Hay futbolistas que aparecen en los momentos importantes, y hay otros que los transforman. Luis Díaz pertenece, sin discusión, al segundo grupo. Su gol para sellar la clasificación del Bayern Múnich a las semifinales de la UEFA Champions League no fue solo una anotación más: fue una declaración de carácter en el escenario de clubes más exigente del mundo. Y como si fuera poco, contra el Real Madrid, el equipo de las hazañas en ese torneo.
El partido de ‘Lucho’ tuvo dos caras. En el primer tiempo fue correcto, participativo, con esa chispa que siempre insinúa peligro, pero sin terminar de romper el molde. En el segundo estuvo más distante del arco, con menos incidencia. Y fue ahí donde nació lo extraordinario, cuando ya nadie lo esperaba, cuando parecía diluirse, cuando el reloj corría en contra; el guajiro eligió el instante exacto para reaparecer.
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Y, obvio, no se puede calificar de normal el partido de ‘Lucho’ porque el gol fue magistral, con su sello; por el minuto en el que lo hizo, también por el aporte al arrastrar la marca en el tanto de su compañero Harry Kane y por los múltiples intentos de desequilibrar por su banda. Lo que se tiene que decir es que hay futbolistas que deslumbran con jugadas, pero el colombiano demostró que es de los que tiene la frialdad para brillar cuando el partido lo requiere.
Luis Díaz, clave en la clasificación del Bayern. Foto:AFP
La frialdad de Luis Díaz para definir
Porque los grandes no necesitan dominar todo el partido; les basta con dominar el momento. Y Díaz lo hizo con la tranquilidad que lo identifica. No hubo desespero en su definición, solo precisión, frialdad, muchísima convicción. Y el festejo fue una escena para reproducir una y otra vez; su grito fue de desahogo; el abrazo de sus compañeros, de agradecimiento, una marea roja que envolvió a todo el estadio cuando el locutor del Allianz Arena dijo: “Luis” y los miles de aficionados respondieron tres veces: “Díaz”. Sin duda fue el hombre de la noche, el que aseguró la clasificación.
Luis Díaz y su gran temporada, en cifras
Luis Fernando Díaz Marulanda hizo un doblete en la llave contra los españoles para aumentar las cifras de su mejor temporada en Europa: en esta, 2025-2026, tiene 39 participaciones (anotaciones y asistencias) en goles, seis de ellos en 10 partidos de esta Champions; mientras que en las tres anteriores, sí en todas juntas, logró 40 participaciones.
Cifras de Luis Díaz contra el Real Madrid Foto:Sofascore
Y en medio de ese momento, de esta mejor temporada, es que la Selección Colombia debe reconstruirse sobre la roca de ‘Lucho’ de cara al Mundial. No solo por su talento, sino por su temple. Colombia necesita jugadores que no se quiebren cuando el partido se pone cuesta arriba, que no desaparezcan cuando el juego exige carácter. Puede que no hable mucho, pero demuestra, y eso segundo vale más en una cancha; contagia.
Hay noches que no se cuentan, se cantan como la de ‘Lucho’, el de Barrancas, el de la gambeta que acaricia y hiere, el que está en el partido en silencio hasta que decide romperlo, todo con un quiebre, normalmente desde el sector izquierdo.
Luis Díaz, clave en la clasificación del Bayern. Foto:AFP
Su nombre debe seguir sonando como tambor en la tribuna, a la espera de que sus goles se multipliquen, para que su calma sea bandera dentro de la Selección. Hoy, el mejor jugador de Colombia no grita su grandeza: la susurra… y el mundo entero se debe quedar en silencio para escucharla.
Opinión
Camila Espinosa Aristizábal
Para EL TIEMPO
@Camilanoticia
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