A los 32 años se cumplió el sueño de infancia de Aldair Quintana. Nunca es tarde para quien sabe esperar.
El portero tuvo por fin su debut en un partido oficial de la Selección Colombia, el objetivo de toda su carrera, el que fue esquivo en sus mejores momentos deportivos, pero finalmente se cristalizó este viernes, en el partido amistoso contra Paraguay, que terminó con derrota por 0-1 para la Tricolor.
El balance en el debut de Quintana
No fue un duelo en el que tuviera que convertirse en figura pues, de hecho, los paraguayos le patearon poco. En el primer tiempo fueron tres intentos controlables y en el segundo dos más, uno de ellos el doble rebote que le quedó a Enciso y terminó en el fondo de la red, no por una falla puntual del arquero sino un problema en la cobertura que hizo que nadie llegara a auxiliarlo.
Jugó bien con los pies, despejó sin complicaciones y un par de veces ayudó a sacar al equipo desde cambio propio.
El balance general, a pesar de la derrota, fue aceptable.
Colombia vs Paraguay Foto:EFE/ Ángel Colmenares
El susto de Aldair
“Contento por el debut, muchos años esperando este momento. Lastimosamente no fue una victoria pero me quedo con el esfuerzo del equipo, la entrega contra un rival como Paraguay”, dijo en Caracol TV.
“Ahora corregir lo que fallamos y pensar en Perú”, próximo rival de Colombia, dijo el arquero.
El sueño cumplido es lo que atesora en su memoria: “Es algo hermoso, me siento muy contento, lo venía trabajando hace muchos años, esperemos que sea el inicio de muchos partidos en la Selección”.
Sin embargo, arrancando el partido sufrió un duro choque contra un rival que lo dejó tendido en el suelo y con una preocupante imagen: las cámaras enfocaron su cabeza y se veía una importante cantidad de sangre.
“Pensaba en el momento ¿por qué me pasa esto preciso en el debut? Estaba un poco mareado la verdad pero quería terminar el partido porque era una oportunidad que esperé por mucho tiempo”, confesó el tolimense.
De hecho, mientras le ponían una especie de casco en la cabeza para controlar el sangrado, en la raya se veía calentando a Montero, lo que seguro le generó la preocupación de un debut posiblemente efímero.
Por fortuna se levantó a tiempo y siguió en el campo sin mayor dificultad. Claramente iba a tener que pasar mucho más para arruinar un debut que soñó toda su vida: “Siempre tuve claro que quería volver a estar, ser parte de este grupo tan lindo, Dios y la vida me dan la oportunidad de debutar”, concluyó.
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