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  • La eliminación del voto sitúa a Ortega entre los peores dictadores del mundo: “Nicaragua se está convirtiendo en la Corea del Norte de América”

    La eliminación del voto sitúa a Ortega entre los peores dictadores del mundo: “Nicaragua se está convirtiendo en la Corea del Norte de América”

    Cuando los nicaragüenses creían haberlo visto todo, Daniel Ortega decidió ir un paso más allá. El presidente, que ha gobernado el país centroamericano con puño de hierro durante 25 años, 19 de ellos de forma ininterrumpida, anunció el domingo pasado que por orden suya los ciudadanos ya no podrán acudir a las urnas para elegir a sus gobernantes. “Que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones”, sentenció el dirigente de 80 años, ante el alarido de miles de sus seguidores y colaboradores más leales.

    Ortega ya lo dominaba prácticamente todo en su país. En 2025, la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad nombrar copresidenta a su esposa, Rosario Murillo. La pareja presidencial ejerce también control absoluto sobre los tribunales, la policía y las Fuerzas Armadas. Todos los opositores que llegaron con posibilidades a las últimas elecciones presidenciales en 2021 fueron encarcelados. Las protestas sociales han sido reprimidas y las quejas de campesinos, estudiantes, sacerdotes y periodistas, silenciadas. La mayoría de quienes se han atrevido a alzar la voz han acabado muertos, en la cárcel o en el exilio. En medio de un declive permanente, la eliminación del voto era, sin embargo, una línea que el régimen no había cruzado.

    “La democracia no es para nosotros”

    Son apenas un puñado los países en los que los ciudadanos no votan. En la lista están monarquías absolutas, como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Qatar y Brunéi. Hay casos raros en microestados como el Vaticano o gobiernos fundamentalistas como el de los talibanes, que erradicaron las frágiles instituciones que había en Afganistán. Hay juntas militares que han pospuesto de forma indefinida la organización de comicios, como las de Malí, Burkina Faso y Níger.

    También hay países con sistemas de partido único que no celebran elecciones para cargos nacionales, como China o Eritrea, y otros que sí lo hacen de forma simulada y bajo el control absoluto del grupo gobernante, como Corea del Norte, Cuba, Laos y Vietnam. La Asamblea de Nicaragua anunció el martes que ya trabaja en las reformas constitucionales para cumplir con los caprichos de Ortega.

    “Estamos hablando de las dictaduras más duras”, reseña Marina Nord, investigadora del Instituto V-Dem de la Universidad de Gotemburgo (Suecia), que monitorea los sistemas políticos de 179 países. “El caso de Nicaragua no tiene precedentes, ningún otro país ha anunciado en el siglo XXI que ya no tendrá elecciones”, zanja la especialista.

    La última deriva autoritaria del régimen de Ortega y Murillo ha vuelto a disparar las críticas de quienes lo colocan entre las peores dictaduras del planeta. “Nicaragua se está convirtiendo en una especie de Corea del Norte en el hemisferio occidental”, afirma Kevin Casas Zamora, secretario general del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), con sede en Estocolmo. El especialista afirma que la supresión del voto y la prohibición de los partidos políticos de oposición supone un punto de inflexión para el país: nunca antes la pareja presidencial había concentrado tanto poder ni tampoco había evidenciado tan poca tolerancia al disenso.

    Llegar a este punto tomó tiempo. Casas Zamora afirma que Ortega ha inclinado el terreno político gradualmente a su favor desde su regreso a la presidencia en 2007, tras un primer mandato entre 1985 y 1990. Entonces, el experto veía similitudes entre el liderazgo del dirigente sandinista y el de Robert Mugabe, que llevó las riendas en Zimbabue durante 37 años consecutivos hasta su caída en 2017. “Es un exlíder guerrillero que llegó al poder a través de la lucha armada y que en un inicio consintió la emergencia de una cierta práctica democrática en Nicaragua, para después convertirse en un déspota más que elimina a la oposición, encarcela a sus adversarios y se va aislando del mundo”, explica.

    Casas Zamora identifica puntos de contacto entre el viraje del régimen nicaragüense y los discursos de otros dirigentes, que se inscriben en un proceso de deterioro democrático que se ha extendido por el mundo durante las últimas dos décadas. “Lo de Ortega es un síntoma de la siguiente fase del ataque global a la democracia, un intento por impugnar la propia institución y práctica electoral como una imposición extranjera”, apostilla. Nord agrega que es un fenómeno que ha ganado terreno en el Sur Global en la última década y que se beneficia de la desafección democrática para intentar justificar modelos más autoritarios.

    El presidente nicaragüense no ha sido el único que se ha pronunciado a favor de sepultar la vía electoral y de cerrar la puerta a la oposición “golpista” y “vendepatrias”. El capitán Ibrahim Traoré, que tomó el poder en Burkina Faso tras un golpe de Estado en 2022, ha calificado las elecciones como una “herencia imperialista”. “El pueblo tiene que olvidarse de este asunto de la democracia. La democracia no es para nosotros”, dijo el líder burkinés, que goza de una inmensa popularidad en su país, en una entrevista a la televisión estatal en abril pasado.

    En 2021, el presidente nicaragüense ganó los comicios con más del 75% de los votos, 60 puntos por encima de su más cercano competidor, entre críticas de la comunidad internacional y denuncias de fraude de la oposición. Casas Zamora asegura que ahora los autócratas se están quitando la careta. Si antes la tendencia entre los dictadores era simular elecciones, ahora ve más probable que cada vez más de ellos opten directamente por no celebrar comicios.

    La creación de una dinastía

    Gerardo Berthin, presidente de la organización Freedom House, también ve paralelismos entre Corea del Norte y Nicaragua, salvando distancias como el aislamiento extremo de Pyongyang, por la especie de dinastía que se ha instalado en el país centroamericano y la que ha controlado la dictadura norcoreana desde mediados del siglo pasado. Ocho de los hijos del matrimonio Ortega-Murillo tienen cargos y cotos de poder en el Gobierno o empresas estatales. “Es un modelo patriarcal y cleptocrático, en el que se extraen recursos públicos en beneficio de la familia que gobierna”, afirma.

    La eliminación de golpe de las elecciones y de sus rivales políticos también ha dado pie a comparaciones con regímenes de partido único, como Cuba o China. María Fernanda Arocha, jefa de investigación para Centroamérica del think tank ACLED, señala que abundan las similitudes con el caso cubano, desde el mito fundacional revolucionario que comparten ambos países hasta su perfil demográfico.

    Hay, sin embargo, algunos matices. El Frente Sandinista de Liberación Nacional, el partido de Ortega, no tiene el nivel de institucionalización ni el aparato burocrático del Partido Comunista de Cuba, apunta Arocha. Y en Nicaragua tampoco hay figuras externas a la familia en el poder ni dentro del sandinismo, donde el presidente ha llevado a cabo sendas purgas contra sus antiguos compañeros de armas, con protagonismo político propio ni arrastre social.

    Erosión de derechos

    El contexto regional también arroja algunas claves detrás de la decisión de Ortega. “Él ve un riesgo y se está anticipando a lo que sucedió en Venezuela”, señala Arocha, sobre la captura de Nicolás Maduro por fuerzas de Estados Unidos en enero pasado y el establecimiento del Gobierno tutelado de Delcy Rodríguez. La prohibición de las elecciones y el desmantelamiento de la oposición organizada pueden leerse como un “movimiento defensivo” ante las presiones de Washington para forzar una transición del poder, complementa Berthin. EE UU es, a pesar de la cargada retórica entre ambos países, el principal destino de las exportaciones nicaragüenses.

    El culto a la personalidad y los mecanismos de control sobre la población son elementos recurrentes en los análisis sobre Nicaragua. Freedom House advierte de que en las últimas dos décadas no ha habido ningún otro país en Latinoamérica en el que se hayan perdido más libertades civiles y derechos políticos, según las mediciones que realiza cada año. En el resto del mundo, el retroceso solo es superado por Malí. Y el Instituto V-Dem pone a Nicaragua en su informe de este año en el lugar 175 entre 179 territorios analizados por la calidad de sus democracias, incluso antes del anuncio del régimen de Managua.

    Las medidas anunciadas siembran de incógnitas el futuro del país. Los últimos movimientos de Ortega apuntan a una posible línea sucesoria para que su familia pueda perpetuarse en el poder, incluso después de morir. “En el caso de Corea del Norte, la muerte de los líderes ha implicado una inmediata sucesión en la familia”, comenta Berthin. “Cuando Ortega fallezca, existirá el símbolo de la copresidenta y de algunos de los hijos, que tienen también un rol importante en las decisiones que toman”. Con todo, el estado de salud del presidente se ha convertido en un tabú y el régimen no ha detallado públicamente qué pasará tras la muerte del líder.

    Nord señala que las autocracias optan por celebrar elecciones, aunque sean simuladas, para legitimarse, obtener información de su aceptación o de la oposición y para tener una rotación de las élites en sus sistemas. Pero también para definir cuestiones como la sucesión. “La ausencia de mecanismos de sucesión puede desencadenar incluso una guerra civil o derivar en un sistema que funcione como una monarquía”, explica la especialista. “En el largo plazo, ese será el principal problema del régimen de Nicaragua”.

    “Así es como muere la libertad, con un estruendoso aplauso”. La frase es del Episodio III de Star Wars y se ha hecho viral en redes sociales como una analogía del colapso de las democracias desde dentro y el auge del autoritarismo en el mundo. Más allá de la ficción, también entre vítores y proclamas, el comandante Ortega anunciaba ante la plaza de la Fe, la más grande de Centroamérica, que estaba listo para enterrar los últimos vestigios de la democracia en su país.

  • Al pan, pan y al vino, vino

    Al pan, pan y al vino, vino

    Llamar a las cosas por su nombre ayuda. Ayuda a entender el problema, si es que lo hay, y a buscar las respuestas que correspondan. Debería ser el requisito mínimo de cualquier autoridad no solo ante las tragedias, sino en el día a día. Es una costumbre que poco a poco se ha ido perdiendo. El primer reflejo institucional ante una crisis no es explicarla, es rebautizarla.

    Un descarrilamiento se convierte en “un movimiento”, un socavón en “una grieta”, una inundación en un “pequeño encharcamiento”. El hecho no cambia. La palabra, sí. Esa sustitución, lejos de ser un matiz de estilo, es una forma de administrar —o de evadir— la responsabilidad.

    Empecemos por el caso más reciente, uno de los más burdos. El 15 de julio de este año, dos unidades de un tren de carga se salieron de la vía en el tramo conocido como Línea Z del corredor transístmico, entre Nizanda y Chivela, Oaxaca. Fue un descarrilamiento. Así, sin adjetivos. Pero la presidenta Sheinbaum prefirió decir que “más que descarrilamiento, se movió, digamos, no cayeron completamente los vagones, pero sí fue un incidente”. La frase no niega el hecho, lo esquiva. Se llama pan al pan cuando un tren se sale de la vía, y eso, dígase como se diga, es un descarrilamiento.

    En esa misma Línea Z ocurrió, el 28 de diciembre de 2025, la tragedia más grave del Tren Interoceánico: dos locomotoras del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec descarrilaron en una curva cercana a Nizanda y dejaron 14 muertos y 109 heridos. Entonces la Secretaría de Marina sí dijo descarrilamiento, sin rodeos. Siete meses después, con un segundo percance en el mismo corredor, la palabra desapareció del vocabulario oficial. No es coincidencia. Decir “descarrilamiento” por segunda vez en el mismo tramo obliga a preguntar qué se corrigió después del primero. La respuesta, a juzgar por los hechos, es que no mucho.

    Con los cortes eléctricos de junio pasado, reportados en al menos 22 estados, se repitió la fórmula. Cuestionada por la prensa, la presidenta explicó que no eran “apagones” —dijo que un apagón “significa falta de capacidad de generación” y eso no fue lo que había sucedido. Lo que sí pasó, en contraste, fueron “interrupciones en el servicio” por fallas en la distribución de la energía eléctrica. Puede que la distinción técnica sea correcta: generación y distribución no son lo mismo. Pero para quien se quedó sin luz, la diferencia es irrelevante. Un apagón es un apagón, corresponda donde corresponda en la línea de operación de CFE.

    En la Ciudad de México, el ejercicio fue casi idéntico. Días después de que una pipa de gas explotara en Iztapalapa y dejara 32 muertos, se detectó una grieta de 138 metros en el Puente La Concordia, a metros del lugar de la explosión. “No es socavón, es una grieta”, aclaró la jefa de gobierno, atribuyéndolo a hundimientos históricos y a la lluvia. La precisión geotécnica entre socavón y grieta puede que exista en algún manual. Lo que no existe es una explicación de por qué el suelo cedió justo donde días antes había estallado una pipa.

    Las inundaciones de Poza Rica, Veracruz, en octubre de 2025 —29 muertos, al menos 18 desaparecidos— son una variante menos deliberada, pero igual de reveladora. Horas antes de que la tormenta desatara la tragedia, la entonces gobernadora Rocío Nahle dijo que el río Cazones “se desbordó ligeramente”. Ahí no hubo intención de ocultar nada consumado: el tiempo se encargó de exhibir la frase. “Ligeramente” resultó ser, veintinueve muertos después, la palabra equivocada.

    La práctica no nació con este gobierno. En marzo de 2023, tras el incendio en la estación migratoria de Ciudad Juárez que mató a 40 personas, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador atribuyó el origen del fuego a una protesta de los propios migrantes ante su posible deportación —una declaración leída, con razón, como revictimización pura. Un año después, en marzo de 2024, el director del Tren Maya, Óscar Lozano Águila, se empeñó en que el descarrilamiento de un vagón en Tixkokob no era descarrilamiento, sino “un percance de vía”, porque solo un boogie se había salido del carril. Y en abril de ese mismo año, ante el agua contaminada de Benito Juárez, el entonces jefe de gobierno Martí Batres habló de “la problemática del agua” sin decir nunca, con precisión, qué aceite era ni en qué concentración.

    Lo que une todos estos casos, más allá del sexenio o el color del partido, es una misma convicción de fondo: que administrar una crisis empieza por administrar la palabra con que se le nombra. No es un problema de forma, es un problema de fondo. Un gobierno que gasta su primer esfuerzo comunicativo en evitar decir descarrilamiento, apagón, socavón o inundación está, en los hechos, posponiendo el momento de explicar por qué ocurrió. Ese aplazamiento cuesta: si en el corredor transístmico hubo un segundo incidente en la misma línea siete meses después del primero, algo indica que ahí se corrigió más el discurso que la vía.

    Llamar a las cosas por su nombre no debería ser un lujo estilístico ni una cuestión de exquisitez lingüistica. Es la condición mínima para exigir cuentas. Cuando una autoridad elige qué palabra no va a decir, está eligiendo también qué pregunta no quiere responder. Un país que se acostumbra a leer “eventos” donde hubo descarrilamientos, “problemáticas” donde hubo contaminación y “pequeños encharcamientos” donde hubo francas inundaciones, termina perdiendo algo más grave que el vocabulario: pierde el hábito de exigir que lo que se nombra mal, alguna vez, se corrija de verdad. Al pan, pan y al vino, vino. Y así quizás podremos empezar a resolver los problemas que aquejan al país.

  • Detenido en Chile el último  prófugo por el asesinato del cantautor Víctor Jara, el exmilitar Nelson Haase Mazzei

    Detenido en Chile el último prófugo por el asesinato del cantautor Víctor Jara, el exmilitar Nelson Haase Mazzei

    Las autoridades chilenas detuvieron este sábado al excoronel del ejército Nelson Haase Mazzei, el último condenado que permanecía prófugo por el secuestro y asesinato del cantautor Víctor Jara tras el golpe de Estado de 1973. Haase Mazzei fue condenado a un total de 25 años y dos días de cárcel por el crimen de Jara y también por el secuestro, tortura y homicidio del entonces director general de Prisiones, Littré Quiroga Carvajal, informó el Poder Judicial.

    La ministra en visita (jueza) para las causas de derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza, ha ordenado este sábado el ingreso inmediato a la prisión de Nelson Haase Mazzei, que en 2023 fue uno de los siete exmilitares condenados por los asesinatos de Jara y Quiroga, ocurridos tres días después del golpe de Estado contra Salvador Allende, el 16 de septiembre de 1973.

    Haase, de 80 años, no se presentó a cumplir la pena dictada por la Corte Suprema (15 años de cárcel por homicidio calificado y 10 años por secuestro calificado). Prófugo de la justicia desde entonces, fue encontrado finalmente por la Policía de Investigaciones (PDI) en una parcela de Puyehue, en la región de Los Lagos, en el sur de Chile, según la información de la prensa local.

    Era el único de los siete que no estaba cumpliendo la condena por uno de los casos de mayor simbolismo de violaciones a los derechos humanos en la dictadura de Augusto Pinochet (uno de ellos, Hernán Chacón, se suicidó antes de ser detenido). Haase Mazzei, como el resto, alcanzó un alto rango en el Ejército durante el régimen. En la fecha de los asesinatos era teniente, aunque siempre negó “toda intervención en los hechos de la presente investigación”, según el fallo de la Corte de Apelaciones de 2021, que fue ratificado por la Suprema dos años después.

    La justicia chilena consideró acreditado que “participó en calidad de autor de los delitos” y determinó “un despliegue directo del acusado tanto en el encierro de las víctimas como en su posterior muerte y, esta actividad corresponde precisamente a la de autor”. Hay testigos, entre ellos oficiales del ejército, que lo sitúan en el interior del Estadio Chile, donde se cometieron los crímenes contra Jara y Quiroga. Su superior jerárquico manifestó que desconocía las actividades desarrolladas por Haase a partir del 11 de septiembre de 1973.

    Otros dos condenados, Raúl Jofré González y Edwin Dimter Bianchi, lo situaron en el Estadio Chile los días de los hechos, al igual que conscriptos. En su calidad de teniente, dice el fallo confirmado por la Corte Suprema en 2023, formó parte de la estructura de mando interna, portando armamento capaz de inferir los traumas y heridas del tipo de proyectil que ocasionó la muerte de Víctor Jara Martínez y de Littré Quiroga Carvajal. Además, hay testimonios de excompañeros suyos en el interior de la DINA, la policía secreta de Pinochet, que señalan que Haase supuestamente se jactó de haber tenido participación en la ejecución de Víctor Jara, todo lo cual permite asignarle la calidad de autor de los delitos de homicidios calificados, contra el cantautor y Quiroga.

    Haase Mazzei llegó a ser, además, un hombre de confianza del coronel Manuel Contreras, jefe de la DINA, responsable de los más brutales crímenes de la primera parte de la dictadura.

    De los más de 5.000 detenidos que fueron llevados al Estadio Chile en Santiago ―hoy Estadio Víctor Jara― tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, hubo dos, Víctor Jara (entonces de 40 años) y el abogado Littré Quiroga Carvajal (33), director general del Servicio de Prisiones del Gobierno de Allende, que pasaron juntos sus últimas horas de vida. Agónicos, aislados de los demás prisioneros en un camarín, al menos durante tres días sufrieron patadas, además de golpes de puños y de culatas de armas, según constan las decenas de testimonios del expediente judicial que revisó la Corte Suprema.

    De acuerdo con la justicia, en el Estadio Chile ambos fueron identificados por los militares como “prisioneros de cierta connotación pública”. En el caso de Víctor Jara, “las agresiones tuvieron como principal aliciente la actividad artística, cultural y política, estrechamente vinculada al recién derrocado Gobierno”, dicen los expedientes. A Littré Quiroga sus captores le imputaron el “hecho supuesto”, que nunca se probó, “de haber sido responsable de la prisión y maltrato que habría sufrido el general de ejército Roberto Viaux”. En 1969, durante el Gobierno del democristiano Eduardo Frei Montalva (1964-1970), Viaux encabezó un intento de sublevación militar, en un acuartelamiento en el Regimiento Tacna que se conoce como el Tacnazo.

    “A estas víctimas las fueron matando a pausa, día a día. Al final, los balazos fueron simplemente un adorno, porque iban camino a la muerte”, dijo en su último alegato el abogado Nelson Caucoto, quien representó a ambas familias hace más de 20 años. Se refería a la forma en que los asesinaron: el cantautor tenía 56 fracturas óseas y 44 balas en su cuerpo, mientras Quiroga 47 fracturas y 23 balazos.

  • Brasil niega visa a funcionarios de Estados Unidos

    Brasil niega visa a funcionarios de Estados Unidos

    Brasil negó el viernes las visas a dos funcionarios de Estados Unidos que pretendían reunirse con autoridades electorales a menos de tres meses de las presidenciales por “riesgo de instrumentalización política”, dijo este sábado (25.07.2026) una fuente diplomática brasileña a la AFP.

    La negativa suma un nuevo capítulo a las tensiones entre los gobiernos de Donald Trump y su par brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien buscará su reelección en octubre contra Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro (2019-2022), preso por golpismo.

    Estados Unidos pidió el 20 de julio las visas para los dos funcionarios, que viajarían en misión para tratar cuestiones de “libertad de expresión relacionadas a las elecciones” con autoridades electorales, según la fuente brasileña.

    Pero “llamó la atención” que el permiso se pidiera casi en simultáneo a un encuentro privado el martes entre Flávio Bolsonaro y diplomáticos extranjeros, en el que el candidato derechista cuestionó la fiabilidad del sistema brasileño de votación electrónica.

    Lo hizo con argumentos similares a los que en 2023 llevaron a la inhabilitación política de su padre, más tarde también condenado por un intento de golpe de Estado.

    Ante ese escenario, el consulado brasileño negó las visas a los funcionarios estadounidenses, explicó la fuente.

    Un vocero del Departamento de Estado dijo a la AFP que los dos funcionarios querían visitar Brasilia entre el 27 y 30 de julio “para discutir integridad electoral, libertad religiosa y libertad de expresión” con “funcionarios gubernamentales, líderes religiosos y miembros de la sociedad civil”.

    “Meterse en las elecciones brasileñas”

    “Cualquier insinuación de una ‘maniobra’ para socavar las elecciones de una nación democrática es una mentira sin fundamentos” ya que sería una “visita de rutina”, agregó.

    Sin aludir directamente al episodio, Lula advirtió este sábado en un acto en Sao Paulo que “quien quiera venir de afuera a meterse en las elecciones brasileñas, ya le voy avisando: se va a llevar muchos golpes”.

    El gobierno de Trump impuso este mes dos rondas de aranceles comerciales a productos brasileños, que se sumaron a otras sanciones contra la potencia sudamericana implementadas por Washington desde el año pasado.

    Lula acusa a Flávio Bolsonaro de ser un “traidor a la patria” que habría alentado el tarifazo estadounidense, algo que él niega.

    Aliado de Jair Bolsonaro durante su presidencia, Trump ha apoyado a candidatos de derecha en elecciones recientes de otros países latinoamericanos como Argentina, Colombia y Honduras.

    mg (afp, Correio Braziliense)

  • ¿Por qué el chile en nogada ya no debe llevar acitrón? La biznaga está en peligro

    El chile en nogada ya no debería llevar acitrón porque ese dulce se obtiene de la pulpa de la biznaga, una cactácea cuya extracción destruye el ejemplar y compromete poblaciones que tardan décadas en recuperarse. La decisión no responde a una moda culinaria: combina conservación y técnica gastronómica.

    Durante años, el acitrón aportó al picadillo destellos de dulzor, textura firme y capacidad para absorber almíbar. Su presencia ayudaba a enlazar la acidez de la manzana, la pera y el durazno con las especias, la carne y la untuosidad de la nogada. Era un ingrediente, pero nunca el centro de la receta.

    El problema comienza antes de llegar a la cazuela. Para elaborarlo se corta la biznaga y se aprovecha su tejido interior. A diferencia de una fruta recolectada cada temporada, la planta no vuelve a producir: muere. Algunas biznagas requieren hasta cuatro décadas para alcanzar un tamaño aprovechable; los ejemplares pueden acumular más de un siglo de crecimiento.

    Protección con ley

    La llamada “veda del acitrón” es una forma simplificada de explicar el tema. Jurídicamente, lo protegido es la biznaga. Echinocactus platyacanthus, conocida como biznaga dulce, tonel o burra, aparece en la NOM-059-SEMARNAT-2010, modificada en 2019, dentro de la categoría de amenazada. Esto significa que enfrenta riesgos capaces de llevarla a desaparecer si continúan deteriorándose su hábitat o sus poblaciones.

    La Ley General de Vida Silvestre establece que el aprovechamiento extractivo de ejemplares, partes o derivados requiere autorización previa de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. También exige demostrar que la extracción no supera la renovación natural de la población y que no causa efectos negativos permanentes. Para las especies en riesgo, la ley da prioridad a la restauración, repoblamiento, reintroducción e investigación científica.

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  • Telefónica revela este miércoles los resultados hasta junio con Venezuela como único activo en Hispanoamérica

    Telefónica revela este miércoles los resultados hasta junio con Venezuela como único activo en Hispanoamérica

    Madrid, 25 jul (EFE).- Telefónica encara este miércoles la presentación de sus resultados del primer semestre de 2026, un periodo marcado por las desinversiones en Hispanoamérica, donde Venezuela permanece como su último activo, y por la atención del mercado a los próximos movimientos corporativos de la compañía.

    La operadora llega a esta cita después de cerrar el primer trimestre con unas pérdidas de 411 millones de euros respecto a 2025, debido principalmente al impacto contable derivado de las ventas de sus negocios en Colombia, Chile y México.

    No obstante, el efecto extraordinario de estas desinversiones fue inferior al registrado un año antes, cuando las salidas de Argentina y Perú tuvieron un mayor impacto sobre las cuentas del grupo.

    Sin contar el efecto extraordinario de las operaciones en Hispanoamérica, que ascendió a 807 millones de euros, Telefónica habría obtenido un beneficio neto de 386 millones entre enero y marzo, un 21,5 % inferior al del mismo periodo del ejercicio anterior.

    La facturación creció un 0,4 %, hasta los 8.127 millones de euros, aunque habría descendido un 0,8 % a tipos de cambio constantes.

    El miércoles, las comparaciones con ejercicios anteriores deberán hacerse “con cierta cautela”, ya que el operador ha modificado “considerablemente su perímetro tras las ventas realizadas en Hispanoamérica”, ha señalado a EFE el analista de iBroker Antonio Castelo.

    Considera que el mercado prestará más atención al crecimiento orgánico y a la evolución de los mercados estratégicos que a la variación puramente contable de los ingresos, según el analista.

    España, Alemania y Brasil: sus mercados estratégicos

    La primera prueba será España, donde Telefónica está mostrando una buena resistencia, aunque afronta una elevada presión competitiva. Digi continúa creciendo con una política comercial agresiva, mientras que Vodafone España ha empezado a mejorar sus ingresos, ha apuntado.

    Alemania seguirá siendo el principal punto débil del grupo por la migración de clientes mayoristas, que ya provocó una caída de los ingresos durante los tres primeros meses del año.

    Brasil, por su parte, debería continuar como el principal motor de crecimiento, aunque la evolución del tipo de cambio constituye uno de los principales riesgos para sus resultados, según Castelo.

    Caja, deuda y venta de activos

    El mercado también estará pendiente de la generación de caja, de la evolución de la deuda y del proceso de simplificación de activos, en un contexto en el que ha comenzado el proceso para vender Telxius, valorada en torno a 1.200 millones de euros.

    Estas operaciones pueden contribuir a reducir el endeudamiento, aunque también plantean, según Castelo, una cuestión: “¿Qué fuentes de crecimiento quedarán finalmente dentro del grupo una vez completada la reordenación?”.

    La deuda financiera neta se situó al cierre de marzo en 25.342 millones de euros, un 6,3 % menos, gracias principalmente a las desinversiones realizadas en Colombia y Chile, que aportaron alrededor de 2.300 millones de euros.

    El semestre coincide también con los primeros pasos de la nueva estrategia anunciada a finales del año pasado, con la que Telefónica aspira a situarse entre las mejores operadoras del mundo en 2035.

    Además, la compañía busca reforzar su presencia en los negocios de defensa y seguridad, mientras continúa analizando posibles operaciones corporativas.

    Durante el semestre, Telefónica abonó el segundo tramo del dividendo correspondiente al ejercicio 2025, el último año para el que mantiene una retribución de 0,30 euros por acción.

    Belén Molleda

    (c) Agencia EFE

  • Autoridades detienen a El Comandante Levy, objetivo prioritario por extorsión en México

    Autoridades detienen a El Comandante Levy, objetivo prioritario por extorsión en México

    Ciudad de México, 25 jul (EFE).- Autoridades mexicanas informaron este sábado de la detención de Levi Arguijo Morales, alias El Comandante Levy, objetivo prioritario de la Fiscalía General del estado de Veracruz (este), acusado de homicidio doloso de dos personas e investigado por su presunta participación en delitos de extorsión.

    Fuentes oficiales aseguraron a EFE que Arguijo Morales fue capturado en Zapopan, en el estado de Jalisco (oeste de México), por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) a nivel federal y de la Ciudad de México en coordinación con la fiscalía de Veracruz y autoridades de Jalisco.

    “La Fiscalía General del Estado de Veracruz ofrecía una recompensa de 350.000 pesos (unos 20.000 dólares) por información que condujera a su localización y captura”, precisó la fuente.

    Asimismo detalló que El Comandante Levy es señalado por su probable participación en el homicidio de dos personas, ocurrido en enero de 2023 en el municipio de Atoyac, Veracruz.

    En un comunicado, la SSPC indicó que fueron labores de inteligencia, investigación y colaboración interinstitucional las que derivaron en la ubicación del sujeto en la colonia Loma Chica, en el municipio de Zapopan.

    “Al corroborar su identidad, cumplimentaron la orden de aprehensión en su contra por el delito de homicidio doloso calificado”, anotó el texto.

    El 6 de julio de 2025, el Gobierno de México implementó la Estrategia Nacional contra la Extorsión, por lo que hasta el 31 de mayo de este año se ha detenido a 1.468 extorsionadores, quienes ejecutan uno de los grandes problemas de inseguridad en el país.

    (c) Agencia EFE

  • Brasil niega visa a funcionarios de EU que pretendían reunirse con autoridades electorales

    Brasil niega visa a funcionarios de EU que pretendían reunirse con autoridades electorales

    Brasil negó el viernes las visas a dos funcionarios de Estados Unidos que pretendían reunirse con autoridades electorales a menos de tres meses de las presidenciales por “riesgo de instrumentalización política”, dijo este sábado una fuente diplomática brasileña a la AFP.

    La negativa suma un nuevo capítulo a las tensiones entre los gobiernos de Donald Trump y su par brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien buscará su reelección en octubre contra Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro (2019-2022), preso por golpismo.

    Estados Unidos pidió el 20 de julio las visas para los dos funcionarios, que viajarían en misión para tratar cuestiones de “libertad de expresión relacionadas a las elecciones” con autoridades electorales, según la fuente brasileña.

    Pero “llamó la atención” que el permiso se pidiera casi en simultáneo a un encuentro privado el martes entre Flávio Bolsonaro y diplomáticos extranjeros, en el que el candidato derechista cuestionó la fiabilidad del sistema brasileño de votación electrónica.

    Lo hizo con argumentos similares a los que en 2023 llevaron a la inhabilitación política de su padre, más tarde también condenado por un intento de golpe de Estado.

    Ante ese escenario, el consulado brasileño negó las visas a los funcionarios estadounidenses, explicó la fuente.

    Consultadas por la AFP, las autoridades estadounidenses no han reaccionado de inmediato.

    El gobierno de Trump impuso este mes dos rondas de aranceles comerciales a productos brasileños, que se sumaron a otras sanciones contra la potencia sudamericana implementadas por Washington desde el año pasado.

    Lula acusa a Flávio Bolsonaro de ser un “traidor a la patria” que habría alentado el tarifazo estadounidense, algo que él niega.

    Aliado de Jair Bolsonaro durante su presidencia, Trump ha apoyado a candidatos de derecha en elecciones recientes de otros países latinoamericanos como Argentina, Colombia y Honduras.

  • EEUU celebra la salida de Venezuela de la CPI y pide a otros países abandonar el tribunal

    EEUU celebra la salida de Venezuela de la CPI y pide a otros países abandonar el tribunal

    Washington, 25 jul (EFE).- El Gobierno de Estados Unidos celebró este sábado la decisión de Venezuela de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI) y aprovechó el anuncio para intensificar su campaña contra el tribunal, al que volvió a calificar de “corrupto”, “sin valor” y carente de legitimidad.

    En un comunicado, el Departamento de Estado dio la bienvenida a la decisión anunciada por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y aseguró que el nuevo Gobierno venezolano se suma a los esfuerzos encabezados por Washington para “desmantelar” la Corte.

    “La CPI ha estado ‘investigando’ a Nicolás Maduro desde 2018 sin ningún resultado”, afirmó el Departamento de Estado, que acusó al tribunal de destinar recursos a investigar y acusar a ciudadanos de países con sistemas judiciales “competentes e independientes” que nunca aceptaron su jurisdicción.

    Según Washington, esa actuación constituye una muestra de “extralimitación”, “sesgo político” y “aplicación selectiva de la justicia”. El Gobierno estadounidense sostuvo además que la Corte “no es creíble, independiente ni legítima”.

    La Administración del presidente Donald Trump destacó que Maduro, detenido en Estados Unidos, enfrenta ahora la justicia estadounidense por los delitos que presuntamente cometió y concluyó el comunicado con un llamamiento para que todos los Estados parte abandonen el Estatuto de Roma, tratado fundacional de la CPI.

    La reacción estadounidense llegó un día después de que el Gobierno venezolano anunciara su decisión “firme e irrevocable” de denunciar el Estatuto de Roma e iniciar el proceso de retirada de la Corte.

    El canciller venezolano, Félix Plasencia, sostuvo que la CPI ha concentrado de forma “desproporcionada” sus investigaciones en países africanos y latinoamericanos y acusó al tribunal de actuar con un sesgo que responde a intereses ajenos a la justicia. Según explicó, por instrucciones de Rodríguez, la decisión ya fue comunicada al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.

    La presidenta encargada también acusó a la Corte de haber acumulado un historial de actuaciones dirigidas contra los países del llamado “sur global” y defendió que Venezuela apuesta por una justicia internacional basada en el respeto de la soberanía y el derecho internacional.

    Por su parte, la CPI lamentó la decisión venezolana y recordó que la retirada no tendrá efecto inmediato. El tribunal señaló que, conforme al Estatuto de Roma, Venezuela seguirá siendo Estado parte durante un año desde la notificación formal y deberá continuar cooperando con las investigaciones y procedimientos ya iniciados.

    La investigación sobre presuntos crímenes de lesa humanidad en Venezuela permanece abierta desde 2018, tras una remisión presentada por varios Estados, y se centra en hechos ocurridos desde 2017. Aunque el entonces Gobierno de Nicolás Maduro trató de frenar el proceso alegando que la justicia venezolana investigaba esos delitos, la Corte autorizó en 2023 la reanudación de las pesquisas.

    La posición estadounidense respecto a la CPI ha sido históricamente tensa. Estados Unidos nunca ratificó el Estatuto de Roma y mantiene que el tribunal carece de jurisdicción sobre ciudadanos estadounidenses.

    Durante su primer mandato, Trump impuso sanciones contra funcionarios de la Corte por investigar posibles crímenes de guerra cometidos por fuerzas estadounidenses en Afganistán. Aunque esas medidas fueron levantadas posteriormente por el presidente Joe Biden, Washington siguió rechazando cualquier intento de la CPI de ejercer jurisdicción sobre ciudadanos de países que no forman parte del tribunal.

    En su segundo mandato, Trump ha retomado una postura de confrontación con la Corte, especialmente tras las actuaciones relacionadas con Israel, y ha insistido en que la institución actúa con motivaciones políticas y excede el mandato para el que fue creada.

    (c) Agencia EFE

  • Juan Orlando Hernández regresa a Honduras para enfrentar la justicia y ponerla a prueba

    Juan Orlando Hernández regresa a Honduras para enfrentar la justicia y ponerla a prueba

    Tegucigalpa, 25 jul (EFE).- El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, indultado por Estados Unidos de una condena a 45 años de cárcel por narcotráfico y comercio ilegal de armas, regresará este domingo a Honduras de manera voluntaria para responder a los cargos de fraude y lavado de dinero ante la justicia hondureña, y ponerla a prueba, como ha alertado el ente anticorrupción.

    Hernández, de 57 años, es un político que en su momento logró movilizar a buena parte de los hondureños, ante los que se mostró como un líder de carácter fuerte, y que generó polémica por varias medidas durante sus mandatos, incluida su cuestionada reelección en 2017.

    Estas son las claves para entender su regreso:

    – El primer expresidente hondureño extraditado

    Hernández gobernó Honduras durante dos períodos consecutivos (2014-2022). En abril de 2022, apenas tres meses después de traspasar el poder, se convirtió en el primer expresidente del país extraditado a Estados Unidos.

    En 2024, una corte federal de Nueva York lo condenó a 45 años de prisión por tres cargos relacionados con el tráfico de armas y la conspiración para ingresar cientos de toneladas de cocaína a territorio estadounidense, e incluso haber recibido dinero del capo mexicano Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.

    – El indulto presidencial de Trump

    El panorama legal de Hernández dio un vuelco radical en 2025, cuando el exjefe de Estado recuperó el 1 de diciembre de ese año su libertad, tras recibir un indulto del presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó que la Administración del expresidente Joe Biden (2021-2025) le había “tendido una trampa” al hondureño.

    Trump anunció el perdón presidencial el 28 de noviembre, en vísperas de las elecciones generales en Honduras ganadas por el conservador Nasry ‘Tito’ Asfura, del Partido Nacional, con quien Hernández tiene afinidad.

    Tras la medida ejecutiva, el juez federal Kevin Castel formalizó la anulación de la sentencia y el cierre definitivo del expediente.

    – Un retorno voluntario tras la suspensión de su orden de captura

    El regreso de Hernández se concretará después de que un juez hondureño suspendiera de forma provisional la orden de captura internacional y la alerta roja de Interpol que pesaban en su contra.

    La determinación judicial atendió una solicitud formulada por la defensa del exmandatario para someterse a la justicia de manera voluntaria, lo que le garantiza ingresar al país sin ser detenido inmediatamente a su arribo.

    – Procesos pendientes en Honduras

    El exgobernante deberá enfrentar en Honduras un proceso por presunto fraude y lavado de activos relacionado con el supuesto desvío de fondos públicos utilizados para financiar su campaña electoral en 2013, dentro de una trama en la que también figuran el expresidente Porfirio Lobo (2010-2014), exdiputados y empresarios.

    Un juez competente fijó para el próximo 3 de agosto la audiencia inicial de declaración de imputación, en la que Hernández conocerá formalmente los cargos y su representación legal solicitará que se le permita afrontar el proceso penal bajo medidas sustitutivas a la prisión preventiva.

    “Todos los demás involucrados en ese proceso se presentaron voluntariamente. La mayoría de ellos ya fueron liberados de sus cargos y están en libertad, y los demás siguen un proceso común y corriente”, declaró Hernández, sobre la acusación, en una entrevista con EFE, en Miami (EE.UU.).

    – Prueba de fuego para el sistema de justicia

    El retorno del exmandatario reaviva el debate sobre la independencia del Poder Judicial hondureño.

    Mientras su círculo cercano y militantes afines consideran su regreso como una oportunidad para demostrar su inocencia, diversas voces de la oposición y de organizaciones anticorrupción expresan su temor ante eventuales privilegios procesales.

    La directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, cree que el desafío no es el retorno de Hernández, sino demostrar que la justicia actúa sin privilegios.

    “El problema nunca ha sido su regreso. El problema siempre ha sido la facilidad con la que el poder encuentra protegerlo”, afirmó la funcionaria, al señalar que su caso será una prueba para las instituciones hondureñas.

    En la misma línea, la excandidata presidencial del izquierdista Libertad y Refundación (Libre) Rixi Moncada ha exigido que las instituciones apliquen la ley con objetividad y sin concesiones. EFE

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