Author: rb809rb

  • Zelenski ultima el envío a Trump de un nuevo plan de paz sin cesión de territorios

    Zelenski ultima el envío a Trump de un nuevo plan de paz sin cesión de territorios

    Volodímir Zelenski mantuvo este martes en Roma una jornada diplomática decisiva con un propósito claro: apuntalar con sus aliados europeos un plan alternativo de paz que contrarreste la propuesta impulsada por Estados Unidos y que Kiev considera insuficiente en dos puntos esenciales: las garantías de seguridad y el futuro de los territorios ocupados por Rusia.

    Su escala en Roma –con visita al Papa León XIV en Castel Gandolfo y un encuentro de hora y media con Giorgia Meloni en Palazzo Chigi– se inscribió en una amplia gira por Londres, París, Berlín y Bruselas para cerrar, con los principales socios europeos, una versión revisada del plan estadounidense.

    Fuentes diplomáticas europeas, citadas por diversos medios, coinciden en que esta iniciativa «alternativa» que propugna Zelenski no nace en oposición frontal a Washington, sino para corregir aspectos que muchos gobiernos consideran demasiado abiertos o poco realistas.

    El objetivo ucraniano es que el eventual plan que se discuta con Estados Unidos no obligue a Kiev a aceptar un alto el fuego congelado en la línea actual del frente ni reduzca a meras promesas los compromisos de seguridad a largo plazo.

    La propuesta ucraniana se basará en tres pilares: garantías internacionales verificables, un proceso escalonado de desescalada militar y mecanismos de supervisión que eviten nuevas agresiones rusas

    Según esas mismas fuentes, Zelenski quiere poner sobre la mesa una arquitectura diplomática basada en tres pilares: garantías internacionales verificables, un proceso escalonado de desescalada militar y mecanismos de supervisión que eviten nuevas agresiones rusas, todos ellos con una participación reforzada de la Unión Europea.

    Con ese telón de fondo, Meloni recibió al presidente ucraniano en un momento sensible para su propia coalición, dividida en las últimas semanas por la continuidad del apoyo militar a Kiev. La primera ministra ha mantenido una línea firme desde el inicio de la invasión, pero el líder de la Liga, Matteo Salvini –que en el pasado se ha mostrado cercano a Trump y ha mantenido posiciones más comprensivas y de simpatía con el Kremlin– ha planteado dudas sobre el envío de nuevos paquetes de ayuda en 2026. Para Zelenski, era crucial asegurarse de que Italia seguiría en el núcleo del apoyo europeo al nuevo marco negociador.

    «Un coloquio excelente»

    Tras la reunión, el presidente ucraniano publicó un mensaje en X con un tono inequívocamente positivo: «Hemos tenido un coloquio excelente y muy profundo sobre todos los aspectos de la situación diplomática. Apreciamos el papel activo de Italia en generar ideas concretas y definir medidas para acercar la paz».

    Añadió que ambos equipos están coordinando «los esfuerzos diplomáticos» y subrayó la importancia del «continuo apoyo» italiano. Zelenski agradeció asimismo el paquete de asistencia energética y equipamiento anunciado por Roma, que calificó como esencial para «las familias ucranianas».

    La jornada romana estuvo marcada también por la necesidad del liderazgo ucraniano de responder a una polémica inesperada. Minutos antes de dirigirse a Palazzo Chigi, Zelenski comentó la acusación lanzada por Donald Trump en una entrevista con ‘Politico’, según la cual Kiev estaría «usando la guerra para no convocar elecciones». El presidente ucraniano replicó, en un breve intercambio con ‘La Repubblica’: «Yo estoy listo siempre».

    Zelenski expresó su confianza en Meloni: «Me fío de ella, nos ayudará»

    Una fórmula que presentó como prueba de que su país no rehúye el proceso democrático, pese al conflicto. Zelenski expresó también su confianza en Giorgia Meloni: «Me fío de ella, nos ayudará». Con ello, el líder ucraniano quiso despejar las dudas que suscita el difícil equilibrio que mantiene la primera ministra, que ha cultivado una relación política fluida con Trump y, al mismo tiempo, es una firme defensora de Ucrania.

    El presidente ucraniano inició la jornada en Castel Gandolfo, donde se reunió con el Papa León XIV. Según comunicó el Vaticano, el Pontífice «reiteró la necesidad de continuar el diálogo» y expresó su deseo de que «las iniciativas diplomáticas en curso puedan conducir a una paz justa y duradera».

    Ambos abordaron también la situación de los prisioneros de guerra y el regreso de los niños ucranianos deportados, dos asuntos en los que la Santa Sede mantiene canales abiertos desde hace meses. Zelenski agradeció en redes «la ayuda humanitaria continua y la disposición a ampliar las misiones humanitarias» y volvió a invitar al Papa a visitar Kiev, un gesto que consideró «una poderosa señal de apoyo a nuestro pueblo». Como obsequio, el presidente entregó al Papa un belén pintado sobre madera, al que León XIV correspondió con un cordial «Pase una Feliz Navidad», recibido con una sonrisa por Zelenski.

    António Costa: «La Unión Europea no dejará sola a Ucrania como otros hicieron en Afganistán»

    La visita a Roma del presidente ucraniano estuvo también acompañada por la voz del presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien, desde Dublín, quiso enviar un mensaje inequívoco de respaldo político: la Unión Europea, dijo, «no dejará sola a Ucrania como otros hicieron en Afganistán». Reafirmó además que cualquier solución diplomática debe desembocar en «una paz justa y duradera que garantice la futura seguridad de Ucrania y de Europa».

    Sobre la cuestión territorial, fue categórico: «Solo Ucrania puede tomar decisiones en tanto que Estado soberano, y debemos respetarlo». Y añadió una máxima que hoy circula entre los más firmes aliados de Kiev: «Nada sobre Ucrania sin Ucrania y nada sobre Europa sin Europa».

    En definitiva, con la vista puesta en la inminente versión revisada del plan de paz, la escala romana de Zelenski refleja el esfuerzo europeo por presentarse unido ante un escenario diplomático incierto y ante un Donald Trump cuya posición sigue siendo difícil de prever.

  • Marzio G. Mian: «Rusia necesita la tecnología y las empresas de Estados Unidos en el Ártico»

    Marzio G. Mian: «Rusia necesita la tecnología y las empresas de Estados Unidos en el Ártico»

    El Ártico se deshiela. Si bien esto no es una novedad, los grandes actores geopolíticos han encontrado en este océano helado un «nuevo, nuevo mundo» cargado de recursos naturales. «Tras la elección de Trump, se comprendió que lo que está realmente en juego no es tanto la resolución del conflicto en Ucrania como el reparto del Ártico, su capital energético, minero, marítimo y geográfico», señala el periodista italiano Marzio G. Mian en su nuevo libro, ‘Guerra blanca’ (Ned Ediciones).

    A caballo entre el ‘permafrost’ del Ártico y su casa de Milán, atiende a ABC en un periodo entre viajes. Mian viste una sobrecamisa verde atado a un chaleco marrón. Bajo un estilo desenfadado y eléctrico, su inglés con dejes italianos narra sus múltiples aventuras en lo más al norte del globo y anticipa el futuro de esta región polar.

    —¿Qué concepto utiliza, cambio climático o crisis climática?

    —Cambio climático. Es demasiado simple pensar que se trate de un cambio impulsado totalmente por el ser humano, especialmente si viajas al Ártico y hablas con la gente de allí, incluso con los científicos… Hay muchísimos enfoques. Ha habido prisa por difundir y amplificar el titular más impactante sobre el deshielo y ahora estamos retrocediendo en ese sentido. Soy pesimista en lo que respecta a la situación humana. La naturaleza se adapta y sigue adelante. Algo dramático está ocurriendo y la humanidad se está aprovechando de ello, como siempre. No soy negacionista, pero prefiero ser más cauteloso.

    —Para los negacionistas, ¿ha notado el cambio climático?

    —Tengo testimonios de la gente de cómo han presenciado estos cambios en sus vidas en los últimos años. Hice tres viajes al archipiélago de Svalbard y fue impresionante la rapidez con que se produjo el deshielo.

    En la misma línea, en la bahía de Baffin, que es una franja de mar que divide el noreste de Canadá del noroeste de Groenlandia, está lo que científicamente se llama polinia –Polynya– un oasis en el desierto blanco, que permitió a los inuit sobrevivir allí incluso durante los siglos en los que era casi imposible. Ahora el ‘puente’ de hielo que impide que los icebergs se desplomen se está volviendo más frágil e impredecible. Allí todo cambia debido a las corrientes, y lo interesante de esta parte del Ártico es que existe un cambio climático, una crisis climática o una crisis ambiental desde cualquier perspectiva, lo que dificulta que los pueblos indígenas locales cacen y se alimenten, ya que el hielo no es fiable.

    Imagen principal - En la primera foto, el hielo flota cerca de un barco frente a la isla Sermitsiaq cerca de Nuuk, Groenlandia. En la segunda, el rompehielos nuclear ruso Taimyr en el cabo Kamenny, al norte del país euroasiático. La portada del libro 'Guerra blanca' de Mian en la tercera imagen.
    Imagen secundaria 1 - En la primera foto, el hielo flota cerca de un barco frente a la isla Sermitsiaq cerca de Nuuk, Groenlandia. En la segunda, el rompehielos nuclear ruso Taimyr en el cabo Kamenny, al norte del país euroasiático. La portada del libro 'Guerra blanca' de Mian en la tercera imagen.
    Imagen secundaria 2 - En la primera foto, el hielo flota cerca de un barco frente a la isla Sermitsiaq cerca de Nuuk, Groenlandia. En la segunda, el rompehielos nuclear ruso Taimyr en el cabo Kamenny, al norte del país euroasiático. La portada del libro 'Guerra blanca' de Mian en la tercera imagen.
    En la primera foto, el hielo flota cerca de un barco frente a la isla Sermitsiaq cerca de Nuuk, Groenlandia. En la segunda, el rompehielos nuclear ruso Taimyr en el cabo Kamenny, al norte del país euroasiático. La portada del libro ‘Guerra blanca’ de Mian en la tercera imagen.
    REUTERS, AFP y NED Ediciones

    Entonces surge una crisis geopolítica donde aparecen países de la OTAN: Canadá y Estados Unidos; que tienen interés en dominar Groenlandia y el Ártico norteamericano. Luego está Dinamarca a través de Groenlandia. Ahora, los canadienses se apresuran a ejercer su soberanía en su Ártico, que representa el 40% del país. Están desarrollando infraestructuras para explotar los enormes recursos de la zona. Se está produciendo una clara nueva colonización del Ártico.

    —Dicho esto, ¿acaso la guerra de Ucrania no es más que una cortina de humo para Rusia en el Ártico?

    —No estoy de acuerdo con la forma en que se expresa en Europa, sobre todo porque conozco Rusia, ya que he realizado muchísimos viajes al Ártico –ruso–. Mantengo mi postura de que la guerra está estancada en Ucrania. Rusia nunca tiene éxito en las invasiones ni en las guerras de agresión. De hecho, históricamente ha tenido muy pocas y todas desastrosas, aunque era la Unión Soviética.

    El Ártico, el ‘cajero automático’ de Putin, es el epicentro del PIB, de las exportaciones. Es la gasolinera, lo que convierte a Rusia en un petroestado, aunque cada vez depende menos del este. Rusia sigue siendo una superpotencia agrícola: es el principal exportador de cereales. Están diversificando su economía actual, incluso en el contexto de la economía de guerra.

    «Si la soberanía rusa en el Ártico se ve amenazada, están preparados para todo, es donde tienen el armamento sofisticado»

    No obstante, no hay Rusia sin el Ártico y no hay Ártico sin Rusia. Rusia ha estado allí desde siempre y es una potencia allí desde el siglo XIX. Posee el 53% de las costas árticas, unos 24.000 kilómetros. Es allí donde todavía mantienen la mayor presencia militar y el armamento más sofisticado. Si la soberanía rusa del Ártico se ve amenazada, está preparada para todo. Pero una cosa es la guerra y otra muy distinta la provocación. La provocación forma parte de la política rusa. Son los mejores en esto, sobre todo teniendo en cuenta que cuentan con un antiguo agente de la KGB. En los últimos tres años, Rusia y China han realizado maniobras navales conjuntas, incluso con aviones bombarderos en el estrecho de Bering… Es lo que asusta a Estados Unidos, porque conoce Rusia, tiene una larga experiencia durante la Guerra Fría, pero lo que China tiene en mente es más complicado.

    Incluso en las conversaciones entre Putin y Trump en Riad y Alaska, giraron en torno al Ártico. Rusia necesita que los estadounidenses regresen al Ártico ruso –porque se retiraron tras las sanciones– con sus empresas, tecnología y capacidad para la explotación, perforación y actividades sísmicas. A cambio, Putin dio luz verde al proyecto de Trump en Groenlandia. Por su parte, el objetivo de Trump es intentar romper la asociación chino-rusa, esa especie de alianza.

    —¿Qué beneficios obtienen EE.UU., Canadá, Rusia y China del deshielo del Ártico?

    —En primer lugar, aproximadamente el 30% de todos los recursos sin explotar se encuentran en el Ártico. Además, en un mundo superpoblado, en un planeta cada vez más desertificado, con superpotencias ávidas de recursos, surge un nuevo nuevo mundo. Lo comparo con el descubrimiento de América. Porque tienes toda una nueva región llena de recursos, cada vez más habitable. Aunque existen inconvenientes como el permafrost o la infraestructura.

    90%
    del monopolio del tráfico marítimo mundial está en manos de China

    Las nuevas rutas navales que se abren a causa del deshielo son una oportunidad dada la inestabilidad del canal de Suez o de Panamá

    También se abren nuevas rutas navales. China tiene más o menos el 90% del monopolio del tráfico marítimo mundial y esta oportunidad es histórica, especialmente si se considera la inestabilidad del canal de Suez o el de Panamá. De todas formas, aunque el deshielo fuera más o menos estable, la tecnología ya está avanzando con nuevos buques de carga con capacidad para romper el hielo.

    Es una gran oportunidad, pero los países de la OTAN mantienen disputas: el paso del Noroeste es una ruta nacional para Canadá y una ruta internacional para EE.UU. Para Washington es crucial contar con ese paso para evitar Panamá y conectar el Atlántico con el Pacífico.

    Rutas marítimas en el Polo Norte

    Rutas marítimas en el Polo Norte

    —Dadas estas oportunidades económicas, ¿EE.UU., Rusia, China y Canadá, como mencionaba, tal vez estén permitiendo o acelerando voluntariamente este cambio climático?

    —Lo ambientalista está pasado de moda ahora, porque hemos entrado en una nueva era bárbara, donde no hay derecho internacional, no queda orden mundial. Resurge el concepto de imperio a través de las áreas de influencia. El medio ambiente ha quedado fuera de la agenda y no es una prioridad.

    La UE no deja de hablar del medio ambiente, de cómo lo que pertenece al Ártico debe quedarse allí. Aunque la UE es fuerte en investigación científica ya es demasiado tarde. Está fuera de la agenda global, la UE está fuera de juego. En cambio, Noruega, Finlandia y Suecia son países árticos acostumbrados a ese entorno, acostumbrados a explotarlo.

    De hecho, Noruega es un emirato del norte. Es un petroestado con hipocresía. El 100% de sus coches son eléctricos, pero siguen perforando en el mar de Barents, explotando petróleo y gas. Estas son las contradicciones de nuestro tiempo.

    Respecto a las sanciones, algunos materiales en Rusia, como el níquel y el cobalto, necesarios para las baterías, no están sujetos a sanciones. De alguna manera [estos países], se están aprovechando, presionando o empeorando las cosas.

    25%
    de las tierras raras se encuentran en Groenlandia

    Los magnates Jeff Bezos y Bill Gates han obtenido nuevas licencias para la explotación minera

    En EE.UU., Jeff Bezos y Bill Gates acaban de obtener nuevas licencias para la explotación minera de tierras raras porque el 25% de ellas se encuentran en Groenlandia. ¿Y quién sabe lo que pasa en Rusia? No se sabe qué pasaría en caso de derrame. ¿Quién ayudaría a Rusia a limpiar el Ártico? Con estas infraestructuras y los oleoductos, puede ser devastador, pero a nadie le importa ya.

    —¿Veremos la ruta marítima transpolar en un futuro próximo?

    —El Ártico se está calentando tres o cuatro veces más rápido. A partir de ahí, la ruta transpolar –una senda cruzaría el Ártico por el centro– es lo que buscan los chinos porque quieren emanciparse de la soberanía rusa sobre la ruta del mar del Norte. Se trata de una ruta gratuita que haría que los viajes sean casi dos tercios más cortos. No sé si lo veremos, pero estoy seguro de que habrá un enorme crecimiento del tráfico.

    —¿Estas operaciones de Putin se basan simplemente en un proyecto expansionista o son solo un legado que quiere dejar a Rusia?

    —Es realista porque, por un lado, los rusos son tradicionalmente ambiciosos en cuanto al territorio. Además, ante el aumento de los experimentos nucleares por parte de Rusia, al igual que EE.UU., todos estos se realizan en el Ártico, es crucial para ellos.

    Asimismo, el mayor temor histórico de los rusos es que el país pueda colapsar. Tienen una palabra, «Smuta», que significa «época de inestabilidad». Este es el momento en que Rusia se enfrenta a la posibilidad de un período similar. Utilizada en otras revoluciones, Putin la mencionó durante la crisis con el grupo Wagner y Progozhin, y los rusos comprendieron su significado. Tienen esa paranoia de que el país colapse. Porque alberga muchísimas naciones y religiones; es un imperio.

    Por otro lado, la maldición del Imperio ruso era no tener acceso al mar. Todos los grandes imperios de la historia tenían mar: España, Estados Unidos, el Imperio otomano, China… Ahora Rusia tiene un mar especial, no es cálido pero sí estratégico, porque se puede llegar muy rápido al Pacífico y al Atlántico. También les permite que sus misiles tengan un alcance para llegar a Chicago o donde sea.

  • Merz reafirma sus lazos con Israel, pero rebaja el nivel de su alianza

    Merz reafirma sus lazos con Israel, pero rebaja el nivel de su alianza

    El canciller alemán, Friedrich Merz, visita Israel, según él mismo ha dicho allí, «como amigo». Pero sus declaraciones marcan un punto de inflexión, tras las acciones israelíes en la franja de Gaza, que han llevado a su gobierno a «un cierto dilema».

    Merz sigue reconociendo la responsabilidad especial de Alemania hacia Israel y ha dejado constancia de ella en su visita al Museo del Holocausto de Yad Vashem, pasando junto a una foto de los cadáveres amontonados de más de 2.000 judíos en un campo de concentración en Estonia.

    «Me inclino ante los seis millones de hombres, mujeres y niños de toda Europa que fueron asesinados por alemanes por el hecho de ser judíos», ha escrito en el libro de visitas, «mantendremos viva la memoria del terrible crimen de la Shoá, que los alemanes cometieron contra el pueblo judío».

    Sin embargo, hay detalles que revelan que Alemania está cambiando su postura hacia Tel Aviv, empezando por el hecho de que la visita inaugural del canciller se produce tras siete meses en el cargo y siguiendo por la ausencia de ciertos latiguillos estandarizados que venían dando cuenta del compromiso en materia de defensa. En los discursos pronunciados por Merz en Israel ha desaparecido la expresión «cuestión de Estado para Alemania», que definía hasta ahora el punto de vista de Berlín sobre la seguridad israelí. «Esto forma parte de la esencia inmutable de nuestras relaciones, para siempre», ha admitido, pero sin definir ese principio como una «cuestión de Estado».

    Todos los cancilleres alemanes desde Konrad Adenauer han tenido que encontrar su manera de lidiar con la responsabilidad alemana, la realidad de la región y el Gobierno israelí.

    Como líder de la oposición, Merz criticó a la «coalición semáforo» de Olaf Scholz por sus exportaciones de armas vacilantes y luego, como canciller, intensificó las críticas a las acciones de Israel en la franja de Gaza. En agosto restringió parcialmente las licencias para la exportación de armas alemanas a ese país y no aflojó hasta firmado el acuerdo de paz.

    Ahora, ha faltado a otra de las tradiciones de este tipo de visitas, al evitar invitar a visitar Alemania a su homólogo israelí, Benjamin Netanyahu, sobre el que pesa una orden de detención del Tribunal Penal Internacional de La Haya.

    Netanyahu responde a Merz

    Netanyahu, por su parte, ha sacado pecho y ha presumido ante Merz de que «Israel, el Estado judío, está trabajando para la defensa de Alemania 80 años después del Holocausto». Se refería al despliegue, la semana pasada, del sistema israelí de defensa antimisiles Arrow 3 en Alemania.

    También ha asegurado que «muy pronto pasaremos a la segunda fase» del plan de paz de Trump, que prevé el desarme de Hamás y la desmilitarización de Gaza, junto con el despliegue de una fuerza internacional en el territorio palestino y la retirada del Ejército israelí, dejando ver su jactancia por la relación privilegiada con EE.UU., que deja a Alemania y la UE en un muy segundo plano.

    La coreografía de la visita de Merz por sí sola muestra el aumento de la distancia entre los dos países. Antes de su partida, Merz habló por teléfono con el presidente palestino, Mahmud Abás, y le pidió que hiciera reformas claras a la Autoridad Palestina, pero también le prometió un «papel constructivo» en un orden de posguerra.

    Así mismo hizo una breve parada en Jordania para hablar con el Rey Abdalá II y exigió desde allí, con vistas a Cisjordania, que no se realicen pasos de anexión para «mantener abierto el camino hacia la creación del Estado palestino». «No crearemos un Estado en nuestra puerta comprometido con nuestra destrucción», le ha respondido con claridad Netanyahu durante la rueda de prensa conjunta.

  • El Grupo de Puebla se despuebla

    El Grupo de Puebla se despuebla

    La segunda encarnación de la internacional de izquierda latinoamericana –el Grupo de Puebla, que vino a tomar el testigo del Foro de Sao Paulo cuando este perdió impulso– ha quedado seriamente tocada con las elecciones celebradas a lo largo de 2025 en la región.

    A comienzos de año, el correísmo fue nuevamente aplacado en Ecuador; luego en Bolivia y Honduras las respectivas versiones bolivarianas sufrieron el derrumbe; por su parte, en Argentina, Milei zarandeó al kirchnerismo en su medio mandato, mientras que las encuestas apuntan a una eventual derrota de la candidata comunista en Chile el próximo domingo.

    En el principio fue el Foro de Sao Paulo. Fracasado el intento de la izquierda latinoamericana de tomar el poder por las armas mediante guerrillas, en una suerte de «internacional» alentada por Fidel Castro (la revolución solo triunfó en 1959 en Cuba y en 1979 en Nicaragua, al comienzo y casi al final de más de dos décadas especialmente convulsas), con la llegada de la democracia la izquierda se coordinó para alcanzar el poder mediante las urnas. El anfitrión fue el brasileño Lula da Silva y su Partido de los Trabajadores, que comenzaron a aglutinar a fuerzas afines, articulando ayuda mutua y concertando hojas de ruta.

    Las victorias de Chávez en Venezuela y de los Kirchner en Argentina dieron un impulso a esa hermandad, extendida con Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, Ortega en Nicaragua, Lionel Fernández en República Dominicana, Zelaya en Honduras y el FMLN en El Salvador. Las maletas de dólares del chavismo, en medio de la bonanza económica regional del periodo 2003-2013, viajaron en muchas direcciones, y el liderazgo trasnacional de Lula quedó establecido, especialmente en Suramérica, con iniciativas como la organización Unasur.

    Pero el colapso de Venezuela gestionado por Maduro, la llegada de Macri a la Casa Rosada en 2015 y, definitivamente, el inicio del mandato de Bolsonaro en enero de 2019 dejaron al Foro de Sao Paulo sin fuelle. La misma Unasur implosionó y no ha podido ser reconstituida como entidad regional.

    Con Lula en la cárcel por corrupción, el liderazgo de la izquierda latinoamericana fue tomado por el mexicano López Obrador, quien en julio de 2019 lanzó el Grupo de Puebla, de la mano sobre todo de Alberto Fernández, quien había vencido a Macri e intentaba destacarse frente a su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

    Esta reencarnación del frente de izquierdas en la región se articuló no propiamente a partir de partidos políticos como el Foro de Sao Paulo, el cual sigue existiendo, sino a partir de individualidades, en una lista a la que se han sumado también políticos de España, dando a la organización un neto carácter iberoamericano. La radicalización del PSOE con Zapatero y Sánchez y el protagonismo de Podemos han nutrido la agenda y el debate del Grupo de Puebla.

    LATINOAMÉRICA

    La segunda ola de gobiernos de izquierda recuperó algo del terreno perdido, pero ya no fue tan generalizada

    No obstante, sea o no verdad el dicho de que segundas partes nunca fueron buenas, lo cierto es que el impacto electoral de esta reedición ha sido menor: la segunda ola de gobiernos de izquierda recuperó algo del terreno perdido, pero ya no fue tan generalizada, y ahora puede darse por completamente cerrado lo que se ha considerado el «ciclo bolivariano».

    Lógicamente, formulaciones de izquierda pueden ganar en futuras elecciones, en realidad muchas veces más marcadas por el voto de protesta contra el oficialismo que por el voto propiamente ideológico, pero fórmulas como la de Bukele en El Salvador, difícil de encuadrar en el espectro político, más allá de su populismo, o el triunfo de los planteamientos libertarios de Milei y quizás de la derecha-derecha de Kast sugieren que políticamente la región ha entrado en otro estadio.

  • Trump impulsa el giro a la derecha en América Latina en plena crisis de seguridad y recesión

    Trump impulsa el giro a la derecha en América Latina en plena crisis de seguridad y recesión

    La semana pasada, Honduras estrenó en Centroamérica una dinámica que ya empuja al resto de América Latina: la izquierda se hunde y Donald Trump no es tan impopular fuera de sus fronteras como muchos suponían. En un país acostumbrado a elecciones ya tensas, el respaldo explícito del presidente estadounidense al candidato de derecha Nasry Asfura alteró el guion previsto y disparó su apoyo en las urnas, donde remontó de forma totalmente inesperada.

    El recuento sigue siendo agónico, con márgenes estrechos y acusaciones cruzadas entre él y Salvador Nasralla, pero el dato de fondo no cambia: la derecha, en la que compiten ambos, ha devorado al oficialismo y ha dejado a la izquierda gobernante ante un derrumbe catastrófico, pues no llega al 20% del voto.

    El viraje hondureño encaja en una tendencia continental que se acelera y que gana peso por la presencia directa de Estados Unidos con Trump. En Argentina, las elecciones parciales del mes anterior ofrecieron otro indicio del avance conservador en la región. Javier Milei, que llegó al poder con un plan de choque y admiración por Trump, venía de una derrota en la provincia de Buenos Aires que muchos interpretaron como el inicio de su fin. Sin embargo, la intervención de Estados Unidos cambió el escenario. Trump ató su respaldo financiero a la continuidad de las reformas y amplió la asistencia en pleno asedio económico.

    Lejos de castigar a Milei, los votantes respaldaron ese rumbo. En las legislativas, sus socios superaron el 40% del voto nacional y ampliaron su presencia en ambas cámaras. Incluso en plena recesión y con un ajuste severo, una parte mayoritaria del electorado optó por mantener un proyecto ultraliberal y alineado con Trump antes que devolver el poder a un peronismo al que muchos responsabilizan de la miseria extendida.

    La Casa Blanca había ligado a esa elección un paquete de apoyo financiero de hasta 40.000 millones en canje de moneda, condicionado a una victoria de los mileístas, que finalmente llegó. Trump llegó incluso a ofrecerle en broma misiles Tomahawk para usarlos contra los peronistas, un gesto que ilustró hasta dónde ha llegado la sintonía entre Washington y Buenos Aires.

    Durante la última década, América Latina había quedado bajo el control casi total de gobiernos de izquierda que prometían redistribución, un estado fuerte e intervencionista y distancia con Washington. Desde México hasta Argentina, aquella ola de izquierda se presentó como un proyecto capaz de redefinir la región tras el auge del neoliberalismo. Pero aquello no resistió la erosión simultánea de inseguridad ciudadana, recesión y migración masiva.

    Hoy el péndulo se mueve en la dirección contraria. Un bloque diverso de candidatos conservadores, liberales como Milei y autoritarios como Nayib Bukele en El Salvador, avanza en sociedades que, según expresan en las urnas, quieren cambio.

    El chavismo robó las elecciones en Venezuela

    Si Nicolás Maduro no hubiera manipulado las elecciones de 2024, los ganadores habrían sido los candidatos de Vente Venezuela, el partido de María Corina Machado. La dirigente, Premio Nobel de la Paz y admiradora declarada de Trump, encabezaba una oposición conservadora que amenazaba con poner fin a un régimen sostenido durante años por el eje chavista, alineado con Cuba y protector de movimientos afines en la región, incluida la formación de la aun presidenta hondureña, Xiomara Castro.

    El líder estadounidense ofrece a los candidatos afines respaldo económico y militar, y alianzas duras basadas en mano duro e incorrección política

    La figura de Trump, lejos de erosionar sus posibilidades, se ha convertido en un activo para muchos de ellos. El líder estadounidense ofrece respaldo económico, apoyo militar y alianzas basadas en mano dura e incorrección política que conecta con ciudadanos cansados de la inseguridad y del estancamiento económico.

    El resultado es un continente que abandona la hegemonía de la izquierda y abre paso a una derecha que, con unos matices distintos, comparte promesas de ley y orden, disciplina fiscal y una relación más estrecha con la primera potencia.

    Chile: Kast, favorito frente la comunista Jara

    En Chile, el giro es especialmente revelador por ocurrir en uno de los países que durante años representó el laboratorio de la izquierda continental. Cuatro años después de la llegada de Gabriel Boric al palacio de La Moneda, el país se ha desplazado con fuerza hacia la derecha. En la primera vuelta de las presidenciales el mes pasado, cerca del 70% del electorado apoyó a candidatos conservadores, y el derechista José Antonio Kast, que celebra abiertamente la victoria de Trump en 2024, parte como favorito para imponerse en la segunda vuelta del 14 de diciembre frente a una comunista, Jeannette Jara.

    Ken Roberts, profesor de Política especializado en América Latina en la Universidad de Cornell, resume así este cambio en Chile: «Una victoria de Kast reforzaría el reciente auge de fuerzas de derecha y ultraderecha en América Latina, respaldadas de forma decidida por la administración Trump en Estados Unidos. Pero también prolongaría un patrón más largo de voto volátil contra los oficialismos en las turbulentas aguas democráticas de la región. Ese patrón sugiere que cualquier giro a la derecha en Chile y en los países vecinos probablemente se enfrentará a fuertes resistencias y a fragilidades de fondo en un contexto marcado por la polarización y por instituciones severamente debilitadas».

    Lucha contra las bandas criminales

    En buena parte del continente, la inseguridad y el crimen organizado se han convertido en el principal motor del voto. El auge de bandas de delincuentes como el Tren de Aragua, las extorsiones y los homicidios han desbordado a gobiernos que prometieron reformas sociales pero no lograron frenar la violencia.

    Desde Chile hasta Honduras, la sensación de descontrol ha empujado a los electores hacia candidaturas que ofrecen restablecer el orden y una mayor austeridad. Además la inmigración venezolana, convertida en fenómeno estructural, ha añadido presión en países que no estaban preparados para absorberla y que ahora ven con buenos ojos el cierre de fronteras.

    El ‘modelo Bukele’ gana fuerza

    El modelo de Bukele en El Salvador se ha transformado en una referencia regional. Su combinación de megaprisiones, detenciones masivas y poderes reforzados se observa con atención en Perú, Ecuador y en la oposición de Colombia, donde los candidatos conservadores lo presentan como prueba de que es posible recuperar las calles y ganar en seguridad a costa de limitar libertades individuales. Ese discurso encuentra terreno fértil en sociedades que ya no creen en promesas graduales.

    La prueba es Bolivia, donde el vuelco fue profundo. Tras casi dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo, los votantes optaron en octubre por Rodrigo Paz, un conservador que promete de desmontar los controles estatales que habían ahogado al sector energético. La caída del precio del gas, la falta de divisas y la incapacidad del Gobierno saliente para poner en marcha la industrialización del litio precipitaron el desgaste.

    El triunfo de Paz abrió un canal directo con Washington y con los organismos multilaterales, que ven en Bolivia un actor estratégico por sus enormes reservas de litio y por la necesidad de estabilizar la economía antes de que derive en una crisis mayor que desestabilice en continente.

    La clave está en cuánto pueden aguantar estas medidas. A Bukele le van bien en términos de popularidad, pero en Ecuador, Daniel Noboa atraviesa un escenario más complicado. Llegó como un candidato joven que prometía eficacia y orden, pero su relación con el electorado se ha deteriorado con rapidez. La consulta en la que buscó habilitar bases militares estadounidenses en territorio ecuatoriano fue un punto de quiebre: los votantes rechazaron la propuesta de forma contundente y le enviaron un mensaje claro sobre los límites de alinearse con Trump. A ello se suma el repunte de extorsiones, asesinatos y secuestros, que ha puesto a prueba su promesa de recuperar la seguridad.

  • «¿De verdad vamos a parar nosotros a los rusos?»: miles de jóvenes alemanes protestan contra la nueva mili

    «¿De verdad vamos a parar nosotros a los rusos?»: miles de jóvenes alemanes protestan contra la nueva mili

    Decenas de miles de jóvenes alemanes protestaron este viernes en las capitales de los Bundesländer contra el nuevo servicio militar, más perplejos que enfadados. «¿Pero es que alguien piensa de verdad que si vienen los rusos los vamos a parar nosotros?», preguntaba megáfono en mano Gustav, alumno de 16 años con una camiseta de Los Vengadores de Marvel.

    La ley para establecer una mili voluntaria y abrir la puerta a una obligatoria se había aprobado unas horas antes en el Bundestag, casi como un trámite irrelevante, dado que la coalición de conservadores y socialdemócratas había cerrado previamente el acuerdo. Durante los seis meses que ha durado la negociación entre los socios de gobierno, apenas se han escuchado en Alemania voces en contra.

    El número de reclutas voluntarios ha crecido un 16%, de hecho, a través de los proyectos piloto de alistamiento. Y una cultura de servicio social ha comenzado a surgir entre los jóvenes, que apoyan mayoritariamente un año de servicio civil en las encuestas. Pero la cosa es empuñar las armas. «Si hubiera nacido sólo un mes más tarde me habría tocado también», respiraba aliviado Laurent, que asistía a la manifestación «en solidaridad con mis compañeros de clase, la mayoría afectados».

    La nueva ley establece que los barones nacidos a partir de enero de 2008 y siguientes serán alistados obligatoriamente. Recibirán un cuestionario sobre motivación y aptitud, cuya cumplimentación será obligatoria, al igual que el posterior examen médico. De ahí, los voluntarios pasarán a un periodo de instrucción mínimo de seis meses.

    En el momento en el que la afluencia de voluntarios no sea suficiente para cubrir las necesidades alemanas de defensa, pasará a ser obligatorio el reclutamiento a través de una resolución parlamentaria y por sorteo.

    El Bundesrat debe todavía aprobar el proyecto, pero es muy previsible que la ley entre en vigor a partir de enero de 2026. Su objetivo es aumentar el número de soldados activos de los actuales 183.000 a 255.000 y más tarde hasta los 270.000, cifra que se espera alcanzar en 2035. Además, se añadirán 200.000 reservistas.

    Los seis meses entrañarán instrucción, tareas de seguridad nacional y guardias, quedando después destinados los reclutas a reforzar las reservas. Algunos de ellos, los más aptos o necesarios por sus cualidades, pasarán sin embargo a formar parte de las tropas activas, que estarán listas para el combate y deben ser entrenadas durante más tiempo.

    El Ministerio de Defensa deberá presentar al Parlamento el número de voluntarios cada seis meses a partir de 2027 y, sobre ese dato, se establecerá la necesidad semestralmente de pasar al modo obligatorio.

    Las mujeres quedan fuera

    Las mujeres quedan fuera debido a que, en el momento de la redacción de la Ley Fundamental alemana, en 1949, el deber de defensa fue redactado en género masculino y sería ahora necesaria una reforma constitucional para abrir el servicio obligatorio femenino.

    Ellas, en todo caso, pueden responder de forma voluntaria al formulario e igualmente de forma voluntaria presentarse al examen médico y cumplir con el servicio militar. Con el fin de atraer al mayor número posible de personas al servicio voluntario, se planifican incentivos como un salario mensual de alrededor de 2.600 euros brutos y una subvención para la formación y obtención del carné de conducir, que en Alemania tiene un precio promedio de 3.000 euros.

    Se dispondrán también servicios sociales voluntarios para jóvenes que no deseen empuñar armas, a modo de objeción de conciencia.

    El Ejército alemán comienza así a acompañar el intenso proceso de rearme con la dotación de personal que la Bundeswehr requiere para operar el armamento. Esta misma semana ha entrado en funcionamiento el sistema antimisiles Arrow 3, convirtiendo así al país en el primero fuera de Israel en desplegar esta tecnología.

    Se trata de un hito estratégico dentro del rearme alemán y transforma el mapa europeo de la defensa, adoptando un ejército nacional la tarea de interceptación por impacto de misiles balísticos en el espacio, algo de lo que hasta ahora se venían encargando las tropas americanas en las bases alemanas.

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    No a la mili
    Miles de jóvenes se echaron a las calles para protestar contra la recuperación del servicio militar
    Reuters

    Cada batería del sistema Arrow 3 requiere unos 200 efectivos de la Bundeswehr para su operación completa, entre personal técnico, operadores de radar, equipos de lanzamiento y logística, y las fuerzas armadas alemanas apenas son capaces de cubrir las plazas de ingenieros y especialistas en análisis de riesgo.

    «La libertad de expresión, la libertad de manifestación, la libertad de religión y el Estado no se protegen a sí mismos. Es algo que debe ser hecho por personas dispuestas a defenderlos, y no por quienes se quedan detrás de la valla del jardín esperando a que otros lo hagan», defendió su proyecto ante el pleno del Bundestag el ministro de Defensa, Boris Pistorius, que respondía así por adelantado las principales críticas de los manifestantes.

    Entre los jóvenes que protestaban en la plaza de la República, la explanada frente al parlamento de Berlín, muchos alegaban su condición de musulmanes para negarse a empuñar las armas.

    «Como ciudadano, al menos deberías considerarlo», corrige en declaraciones a ABC Ali Mete, portavoz del Consejo de Coordinación Musulmán, aunque añade que «si finalmente decides personalmente a favor o en contra depende de la conciencia de cada individuo».

    «Desde un punto de vista islámico-teológico, el compromiso con el Estado en el que se vive es religiosamente imperativo», según Mete, que insistía en que «los musulmanes están obligados a asumir la responsabilidad de la sociedad, lo que también incluye servir en armas si es para proteger y mantener la paz».

    «Este pasís, esta democracia, se lo merece… Nuestra Bundeswehr también protege a quienes no quieren aprobarla»

    Boris Pistorius

    Ministro de Defensa alemán

    «Este país, esta democracia, se lo merece… Les recuerdo que nuestra Bundeswehr también protege a quienes no quieren aprobarla», alegó además Pistorius.

    El presidente de la Comisión de Defensa, el cristianodemócrata Thomas Röwekamp, insistió en que la decisión sobre la reactivación del servicio militar obligatorio se tomará en el verano de 2027 si no hay suficientes voluntarios reclutados en ese momento.

    Röwekamp describió la ley sobre un nuevo servicio militar como un «compromiso político de dos puntos de vista políticos muy diferentes» y que «la mayoría de los alemanes acepta».

    El proyecto está abriendo, sin embargo, una brecha generacional. Si bien las encuestas coinciden en que los alemanes de más de 50 años apoyan mayoritariamente la nueva ley como medida de seguridad nacional, también muestran que más del 60% de los menores de 25 años se oponen.

  • Merz sobrevive ‘in extremis’ a la reforma de las pensiones tras dar un ultimátum a las juventudes de su partido

    Merz sobrevive ‘in extremis’ a la reforma de las pensiones tras dar un ultimátum a las juventudes de su partido

    Minutos antes de la votación, no era todavía seguro que Friedrich Merz contase con el apoyo suficiente de su propio partido para la votación en el Bundestag de la reforma de las pensiones, pilar fundamental de su «otoño de las reformas».

    El proyecto eleva las pensiones inmediatas, pero carga la factura a las siguientes generaciones y había levantado en armas tanto a las juventudes de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Junge Union, como a los diputados más jóvenes de la CDU. Dado que la mayoría de la gran coalición de conservadores y socialdemócratas es ajustada, si los 18 diputados más jóvenes de la CDU votaban en contra del paquete de pensiones, Merz no sacaría adelante la ley. En las últimas horas de incertidumbre, el partido radical La Izquierda ofreció su abstención para facilitar así la aprobación del proyecto, pero Merz decidió arreglar el problema en casa y anoche exigió la «mayoría del canciller». Estaba decidido a ganar la votación con votos propios.

    En realidad estaba lanzando un ultimátum a los cachorros conservadores en el Bundestag: si fallaba la votación, la única salida era una crisis de gobierno. Los jóvenes disidentes acudieron en bloque, se sentaron juntos, abuchearon la presentación de la reforma e hicieron una crítica descarnada de la misma. Finalmente, Merz obtuvo la aprobación con 319 votos, su propia mayoría, salvando así un obstáculo que ha situado al canciller alemán al borde de su primera gran crisis sólo seis meses después de llegar al cargo.

    El momento de mayor tensión, durante el debate parlamentario, tuvo lugar cuando tomó la palabra Pascal Reddig, nacido en 1995, y reprochó a sus colegas de partido más veteranos estar embolsándose gruesas pensiones pagadas por unos jóvenes a los que al mismo tiempo se está condenando a una vejez de pobreza.

    «El cambio demográfico no espera a las próximas elecciones. El proyecto de ley va en contra de mis convicciones fundamentales, de la solidaridad generacional. Y por eso he decidido no votar a favor del proyecto de ley», justificó.

    «El cambio demográfico no espera a las próximas elecciones, por eso he decidido no votar a favor»

    Pascal Reddig

    Juventudes de la CDU

    Criticó además el hecho de que la reforma contempla costes adicionales de 120.000 millones. «Esto paralizará el presupuesto. Las pensiones continúan así una práctica del pasado. Se decidirían los costes, se pospondrían las decisiones… solo que esta vez ya no va a salir bien», advirtió.

    Agradeció a su grupo parlamentario que le permitiese tomar la palabra, aunque votase en contra de la línea de la mayoría, y recibió abundantes aplausos por ello, incluso del líder del grupo parlamentario, Jens Spahn. «El paquete de pensiones debe ir seguido de una gran reforma de pensiones y estaremos encantados de trabajar en eso», añadió con esperanza y dejando entrever la contrapartida del pacto por el que, finalmente, los jóvenes diputados se han plegado a un voto del que Merz no podía prescindir si quería evitar el ridículo.

    Lo que hace inaceptable esta reforma para los jóvenes es el «nivel de seguridad antes de impuestos», como lo denomina la ley, una variable matemática que compara el desarrollo de las pensiones con los ingresos del trabajo y establece una pensión estándar en relación con el salario medio. Si el nivel es estable, esta pensión estándar aumenta en consonancia con la evolución salarial. Si el nivel de pensión baja, sube más lentamente que los salarios y sueldo la pensión estándar, que es la que recibe alguien que ha pagado contribuciones durante 45 años como salario medio a tiempo completo y que actualmente alcanza los 1.836 euros al mes.

    Esta proporción entre la pensión estándar y los ingresos medios ya ha caído drásticamente en las últimas décadas. A finales de los años 70, aún representaba casi el 60% de los ingresos medios, en 2012 bajó por debajo del 50% por primera vez y ahora queda establecida en el 48%.

    La «mayoría de canciller»

    Tras conocerse el resultado de la votación, 319 sí, 225 no y 53 abstenciones, con una «mayoría de canciller» por sólo por tres votos, el ministro de Finanzas sonrió e hizo un signo de victoria. El también líder de los socialdemócratas, Lars Klingbeil, el cerebro detrás de la reforma, da así el último golpe a un sistema de pensiones que ya comenzó a desmantelar su colega de partido, el excanciller Gerhard Schröder, con su Agenda 2010.

    Merz sobrevive a la resistencia interna e impone el proyecto, pero por muy poco margen de votación y a costa de romper el consenso social sobre la jubilación alemana. El resto de grupos parlamentarios ha brillado por su falta de propuestas al respecto. La extrema derecha se ha limitado a calificar el debate de «caos de las pensiones» y la líder de La Izquierda, Heidi Reichinnek, ha criticado con pasión una ley sobre la que después ha evitado votar en contra.

  • Mogherini dimite como rectora del Colegio de Europa tras ser imputada por fraude y corrupción

    Mogherini dimite como rectora del Colegio de Europa tras ser imputada por fraude y corrupción

    La antigua Alta representante para la política exterior de la UE, Federica Mogherini, ha presentado este jueves su dimisión como rectora del Colegio de Europa de Brujas, al día siguiente de haber sido acusada formalmente de fraude y corrupción en una licitación pública.

    La decisión ha sido anunciada en un correo electrónico enviado al personal y al alumnado de la escuela de postgrado en la que asegura haber actuado «siempre» con «el máximo rigor y corrección». Mogherini fue detenida el martes y puesta en libertad el miércoles en el marco de la investigación sobre presunto fraude y corrupción en la licitación para la Academia Diplomática Europea, adjudicada en 2022 al Colegio de Europa.

    Se le reprocha «fraude en la adjudicación de contratos públicos, corrupción, conflicto de intereses y violación del secreto profesional».

    «Con el máximo rigor e integridad con los que siempre he desempeñado mis funciones, he decidido dimitir de mi cargo de rectora del Colegio de Europa y directora de la Academia Diplomática de la Unión Europea –afirma la exjefa de la diplomacia de la UE–. Estoy segura de que la comunidad universitaria en nuestros tres campus continuará el camino de innovación y excelencia que hemos trazado juntos durante estos últimos cinco maravillosos años. Estoy orgullosa de lo que hemos logrado juntos y profundamente agradecida por la confianza, la estima y el apoyo que me han demostrado y siguen demostrándome los estudiantes, el profesorado, el personal y los exalumnos de la Facultad y la Academia. Ha sido un honor y un placer para mí servir a la comunidad universitaria y a su misión, junto con todos ustedes».

    Corrupción en Europa

    Mogherini había sido detenida en el marco de una investigación sobre un posible fraude en el uso de fondos de la UE. También están implicados en la misma investigación el exsecretario general del Servicio Europeo de Acción Exterior (AEE) en Bruselas, Stefano Sannino (quien también ha dimitido), y el italobelga Cesare Zegretti, codirector de la Oficina Ejecutiva de Educación, Formación y Proyectos del Colegio de Europa.

    Los hechos se remontarían a 2021-2022. Se le reprocha «fraude en la adjudicación de contratos públicos, corrupción, conflicto de intereses y violación del secreto profesional».

    Los investigadores pretenden determinar si el Colegio de Europa o sus representantes fueron informados previamente de los criterios de selección de la licitación convocada por el Servicio Europeo de Acción Exteriores (SEAE) para un programa de formación de diplomáticos.

  • ‘El Pollo’ Carvajal destapa ante Trump la maquinaria delictiva de Maduro y ofrece delatar a espías y políticos infiltrados

    ‘El Pollo’ Carvajal destapa ante Trump la maquinaria delictiva de Maduro y ofrece delatar a espías y políticos infiltrados

    Hugo Carvajal, antiguo jefe de la Inteligencia militar venezolana preso en Estados Unidos, ha detallado este miércoles por escrito la dimensión completa del entramado criminal en el que admite haber participado durante dos décadas. El documento, recibido hace unos momentos por el presidente Donald Trump y ahora puesto en conocimiento de ABC, constituye la confesión más extensa y directa hasta la fecha de un ex alto mando del chavismo. En él describe cómo el llamado cártel de los Soles, dirigido por Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y otros responsables del régimen, funcionaba como una corporación transnacional dedicada no solo al narcotráfico, sino también a la infiltración política en Estados Unidos y otros países, y a la cooperación con servicios de Inteligencia extranjeros, incluidos los de EE.UU.

    Según fuentes vinculadas al caso, Carvajal se ha ofrecido a entregar al Departamento de Justicia todo lo que sabe sobre redes de corrupción relacionadas con «altos exfuncionarios del Gobierno español», lo que puede llegar de forma inminente a la Fiscalía norteamericana. Como exdirector de la Inteligencia militar venezolana, Carvajal asegura disponer de información detallada sobre operaciones internas del Estado y sobre la captación de colaboradores extranjeros por parte de la dictadura. Su entorno sostiene que ha puesto ese material a disposición de las autoridades estadounidenses como parte de su estrategia de cooperación, lo que podría abrir un caso derivado.

    En su escrito, que ABC publica también íntegro, Carvajal relata que el régimen venezolano colaboró durante años con Rusia y Cuba para espiar a Estados Unidos. Afirma que agentes rusos propusieron intervenir cables submarinos que conectan el continente con EE.UU., mientras que Cuba dirigía redes de espionaje infiltradas en bases navales de la costa este. Asegura que, durante dos décadas, el régimen envió espías a territorio estadounidense, algunos de ellos camuflados como opositores, y que incluso diplomáticos y funcionarios norteamericanos habrían facilitado la permanencia de Chávez y Maduro en el poder.

    «Por veinte años, el régimen venezolano envió espías a su país; muchos siguen ahí, algunos disfrazados de miembros de la oposición. La inteligencia cubana me mostró sus redes dentro de sus bases navales en la costa este. Presumían de haber enviado miles de espías durante décadas, algunos hoy convertidos en políticos», afirma Carvajal en su carta. Así, apunta a la posibilidad de revelar la identidad de agentes infiltrados, o políticos a sueldo del régimen venezolano, plantados desde hace años en EE.UU. y otros países.

    Carvajal se ha ofrecido a entregar al Departamento de Justicia todo lo que sabe sobre redes de corrupción relacionadas con «altos exfuncionarios del Gobierno español»

    ABC ha visto parte de la documentación que Carvajal y quienes le han asesorado ponen a disposición de la Casa Blanca, además de notas manuscritas del preso, que ahora espera sentencia tras declararse culpable.

    Acuerdos con Rusia, China y Cuba

    El general venezolano sostiene además que ese aparato criminal movió toneladas de droga hacia EE.UU. mediante rutas diseñadas para inundar ciudades norteamericanas. Señala que mantenía acuerdos operativos con Rusia, China y Cuba, y que el régimen permitió la presencia de técnicos y agentes extranjeros para penetrar comunicaciones y obtener información sensible. Añade que Venezuela atacó a EE.UU. mediante emisarios encubiertos, fondos procedentes del narcotráfico y sistemas de inteligencia adquiridos con apoyo de terceros países, y que parte de esos operativos sigue activa.

    Su declaración de culpabilidad, en junio de este año, supuso asumir responsabilidad por todos los delitos cometidos, algo que en su entorno interpretan como la aceptación de que iba a pasar el resto de su vida en prisión. Carvajal sostiene que su objetivo, en esta fase, es revelar en su totalidad cómo funcionaba el aparato criminal del que formó parte.

    Pese a ello, aún no ha sido entrevistado por el Departamento de Justicia ni por los servicios de Inteligencia estadounidenses. Cuando se produzca, su comparecencia será clave para determinar el alcance real de las operaciones que denuncia.

    En paralelo, el proceso judicial avanza. La última novedad del caso es un nuevo aplazamiento de su audiencia en Nueva York. El juez Alvin K. Hellerstein aceptó una petición de la Fiscalía, respaldada por la defensa, y fijó una nueva fecha para el 23 de febrero de 2026. Ese día se revisarán pruebas, implicados y testigos con el fin de establecer los factores que influirán en la sentencia.

    Extraditado desde España

    Carvajal fue extraditado desde España en 2022 y se enfrenta a cargos por narcotráfico y por conspirar con las milicias colombianas de las FARC y estructuras del Estado venezolano para introducir toneladas de cocaína en territorio estadounidense. Su caso se enmarca en la presión creciente de Washington, que ha designado al Cártel de los Soles como organización terrorista extranjera, tras haber sido imputados sus integrantes, entre ellos el propio Maduro, en 2020.

    En el ámbito electoral, Carvajal dedica un apartado a Smartmatic, empresa tecnológica fundada por venezolanos y contratada en procesos electorales de varios países. Sostiene que nació como herramienta del chavismo para asegurar el control del poder y que el sistema «podía ser alterado».

    Afirma que la tecnología fue exportada al extranjero, incluido Estados Unidos, y que operativos del régimen mantuvieron contacto con funcionarios y compañías vinculadas a máquinas de votación. Trump ya denunció en 2020 que una empresa surgida bajo Chávez estuvo implicada en un supuesto fraude electoral en aquellas elecciones. «El sistema Smartmatic puede ser alterado; esto es un hecho. Esa tecnología fue luego exportada al extranjero, incluido Estados Unidos», escribe Carvajal. Se usa, de hecho, en abundantes elecciones, como las de Honduras el domingo.

    El general sostiene finalmente que el régimen al que sirvió «no es simplemente hostil». Dice: «Está en guerra con ustedes, usando drogas, bandas criminales, espionaje e incluso sus propios procesos democráticos como armas». La afirmación llega en un momento de tensión creciente en el Caribe, donde la Casa Blanca ha reforzado su despliegue militar con el movimiento del portaaviones Gerald R. Ford, el mayor del mundo. Trump estudia ataques dentro de Venezuela, según ha admitido. El martes dijo que está convencido de que Maduro dejará el poder.

    Según fuentes oficiales, en una veintena de operaciones contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico y a redes asociadas al aparato de seguridad venezolano, fuerzas estadounidenses han matado a unas 80 personas. Estas acciones forman parte de la estrategia que impulsa Trump y que, en la lectura del Gobierno, busca contener una amenaza que ya no se interpreta como un problema criminal o fronterizo, sino como una ofensiva coordinada desde un Estado que, según el relato de Carvajal, lleva años operando con la intención de vulnerar la seguridad estadounidense.

  • Trump amenaza a Venezuela: «Vamos a atacar por tierra, a acabar con esos hijos de perra»

    Trump amenaza a Venezuela: «Vamos a atacar por tierra, a acabar con esos hijos de perra»

    Donald Trump aseguró este martes que los ataques terrestres del ejército de EE.UU. contra objetivos del narcotráfico empezarán «muy pronto».

    «Vamos a empezar a hacer esos ataques en tierra también», dijo el presidente de EE.UU. en alusión a la campaña militar contra narcolanchas que ha llevado a cabo el ejército de EE.UU. desde principios de septiembre.

    «Por tierra es mucho más fácil, ¿sabes? Sabemos las rutas que usan. Sabemos todo sobre ellos. Sabemos donde vive, donde viven los malos. Y vamos a empezar con eso muy pronto», defendió Trump durante el turno de preguntas de la prensa posterior a la última reunión de su Gabinete este año. «Cientos de miles de personas mueres aquí todos los años. Vamos a acabar con esos hijos de perra», aseguró.

    Las advertencias de ataques terrestres inminentes ocurre en medio de una creciente tensión sobre la posible intervención militar de EE.UU. en Venezuela. La Administración Trump ha acusado al presidente del país, Nicolás Maduro, de ser un líder del narcotráfico y ha realizado un enorme despliegue militar en el Caribe.

    Las nuevas declaraciones sobre los ataques al narco ocurren poco después de que Trump reconociera la celebración de una llamada telefónica con Maduro. En ella, el presidente de EE.UU. exigió al dictador venezolano su salida del poder o que se enfrentara a consecuencias.

    Pero en sus declaraciones a la prensa, Trump no circunscribió las posibilidades de ataques militares terrestres solo a Venezuela. Aseguró que también irá a por objetivos del narco en otros países «si creemos que están creando instalaciones para la producción de fentanilo o cocaína».

    Y señaló de forma específica a Colombia, donde también ha acusado a su presidente, Gustavo Petro, de ser un narco y al que EE.UU. ha sancionado por sus relaciones con el negocio de la droga.

    «Me dicen que Colombia está fabricando cocaína. Que tienen plantas de producción de cocaína. Y que nos venden su cocaína. Cualquiera que haga eso y nos venda droga puede ser sujeto de ataque. No, no solo Venezuela», aseguró.

    «Venezuela ha actuado muy mal. Lo han hecho muy mal en otras cosas, probablemente es peor que la mayoría. Pero otros también lo hacen», dijo.

    Tambores de guerra en la región

    Las palabras de Trump intensifican la presión contra Maduro y hacen que vuelvan a sonar con más fuerza los tambores de guerra en la región, donde EE.UU. ha desplegado cerca de diez mil soldados, además de decenas de buques militares. Entre ellos, el portaaviones Gerald R. Ford, el más poderosos del mundo, que trasladó desde el Mediterráneo el mes pasado para reforzar la presencia militar en el Caribe. O, al menos, acercan la posibilidad de ataques específicos en territorio de Venezuela contra objetivos del narcotráfico que contribuyan, además, a la desestabilización del régimen chavista.

    Maduro, que ignoró su derrota electoral en las elecciones del año pasado, busca aferrarse al poder a toda costa y ha intentado convencer al presidente de EE.UU. para que no dé el paso bélico y encontrar un arreglo. El último intento fue en esa llamada, de la que la Administración Trump no dio información y solo se conoció por revelaciones periodísticas. En la conversación, que fue corta, Maduro ofreció dejar el poder a cambio de muchas garantías legales, financieras y de seguridad: amnistía total para sus familiares, eliminación de las sanciones de EE.UU. para él y para todo su entorno de altos cargos, desestimación de su caso ante el Tribunal Penal Internacional… Según Reuters, el dictador venezolano también pidió a Trump que el Gobierno quedara de forma provisional en manos de su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, y que se convocarían elecciones.

    En la llamada con Trump, Maduro ofreció dejar el poder a cambio de muchas garantías legales, financieras y de seguridad

    La llamada apenas duró quince minutos y la respuesta de Trump fue rechazar la mayoría de sus pretensiones y darle una salida: abandonar Venezuela en pocos días con el destino de su elección y con la compañía de sus familiares.

    Trump defendió la posibilidad de ataques terrestres como resultado de la experiencia de la campaña militar a narcolanchas en aguas internacionales del Caribe y del Pacífico, que celebró como muy efectivas y que han logrado hundir la entrada de droga por mar en EE.UU.

    Crisis por las narcolanchas

    Pero, al mismo tiempo, han creado una crisis política para Trump por lo ocurrido en el primer ataque a una narcolancha y que ha puesto en el foco, una vez más, a su secretario de Defensa, Pete Hegseth.

    Desde hace unos días, se sabe que en aquel ataque del 2 de septiembre se lanzó un segundo misil para acabar con dos supervivientes aferrados a la lancha en llamas. La legalidad de los ataques militares a narcolanchas ha sido cuestionada por muchos dentro y fuera de EE.UU. Pero rematar a dos supervivientes eleva mucho las dudas mucho más allá, con investigaciones del Congreso ya en marcha.

    La semana pasada, ‘The Washington Post’ aseguró que ese segundo misil se lanzó para cumplir con las órdenes de Hegseth de «matar a todo el mundo» en esos ataques. Ahora, tanto Hegseth como el propio se han distanciado de la decisión del segundo ataque, lo que apunta a que toda la responsabilidad recaiga en el almirante Fran ‘Mitch’ Bradley, al frente de la Comandancia Sur.

    Trump se quitó de enmedio durante la reunión del Gabinete. «No sabía que hubo un segundo ataque», «no sabía que había gente ahí», «no estuve implicado en ello», aseguró, después de decir el domingo que él no hubiera ordenado un segundo ataque.

    Hegseth, que ya dijo en la víspera que la decisión fue de Bradley, volvió a dejar claro que él se lava las manos en el episodio, pese a que en su día, en una entrevista en Fox News, aseguró que siguió el ataque en directo. «Tenemos muchas cosas que hacer y no me quedé todo el tiempo», matizó el martes, cuando también aseguró que «yo personalmente no vi a los supervivientes». Pero apoyó la decisión del almirante, porque el segundo ataque ocurrió en lo que él llamó «la niebla de la guerra».

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