    Ese enfriamiento también se observa en las grandes carteras. Los saldos de ballenas, definidas como wallets con entre 1.000 y 10.000 BTC, registran en 2026 su caída interanual más acelerada, mientras que su crecimiento mensual se mantiene cerca de cero desde febrero, como indicó CriptoNoticias. En paralelo, los llamados delfines, con entre 100 y 1.000 BTC, también muestran una desaceleración notable después de haber alcanzado un máximo de 970.000 BTC en octubre de 2025, justo cuando los flujos mensuales hacia los ETF de bitcoin tocaron los 3.400 millones de dólares. El informe identifica en esta cohorte una de las señales más claras de la demanda institucional.

    Otros indicadores refuerzan la misma lectura. Glassnode señaló que la demanda al contado se debilitó, que las entradas a los ETF descendieron desde sus picos previos y que los flujos de capital siguen siendo insuficientes para sostener un avance prolongado por encima del coste base cercano a USD 78.000. Además, como vemos en el siguiente gráfico, su ratio de Ganancias/Pérdidas Realizadas se ubica en 1,56, lo que indica que los inversionistas continúan materializando más ganancias que pérdidas, pero con una intensidad moderada. El nivel permanece por debajo del rango de 2 a 5 que históricamente suele acompañar las primeras etapas de un mercado alcista sólido, lo que sugiere que el reciente repunte de Bitcoin aún carece de la convicción y del ingreso de nuevo capital necesarios para respaldar una subida sostenida.

    Gráfico del ratio de ganancias/perdidas realizadas de bitcoin los últimos 30 días
    Ratio de Ganancias/Pérdidas Realizadas de Bitcoin (30d MA). Fuente: Glassnode.

    El comportamiento del mercado de predicción va en la misma línea. Un contrato de Polymarket sobre el cierre de BTC del 30 de mayo asigna cerca de 84% de probabilidad a que el precio termine entre USD 72.000 y USD 76.000. A pesar de estas señales, CryptoQuant no plantea un escenario de caída inminente. La firma aclara que los cambios observados corresponden principalmente a transformaciones graduales en el comportamiento de los participantes del mercado. El principal mensaje del informe es que la evolución del precio, por sí sola, no basta para evaluar la salud real del ecosistema de bitcoin.

    De cara a las próximas semanas, la atención del mercado estará puesta en la capacidad de bitcoin para atraer nuevos flujos de capital. Para CryptoQuant, la continuidad del ciclo alcista dependerá en gran medida de que aparezcan compradores capaces de absorber la oferta existente y revitalizar la actividad de la red. Si la demanda logra recuperarse, los fundamentos podrían reforzar la tendencia positiva que ha caracterizado a los últimos meses. En cambio, si persiste la desaceleración observada en las ballenas, los ETF y otros grandes actores institucionales, el mercado podría entrar en una fase de consolidación más prolongada, marcada por movimientos laterales y una menor intensidad compradora. Más que anticipar un cambio de tendencia inmediato, los datos ponen sobre la mesa una advertencia: el futuro desempeño de bitcoin dependerá no solo de mantener precios elevados, sino de recuperar el flujo de nuevos participantes que históricamente ha impulsado las etapas más fuertes de los mercados alcistas.