Los dos cuerpos de seguridad venezolanos han emitido una serie de alertas preventivas sobre estas modalidades delictivas que combinan la manipulación psicológica con el uso de nuevas tecnologías.
Entre los delitos detectados, destaca el denominado «secuestro por ficción», una técnica de extorsión telefónica que ha encendido las alarmas de los cuerpos de seguridad debido a su capacidad para doblegar la voluntad de las víctimas a través del pánico. La policía informó sobre la resolución de al menos cinco casos en las últimas tres semanas.
De acuerdo con las autoridades, el «secuestro por ficción» utiliza el engaño y el aislamiento digital para extorsionar a las personas sin necesidad de un secuestro físico real. Según las fuentes, el modus operandi de los delincuentes funciona de la siguiente manera:
- Captación de la víctima: Los delincuentes contactan a empresas que prestan servicios a domicilio (como agencias de festejos, peluquerías caninas o ventas de repuestos) para solicitar una contratación.
- Cita en zonas remotas: El presunto contratista solicita que el servicio se entregue en un lugar específico, que suelen ser zonas inhóspas, con la promesa de pagar en persona al llegar.
- Llegada al sitio y contacto: Una vez que el trabajador llega al lugar y notifica su presencia, los delincuentes le indican que se encuentra en una «zona de seguridad».
- Aislamiento digital: Bajo el pretexto de «seguridad», le exigen a la víctima realizar dos acciones críticas:
- Poner su teléfono celular en modo avión.
- Facilitar el número de contacto de una persona cercana para supuestamente «verificar su identidad».
- Fase de aislamiento y negociación: Mientras la víctima espera con el teléfono desconectado, los delincuentes entran en la fase de «aislamiento». Utilizan el número de confianza suministrado para contactar a los familiares o allegados de la víctima.
- La extorsión: Los victimarios se identifican falsamente como grupos subversivos de países vecinos y exigen un pago por la liberación del «secuestrado».
- Cierre de la transacción: La negociación suele exigir pagos en criptomonedas o divisas. También se concretan pagos a través de pago móvil en bancos nacionales.
Para dar veracidad al relato, los delincuentes emplean sonidos ambientales, gritos simulados y narrativas coercitivas diseñadas para generar una respuesta emocional inmediata y debilitar la capacidad de juicio de la víctima.
El objetivo principal es inducir a la persona a realizar pagos rápidos por un supuesto rescate que, en realidad, no corresponde a un hecho real.
A esta modalidad se suma la vigilancia de la PNB sobre el uso de criptomonedas como medio de pago. Los funcionarios han advertido que los grupos delictivos intentan migrar sus operaciones al ecosistema digital, exigiendo activos a través de monederos (wallets) o plataformas de intercambio como Binance.
Es importante acotar que las extorsiones o intentos de secuestro en Venezuela, a cambio de criptomonedas, han sucedido durante años y cuyos casos han sido reportados por CriptoNoticias. Lo novedoso ahora es la mutación del accionar de los delincuentes.
Las autoridades subrayan que el éxito de estos criminales reside en la inmediatez; por ello, la primera recomendación es mantener la calma y verificar el estado real de los familiares involucrados antes de tomar cualquier acción financiera.
Ante la recepción de una llamada de este tipo, la instrucción de los cuerpos de seguridad es clara: no realizar transferencias de dinero, no entregar bienes y, fundamentalmente, no ceder a la presión psicológica.
La PNB insta a documentar cualquier información relevante, como números telefónicos o direcciones de monederos digitales, para formalizar la denuncia de manera presencial ante los organismos competentes.
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