Buenos Aires, 02 de junio de 2026 (OPS). Un equipo multidisciplinario del Ministerio de Salud de la Nación, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Grupo de Trabajo para la Salud Global (TFGH) y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) visitaron y realizaron entrevistas en 33 sitios de vacunación y en centros de almacenamiento de siete jurisdicciones del país para analizar la implementación de la introducción de la vacuna materna contra el virus sincicial respiratorio (VSR).
El estudio comenzó el 14 de mayo pasado y se realizó en Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Río Negro, San Luis y Tucumán, y contó con la cooperación de las autoridades y de las jefas y jefes de los programas de inmunizaciones de dichas jurisdicciones.
Tras las visitas, 26 de mayo se presentaron los desafíos y recomendaciones identificadas a las autoridades sanitarias nacionales y jurisdiccionales, organismos internacionales y socios implementadores, orientadas a fortalecer la introducción, aceptación y sostenibilidad de la estrategia y aportar evidencia al debate global.
“A dos años de la implementación de la vacuna, son muy valiosos este tipo de estudios con el fin de identificar fortalezas, desafíos y oportunidades de mejora en la implementación del programa y orientar la toma de decisiones a nivel nacional, regional y global”, expresó la representante de la OPS, Eva Jané Llopis. “Para la investigación se llevaron a cabo 239 entrevistas”, detalló.
Argentina fue el primer país en América Latina en incluir la vacuna contra VSR en el Calendario Nacional de Vacunación para proteger a los recién nacidos al transferirles inmunidad durante la gestación, y reducir así el riesgo de bronquiolitis, neumonía, internaciones y complicaciones durante los primeros meses de vida. En el primer año de su aplicación “la OPS brindó cooperación técnica para realizar los estudios que mostraron una efectividad del 62% en la reducción de las hospitalizaciones respiratorias de bebés menores de 6 meses, además de una disminución superior al 70% en los ingresos a las unidades de cuidados intensivos”, indicó Jané Llopis.
Las distintas visitas tuvieron entre sus objetivos analizar la planificación y gestión del programa de vacunación materna contra el VSR en los niveles nacional y subnacional, incluyendo la gobernanza, la cadena de suministro, la capacitación del personal y los mecanismos de monitoreo y supervisión. Además, el equipo observó la implementación en terreno a fin de evaluar las condiciones de almacenamiento, la organización de las sesiones de vacunación, las prácticas del personal de salud y el cumplimiento de las normas y procedimientos establecidos.
El trabajo incluyó el análisis de los procesos de planificación de la utilización del anticuerpo monoclonal de acción prolongada nirsevimab como estrategia complementaria a la vacunación materna para proteger a prematuros de 32 o menos semanas de edad gestacional o con un peso inferior a 1.500 gramos hasta los 6 meses de edad; prematuros de menos de 29 semanas y con un peso menor a 1.000 gramos (ambos criterios) hasta los 12 meses; y niños menores de 12 meses con determinadas cardiopatías y/o requerimiento de oxígeno.
Las entrevistas a embarazadas exploraron la percepción, aceptación y experiencia de las usuarias y sus familias de la vacunación materna contra el VSR, además de indagar sobre barreras y facilitadores de acceso. También se realizaron cuestionarios a funcionarios nacionales y jurisdiccionales, trabajadores de la salud, y a padres y cuidadores de niños que reciben nirsevimab.

Leave a Reply