Washington, D.C., 12 de junio de 2026 (OPS) — En el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, que se celebra el 14 de junio, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reitera el llamado a fortalecer la donación voluntaria, regular y no remunerada de sangre en la región de las Américas, como base para garantizar el acceso oportuno a sangre segura, suficiente y accesible.
Este año, la campaña se desarrolla bajo el lema “Una gota de humanidad. Donemos sangre. Salvemos vidas”, que destaca el valor de cada donación como un acto de solidaridad que contribuye a salvar vidas y fortalecer los sistemas de salud.
“Cada donación es un acto de solidaridad que salva vidas”, afirmó el Director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa. “El acceso equitativo a sangre segura depende, en gran medida, de contar con donantes voluntarios y regulares que permitan responder de manera oportuna a las necesidades de los servicios de salud”.
Actualmente, poco más de la mitad de las donaciones de sangre en la región —alrededor del 51,5%— proviene de donantes voluntarios. El resto corresponde, en gran medida, a donaciones por reposición, realizadas por familiares o allegados de pacientes, lo que limita la disponibilidad de un suministro suficiente, estable y previsible.
Aunque la región ha registrado avances en los últimos años, los datos muestran importantes diferencias en la disponibilidad de sangre entre países y desafíos persistentes para alcanzar sistemas de sangre sostenibles. En promedio, se registran alrededor de 15 donaciones por cada 1.000 habitantes, por debajo de los niveles necesarios para lograr la autosuficiencia en muchos países.
Para la OPS, aumentar la donación voluntaria —y, especialmente, la donación regular— es clave para garantizar sistemas de sangre más seguros, sostenibles y con mayor capacidad de respuesta.
Las transfusiones de sangre son esenciales para la atención de emergencias, partos complicados, intervenciones quirúrgicas y el tratamiento de enfermedades crónicas. Sin embargo, la dependencia de donaciones por reposición, si bien responde a necesidades inmediatas, no asegura la continuidad del abastecimiento ni permite una adecuada planificación de los servicios.
En contraste, los países que consolidan modelos basados en donantes voluntarios y regulares logran un suministro más estable, reducen riesgos transfusionales y fortalecen la capacidad de respuesta de sus sistemas de salud.
El doctor Barbosa recordó que los sistemas de salud enfrentan el desafío de garantizar el acceso a sangre en todo momento, y además en situaciones de emergencia o desastres. “Superar estas brechas requiere fortalecer políticas públicas y programas que promuevan la donación voluntaria y no remunerada”, subrayó.
En el Día Mundial del Donante de Sangre, la OPS agradece a quienes donan de manera habitual y llama a más personas a sumarse a este esfuerzo. “Donar sangre es una de las formas más simples y efectivas de salvar vidas”, añadió el Director de la OPS.
La Organización instó a los países de la región a continuar promoviendo estrategias que faciliten la donación voluntaria, fortalezcan la organización de los servicios de sangre y contribuyan a garantizar un acceso equitativo y seguro para todas las personas.

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