Finlandia ha dado este lunes un paso más en la construcción de una doctrina europea propia de seguridad y defensa al sumarse a la Iniciativa de Disuasión Nuclear Avanzada, liderada por Francia. La medida, propuesta el pasado marzo por el presidente francés, Emmanuel Macron, busca reforzar la seguridad nuclear del continente -y la credibilidad del arsenal francés- mediante ejercicios conjuntos y el despliegue puntual de activos nucleares capaces en el territorio, en un contexto de crecientes turbulencias internacionales.
Ha sido el presidente finlandés, Alexander Stubb, quien ha anunciado el acuerdo de cooperación entre ambos países en una publicación en X. En su mensaje, el mandatario ha señalado que el objetivo es “reforzar la responsabilidad de Europa en su propia defensa y ayudar a prevenir escaladas”, pero ha descartado que el plan pretenda sustituir el paraguas nuclear de la OTAN. “El principal punto de partida de Finlandia es actuar como parte de la OTAN y de la Unión Europea”, ha afirmado. Asimismo, ha asegurado que el país no tiene intención de “estacionar armas nucleares en su territorio en tiempos de paz”.
Francia es el único país de la Unión Europea con una capacidad nuclear soberana y autónoma. A comienzos de este año, ante la escalada de la guerra híbrida rusa contra Europa, la invasión a gran escala de Ucrania -que entra en su quinto año- y el distanciamiento de la Administración estadounidense respecto a la seguridad del Viejo Continente, el presidente galo decidió aumentar el arsenal nuclear francés y ofrecer su capacidad de disuasión a los aliados.
En un histórico discurso pronunciado el 2 de marzo en la base de submarinos de misiles balísticos de Île Longue, en el noroeste del país, Macron, que afronta su último curso político en el Elíseo, anunció que había ordenado “aumentar el número de ojivas nucleares” del arsenal francés, aunque no precisó en qué cantidad. También afirmó que tomaría “las decisiones esenciales” para proteger “los intereses vitales” franceses.
Como complemento a la OTAN
“La iniciativa de Francia contribuirá a reforzar el enfoque más activo de Europa en materia de defensa. Su objetivo es fortalecer la disuasión en el ámbito de la seguridad y la defensa en toda Europa”, ha señalado por su parte el ministro de Defensa, Antti Häkkänen, en otro comunicado. En él explica que la decisión llega como un paso natural, después de que Noruega, Suecia y Dinamarca se hayan sumado ya a la iniciativa. También lo hicieron Alemnia, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia y Polonia.
No obstante, insiste en que la iniciativa francesa no reemplaza ni se solapa con la disuasión nuclear de la OTAN. Esta última, de hecho, se basa en el acuerdo de reparto de armas nucleares de la Alianza y, sobre todo, en la disuasión ampliada de Estados Unidos. La disuasión nuclear aliada actúa, en última instancia, como “garante de la seguridad de la OTAN”.
En el caso francés, en cambio, “cada país que participa en la iniciativa determina el ritmo de su participación”. Es decir, que Francia no impone a los participantes obligaciones como la defensa colectiva ni les pide que contribuyan a los costes de mantener su disuasión nuclear. Además, será París quien conserve la autoridad exclusiva sobre sus armas nucleares y las decisiones que involucren sus vitales intereses nacionales.
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