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  • MINSA fortalece capacidades técnicas de equipos multidisciplinarios para acelerar la eliminación de la tuberculosis en Nicaragua

    MINSA fortalece capacidades técnicas de equipos multidisciplinarios para acelerar la eliminación de la tuberculosis en Nicaragua

    Managua, 24 de septiembre de 2026 (OPS/OMS).- Después de cinco días de trabajo e intercambio técnico, el Ministerio de Salud (MINSA) y socios estratégicos concluyeron exitosamente la misión técnica al Programa Nacional de Tuberculosis y la capacitación a equipos multidisciplinarios, para fortalecer las acciones para la prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno de la tuberculosis en Nicaragua.

    La jornada reunió a personal de salud, especialistas y socios, quienes participaron en sesiones de análisis técnico, intercambio de experiencias y actualización de conocimientos basados en las recomendaciones más recientes de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).

    En el entrenamiento se hizo énfasis en la implementación de estrategias orientadas a la búsqueda activa de casos de tuberculosis, el fortalecimiento del tratamiento preventivo, la expansión de pruebas de diagnóstico rápido recomendadas por la OMS y la adopción de esquemas terapéuticos acortados para la tuberculosis drogorresistente (TB-DR).

    Durante el encuentro también se revisaron los indicadores de progreso del programa nacional, la situación epidemiológica de la tuberculosis en las Américas y en Nicaragua, así como las acciones de prevención y control desarrolladas en el territorio nacional para reducir el impacto de la enfermedad.

    Asimismo, los participantes revisaron mecanismos para acelerar la implementación de intervenciones prioritarias que permitan avanzar en el cumplimiento de las metas nacionales e internacionales orientadas a la eliminación de la tuberculosis como problema de salud pública.

    Durante la clausura, las autoridades destacaron la importancia de continuar promoviendo espacios de formación y cooperación técnica que contribuyan al fortalecimiento de los servicios de salud y a la implementación de estrategias innovadoras para el control de la tuberculosis.

    La culminación de esta misión técnica y curso de capacitación reafirma el compromiso del Gobierno de Nicaragua, a través del MINSA y la cooperación técnica de la OPS de continuar fortaleciendo la respuesta nacional frente a la tuberculosis, garantizando una atención de calidad y avanzando hacia el logro de las metas de eliminación de esta enfermedad en beneficio de la población nicaragüense.

  • OPS rehabilitó ambulatorio sede de la Dirección Regional de Salud de La Guaira

    OPS rehabilitó ambulatorio sede de la Dirección Regional de Salud de La Guaira

    Caracas, 24 de septiembre de 2026 (OPS/OMS).- A tres meses de los terremotos del 24 de junio, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) entregó a las autoridades sanitarias los espacios renovados de la tercera planta del ambulatorio La Sanidad, sede de la Dirección Regional de Salud y desde donde se coordinan todas las acciones sanitarias y de vigilancia epidemiológica del estado, el más afectado por el doblete sísmico.

    Este espacio contará ahora con oficinas administrativas, áreas operativas y un auditorio para reuniones y actividades pedagógicas. También se acondicionó un área donde funcionará la sala situacional del estado. 

    Nelare Bermúdez, Autoridad Única de Salud de La Guaira, se mostró muy complacida al recorrer estos espacios, que albergarán las oficinas de la Dirección Regional de Salud, y recordó que ese ambulatorio es la columna vertebral de las políticas de salud en el estado y de los sistemas de información en salud: “Esto nos permitirá ampliar nuestro alcance, beneficiar a más personas y realizar de mejor manera nuestras responsabilidades en la implementación de acciones en el sistema público de salud y de vigilancia epidemiológica, además de que nuestros trabajadores cuentan ahora con espacios dignos”.

    Para Julio Pacheco, director de epidemiología del estado La Guaira, estos trabajos son un paso adelante en el fortalecimiento de la coordinación sanitaria y en la recuperación de los servicios para la población tras los terremotos. La propia dirección de Epidemiología, que tuvo que pasar los últimos tres meses en una carpa en un estadio de beisbol, tiene ahora un lugar donde operar: “Durante mucho tiempo hemos realizado nuestras labores de vigilancia epidemiológica en condiciones muy limitadas, ahora nuestra capacidad de análisis y respuesta será más fuerte”, dijo.

    Por su parte Ariel Flores, director de este ambulatorio desde hace dos años, explicó que esta rehabilitación permitirá reactivar muchas consultas en la primera planta, cuyos espacios habían sido cedidos a la dirección estadal de salud, con lo que se podrá ampliar y mejorar el servicio a la población.

    Un trabajo integral

    Los trabajos, realizados con fondos propios de la OPS y en coordinación con las autoridades sanitarias, incluyeron la rehabilitación integral de aproximadamente 400 metros cuadrados y la remoción de materiales y escombros acumulados tras los sismos. También se ejecutaron mejoras en la distribución interna de los espacios, impermeabilización, instalaciones eléctricas, iluminación, climatización, carpintería y sustitución de ventanas y aires acondicionados.

    Estos espacios permitirán optimizar el uso de los insumos médicos y de los equipos informáticos y de oficina con los que la OPS ha apoyado en las últimas semanas al equipo sanitario del estado.

    Franklin Hernández, representante interino de la OPS, indicó que gracias a la mejora de estos espacios la Autoridad Única de Salud podrá coordinar mejor todas las labores de vigilancia epidemiológica, saneamiento ambiental y gestión de pacientes, además de que los trabajadores sanitarios contarán con un espacio adecuado para la realización de reuniones: “El personal de salud podrá integrarse y comunicarse mucho mejor en términos de análisis de situación y respuesta a los problemas de salud”.

    Nelare Bermúdez, Autoridad Única de Salud del estado La Guaira, se mostró muy complacida al recorrer los renovados espacios del ambulatorio La Sanidad, sede de la Dirección Regional de Salud

  • La violencia contra el personal de salud sigue siendo un desafío para los sistemas sanitarios de las Américas, advierte la OPS

    La violencia contra el personal de salud sigue siendo un desafío para los sistemas sanitarios de las Américas, advierte la OPS

    Alrededor del 62% del personal de salud a nivel mundial ha experimentado algún tipo de violencia. Durante un seminario regional, la OPS presentó una hoja informativa con recomendaciones para prevenir y responder a este problema.

    Washington, D.C., 24 de septiembre de 2026 (OPS)- La violencia contra el personal de salud continúa afectando el bienestar de quienes trabajan en los servicios sanitarios y el funcionamiento de los sistemas de salud en las Américas, con consecuencias para los trabajadores, así como para la calidad y continuidad de la atención que reciben los pacientes, advirtió la Organización Panamericana de la Salud (OPS) durante un seminario regional sobre el tema.

    El encuentro reunió a alrededor de 400 participantes de 34 países, entre autoridades sanitarias, especialistas y representantes de asociaciones profesionales, quienes coincidieron en que el problema sigue estando subregistrado y, en muchos casos, normalizado en los lugares de trabajo.

    Como parte de sus acciones para visibilizar esta situación y promover respuestas integrales, la OPS presentó la nueva hoja informativa Cómo prevenir la violencia contra el personal de salud en la Región de las Américas, dirigida a responsables de políticas públicas, gestores de salud, profesionales sanitarios y otros actores clave.

    Según una revisión sistemática internacional recogida en la publicación, alrededor del 62% del personal de salud a nivel mundial ha experimentado algún tipo de violencia laboral. Las agresiones verbales, notificadas por el 58%, constituyen la forma más común de violencia no física, seguidas por las amenazas, con un 33%, y el acoso sexual, con un 12%.

    Un estudio realizado en 22 países, incluidos 20 de América Latina, encontró que el 66,7% del personal encuestado había sufrido alguna agresión durante el año anterior; entre estas agresiones, la violencia física estuvo presente en aproximadamente uno de cada diez casos.

    “La violencia contra el personal de salud no debe considerarse una parte inevitable del trabajo. Es un problema de salud pública, de derechos humanos y de funcionamiento de los sistemas de salud”, señaló Silvana Luciani, jefa de la Unidad de Enfermedades No Transmisibles y Prevención de la Violencia y los Traumatismos de la OPS.

    Los participantes destacaron que la violencia adopta múltiples formas, desde insultos, amenazas y agresiones físicas por parte de pacientes o familiares, hasta acoso laboral, discriminación, violencia sexual y amenazas vinculadas con contextos de inseguridad y crimen organizado.

    Un problema que va más allá de los servicios de salud

    La violencia tiene consecuencias directas sobre el bienestar físico y mental del personal sanitario. También puede contribuir al agotamiento profesional, el ausentismo, la rotación laboral y dificultar la retención de trabajadores capacitados.

    Entre los factores que pueden aumentar el riesgo se encuentran la sobrecarga de trabajo, los largos tiempos de espera, la escasez de personal y recursos, las dificultades de comunicación con pacientes y familiares y las condiciones de trabajo. El estudio regional también señaló las demoras en la atención y la falta de recursos para resolver problemas médicos entre los desencadenantes más frecuentes de las agresiones.

    Otros factores, como la inseguridad en las comunidades, la violencia armada, el crimen organizado y determinados contextos de emergencia o conflicto, pueden agravar el problema. También existe violencia entre trabajadores, incluido el acoso laboral, el bullying, la discriminación y la violencia sexual, que puede verse favorecida por estructuras jerárquicas rígidas y culturas institucionales que normalizan estas prácticas.

    El personal de enfermería y otros profesionales que trabajan en primera línea se encuentran entre los grupos más expuestos, debido a su contacto directo y continuo con pacientes y comunidades. 

    En el Caribe, por ejemplo, expertos señalaron que la violencia verbal constituye la forma más frecuente de agresión contra el personal de enfermería. También advirtieron sobre el impacto del acoso sexual y la necesidad de contar con mecanismos seguros y confidenciales de denuncia.

    “Cuando una enfermera se ve afectada, el sistema de salud se ve afectado”, señaló Javon Gray, presidente del Capítulo Omega Kappa de la Sociedad Internacional de Honor de Enfermería Sigma Theta Tau, en representación de la Escuela de Enfermería de Mona de la Universidad de las Indias Occidentales (UWI). “La violencia contra las enfermeras y los trabajadores de salud no debe normalizarse”, subrayó. 

    Las mujeres, que representan cerca del 70% de la fuerza laboral en salud, están particularmente expuestas a determinadas formas de violencia, entre ellas el acoso sexual. La OPS destaca la importancia de incorporar una perspectiva de género en las estrategias de prevención y respuesta.

    La importancia de prevenir y reportar

    “La violencia se puede prevenir, y prevenirla requiere respuestas integrales y sostenidas”, afirmó Britta Monika Baer, asesora regional en Prevención y Respuesta a la Violencia de la OPS durante el seminario.

    A pesar de la magnitud del problema, una proporción importante de los incidentes no se notifica, lo que dificulta conocer su verdadero alcance y diseñar respuestas adecuadas. Entre las principales barreras identificadas se encuentran el temor a represalias, la desconfianza en los mecanismos institucionales y la percepción de que la violencia forma parte del trabajo cotidiano.

    Por ello, los participantes subrayaron la necesidad de fortalecer los sistemas de registro y notificación, establecer mecanismos seguros, confidenciales y accesibles para denunciar incidentes y desarrollar protocolos claros de prevención, respuesta e investigación.

    “Lo que no se reporta permanece invisible”, explicó Leidy Villanueva, de la Oficina de Gestión Territorial, Emergencias y Desastres del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. “La protección comienza antes del incidente”, agregó. 

    La experiencia colombiana mostró la importancia de anticiparse a los hechos mediante la capacitación, el análisis de riesgos, la coordinación territorial y la adopción de mecanismos específicos para proteger al personal, los establecimientos y los servicios de salud.

    Los participantes también destacaron que la prevención requiere mejorar las condiciones y la organización del trabajo, capacitar al personal en prevención de la violencia, manejo de situaciones de crisis y técnicas de desescalamiento, ofrecer apoyo médico y psicosocial a las personas afectadas y dar seguimiento a los incidentes.

    Proteger a quienes cuidan

    La prevención de la violencia requiere la participación coordinada de gobiernos, instituciones de salud, asociaciones profesionales, organizaciones de trabajadores, instituciones académicas, comunidades y otros sectores.

    La responsabilidad principal de prevenir y responder a la violencia recae en los Estados, los empleadores y las instituciones de salud, mientras que las acciones individuales del personal son complementarias y no sustituyen la obligación de garantizar entornos de trabajo seguros.

    La nueva hoja informativa de la OPS reúne evidencia sobre las distintas manifestaciones del problema, sus consecuencias y los factores que aumentan el riesgo. También presenta medidas que pueden adoptar las autoridades y las instituciones sanitarias, entre ellas establecer marcos normativos y protocolos de prevención y respuesta; crear sistemas de denuncia seguros, confidenciales y accesibles; mejorar la seguridad de los establecimientos; capacitar al personal; ofrecer atención médica y apoyo psicosocial; y recopilar datos sobre los incidentes y las acciones adoptadas.

    A nivel de políticas públicas, la OPS destaca además la importancia de la coordinación entre los sectores de salud, seguridad, justicia, educación y trabajo, así como de asignar recursos suficientes, monitorear las tendencias de la violencia y trabajar con las comunidades para reducir los riesgos, especialmente en contextos de crisis y desinformación.

    “La violencia hacia quienes trabajan en el sector salud no es un problema aislado. Es un obstáculo directo para el bienestar del personal sanitario y para la capacidad de los sistemas de salud de cumplir su misión”, señaló Yoana Díaz, asesora regional de Formación Profesional en Recursos Humanos para la Salud de la OPS. “Cuidar a quienes nos cuidan no es solamente una consigna, es un compromiso de acción.”

    La nueva hoja informativa también destaca que solo 26 de los 195 Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuentan con políticas o programas nacionales de salud y seguridad ocupacional dirigidos al personal de salud, lo que pone de relieve la necesidad de seguir fortaleciendo las políticas y medidas de protección.

    El mensaje final del encuentro fue claro: la violencia contra el personal de salud no es inevitable y puede prevenirse. Proteger a quienes brindan atención sanitaria es fundamental para el bienestar del personal, la calidad de los servicios y la capacidad de los sistemas de salud para responder a las necesidades de la población.

  • Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa, coordinado por PANAFTOSA

    Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa, coordinado por PANAFTOSA

    Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 24 de septiembre de 2026 (PANAFTOSA/SPV-OPS/OMS) – Especialistas en fiebre aftosa de los países miembros del Banco Regional de Antígenos para la Fiebre Aftosa (BANVACO) se reunieron en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, para avanzar en la definición de las bases técnicas que orientarán la conformación de las reservas estratégicas de antígenos del Banco.

    Durante la reunión, coordinada por PANAFTOSA, se analizaron distintos escenarios epidemiológicos relacionados con la fiebre aftosa, los riesgos de introducción y propagación del virus en el continente americano, la situación sanitaria regional y el comportamiento reciente de diferentes linajes virales en otras regiones del mundo.

    Como resultado del encuentro, los especialistas alcanzaron un consenso técnico sobre un conjunto de recomendaciones que será presentado a la Comisión Directiva del BANVACO. Entre ellas se incluyen la identificación de las cepas prioritarias que podrían formar parte del Banco y la definición de las cantidades mínimas de dosis que deberían considerarse para la conformación de las reservas estratégicas.

    Estas recomendaciones representan un paso importante para la operacionalización del BANVACO y para fortalecer la capacidad de preparación y respuesta de los países de la región ante una eventual emergencia de fiebre aftosa.

    Un banco de antígenos en permanente actualización

    Los especialistas destacaron que la composición de un banco regional de antígenos debe concebirse como un proceso dinámico, sujeto a una actualización permanente en función de la evolución de la situación epidemiológica mundial.

    En este sentido, consideraron necesario mantener mecanismos de vigilancia y análisis continuo que permitan identificar y evaluar oportunamente cambios en la distribución de los virus, comportamientos epidemiológicos inusuales, la emergencia de nuevas variantes o linajes y otros factores que puedan modificar el perfil de riesgo para los países de las Américas.

    Este seguimiento permitirá revisar periódicamente las prioridades definidas para el BANVACO a la luz de la evidencia científica y epidemiológica disponible, contribuyendo a que las reservas regionales se mantengan adecuadas a las necesidades de preparación y respuesta de los países miembros.

    Avances en la implementación del BANVACO

    La reunión constituye un nuevo avance en la implementación del BANVACO, iniciativa coordinada por el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (PANAFTOSA/SPV), de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), orientada a fortalecer la seguridad sanitaria regional y la capacidad de los países para prepararse y responder ante emergencias relacionadas con la fiebre aftosa.

    La reunión contó con el apoyo del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG) de Bolivia y de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (FEGASACRUZ). Su colaboración hizo posible la realización del encuentro en Santa Cruz de la Sierra y puso de relieve la importancia de la articulación entre los sectores público y privado para la protección de la sanidad animal y del patrimonio pecuario de la región.

    Los resultados técnicos consolidados durante la reunión serán elevados a las instancias correspondientes de la estructura de gobernanza del BANVACO y servirán de base para las próximas decisiones relacionadas con la conformación y el mantenimiento de las reservas estratégicas regionales de antígenos contra la fiebre aftosa.

  • Honduras impulsa un diálogo nacional para fortalecer la enfermería y ampliar el acceso a los servicios de salud

    Honduras impulsa un diálogo nacional para fortalecer la enfermería y ampliar el acceso a los servicios de salud

    La Secretaría de Salud lidera un proceso de diálogo nacional con instituciones públicas, academia, gremios profesionales y socios de cooperación para definir prioridades que fortalezcan al personal de enfermería, un componente esencial para avanzar hacia un sistema de salud basado en la Atención Primaria de Salud.

    Tegucigalpa, Honduras, 23 y 24 de septiembre de 2026. Contar con suficiente personal de enfermería, adecuadamente formado, distribuido y respaldado por condiciones que favorezcan su desarrollo profesional, es uno de los desafíos más importantes para garantizar el acceso a servicios de salud de calidad. Con este propósito, Honduras desarrolló el Diálogo Nacional para el Fortalecimiento del Personal de Enfermería, un espacio orientado a identificar prioridades y construir una agenda de acción para fortalecer la fuerza de trabajo en salud.

    La iniciativa, liderada por la Dirección de Desarrollo del Recurso Humano de la Secretaría de Salud, contó con la presencia de instituciones formadoras públicas y privadas, colegio y asociaciones de enfermería, actores de la sociedad civil y entidades gubernamentales vinculadas a la planificación y gestión del talento humano. También participó el BID, una de las instituciones parte de la Alianza para la Atención Primaria de Salud en las Américas.  En Honduras, esta alianza promueve acciones orientadas a fortalecer las capacidades de los sistemas de salud para responder mejor a las necesidades de las personas, las familias y las comunidades.

    Como parte del proceso, Benjamín Puertas, Jefe de la Unidad de Fuerza de Trabajo en Salud de la OPS y su equipo acompañaron el análisis de los principales desafíos relacionados con gobernanza, educación, regulación, empleo y condiciones laborales del personal de enfermería. La cooperación técnica incluyó además el intercambio de evidencia regional, herramientas de planificación y experiencias de otros países de las Américas para apoyar la definición de prioridades nacionales.
     

    Honduras se suma a otros países de la Región que han impulsado procesos similares con apoyo de la OPS para fortalecer la enfermería y la fuerza de trabajo en salud, entre ellos México y Guatemala, además de países del Caribe. Estas experiencias forman parte de una línea de cooperación técnica regional que busca fortalecer uno de los pilares más importantes de los sistemas de salud: las personas que prestan cuidados y sostienen la atención de la población.
     

    Fortalecer la enfermería significa fortalecer la capacidad del sistema de salud para llegar a las comunidades con servicios oportunos, continuos y de calidad. Las prioridades definidas durante el diálogo servirán de base para orientar futuras acciones, políticas e inversiones destinadas a desarrollar el personal que sostiene gran parte de la atención sanitaria que recibe la población hondureña.

     

  • Panamá impulsa el fortalecimiento del monitoreo de la diabetes y otras enfermedades no transmisibles en la atención primaria de Salud

    Panamá impulsa el fortalecimiento del monitoreo de la diabetes y otras enfermedades no transmisibles en la atención primaria de Salud

    Panamá, 23 de septiembre de 2026 (OPS/OMS) — El Ministerio de Salud de Panamá (MINSA), la Caja de Seguro Social (CSS) y la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) desarrollan, del 22 al 24 de septiembre de 2026, el “Taller para el fortalecimiento de la capacidad nacional para el monitoreo de la diabetes y otras enfermedades no transmisibles (ENT) en los establecimientos de atención primaria de salud (APS)”, en la Ciudad de Panamá. 

    Ante el desafío regional que representa la diabetes, esta iniciativa busca fortalecer los sistemas de información para producir datos estandarizados y oportunos que permitan evaluar la calidad de la atención, identificar brechas y mejorar la toma de decisiones en los servicios de salud. 

    Durante la apertura, la Dra. Zohra Abaakouk, Asesora Internacional en ENT de la OPS/OMS en Panamá, destacó que la iniciativa busca potenciar la experiencia previa del país. “Este taller busca generar un espacio de lo que ya se viene realizando el MINSA y la CSS, identificar fortalezas y analizar dónde persisten oportunidades para mejorar la disponibilidad y estandarización de la información. Necesitamos que los datos generados nos ayuden a conocer cómo estamos atendiendo a las personas y orientar acciones de mejora”, afirmó. 

    En las jornadas de trabajo participan representantes del MINSA y de la CSS, junto con equipos técnicos de las 15 regiones de salud del país. Esta articulación interinstitucional y multidisciplinaria permitirá analizar de manera conjunta los procesos de generación, análisis y utilización de los datos sobre la diabetes y otras ENT. 

    Por su parte, el Dr. Pedro Contreras, subdirector general de Salud Pública del MINSA, subrayó la urgencia de traducir la información y el conocimiento técnico en resultados efectivos ante el incremento de casos. “Pese a todos los esfuerzos y al conocimiento que tenemos, la prevalencia de las enfermedades crónicas sigue aumentando. Este taller nos lleva a revisar cómo gestionamos nuestros procesos y de qué manera nos reinventamos para frenar estos flagelos que agotan nuestros recursos y afectan a la población”, señaló. 

    Como resultado del taller, se espera consolidar una matriz técnica nacional de datos, un conjunto priorizado de indicadores y una hoja de ruta con plazos y responsables. Esta actividad se desarrolla en el marco de la estrategia de la OPS “Mejor Atención para las Enfermedades No Transmisibles” para optimizar la respuesta del sistema sanitario frente a estas patologías. 

  • Bolivia concretó un blindaje importante para su red hospitalaria: Misión experta de OPS abordó la prevención para evitar el desabastecimiento de oxígeno medicinal en zona andina

    Bolivia concretó un blindaje importante para su red hospitalaria: Misión experta de OPS abordó la prevención para evitar el desabastecimiento de oxígeno medicinal en zona andina

    La Paz, Bolivia, 23 de septiembre de 2026 (OPS/OMS) – Tras la experiencia vivida entre mayo y junio de 2026, cuando los bloqueos de carreteras afectaron el suministro de oxígeno medicinal y pusieron al borde del límite a las salas de terapia intensiva, quirófanos y neonatología en La Paz y El Alto, el sistema de salud boliviano ejecutó un plan estratégico. Del 7 al 18 de septiembre, una segunda misión técnica de alto nivel desplegada en el país por la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) avanzó en acciones concretas para un blindaje integral para garantizar el abastecimiento de insumos vitales como el oxígeno medicinal.

    La intervención técnica se enfocó en traducir los aprendizajes de la reciente crisis en decisiones operativas de alto impacto. Encabezada por el experto internacional de la OPS, Lucio Flavio Brito, la misión realizó en una primera visita en junio de 2026 un diagnóstico minucioso sobre el terreno para fortalecer y corregir las debilidades estructurales detectadas en las redes de salud, caracterizadas hasta entonces por la escasez de personal certificado, la prevalencia del mantenimiento reactivo sobre el preventivo, la falta de instrumentos para medir la pureza del gas y la conexión entre las áreas de ingeniería hospitalaria, farmacia y administración.

    En la segunda misión del experto Brito se concretó la implementación de una estrategia de fortalecimiento. Uno de los pilares de esta estrategia es la preparación para la llegada de una moderna planta generadora de oxígeno que será donada por el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en coordinación con la OPS y el Ministerio de Salud y Deportes. Durante las jornadas realizadas en la segunda misión, la delegación técnica evaluó y comparó diversas alternativas de emplazamiento para garantizar que la nueva infraestructura funcione con éxito sostenido. La evaluación técnica contempló aspectos críticos como las condiciones de ventilación, el respaldo energético, la logística de distribución y, de manera crucial, el impacto de la altitud en el rendimiento de los equipos para asegurar un abastecimiento ininterrumpido las 24 horas del día.

    Más allá de la futura llegada de la tecnología, el equipo multidisciplinario centró sus esfuerzos en la formación del capital humano a través de un entrenamiento intensivo directo en los hospitales prioritarios de La Paz y El Alto. Ingenieros, biomédicos, farmacéuticos y personal de mantenimiento fueron capacitados in situ en operaciones de seguridad, trazabilidad de cilindros, control de calidad y elaboración de planes de contingencia inmediatos, sentando las bases para una respuesta efectiva.

    La misión sostuvo reuniones y visitas técnicas a la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) que cuenta con una planta de producción y recarga de oxígeno medicinal. Las reuniones tuvieron un doble enfoque centrado en fortalecer la resiliencia, así como la capacidad y producción, de abastecimiento de oxígeno y la formación de recursos humanos de parte de la universidad.

    El despliegue sirvió además para acordar los lineamientos de la primera Norma Técnica Nacional de Gestión Integral de Gases Medicinales, un instrumento normativo que establecerá reglas claras e iguales para la adquisición, almacenamiento y mantenimiento de estos insumos en todo el territorio. 

    Esta hoja de ruta institucional articuló el trabajo con agencias de cooperación internacional como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las agencias de cooperación de Corea del Sur (KOICA) y Japón (JICA), la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE) y la Embajada de los Estados Unidos, asegurando que cada donación e inversión futura responda a estándares técnicos rigurosos y cuente con los recursos garantizados para su sostenibilidad operativa en el tiempo.

  • OPS y Africa CDC llaman a mantener la inversión y fortalecer la cooperación entre África y las Américas para la preparación frente a pandemias

    OPS y Africa CDC llaman a mantener la inversión y fortalecer la cooperación entre África y las Américas para la preparación frente a pandemias

    En un evento paralelo a la Asamblea General de las Naciones Unidas, Burundi y Guyana se sumaron a la OPS y Africa CDC para impulsar una mayor cooperación y un financiamiento sostenible liderados por los países para la prevención, preparación y respuesta ante pandemias.

    Adís Abeba y Nueva York, 22 de septiembre de 2026 (OPS/OMS / Africa CDC) – La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC), junto con países y socios de África y las Américas, hicieron un llamado a mantener inversiones sostenidas en la prevención, preparación y respuesta ante pandemias, así como a fortalecer la cooperación entre ambas regiones para proteger vidas, economías y sociedades frente a futuras pandemias y emergencias de salud pública.

    El llamado se realizó durante el evento de alto nivel “Dos regiones, un futuro: Financiar la prevención, preparación y respuesta ante pandemias para fortalecer la seguridad sanitaria mundial”, organizado por la República Cooperativa de Guyana y la República de Burundi, en colaboración con la OPS y Africa CDC, con el apoyo de la Fundación de las Naciones Unidas.

    El encuentro reunió a líderes y socios de África y las Américas para analizar cómo las prioridades definidas por los propios países, el fortalecimiento de las capacidades regionales y un financiamiento sostenido pueden reforzar la preparación frente a emergencias y contribuir a sistemas de salud más resilientes.

    “La pandemia mostró lo que ocurre cuando los países dependen excesivamente de fuentes lejanas para obtener medicamentos esenciales, vacunas, pruebas diagnósticas y equipos de protección”, afirmó el presidente de Guyana, doctor Mohamed Irfaan Ali. “La ciencia no debería conocer fronteras entre el norte y el sur, pero el acceso a sus beneficios nunca debería depender de la geografía. Debemos construir un mundo en el que el Sur Global tenga la capacidad científica no solo para recibir innovaciones que salvan vidas, sino también para contribuir a crearlas”, añadió. 

    “La preparación no es un costo que se asume durante una emergencia. Es una inversión que realizamos antes de que ocurra, una inversión en salud pública, sin duda, pero también en resiliencia económica, estabilidad social y seguridad colectiva”, señaló el Director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa. “Ya contamos con las herramientas de diagnóstico, las evaluaciones de riesgos y los planes de acción. El verdadero desafío es contar con financiamiento sostenido. Debemos traducir las prioridades en inversiones predecibles y de largo plazo, a nivel nacional, regional y mundial, y mantenerlas durante los períodos de calma entre crisis”, destacó. 

    Los debates retomaron las lecciones aprendidas de la pandemia de COVID-19 y de recientes brotes de enfermedades infecciosas, destacando prioridades como la vigilancia epidemiológica y la inteligencia epidémica, la vigilancia de laboratorio y genómica, los sistemas de alerta temprana y respuesta rápida, la coordinación de emergencias y otras capacidades esenciales de preparación.

    Las inversiones sostenidas en estas áreas pueden ayudar a los países a prevenir, detectar y contener agentes patógenos con potencial epidémico y pandémico, al tiempo que protegen los servicios esenciales de salud y reducen las consecuencias sociales y económicas más amplias.

    “La próxima pandemia no esperará a que el mundo se movilice una vez iniciada la crisis. Debemos invertir antes de que ocurran las emergencias, con los países definiendo las prioridades y con instituciones regionales sólidas capaces de actuar con rapidez”, afirmó el Director General de Africa CDC, doctor Jean Kaseya. “África y las Américas cuentan con una enorme experiencia, conocimientos científicos y capacidad de respuesta. Al conectar estas fortalezas, compartir conocimientos y construir mecanismos de financiamiento predecibles alineados con las prioridades nacionales, podemos fortalecer la seguridad sanitaria en ambas regiones y contribuir a un mundo más seguro”, consideró. 

    Los participantes destacaron la importancia de situar a los países en el centro de los esfuerzos de preparación frente a pandemias, de modo que los gobiernos definan las prioridades y orienten las inversiones de acuerdo con sus riesgos, necesidades y capacidades nacionales. Organismos regionales como la OPS y Africa CDC pueden reforzar estos esfuerzos nacionales mediante cooperación técnica, coordinación transfronteriza, intercambio de conocimientos y provisión de bienes públicos regionales.

    “La actual epidemia de ébola en la República Democrática del Congo nos recuerda de manera contundente la urgencia de invertir en preparación y respuesta ante pandemias”, indicó la embajadora Zephyrine Manirataganda, representante permanente de Burundi ante las Naciones Unidas. “Nuestro país, así como las naciones de América del Sur y el Caribe, enfrentan amenazas estructurales similares, y valoramos la cooperación Sur-Sur entre nuestras regiones en materia de preparación sanitaria”, manifestó.

    Durante el evento también se hizo un llamado a pasar de un financiamiento impulsado por las crisis a inversiones estratégicas y sostenidas en preparación. Este tipo de inversión protege la salud, fortalece la resiliencia económica y la seguridad nacional, y contribuye al desarrollo sostenible.

    La discusión impulsó una agenda compartida para fortalecer la cooperación entre África y las Américas, vinculando las prioridades nacionales con las capacidades regionales y promoviendo una mayor coordinación del financiamiento nacional, regional y mundial destinado a la seguridad sanitaria y la preparación frente a emergencias.

    “Ningún país puede prepararse por sí solo: la infraestructura regional que articula la preparación nacional; las redes de vigilancia que cruzan las fronteras; los sistemas de laboratorio que comparten capacidades; y los equipos de respuesta ante emergencias que pueden desplazarse allí donde se los necesita son bienes colectivos y requieren inversiones colectivas”, concluyó Anne-Claire Amprou, embajadora de Francia para la Salud Global y moderadora del evento.

    El encuentro se celebró antes de la Segunda Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Prevención, Preparación y Respuesta ante Pandemias, que tendrá lugar el 25 de septiembre, en la que líderes mundiales evaluarán los avances logrados desde la primera reunión celebrada en 2023 y analizarán cómo mantener el compromiso político y el financiamiento para la preparación frente a pandemias en un contexto mundial de crecientes restricciones al financiamiento.

    Las conversaciones también tuvieron lugar mientras los países avanzan en la implementación del Acuerdo sobre Pandemias de la OMS y otros compromisos internacionales orientados a fortalecer la preparación y la respuesta frente a emergencias sanitarias.

    Foto de grupo: Reunión con los CDC de África y la OPS.

  • La Paz y El Alto fortalecen la prevención y detección temprana de la enfermedad renal crónica

    La Paz, Bolivia, 23 de septiembre de 2026 (OPS/OMS) – La Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), en coordinación con el Ministerio de Salud y Deportes, desarrolló un curso presencial de actualización sobre prevención de la enfermedad renal crónica, dirigido a personal de salud del primer nivel de atención de La Paz y El Alto. La actividad buscó fortalecer la detección temprana, el seguimiento continuo y la referencia oportuna, para prevenir complicaciones y retrasar la progresión de la enfermedad. 

    La jornada reunió a personal médico general y familiar, responsables de programas de enfermedades no transmisibles, coordinadores de redes y profesionales de establecimientos de primer nivel. Mediante exposiciones breves, análisis de casos y ejercicios prácticos, las y los participantes revisaron factores de riesgo, evaluación inicial de la función renal, señales de alarma, criterios de referencia y contrarreferencia, registros e indicadores de calidad. 

    En Bolivia, la enfermedad renal crónica afecta a un grupo importante de la población. La diabetes, la hipertensión arterial, las enfermedades cardiovasculares, el tabaquismo y la obesidad aumentan el riesgo. Como la enfermedad puede avanzar sin manifestaciones evidentes durante sus primeras etapas, el primer nivel de atención es clave para identificar a las personas en riesgo y asegurar un cuidado continuo. 

    El curso articuló la respuesta nacional de salud renal con HEARTS 2.0, vía clínica que integra la prevención y atención cardiovascular, renal y metabólica en la Atención Primaria de Salud. Este enfoque favorece procesos estandarizados, decisiones basadas en evidencia y acciones adaptadas al contexto local.

    Esta jornada de capacitación fue posible gracias al convenio entre el Gobierno de los Estados Unidos, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), en apoyo a las iniciativas del Ministerio de Salud y Deportes de Bolivia. 

    Esta actividad se enmarca en la Iniciativa Mejor Atención para las Enfermedades No Transmisibles (ENT) que impulsa la OPS y es un cambio que va más allá del tratamiento: promueve la prevención, el control de los factores de riesgo y la promoción activa de la salud en cada comunidad. Fortalece la capacidad de los equipos locales, mejora la coordinación del cuidado y asegura que los servicios esenciales lleguen a quienes más los necesitan, sin fragmentación y sin demoras.

  • Bolivia fortalece las capacidades del personal de salud para implementar las normas nacionales de cáncer

    Bolivia fortalece las capacidades del personal de salud para implementar las normas nacionales de cáncer

    La Paz, Bolivia, 23 de septiembre de 2026 (OPS) – Mediante casos prácticos, ejercicios de referencia y contrarreferencia, y revisión de registros e indicadores, personal de salud recibió capacitación para la implementación de las normas nacionales de atención del cáncer.  Las personas capacitadas analizaron responsabilidades, rutas de atención y oportunidades de mejora en establecimientos y redes de salud.

    El Ministerio de Salud y Deportes, con la cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), impulsó está actividad para fortalecer las competencias del personal de salud de La Paz y El Alto para aplicar la normativa nacional de cáncer de manera uniforme, segura y articulada, con énfasis en la capacidad resolutiva del primer nivel de atención y la continuidad del cuidado.

    La jornada abordó el análisis y la aplicabilidad de las normas de cáncer de cuello uterino, mama y próstata, así como la atención del cáncer en la niñez y adolescencia. 

    El cáncer constituye un desafío prioritario de salud pública en el Estado Plurinacional de Bolivia, lo que refuerza la necesidad de ampliar la prevención, la detección temprana, el diagnóstico oportuno, el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos con equidad e interculturalidad.

    La capacitación incorporó los enfoques de atención primaria de salud, curso de vida, derechos humanos, género, interculturalidad y atención centrada en las personas, sus familias y comunidades. También promovió el uso de información para identificar brechas de acceso y mejorar la calidad, respetando los saberes y prácticas de los pueblos y naciones indígena originario campesinos.

    Como resultado, se definieron acciones de mejora para fortalecer la coordinación entre niveles, el seguimiento de las personas y el uso de registros e indicadores. La metodología y los materiales desarrollados podrán apoyar futuras réplicas de la capacitación en redes y establecimientos de salud del país.

    Esta jornada fue posible gracias al convenio entre el Gobierno de los Estados Unidos, el Programa Mundial de Alimentos y la Organización Panamericana de la Salud, en apoyo a las iniciativas del Ministerio de Salud y Deportes.

    Esta acción también se desarrolla en el marco de avanzar en la Iniciativa Mejor Atención para las Enfermedades No Transmisibles de la OPS que impulsa un cambio que va más allá del tratamiento: promueve la prevención, el control de los factores de riesgo y la promoción activa de la salud en cada comunidad.