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  • «Hubo una cadena de negligencias»: el infierno de Hong Kong bajo la sombra de la corrupción

    «Hubo una cadena de negligencias»: el infierno de Hong Kong bajo la sombra de la corrupción

    Un chispazo, y 1.800 hogares se convirtieron en un infierno. Al cabo de un día y medio las llamas todavía consumen el complejo residencial de Wang Fuk, convertido ya en la catástrofe más devastadora en la historia moderna de Hong Kong. Un drama humano agravado –esto es, causado– por la negligencia y la codicia.

    La imponente silueta carbonizada de los bloques se confunde en la noche, no así los focos todavía activos, aunque controlados, en las plantas más altas, de los que se desprende un humo que envuelve la calle en un intenso olor a quemado. La calle está tomada por efectivos policiales y decenas de camiones de bomberos, que bombean agua sin descanso gracias a mangueras elevadas.

    La urbanización consta de ocho edificios de 31 plantas y 90 metros de altura, hogar de unas 4.500 personas según el censo gubernamental. Una construcción colosal, como lo es también la desgracia: las últimas cifras oficiales hablan de 83 fallecidos y 76 heridos, las cuales seguirán aumentando a medida que avancen las labores de rescate.

    El cuerpo de bomberos no ha cuantificado los desaparecidos, que en horas previas se contaban por cientos. En su última actualización se ha limitado a apuntar que 296 de las 346 llamadas de auxilio han sido solucionadas, lo que deja 50 en el limbo.

    Entretanto, los nombres sin cuerpo y los cuerpos sin nombres se buscan unos a otros a la vuelta de la esquina, en el Pabellón Comunitario de Kwong Fuk. Allí aguardan identificación las fotografías de los cuerpos encontrados, y aquellos que buscan a sus seres queridos acuden, aferrándose a la suerte entre tanta desgracia. «La mayoría de los familiares vinieron a mediodía», comenta circunspecta una persona involucrada en las operaciones del lugar, al que no tienen acceso los medios de comunicación. «Hay muchas imágenes de niños».

    Corrupción fatal

    El incendio comenzó poco antes de las tres de la tarde (hora local) de este miércoles, y en menos de tres horas se había propagado a siete de los ocho bloques, inmersos en un proceso de renovación desde julio del año pasado. Las autoridades destacaron desde el primer momento que las llamas se propagaron a una velocidad «inusualmente» rápida, lo que alimentó las sospechas.

    Estas han iniciado una investigación criminal que ya ha detenido a tres personas: dos directores de la empresa responsable de las reformas, Prestige Construction and Engineering, y un consultor relacionado con el proyecto, quienes están acusados de homicidio imprudente.

    Imagen principal - En la primera imagen se apilan jaulas para las mascotas cedidas por los vecinos; en la segunda, voluntarias reparten ropa donada para niño; en la última, una vecina de Tai Po abandona el pueblo cargando con sus pertenencias
    Imagen secundaria 1 - En la primera imagen se apilan jaulas para las mascotas cedidas por los vecinos; en la segunda, voluntarias reparten ropa donada para niño; en la última, una vecina de Tai Po abandona el pueblo cargando con sus pertenencias
    Imagen secundaria 2 - En la primera imagen se apilan jaulas para las mascotas cedidas por los vecinos; en la segunda, voluntarias reparten ropa donada para niño; en la última, una vecina de Tai Po abandona el pueblo cargando con sus pertenencias
    En la primera imagen se apilan jaulas para las mascotas cedidas por los vecinos; en la segunda, voluntarias reparten ropa donada para niño; en la última, una vecina de Tai Po abandona el pueblo cargando con sus pertenencias
    J. Santirso

    Las pesquisas iniciales apuntan que la empresa habría empleado espuma de poliestireno, altamente inflamable y no homologada, en el sellado de las ventanas y el revestimiento de los ascensores, lo que habría facilitado la expansión del fuego por los pasillos hasta las viviendas. La malla exterior tampoco cumplía con los estándares, por lo que el andamiaje de bambú ardió con facilidad. Las alarmas antiincendios, además, estaban apagadas.

    «Lo sucedido es fruto de una cadena de negligencias», explica a ABC un experto local del sector, que prefiere mantener el anonimato por prudencia. «Al ver las imágenes es evidente que la malla no tenía efectos retardantes, un fallo crítico. Las alarmas pueden desactivarse durante las obras, pero solo de manera temporal, en zonas específicas y con permiso de los bomberos».

    Todo ello apunta a una mala praxis por parte de la empresa. «A veces se usan materiales que no cumplen con los estándares para recortar gastos», añade. Esto, pese a que el proyecto de renovación estaba presupuestado en 300 millones de dólares hongkoneses (33 millones de euros), una cantidad que motivó protestas por parte de los vecinos.


    Bomberos involucrados en las labores de rescate


    j. Santirso

    «Solo unas pocas empresas en Hong Kong hacen este tipo de trabajos y siempre con la mediación de las mismas consultoras. Todo el mundo sabe que hay acuerdos por debajo de la mesa», incide. La firma Prestige Construction and Engineering ya había sido sancionada hasta en dos ocasiones por vulnerar los requisitos de seguridad en otras obras, según ha revelado el diario local ‘South China Morning Post’.

    Sin embargo, el origen específico del fuego todavía no se ha dilucidado. Varios vecinos han asegurado haber visto a algunos operarios fumando y arrojando las colillas. «Un cigarrillo mal apagado podría bastar, no había supervisión suficiente», concluye el especialista.

    Solidaridad ciudadana

    Pero si el complejo residencial de Wang Fuk es escenario del horror, el exterior ofrece su reverso: la solidaridad de una ciudad volcada con las víctimas. La plaza adyacente se ha convertido en un despliegue comercial sin transacción alguna. Los vecinos han ido depositando todo tipo de objetos para los afectados: maletas, jaulas para mascotas y una montaña de ropa que los voluntarios ordenan por tallas. Dos veinteañeras sujetan sendos carteles de cartón escritos a mano: «90-160 centímetros», «prendas para niños».

    Entre montón y montón se mueven a toda velocidad jóvenes voluntarios cargados con cajas de víveres y objetos de primera necesidad. Es el caso de Jade, Nick y Macy, tres estudiantes universitarios que vieron la convocatoria a través de la red social Telegram y que esta tarde se han dedicado a traer comida desde un McDonald’s cercano. «Es lo mínimo que podemos hacer para ayudar», señalan.


    El edificio, todavía en llamas


    J. Santirso

    El auxilio abarca desde lo burocrático, un punto de atención para los damnificados que han perdido sus documentos de identidad, hasta lo espiritual. Una mujer reparte bendiciones mientras sostiene un folio impreso que reza: «Jesús entiende tu dolor».

    Las fuerzas de seguridad han ordenado desalojar el edificio contiguo ante el riesgo de que las torres se derrumben. El experto consultado por este medio considera que es una posibilidad poco probable, dada la densa capa de hormigón que blinda la estructura, pero todos los vecinos han abandonado ya sus hogares. Entre ellos se cuenta la madre de Fred, quien no ha tenido que desplazarse a un refugio pues ha podido encontrar acomodo en casa de este.

    Las viviendas de la familia se han convertido en concurrido albergue, pues acogen también al pastor de su iglesia, quien residía en uno de los bloques incendiados junto a su mujer y su hijo. «El incendio fue por la tarde, cuando la mayoría de los vecinos estaban fuera, de haber sido de noche hubiera sido un desastre aún mayor», comenta Fred, quien regresa apresurado a casa para atender a sus invitados.

    «Tuvieron mucha suerte, el chico estaba en el colegio, él trabajando y ella haciendo recados», apunta antes de despedirse. «Lo han perdido todo, pero se consideran afortunados. A diferencia de muchos de sus vecinos, están todos sanos y salvos».

  • La mili volverá a Francia en 2026 con los primeros 3.000 voluntarios

    La mili volverá a Francia en 2026 con los primeros 3.000 voluntarios

    Emmanuel Macron teme que la complicidad estratégica de Donald Trump y Vladimir Putin sobre Ucrania es una amenaza histórica para Europa, cuando los generales franceses advierten de los riesgos de enfrentamiento militar directo a corto o medio plazo, entre tres y cuatro años. Con tales convicciones, el presidente francés anunció este jueves, con una gravedad excepcional, la puesta en marcha de «un nuevo modelo de ejércitos y defensa», con más medios financieros y la introducción del servicio militar voluntario para afrontar los escenarios más inquietantes: «La aceleración de las crisis y el endurecimiento de las amenazas que se ciernen sobre nosotros».

    Dirigiéndose a la Vigésimo sexta brigada de infantería de marina en Varces (Isère), en la región de Auvergne-Rhône-Alpes, el presidente de la República hizo un análisis global de la seguridad y defensa francesa, en el «teatro» europeo, subrayando la gravedad de las amenazas crecientes y la necesidad de respuestas nacionales.

    Aludiendo a Ucrania y la guerra neocolonial de la Rusia de Vladímir Putin, Macron insistió en la gravedad del proceso histórico en curso: «Asistimos a la aceleración y endurecimiento de las amenazas contra nosotros». Jefe de Estado de la primera potencia nuclear europea, Macron parece estimar que la «evolución» de las amenazas requiere un nuevo modelo militar del Estado.

    Ese nuevo modelo, en curso de gestación, contará con nuevos recursos financieros. La nueva ley de programación militar para el año que viene confirmará un incremento de 2.000 millones de euros de los presupuestos de seguridad/defensa para el periodo 2026-2030. Recursos que podrán continuar creciendo al ritmo de la eventual evolución de la amenaza. Los déficits del Estado y la deuda pública atraviesan una crisis sin precedentes. Pero Macron considera urgente e imprescindible consagrar más recursos económicos a la defensa.

    El nuevo modelo nacional de seguridad y defensa se verá reforzado, al mismo tiempo, con la instauración del servicio militar voluntario, de hombres y mujeres de 18 y 19 años, a partir del verano de 2026, con tres objetivos:

    El primero, «reforzar el pacto nacional entre la Nación y sus ejércitos». Principio de carácter moral y eminentemente práctico. Tras la supresión del servicio militar en 1997 como consecuencia del declive de la antigua amenaza de la URSS, Macron estima que es necesario restaurar la relación íntima entre la sociedad y las nuevas amenazas, comenzando por la Rusia de Putin.

    En segundo término, «reforzar la capacidad de resistencia de nuestra Nación». Los activos de los tres ejércitos, Tierra, Mar y Aire, suman un total de 264.000 soldados y 62.500 reservistas. Macron estima que es imprescindible incrementar de manera significativa esos activos para afrontar nuevas amenazas bien próximas en Europa.

    Por último, «consolidar la formación de nuestros jóvenes». A juicio de Macron, se trata de un capítulo esencial para el futuro de la seguridad nacional: introducir a los jóvenes, a través del voluntariado, de entrada, a los grandes problemas donde está en juego la seguridad de la Nación.

    A partir del verano de 2026, las autoridades militares comenzarán por elegir a 3.000 primeros voluntarios, hombres y mujeres, que comenzarán recibiendo un salario de 900 a 1.000 euros mensuales. Durante los cuatro años siguientes, serán elegidos otros 10.000 voluntarios. Hacia 2035, 50.000 jóvenes voluntarios estarán integrados en el nuevo sistema de seguridad nacional. Se trata de cifras «aproximativas», que podrán evolucionar en función de las amenazas potenciales.

    Sólo en territorio nacional

    Los nuevos voluntarios estarán consagrados, esencialmente, a tareas de seguridad y defensa en territorio nacional. Macron hizo una precisión importante: los nuevos soldados voluntarios no serán enviados fuera de las fronteras nacionales, no serán enviados a Ucrania. Se trata de un detalle ultrasensible. El proyecto macroniano de creación de un nuevo modelo de seguridad y defensa nacional culmina, en la cúspide del Estado, una reflexión nacional que tiene muchos otros defensores, civiles y militares.

    Economistas de referencia, Hélène Rey, Moritz Schularick y Philipp Hildebrand han publicado un ensayo alarmante que culmina con esta reflexión: «Ante la guerra en su frontera oriental, el debilitamiento de las relaciones trasatlánticas y el crecimiento de los regímenes autoritarios, la Unión Europea vive una encrucijada estratégica. Si desea preservar su independencia, la Unión debe reforzar sus capacidades de defensa. Si no toma decisiones, Europa será vulnerable a las presiones y amenazas exteriores. Y, en definitiva, el proyecto europeo y sus valores fundamentales, la libertad y la democracia, estarán amenazados».

    «Europa se juega su destino»

    El general Pierre Schill, jefe de Estado mayor del Ejército de Tierra, insiste, por su parte, en la «evolución inquietante» de las amenazas que se ciernen sobre Francia y Europa: «Europa es nuestra primera ambición y nuestra primera inquietud. Hemos entrado en un mundo en el que el recurso a la fuerza militar parece normal para algunas grandes potencias. Asistimos al retorno de los imperios. Ante un imperio con ambiciones, como la Rusia de Putin, el resto de los estados son vasallos o enemigos. Europa se juega su destino ante esa evidencia. Europa debe asumir y defender su destino, con sus aliados, prestos a defender colectivamente su seguridad».

    El general Fabien Mandon, jefe de Estado mayor de los ejércitos, ha resumido la inquietud colectiva nacional con muchas complicidades europeas, con esta sentencia alarmante: «Debemos estar dispuestos a afrontar un choque militar directo con Rusia en un plazo de dos, tres o cuatro años».

  • Hong Kong investiga por posible corrupción la reforma en los rascacielos del incendio que se ha cobrado ya 83 muertos

    Hong Kong investiga por posible corrupción la reforma en los rascacielos del incendio que se ha cobrado ya 83 muertos

    Las llamas del incendio que desde este miércoles sacude Hong Kong todavía no se han extinguido del todo, pero las autoridades ya han comenzado una investigación criminal para esclarecer sus causas. Tanto es así que estas han realizado los primeros arrestos, dos directores y un consultor externo de la empresa que realizaba las renovaciones de los bloques residenciales por encargo de la constructora, acusados de homicidio imprudente por emplear materiales no homologados.

    En las primeras horas las declaraciones iniciales apuntaban que las llamas se habían expandido a una velocidad «inusualmente» rápida. Las primeras hipótesis apuntaban al andamiaje de bambú que rodeaba los edificios, pues estos estaban inmersos en un proceso de renovación desde julio del año pasado, pero pronto se hizo notar la presencia de poliestireno expandido en el revestimiento.

    La empresa en cuestión, Prestige Construction and Engineering Company, todavía no ha emitido comunicado oficial alguno y su sede estaba hoy cerrada, según han comprobado medios locales.

    La Comisión Independiente contra la Corrupción de Hong Kong ha creado un grupo de trabajo para investigar la posible corrupción relacionada con el incendio. «En vista del enorme interés público que suscita el caso, la ICAC ha creado hoy un grupo de trabajo para iniciar una investigación exhaustiva sobre la posible corrupción en el gran proyecto de renovación de Wang Fuk Court en Tai Po», afirma un portavoz de la agencia anticorrupción.

    El incendio, uno de los peores en la historia del territorio, deja de momento al menos 83 muertos y hasta 279 desaparecidos. Además, 16 de los 68 heridos están en estado crítico y hay 900 vecinos desplazados. Muchos de ellos han tenido que pasar la noche al raso dado el desbordamiento de los refugios cercanos.

    El fuego comenzó en la tarde este miércoles en un complejo residencial de ocho edificios en el distrito septentrional de Tai Po, cerca de la frontera con China continental. A primera hora de esta mañana (hora local) los focos en cuatro de los bloques estaban por fin bajo control al cabo de diez horas de esfuerzos, mientras que uno ha permanecido a salvo.

    Desastre creciente

    El servicio de bomberos ha movilizado 767 efectivos, 128 camiones y 57 ambulancias. El diseño característico de los edificios en Hong Kong, altas y espigadas torres, ha condicionado las labores de rescate y habría imposibilitado que algunos vecinos abandonaran sus residencias a tiempo. La mayoría de los residentes son ancianos y personas de mediana edad, según datos del censo hongkonés.

    El jefe del Ejecutivo local, John Lee, ha descrito lo sucedido como una «catástrofe masiva» y ha anunciado el retraso de las elecciones al Consejo Legislativo, previstas para el próximo 7 de diciembre, así como la suspensión de las actividades de campaña.

    El líder chino Xi Jinping, por su parte, ha expresado sus condolencias por medio de un comunicado oficial y ha instado a realizar «un esfuerzo total» para minimizar las víctimas y los daños materiales. Magnates como Li Ka-shing o Jack Ma, han realizado cuantiosas donaciones para colaborar en las tareas de rescate.

  • Moscú destaca que la negociación es «seria» y rechaza hacer grandes concesiones a Ucrania

    Moscú destaca que la negociación es «seria» y rechaza hacer grandes concesiones a Ucrania

    En vísperas de la visita a Moscú la semana que viene del enviado especial de Trump, Steve Witkoff, el Kremlin destaca que el actual proceso negociador impulsado por el presidente estadounidense es «serio», al tiempo que descarta hacer «grandes concesiones» a Ucrania en un eventual acuerdo de paz.

    Rusia se pronuncia así después de que las filtraciones sobre una conversación entre Witkoff y el asesor jefe de Vladímir Putin, Yuri Ushakov, expusiera la sintonía del enviado norteamericano con su contraparte rusa. Para el Kremlin, la noticia dada a conocer por Bloomberg responde a un intento inaceptable de hacer descarrilar los esfuerzos de paz y lo consideró un episodio de guerra híbrida, según apunta Reuters.

    Entre tanto, el presidente ruso recibió este miércoles en Biskek, la capital de Kirguistán, una oferta de mediación de su homólogo bielorruso, Alexander Lukashenko. Este propuso que Minsk fuera la sede de nuevas negociaciones de paz, como ya sucedió en 2014 para firmar la paz entre las milicias prorrusas del Dombás y Ucrania. «Si usted tiene el deseo de volver a Minsk (para negociar) de nuevo, siempre estamos listos», apuntó el líder bielorruso.

    «Mantenemos diálogos tanto con los occidentales como con los estadounidenses», declaró Lukashenko. «Espero que todo salga bien (…). Si los estadounidenses se comportan (ya lo diré públicamente lo que les dije) con cautela, entendiendo que es un asunto difícil y que requiere decisiones difíciles», añadió. Putin respondió que, a su parecer, «existe tal comprensión». Para Moscú, el plan de paz propuesto por el presidente estadounidense Donald Trump responde a buena parte de las inquietudes rusas, pero hay puntos que no convencen al Kremlin.

    Minsk es actualmente el aliado más cercano de Moscú, tanto que incluso se rumorea que en el futuro ambos países se unan en uno solo. Actualmente ya están en el Estado de la Union, una suerte de unión confederal que facilita el tránsito de personas y mercancías.

    Aliado clave en la guerra de Ucrania

    Tan cercana es su relación que Bielorrusia ha sido una pieza clave para la guerra contra Ucrania (las tropas que buscaban llegar a Kiev en 2022 salieron de este país) e incluso se ha teorizado que podría entrar en el conflicto como aliado de Rusia. Lukashenko ha hecho todo lo posible para evitarlo, pero seguirá apoyando a su «hermano mayor» Putin, tal como se ha referido a él alguna vez.

    Ambos líderes se reunieron en Kirguistán, una república exsoviética cercana a Rusia políticamente. La principal misión de Putin en este país era fortalecer el vínculo con Biskek y por ello firmó una declaración conjunta del fortalecimiento de la cooperación.

  • Dos guardias nacionales resultan gravemente heridos en un tiroteo cerca de la Casa Blanca

    Dos guardias nacionales resultan gravemente heridos en un tiroteo cerca de la Casa Blanca

    Disparos a la cabeza, a bocajarro. Así quedaron en estado crítico dos reservistas de la Guardia Nacional de Virginia Occidental que patrullaban el centro de Washington, a apenas una manzana de la Casa Blanca. El atacante, un hombre con barba y sobrepeso, abrió fuego pasada las 14.25 en la entrada de la estación de Metro de Farragut West, un punto habitual de presencia militar. Eligió el lugar y el momento. Sabía dónde estaba y a quién se dirigía.

    Todo ocurrió en segundos

    Los soldados intentaron cubrirse mientras agentes federales y policías vestidos de negro se abalanzaban sobre el tirador. Fue reducido en plena calle, inmovilizado sobre el asfalto y trasladado desnudo en una camilla a un hospital cercano. Varias manzanas quedaron acordonadas y los equipos de emergencia ocuparon, en minutos, una de las zonas más transitadas de la capital: un corredor de oficinas federales, hoteles y accesos al perímetro presidencial por el que pasan a diario miles de funcionarios y periodistas.

    La alcaldesa, Muriel Bowser, calificó la agresión como «un tiroteo dirigido». Un responsable policial apuntó que, por ahora, todo indica que se trata de la acción de «un único atacante», un lobo solitario capaz de sembrar el caos en uno de los lugares más vigilados —y teóricamente más seguros— del país.

    El tiroteo ha puesto a prueba un dispositivo que Donald Trump desplegó en agosto, cuando declaró una emergencia por crimen y ordenó sacar a más de 2.300 guardias nacionales a patrullar avenidas, estaciones y cruces estratégicos. Durante semanas, el presidente sostuvo que esa presencia militar había reducido drásticamente los índices de delincuencia. Defendía que homicidios y robos retrocedían gracias a la visibilidad constante de los uniformados.

    Pero el ataque, ocurrido en plena festividad de Acción de Gracias mientras Trump descansaba en su mansión de Florida, devolvió a la ciudad a la realidad: esos jóvenes soldados, ya convertidos en parte del paisaje urbano de Washington, también pueden ser objetivo. La imagen de dos guardias nacionales abatidos, sangrando en plena calle y a escasos metros de la Casa Blanca, ha sacudido a la capital y a un país que, pese al despliegue excepcional, no logra blindar ni siquiera a quienes patrullan su corazón institucional.

    La reacción fue inmediata

    El secretario de la Guerra, Pete Hegseth, ordenó el envío de otros 500 efectivos a la ciudad, pese a que una jueza federal dictaminó la semana pasada que el presidente no puede emplear a la Guardia Nacional para tareas de control del crimen sin el consentimiento del Distrito de Columbia. Su resolución quedó temporalmente suspendida durante tres semanas, y debía entrar en vigor el 11 de diciembre.

    Ha habido resistencia política al despliegue, especialmente entre los demócratas, pero su margen de maniobra es escaso: en la capital federal el presidente puede movilizar tropas y agentes federales sin autorización local, y Trump lo ha hecho. La alcaldesa Bowser, sin herramientas legales para impedirlo, ha acatado las órdenes. Este miércoles se presentó en la escena del ataque junto al director del FBI.

    El director de ese Buró Federal de Investigación, Kash Patel, aseguró en la lugar de los hechos que los dos miembros de la Guardia Nacional no han muerto, aunque permanecen en estado crítico. Añadió que el sospechoso será acusado de agresión contra un oficial federal.

    La confusión sobre el estado de las víctimas marcó la tarde

    El gobernador de Virginia Occidental, Patrick Morrisey, afirmó en un primer comunicado que ambos militares habían fallecido, dado que pertenecen a la Guardia Nacional de ese estado y estaban desplegados en Washington desde septiembre. Horas después rectificó: «Estamos recibiendo informes contradictorios sobre su estado. Ofreceremos más información cuando contemos con datos completos. Nuestras oraciones están con estos valientes, con sus familias y con toda la comunidad de la Guardia».

    Tras el tiroteo, la Casa Blanca activó la alerta roja, el nivel reservado para amenazas directas contra la vida. Más tarde la rebajó a naranja, un estatus de «riesgo alto» que mantiene al Servicio Secreto preparado para evacuar a quien sea necesario. Como Trump, sus principales asesores no estaban en el complejo presidencial por el descanso de Acción de Gracias.

    La investigación continúa abierta. Washington permanece bajo una tensión que no vivía desde hace años, marcada por un despliegue inédito, un pulso político por el control de la seguridad y la constatación de que, incluso con miles de uniformados en las calles, la capital sigue expuesta a este tipo de agresiones.

  • 25-N, la fecha que la derecha portuguesa quiere equiparar a la Revolución de los Claveles

    25-N, la fecha que la derecha portuguesa quiere equiparar a la Revolución de los Claveles

    Este martes se cumplen cincuenta años del 25 de noviembre de 1975, la fecha que puso fin al PREC –Periodo Revolucionario En Curso»– y que continúa dividiendo a la política portuguesa. Si para unos es un momento decisivo que evitó que Portugal derivara hacia una guerra civil, para otros se trata de un episodio secundario que nunca debería equipararse al 25 de abril de 1974, día de la Revolución de los Claveles.

    El Gobierno conservador sostiene que es fundamental recordar este aniversario porque, según afirma el ministro de Defensa, Nuno Melo, permitió «consolidar la democracia y evitar que el país cayera en la guerra civil». El Ejecutivo organizó varios actos conmemorativos y una exposición en el Museo de la Marinha con documentos inéditos de aquel año y medio de convulsión política y militar. «Muchas personas que nacieron después no tienen memoria vivida de lo que ocurrió», señaló Melo a ABC al inaugurar la muestra.

    En cambio, el Partido Comunista Portugués ha decidido no participar en ninguna ceremonia oficial. Rechazan frontalmente que el 25 de noviembre pueda colocarse al mismo nivel que el 25 de abril, la fecha histórica que puso fin a casi medio siglo de dictadura salazarista, abrió el camino a la descolonización en África y devolvió la libertad a Portugal. Para el PCP, la comparación supone «diluir la importancia fundacional» de la Revolución de los Claveles.

    La división política se refleja también en el discurso del presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, quien ha manifestado dudas sobre el formato militar previsto para celebrar la efeméride en la Plaza del Comercio, calificándolo de «regreso al pasado». El propio concepto de conmemoración está en entredicho: mientras la derecha defiende recordarlo como una fecha clave de estabilidad, la izquierda insiste en que no debe festejarse un día que, según ellos, «divide más de lo que une».

    Pese a las discrepancias actuales, los historiadores coinciden en que el periodo comprendido entre abril de 1974 y noviembre de 1975 fue uno de los más turbulentos del país. Fue una época marcada por tensiones ideológicas, nacionalizaciones masivas, reforma agraria y una sucesión de golpes y contragolpes militares. En el llamado ‘Verano Caliente’ de 1975 se multiplicaron los ataques; «incluso la Embajada de España en Lisboa fue objeto de un atentado», recuerda Nuno Melo.

    El 25 de noviembre quedó fijado en la memoria colectiva como el día en que los militares moderados frenaron lo que consideraban un posible golpe de extrema izquierda. Esa tesis sigue siendo rechazada por la denominada «izquierda militar», que resultó derrotada y sostiene que la amenaza nunca existió.

    El fotoperiodista João Marques Valentim recuerda que no durmió en la noche del 24 al 25 de noviembre. Estaba con los agricultores, retenido en Rio Maior, en la carretera entre Oporto y Lisboa, que permanecía cortada. Cuando alrededor de las cinco de la madrugada se reabrieron las comunicaciones, se dirigió a la capital y fue fotografiando los acontecimientos para el periódico de la época ‘A Luta’. «Vi la columna de militares liderada por el capitán Salgueiro Maia en la carretera de Santarém. Después, los vehículos militares en la plaza del Rossio. Por último me dirigí al Palacio de Belém, donde presencié el ataque al cuartel de la Policía Militar, en el que hubo heridos y algún muerto», recuerda el fotógrafo.

    Imagen principal - Manifestación organizada por el Partido Socialista junto al cuartel de los Comandos de Amadora, en la primera foto. En la segunda imagen, comandos del Cuartel de Amadora comandados por el general Ramalho Eanes. En la tercera foto, el general Ramalho Eanes, la tarde de 25 de noviembre de 1975 hablando a los periodistas diciendo que todo estaba bajo control en el Palacio de Belém
    Imagen secundaria 1 - Manifestación organizada por el Partido Socialista junto al cuartel de los Comandos de Amadora, en la primera foto. En la segunda imagen, comandos del Cuartel de Amadora comandados por el general Ramalho Eanes. En la tercera foto, el general Ramalho Eanes, la tarde de 25 de noviembre de 1975 hablando a los periodistas diciendo que todo estaba bajo control en el Palacio de Belém
    Imagen secundaria 2 - Manifestación organizada por el Partido Socialista junto al cuartel de los Comandos de Amadora, en la primera foto. En la segunda imagen, comandos del Cuartel de Amadora comandados por el general Ramalho Eanes. En la tercera foto, el general Ramalho Eanes, la tarde de 25 de noviembre de 1975 hablando a los periodistas diciendo que todo estaba bajo control en el Palacio de Belém
    Un 25 de noviembre convulso
    Manifestación organizada por el Partido Socialista junto al cuartel de los Comandos de Amadora, en la primera foto. En la segunda imagen, comandos del Cuartel de Amadora comandados por el general Ramalho Eanes. En la tercera foto, el general Ramalho Eanes, la tarde de 25 de noviembre de 1975 hablando a los periodistas diciendo que todo estaba bajo control en el Palacio de Belém
    João Marques Valentim

    Los hechos se desencadenaron cuando las unidades de paracaidistas se sublevaron en protesta por la amenaza de disolución de su regimiento. Ocuparon varias bases aéreas, lo que sirvió de justificación para activar el dispositivo militar que los moderados llevaban meses preparando. El operativo, dirigido por el entonces teniente coronel Ramalho Eanes, sofocó la insurrección. Aquella tarde se decretó el Estado de sitio en Lisboa, algo inédito en la historia portuguesa contemporánea.

    50º aniversario

    Con ocasión del 50º aniversario de la fecha, el Ministerio de Defensa ha preparado un documental con archivos históricos proporcionados por la televisión lusa RTP, en el que se incluye una entrevista con Ramalho Eanes, uno de los protagonistas del episodio y que más tarde sería elegido presidente de Portugal. En su testimonio, Eanes afirma que «existían dos grupos –uno radical y revolucionario, y otro moderado– y, aunque hubo varias conversaciones, quedó claro que no había conciliación posible». Según él, el clima de inseguridad era tal que «la mayoría de los ciudadanos portugueses solo querían que se restableciera el orden», convencidos de que un triunfo radical podía «poner en riesgo la libertad y la democracia prometidas por abril».


    Inauguración este lunes de la Exposición del 25 de abril al 25 de noviembre en el museo del Ejército, con la presencia del ministro de Defensa, Nuno Melo


    Virginia López

    Las conmemoraciones oficiales culminan este martes con una sesión solemne en el Parlamento portugués, donde la derecha ha insistido en que la decoración floral sea equivalente a la del 25 de abril, pero sustituyendo los tradicionales claveles rojos por rosas blancas. Para los partidos conservadores, esta fecha merece un reconocimiento similar porque, en palabras de Melo, «salvó a Portugal de una posible guerra civil». La izquierda, sin embargo, mantiene que la comparación es «inaceptable» y que el 25 de noviembre no puede ocupar el mismo lugar simbólico que la Revolución de los Claveles.

    Por ahora, el 25 de noviembre no es festivo nacional –a diferencia del 25 de abril–, pero la discusión sobre si debe convertirse en una fecha oficial o incluso en un nuevo día nacional de celebración sigue abierta medio siglo después.

  • La Casa Blanca defiende que solo quedan detalles «delicados, pero no insuperables» para el acuerdo en Ucrania

    La Casa Blanca defiende que solo quedan detalles «delicados, pero no insuperables» para el acuerdo en Ucrania

    Las negociaciones, presiones y tomas de postura sobre el acuerdo de paz en Ucrania se amontonan este martes, cuando se acerca el plazo impuesto por Donald Trump para que Volodímir Zelenski acepte su propuesta para acabar con la guerra: este jueves, día de Acción de Gracias en EE.UU.

    Tanto el Gobierno de Kiev como la Casa Blanca tratan de proyectar optimismo sobre el acuerdo, pese a que, en los puntos más complicados, las posiciones entre Ucrania y Rusia aparentan estar tan distanciadas como siempre.

    Por el lado ucraniano, el secretario de seguridad nacional y mano derecha de Zelenski, Rustem Umerov, defendió que las delegaciones de su país y de EE.UU. «han llegado a un entendimiento común en lo que tiene que ver con los términos del acuerdo discutido en Ginebra». Lo decía en referencia a las conversaciones durante el pasado fin de semana en la ciudad suiza, donde se encontraron con los negociadores jefe de EE.UU.: el secretario de Estado, Marco Rubio, y Steve Witkoff.

    A la vez, el Gobierno de Kiev filtraba declaraciones esperanzadoras a la prensa, asegurando que Ucrania había aceptado el plan de EE.UU. y que «en esencia» los dos países están de acuerdo.

    «Durante la última semana, EE.UU. ha conseguido grandes progresos hacia un acuerdo de paz, trayendo a la mesa de negociación tanto a Ucrania como a Rusia», aseguró por su lado la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. «Quedan unos pocos detalles delicados, pero no insuperables, que deben ser solucionados y que requieren de más conversaciones entre Ucrania, Rusia y EE.UU.».

    Las declaraciones desde Kiev y Washington parecían buscar calentar la posibilidad de un acuerdo elusivo, por el que Trump batalla desde que regresó a la Casa Blanca en enero y que solo le ha provocado frustración.

    El plan queda reducido a 19 puntos

    Porque las piezas del tablero no parecen haberse movido de forma decisiva en las últimas horas. El plan de 28 puntos que Trump presentó a los ucranianos la semana pasada –y bajo el que impuso el plazo de Acción de Gracias– era muy favorable a Rusia, había sido diseñado de la mano de Moscú y para muchos ucranianos era sinónimo de capitulación. Incluía cesiones territoriales importantes y el adiós definitivo a la OTAN, entre otros.

    Ese plan de 28 puntos quedó reducido a un plan de 19 puntos tras las conversaciones «productivas» en Ginebra entre EE.UU. y Ucrania. Pero ese plan, en esencia, omitía los asuntos más complicados y que hasta ahora han impedido la paz. De nuevo, la cuestión territorial o el eventual ingreso en la OTAN. Es decir, era una patada de despeje en los puntos que más separan a las partes.

    Rusia, por el momento, no parece haber cambiado su posición para nada. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que «no hay nada nuevo de lo que informar» sobre las negociaciones. El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, insistió en que cualquier enmienda al plan de 28 puntos tiene que reflejar el «espíritu y la letra» de las conversaciones que Vladimir Putin y Trump tuvieron en agosto en Alaska, donde el presidente de EE.UU. pareció asumir las posiciones de su homólogo ruso para el fin de la guerra.

    Las conversaciones siguen en marcha en diferentes planos. En Abu Dabi, el secretario del Ejército de Tierra de EE.UU., Daniel Driscoll, se reunía este martes con una delegación rusa. Por el lado europeo, la llamada Coalición de Voluntarios, cada vez más descolocada en el proceso, mantenía una videoconferencia para analizar la marcha de las negociaciones.

    Al final, el proceso solo se acelerará con la negociación directa con quien más presión puede poner para la consecución del acuerdo. El jefe de Gabinete de Zelenski, Andrei Yermak, aseguró este martes que Zelenski quiere un encuentro con Trump esta misma semana, durante el fin de semana de Acción de Gracias.

    Necesita convencer al presidente de EE.UU. de que el obstáculo para la paz es Putin, no él, y que la presión debe ser ejercida sobre Rusia, no sobre Ucrania. La Casa Blanca, por el momento, no confirma que haya una visita planeada. Trump tenía previsto viajar este martes por la noche a Florida para disfrutar allí de la gran fiesta anual en EE.UU.

  • La maldición de los Bibas: «Lo que ha hecho el Gobierno de España con nosotros da asco»

    La maldición de los Bibas: «Lo que ha hecho el Gobierno de España con nosotros da asco»

    Los secuestran por separado. Un grupo se lleva a Yardén Bibas, el padre de la familia, judío yemenita de 34 años, y otro, a Shiri Silberman, su mujer de 32, de origen argentino, con sus dos niños, Ariel de 4 años y Kfir de uno. En el camino frente a su casa de Nir Oz, la madre aparece con los ojos descoyuntados por el espanto, rodeada de terroristas, con sus dos hijos pelirrojos en brazos. Los terroristas le gritan, ella llora, agarra a sus hijos, no sabe qué hacer ni adónde ir.

    Esa mañana, día nacional del desconcierto en Israel, el país empieza a comprender que Hamás ha invadido el sur y que han asesinado a cientos de personas. La imagen de Shiri y los dos críos absortos ante la escena que se desarrollaba a su alrededor es grabada por los terroristas y recorre los informativos de todo el mundo.

    Edith Silberman, la tía de Shiri, no la ve hasta la noche cuando sus hijos le comunican que tienen algo que enseñarle y no reconoce a su sobrina. «No parecía ella», admite ahora. Para entonces, los niños se han convertido en un símbolo de la violencia de Hamás y las fotos familiares de los pequeños llenarían las paradas de los autobuses, los reportajes de los periódicos, los monumentos que la gente improvisó en las plazas con un mensaje: ‘Bring them back now’ (‘Traedlos de vuelta ahora’).


    Carteles con las fotos de los dos niños pelirrojos


    Ch. A.

    Los monumentos se iluminaron de naranja, los restaurantes sirvieron en manteles naranjas y soltaron al cielo globos naranjas como el pelo de los niños. Los doscientos rehenes tenían que volver, pero, sobre todo y por encima de todo, tenían que volver ellos. Eran, en su fragilidad, un mandato, una línea que, si se cruzaba, rompería muchos límites. «La gente me decía que no iba a hacerles daño porque eran una imagen emblemática. Nunca regresaron».

    Desmembrados

    En febrero, Hamás devolvió muertos a la madre –primero entregaron un cuerpo falso–, y los hijos alegando que habían muerto en un bombardeo de Israel. Tel Aviv asegura que desmembraron los cadáveres de los niños para simular este final. Tras 484 días de cautiverio liberaron a Yarden, que vive en el Kibutz de sus padres. «Recibe tratamiento en un hospital y pasa los días acudiendo a los actos en los que se homenajea a su familia y bautizan con el nombre de sus hijos plazas, colegios y salas de juego de hospitales. Es un hombre callado, tranquilo», explica Edith en la sala de reuniones de un hotel de la capital israelí frente a un grupo de periodistas que ha concitado la asociación Fuente Latina.

    «Todo es distinto: lo dulce ya no es tan dulce. La alegría no es tan alegre. No sé si algún día volveré a ser la misma»

    Antes de hablar posa sobre la mesa un paquete de clínex y narra la historia desde un lugar doloroso y resignado, un lugar emocional que queda más allá de la rabia, y más acá de la resignación, un desierto áspero y desabrido por el que transita hace dos años.

    «No he visitado la casa de Nir Oz porque quiero recordar las cosas lindas y los buenos momentos de cuando estábamos juntos», afirma. La vivienda sigue igual que tras el 7 de octubre y que en el aniversario del 7 de octubre como un mausoleo desordenado, la puerta cerrada con un candado, la casa consumida por el fuego, las fotos de los críos y de la madre pegadas a la pared mirando desde un tiempo que no existe, el mismo gato huérfano y pegajoso…

    Los juguetes de los niños –bicicletas, patinetes, peluches y una casita de plástico junto al árbol– se han descolorido por efecto del sol y de una ausencia que parece eterna. Alguien ha colocado unas vallas para proteger todo aquel revoltijo de triciclos volcados que nadie aún se ha atrevido a tocar. «Shiri era maestra jardinera, una madre buenísima, calmada, amable, Ariel era un terremoto y no paraba ni un minuto y Kfir, sencillamente, un bebé», recuerda su tía abuela, y sonríe entre lágrimas del mismo azul que los ojos de los críos.

    Un poco más allá estaba la casa de los abuelos Yossi (José Luis), su hermano, y su mujer. «Cuando entró el ejército, nos dijeron que los habían secuestrado también, pero a las dos semanas los arqueólogos que vinieron encontraron algunos restos suyos. La casa había ardido durante horas. Yossi, que llegó a Israel de Argentina con 18 años, trabajaba en un taller arreglando maquinaria de agricultura y llevaba a los gazatíes enfermos al hospital en Israel.

    ¿Aún cree en la paz?

    En este país hemos vivido muchas guerras y nosotros pensábamos que podíamos vivir unos al lado de otros. Ya no. El odio hacia nosotros es demasiado fuerte. Aquí educamos en el amor y allí, en el odio. No puedes salir de él si los libros te explican cuando eres un niño que tienes que hacerte mayor para matar a los judíos. Cuando tienes veinte años, haces lo que has escuchado. Nosotros celebramos la vida y ellos, la muerte. ¿Con quién vamos entonces a hacer la paz?

    ¿Cree que hay civiles al margen de Hamás?

    Después de los terroristas entraron muchos civiles a robar y a matar con machetes y hoces. Yo pensaba que estaba Hamás y, después, el resto de la gente. Ahora ya no sé quién es quién. Quizás haya gente que quiera vivir en paz, pero son una minoría.

    Edith pide un café con leche y por un momento, abandona el llanto momentáneamente para enfadarse. La saca de allí la mención al Gobierno de Israel, que no la ha visitado, «porque saben que no serán bien recibidos. Debería haber una investigación neutral a toda la gente que tuvo la culpa y que vayan a la cárcel. Es algo que no se puede vivir. El Gobierno de Netanyahu lleva veinte años en el poder y sabían que Catar pasaba valijas de dinero a Hamás, que hacían túneles, que se estaban armando para hacer esto, y no hicieron nada. ¿Cómo el Mossad, que hizo la operación de los buscapersonas en el Líbano, no fue capaz de cuidar de nosotros? Esto hay que investigarlo. Debemos saber lo que pasó·.

    «El día en que liberaron a los veinte últimos rehenes, hubo una fiesta. yo me repetía: ‘¿Por qué volvieron ellos y los míos no?’»

    Edith es fisioterapeuta y tardó meses en poder volver a trabajar. «Estaba en shock». Esta mujer sabe que «la vida no va a volver a ser lo que fue por ese dolor tan profundo. Todo es distinto: lo dulce ya no es tan dulce. La alegría no es tan alegre. No sé si algún día volveré a ser la misma».

    Una boda, una tragedia

    No podía ni puede salir de aquella angustia de bebés raptados, asombro del Gobierno y de un país herido en su orgullo. Toda su vida sigue girando alrededor del 7 de octubre. «Hace un mes casé a mi hijo y lo que tenía que ser una alegría fue una tragedia».

    Ni siquiera las buenas noticias de la guerra la llenaban o, peor, ahondaban en la herida. «El día en que liberaron a los veinte últimos chicos, hubo una fiesta. Tenía la televisión encendida para ver qué es lo que pasaba. La gente estaba contenta y todo el mundo lloraba por la calle. Yo quería llorar de alegría, pero no podía hacerlo. Me preguntaba: ‘¿Por qué volvieron ellos y los míos no?’ Esta es una sensación muy difícil de contar. Por un lado, sientes alivio porque esto se ha terminado aunque quedan tres cuerpos por entregar, pero por otro sientes un vacío muy grande».

    Todo aquel vacío solo lo llenaba el comportamiento de la gente. El Gobierno de Argentina otorgó la nacionalidad a toda la familia Bibas. «Pensamos que así sería más fácil negociar. Se portaron muy bien», reconoce. La gente le llevaba comida, regalos, de todo. Les hacían la compra. A las familias con niños les regalaban juguetes, ropa, cepillos de dientes.

    ¿Cómo ha vivido la oposición a Israel de muchos países como España?

    Ha sido terrible, como si me clavaran un cuchillo en el corazón. Toda esa gente negando lo que pasó, o diciendo que nos merecíamos lo que nos hicieron. ¿Los bebés pelirrojos se lo merecían? ¿Mi hermano, que nunca hizo mal a nadie, se lo merecía? ¿En serio? Mi cuñada, que era maravillosa, o Shiri, una maestra jardinera… Es una tremenda injusticia que duele muchísimo. La posición de España sobre el 7 de octubre me mató, quizás por cercanía, o porque sigo las noticias de allí. Es horrible. Lo que ha hecho el Gobierno de España es un asco. Politizaron nuestra tragedia para tapar sus cosas. Es una ofensa constante.

  • Trump critica a Ucrania por su «cero gratitud» hacia EE.UU. durante las negociaciones en Ginebra para el fin de la guerra

    Trump critica a Ucrania por su «cero gratitud» hacia EE.UU. durante las negociaciones en Ginebra para el fin de la guerra

    Las discusiones sobre el plan de paz propuesto por Donald Trump para poner fin a la guerra en Ucrania se han trasladado a Ginebra (Suiza), donde esta mañana la delegación ucraniana se reunió con representantes de Francia, Alemania y Reino Unido. Las negociaciones continuarán esta tarde con un encuentro con la delegación de Estados Unidos.

    Para impulsar este plan, considerado por Kiev como una posible capitulación, el presidente estadounidense ha enviado a Suiza al secretario de Estado, Marco Rubio, quien aterrizó este domingo acompañado del enviado especial para Oriente Próximo, Steve Witkoff, y del secretario del Ejército, Daniel Driscoll.

    Rubio y Witkoff mantuvieron esta mañana una reunión con los ucranianos en un intento de acercar posiciones. Mientras tanto, Donald Trump ha dado un ultimátum, a Kiev, hasta el próximo jueves, 27 de noviembre, para que responda si acepta o no su plan de paz. Por su parte, los europeos buscan reequilibrar unas condiciones que consideran demasiado favorables a Moscú.

    En mitad de las negociaciones, mientras el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, considera que las propuestas estadounidenses para poner fin a la guerra en Ucrania podrían incorporar intereses nacionales ucranianos, su homólogo estadounidense ha acusado en Truth Social al Gobierno de Kiev de falta de «gratitud» por el apoyo de Washington contra la invasión rusa.

    «Ya hemos recibido breves informes de los miembros de nuestra delegación sobre los resultados de sus primeras reuniones y conversaciones», ha escrito Zelenski en X. Y añade: «Seguimos trabajando para que todos los elementos sean realmente eficaces para lograr el objetivo principal que nuestro pueblo anhela: poner fin definitivamente al derramamiento de sangre y a la guerra».

    En cambio, Trump ha cargado contra «los ‘líderes’ de Ucrania», aseverando que «no han expresado nada de gratitud por nuestros esfuerzos». También ha denunciado la fragilidad de su predecesor en el cargo, Joe Biden y ha tachado la guerra en Ucrania de «catástrofe humana», sin responsabilizar al Kremlin de la invasión.

    Aunque Trump mantiene su intención de imponer un acuerdo rápido, ha matizado su postura al afirmar hoy que «esta no es mi última oferta». «Queremos la paz, y el fin de la guerra tendría que haberse logrado hace mucho tiempo. Lo que buscamos es el cese de las hostilidades», declaró el presidente estadounidense.

    Las negociaciones giran en torno a este plan de paz de 28 puntos elaborado por Estados Unidos que ha sido bien recibido por Vladímir Putin. Entre sus propuestas figura que Kiev ceda a Rusia los territorios actualmente ocupados, se retire de las zonas que aún controla en las provincias de Lugansk y Donetsk, reduzca sus fuerzas armadas y renuncie a ingresar en la OTAN.

    Este plan, según Rubio, «ofrece un marco sólido para seguir conversando, basado no solo en propuestas rusas sino también en contribuciones previas de Ucrania». Sin embargo, algunos senadores estadounidenses lo han calificado como «la lista de deseos de Putin». Von der Leyen, en nombre de la Unión Europea, subrayó el papel «fundamental» de la Unión en el plan de paz.

    Ecos del G20

    La presencia de una delegación europea en Ginebra es una novedad, ya que hasta ahora no había participado oficialmente en las negociaciones. Este sábado, en los márgenes del G20, representantes de la UE se reunieron con Canadá y Japón para intentar construir una postura común frente al plan de Trump y participar activamente en las conversaciones.

    El presidente francés Emmanuel Macron declaró que «es una buena noticia que Estados Unidos presente una propuesta para un alto el fuego y para la paz, y debemos apoyar estos esfuerzos. Sin embargo, lo que está en juego es la soberanía de Ucrania y la seguridad europea. Por eso es legítimo que tanto ucranianos como europeos estén presentes».

    Los europeos insisten en la necesidad de incluir garantías frente a Rusia, «el país que inició la guerra». Macron subrayó que «si no existe un mecanismo de disuasión, los rusos podrían reanudar la ofensiva». La delegación ucraniana tiene previsto reunirse con los representantes europeos esta tarde, tras su encuentro con los estadounidenses.

    Suiza, por su parte, ha celebrado haber podido organizar este encuentro en tan poco tiempo. El portavoz del Departamento Federal de Asuntos Exteriores (DFAE), Nicolas Bideau, explicó que tanto Estados Unidos como Ucrania contactaron al Gobierno suizo para que ejerciera un papel de «facilitador» en estas negociaciones.

  • El juez envía a prisión a Bolsonaro tras intentar quitarse la tobillera electrónica en su domicilio

    El juez envía a prisión a Bolsonaro tras intentar quitarse la tobillera electrónica en su domicilio

    La Policía Federal (PF) brasileña ha arrestado este sábado al expresidente brasileño Jair Bolsonaro atendiendo a una medida cautelar del juez del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, por no cumplir las normas de la detención domiciliaria preventiva en la que se encontraba desde agosto. A las seis de la mañana, hora local, Bolsonaro recibió a la policía y fue trasladado a la sede de la Superintendencia de la PF en Brasilia, donde aguarda en una celda especial llamada «Sala de Estado».

    Según el documento firmado por el juez Moraes, Bolsonaro trató de sacarse el grillete electrónico a las 0:08 (4:08, hora peninsular española) de este sábado. «La información confirma la intención del condenado de romper el grillete electrónico para garantizar el éxito de su fuga, facilitada por la confusión causada por la manifestación convocada por su hijo», escribe Moraes sobre los datos del Centro de Integración de Monitoreo Integrado del Distrito Federal presentados a la Corte.

    La medida cautelar, que no tiene una duración fija preestablecida, fue determinada por el juez bajo el argumento de «garantizar el orden público», después de que el hijo mayor del expresidente, el senador Flavio Bolsonaro, convocara en sus redes sociales una vigilia para este sábado frente al condominio donde vive su padre. La PF estimó que esta concentración representaba un riesgo para la seguridad de los participantes, los agentes y del propio Bolsonaro.

    Tras conocerse el arresto del expresidente brasileño, Donald Trump, uno de sus grandes aliados, fue preguntado por su entrada en prisión: «Qué mala suerte. Es una estupidez», dijo ante los medios, sin más comentarios.

    Esta orden de prisión preventiva no está relacionada con la condena que el Tribunal Supremo dictó en septiembre, cuando sentenció a Bolsonaro a 27 años y 3 meses de prisión por intento de golpe de Estado, en un proceso que aún se encuentra en fase de recurso y no es definitivo. La prisión actual es una medida cautelar enfocada en la preservación del orden público.

    Los movimientos de sus aliados y de su militancia también estaban presionando a una decisión del Supremo. El viernes, el diputado Nikolas Ferreira, uno de los liderazgos de la juventud ultraderechista, visitó a Bolsonaro y dejó la casa manifestando su preocupación por la salud y la vida del expresidente. «Alguien quiere verlo muerto», declaró Ferreira a la prensa a la salida de la casa de Bolsonaro, sin citar, pero en clara referencia al juez Moraes.

    27
    años y tres meses de prisión

    El expresidente Bolsonaro ha sido condenado por el intento de golpe de Estado

    En otra acción paralela, el Supremo ordenó el viernes la prisión preventiva de Alexandre Ramagem, diputado federal y exdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) del expresidente, condenado a 16 años de prisión en la misma causa, por intento de golpe de estado. Las investigaciones apuntan que Ramagem se habría fugado clandestinamente a Estados Unidos en septiembre, lo que también complicó el caso de Bolsonaro.

    Mientras el convoy policial se dirigía a la sede de la PF, la exprimera dama Michelle Bolsonaro, que no se encontraba en casa durante la detención, compartió el Salmo 121 de la biblia en sus redes sociales, un pasaje bíblico que se refiere a la protección divina. «El Señor te protegerá de todo mal; protegerá tu alma. El Señor protegerá tu entrada y tu salida, desde ahora y para siempre», termina el verso de ese Salmo.

    La Sala de Estado

    Según informaciones de la Policía, el expresidente reaccionó con tranquilidad a la prisión y fue sometido a un examen de cuerpo de delito por parte de agentes del Instituto Médico-Legal (IML). Bolsonaro fue trasladado durante 18 kilómetros en una caravana policial desde su casa a la sede de la Policía Federal. El horario fue escogido para evitar mucha exposición mediática.

    Bolsonaro fue recibido en una Sala de Estado dentro del edificio público, un espacio reservado para altas figuras públicas y autoridades, con muebles básicos, con mesa, silla, cama y un baño privado. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el expresidente Michel Temer también pasaron sus periodos de detención en salas con esta configuración.

    El equipo de defensa de Bolsonaro informó por la mañana que no sabía los motivos de la prisión, pero que va a recurrir a la condena por intento de golpe. El viernes, la defensa ya había solicitado la sustitución del régimen inicial cerrado por una prisión domiciliaria humanitaria.

    La defensa de Bolsonaro alega que el expresidente padece varios problemas de salud y reitera que el ingreso en el sistema penitenciario supondría un «riesgo concreto a la vida»

    En la petición, los abogados argumentan que Bolsonaro padece un «cuadro clínico grave» y sufre varios problemas de salud, alegando que el ingreso en el sistema penitenciario supondría un «riesgo concreto a la vida».

    En un informe médico de la defensa detalla un historial de cirugías desde el atentado de 2018 con una cuchillada en el abdomen, episodios de neumonía y un conjunto de problemas de salud (cardíacos, pulmonares y gastrointestinales) que exigen monitoreo continuo y la posibilidad de atención hospitalaria inmediata.

    A los 70 años, Bolsonaro aguarda ahora en esa celda especial con monitoreo de salud.