São Paulo, Brasil, 28 de abril de 2026 – La Organización Panamericana de la Salud (OPS), a través de su Departamento de Emergencias en Salud, lleva a cabo del 27 al 30 de abril, un curso de capacitación en autopsia mínimamente invasiva (AMI). La actividad, realizada en colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (FMUSP), tiene como objetivo fortalecer la capacidad de los países de la Región para mejorar la detección temprana de la fiebre amarilla.
La autopsia mínimamente invasiva, realizada mediante una sola punción para obtener biopsias dirigidas del tejido, permite recolectar de forma rápida muestras diagnósticas que facilitan la confirmación de fiebre amarilla en humanos. La iniciativa forma parte de los esfuerzos regionales para mejorar las capacidades de respuesta ante enfermedades emergentes. “Nuestro objetivo es fortalecer la detección temprana de la fiebre amarilla en todos los países, especialmente en zonas remotas, mediante el fortalecimiento de capacidades y el uso de herramientas clave como la autopsia mínimamente invasiva”, señaló Angel Rodríguez Mondragón, Asesor en Manejo Clínico del Departamento de Emergencias en Salud de la OPS.
La realización del curso se da en un contexto epidemiológico desafiante para la Región. Desde 2024, se han confirmado 441 casos de fiebre amarilla en las Américas, en áreas sin antecedentes recientes de transmisión, incluyendo territorios fuera de la región amazónica, de acuerdo a la alerta epidemiológica de la OPS publicada el 13 de marzo de 2026. Esta expansión geográfica de la fiebre amarilla, sumada a la alta letalidad de la enfermedad, refuerza la necesidad de fortalecer la detección y el manejo clínico oportuno.
La autopsia mínimamente invasiva se presenta como una herramienta innovadora con alto potencial para apoyar estos esfuerzos. Al permitir la obtención de muestras por medio de técnicas precisas y más rápidas, su aplicación facilita la investigación de las causas de muerte en humanos, especialmente en contextos con limitaciones de recursos o en áreas remotas. Esto contribuye a reducir el subregistro y mejorar la calidad de la información sobre mortalidad, un elemento estratégico para orientar las políticas de salud pública.
Otra ventaja de la AMI, según destacaron los expertos, es su mayor aceptabilidad entre los familiares de las personas fallecidas, lo que puede facilitar la realización de estos procedimientos en distintos contextos culturales.
Los seis especialistas del curso, incluidos patólogos de Colombia y Ecuador, y quienes multiplicarán la capacitación a otros profesionales en sus países, destacaron los desafíos que enfrentan sus países en la investigación de muertes asociadas a enfermedades infecciosas, así como el potencial de la AMI para fortalecer las capacidades diagnósticas a nivel nacional. La posibilidad de aplicar esta metodología en territorios de difícil acceso representa un avance significativo para la vigilancia en salud pública en la Región.
A través de iniciativas como esta capacitación, la Organización Panamericana de la Salud contribuye al desarrollo de capacidades nacionales y al acceso a métodos y técnicas innovadoras que permiten mejorar la toma de decisiones y la respuesta oportuna ante brotes.
La OPS continuará apoyando a los países en el fortalecimiento de sus capacidades para la detección temprana, el manejo clínico y la respuesta coordinada frente a la fiebre amarilla, promoviendo la cooperación regional y el intercambio de conocimientos como pilares fundamentales para enfrentar amenazas sanitarias emergentes.
Esta actividad fue realizada gracias al apoyo de la Unión Europea.

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